Beneficios del Ciclismo y el Ejercicio en la Enfermedad de Parkinson

La Enfermedad de Parkinson (EP) se define como una enfermedad crónica, neurodegenerativa y progresiva, caracterizada por la pérdida de las vías dopaminérgicas nigroestriales, que afecta de sobremanera la calidad de vida de quienes la padecen llegando a perder inclusive su propia autonomía e independencia. En Chile, la mortalidad por EP en la población mayor a 65 años es alrededor de 1%-2% y a medida que se acerca a los 85 años aumenta entre 3%-5%.

Aunque actualmente la EP no cuenta con tratamiento curativo, los síntomas se tratan con fármacos que reponen la dopamina deficitaria, los que son insuficientes para frenar y enlentecer el curso degenerativo de la EP, afectando así la velocidad de la marcha, tan importante para la funcionalidad e independencia.

Estudio sobre el Entrenamiento Multicomponente en Pacientes con Parkinson

Fourteen patients with Parkinson disease participated in a physical training program that lasted eight weeks. Three sessions lasting 60 minutes per week were carried out. After the training period, significant improvements in the six minute walk test and timed up and go were observed.

Metodología del Estudio

La muestra incluyó a 14 sujetos adultos y adultos mayores pertenecientes a la agrupación de Parkinson de Chillán (9 varones y 5 mujeres). Todos los participantes del estudio cumplieron los criterios de inclusión: paciente diagnosticado de EP en estadios 1-3 (Escala de Hoehn y Yahr), no presentar demencia, capacidad de deambulación de manera independiente, no alteración de los reflejos posturales, firmar el consentimiento informado, no presentar ninguna contraindicación médica al respecto y aceptación de las normas del estudio (asistencia regular y participación activa).

La intervención del estudio tuvo una duración de 8 semanas, donde se entrenó a los sujetos con una combinación de ejercicios multicomponentes, 3 veces por semana, con una duración 60 min cada sesión de entrenamiento. Previo a la intervención se aplicaron una serie de instrumentos de evaluación, para poder observar los cambios del plan de entrenamiento. Test de marcha de los 6 minutos, Timed Up and Go, Estación Unipodal y estadio Hoehn y Yahr.

Figura 1 Distribución del entrenamiento multicomponente.

Se calcularon las medias y desviaciones típicas para definir las características de la muestra, la normalidad se realizó a través de la prueba de Shapiro- Wilk. Con el fin de identificar los efectos del programa multicomponente sobre las variables, para los datos que no se distribuyeron normalmente, se aplicó la prueba de rangos con signo de Wilcoxon y para los que presentaron normalidad se utilizó t de Student para pruebas relacionadas,mientras que el tamaño del efecto (TE) se calculó utilizando la prueba d de Cohen. Todos los análisis consideraron un valor p < 0,05 estadísticamente significativo y se realizaron con el programa estadístico IBM® SPSS® Statistics v.

Resultados del Estudio

Aplicada la prueba t de Student en el TM6', se observaron cambios significativos en la distancia recorrida entre el pre test y post test (p = 0,002) y un TE bajo = 0,25. En relación al TUG también se observan cambios significativos (p < 0,000) y un TE moderado = 0,60.

En las Figuras 2 y 3 se presentan los cambios observados por cada uno de los participantes en las pruebas realizadas, se aprecia que en el test de marcha 85,71% de los pacientes mejoraron su desempeño en los metros recorridos en el test, a diferencia de las pruebas de equilibrio estático y dinámico donde observamos que en las pruebas de estación unipodal pie derecho e izquierdo menos de 50% de los evaluados mejoraron en estas pruebas (42,85% y 21,42% respectivamente).

El entrenamiento multicomponente es el tipo de ejercicio físico más beneficioso no solo para el anciano frágil, si no que su aplicación genera beneficios a una población con EP. En nuestro estudio se observan diferencias significativas (p = 0,002) para aquellos pacientes sometidos al plan de entrenamiento multicomponente en el TM6, sin embargo, se observa un bajo tamaño del efecto (0,25). Similares resultados son reportados por Rafferty et al, quienes observaron mejoras a largo plazo en la velocidad de marcha rápida en personas con EP leve y moderada, con la implementación de un programa de entrenamiento progresivo de resistencia.

Al tener una marcha más lenta y sin estimulación, este tipo de paciente, pueden llegar a presentar avances de su enfermedad, sufriendo con ello riesgos de fragilidad, como lo son las caídas y perdidas de equilibrio, generando más momentos de Freezing o congelamiento de la marcha, estudios que relacionan el riesgo de caída y la EP, mencionan que entre 70% y 87% de los EP, caen en algún momento. Según Sai et al., el TUG es el mejor test de equilibrio para predecir caídas recurrentes en este tipo de pacientes. En nuestros pacientes se observaron diferencias significativas (p = 0,000), tras la aplicación del plan de entrenamiento multicomponente en el TUG. Similares son los resultados reportados por Carpinella et al, quienes reportan diferencias significativas (p = 0,047), en desempeños de equilibrio del grupo experimental sometido a un entrenamiento de equilibrio y marcha con 20 sesiones de duración.

Diferente situación ocurrió en la prueba de EUP, donde nuestro estudio no reporto diferencias significativas para el pie derecho (p = 0,45) y para el pie izquierdo (p = 0,87).

euronews science - Pedalear para frenar la enfermedad de Parkinson

El BDNF y el Ejercicio de Alta Intensidad

El factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) es una proteína especializada que promueve la neuroplasticidad y neurogénesis (el nacimiento de nuevas neuronas). El BDNF también tiene beneficios neuroprotectores. Algunos científicos se refieren al BDNF como "Miracle-Gro para el cerebro" porque ayuda a que las neuronas crezcan a la vez que las mantiene fuertes y saludables.

Los investigadores han sabido desde principios de la década de los 2000 que el ejercicio aeróbico aumenta los niveles circulantes de BDNF tanto en humanos como en ratones. Estudios recientes en animales también han demostrado que el ayuno intermitente aumenta el BDNF y aumenta la neurogénesis del hipocampo en el cerebro de los mamíferos (Baik et al., 2019). Nuevas investigaciones en humanos (Gibbons et al., 2023) separa la influencia del ayuno frente a la actividad física de alta o baja intensidad en los niveles de BDNF. De estas tres intervenciones, los entrenamientos vigorosos de alta intensidad desencadenaron el mayor aumento en el BDNF circulante.

Estos hallazgos revisados por pares por investigadores de la Universidad de Otago de Nueva Zelanda se publicaron en The Journal of Physiology. "El BDNF ha demostrado ser muy prometedor en modelos animales, pero las intervenciones farmacéuticas hasta ahora no han logrado aprovechar de manera segura el poder protector del BDNF en humanos", dijo el primer autor Travis Gibbons en un comunicado de prensa.

Para este estudio, los participantes visitaron un laboratorio de fisiología del ejercicio en diferentes días. Un día, cada persona realizó un entrenamiento "ligero" prolongado que implicaba andar en bicicleta estacionaria durante 90 minutos a un nivel de esfuerzo de baja intensidad. Otro día, cada persona realizó seis sets de entrenamiento a intervalos de alta intensidad en la bicicleta. Después de cada sesión de entrenamiento, los investigadores compararon los niveles de BDNF circulante. También hicieron que los participantes hicieran ayuno intermitente a lo largo de estos experimentos y midieron si el ayuno afectaba al BDNF y cómo lo hacía en combinación con diferentes intensidades de ciclismo estacionario.

"El ejercicio prolongado en ciclos ligeros (90 minutos) aumentó el BDNF derivado del plasma y el suero, independientemente de la alimentación o el ayuno, y pareció ser independiente de los cambios en el mero estrés cerebral", explican los autores. "Seis minutos de intervalos de ciclos de alta intensidad aumentaron cada métrica de BDNF circulante de cuatro a cinco veces más que los ciclos prolongados de baja intensidad".

En particular, los investigadores encontraron que solo seis minutos de ejercicio de alta intensidad liberan significativamente más BDNF que 90 minutos de cardio prolongado de baja intensidad. Con base en estos hallazgos, Gibbons et al. especulan que los episodios de ejercicio vigoroso de seis minutos pueden ayudar a mantener el cerebro sano y pueden compensar el riesgo de neurodegeneración relacionada con la edad de manera más eficiente que la actividad física de baja intensidad.

Seis minutos de entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) a lo largo de la semana también podrían ayudar a retrasar la aparición de trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson de manera más efectiva que las sesiones prolongadas de cardio de baja intensidad. En términos de prescribir ejercicio como "medicina" para mantener el cerebro sano a medida que envejecemos, la última investigación (2023) sugiere que incorporar un poco de entrenamiento en intervalos de alta intensidad en tu rutina de ejercicios semanal es mejor que solo hacer cardio prolongado de baja intensidad.

Aunque Gibbons et al. se encontraron que los episodios cortos de ejercicio vigoroso y de alta intensidad son una forma mucho más eficiente de aumentar el BDNF en comparación con sesiones más largas de ejercicio ligero y de baja intensidad, la razón de estas diferencias no está clara. Se necesita más investigación para identificar los mecanismos neuronales que hacen que los entrenamientos de alta intensidad sean una forma tan efectiva de aumentar el BDNF circulante.

"Ahora estamos estudiando cómo el ayuno durante períodos más largos, por ejemplo, hasta tres días, influye en el BDNF. Tenemos curiosidad por saber si hacer ejercicio intenso al comienzo de un ayuno acelera los efectos beneficiosos del ayuno", concluye Gibbons.

El ejercicio no solo mejora tu estado físico, sino que también potencia tu bienestar mental, sin importar la edad. En la sociedad actual, donde los trabajos son cada vez más sedentarios, incorporar el ejercicio regular es crucial para mantener una salud integral.

Recomendaciones para Iniciar o Retomar la Actividad Física

Es importante saber que al momento de iniciar o retomar una actividad física, se debe realizar de manera paulatina y progresiva. De esta manera, se evitan los distintos tipos de lesiones. También, hay que considerar la necesidad de una evaluación médica previa en ciertos casos.

Según el Dr. Andrés Serrano, "Una persona que lleva diez años sin practicar deporte, ha aumentado 15 kilos, tiene problemas de colesterol y quiere retomar actividades deportivas intensas, definitivamente debería someterse a un chequeo médico".

En cambio, si una persona es relativamente activa, como aquella que sube y baja escaleras, anda en bicicleta, camina al menos 30 minutos al día, y tiene interés en comenzar a practicar ciclismo a moderada intensidad, puede hacerlo sin problemas ni dudas.

Por último, si es que el ejercicio va a ir en aumento de intensidad o entrar en competencia, es importante que la alimentación alcance el gasto calórico. Es por esto que, las dietas tienen que ser controladas.

Vivir Bien con Parkinson: Claves de la Clínica Universidad de los Andes

Recibir un diagnóstico de enfermedad crónica y progresiva, como la de Parkinson, puede ser muy impactante y cambiar la vida, afectando la salud física y mental. Lo importante es saber que, si bien aún no existe cura para esta patología neurológica, con un diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado, es posible controlar con éxito los síntomas.

La Dra. Ximena Pizarro, neuróloga del Centro de Neurociencias de Clínica Universidad de los Andes, entrega cinco claves para vivir bien teniendo Parkinson:

  1. Aprender a controlar los síntomas: Es fundamental que una persona que sospeche que padece esta enfermedad, consulte a un médico neurólogo especialista en Parkinson y que, una vez diagnosticada, siga los tratamientos indicados, ya que así puede permanecer activa el mayor tiempo posible.
  2. Moverse de manera regular: Desde las primeras etapas de la enfermedad, la actividad física y los ejercicios dirigidos, realizados de forma constante, pueden hacer la diferencia en cuanto al deterioro en la movilidad y la disminución de los síntomas, tanto a corto como a largo plazo, y también se ha visto que beneficia el equilibrio y la coordinación, además del ánimo y salud mental.
  3. Alimentarse bien: Una alimentación balanceada, que incluya todos los nutrientes necesarios y evite aquellos que perjudican la salud, es una herramienta de apoyo para el tratamiento de cualquier enfermedad y el Parkinson no es la excepción, ya que disminuye los síntomas y potencia los beneficios de los medicamentos indicados.
  4. Dormir bien: Lograr un sueño reparador, es decir, dormir la cantidad de horas necesarias y con la calidad correspondiente, es fundamental para controlar el estado de ánimo, la salud y los síntomas de la enfermedad de Parkinson.
  5. Cuidar el ánimo y la salud mental: Puede afectar de diferente manera el estado de ánimo, pudiendo originar tristeza, irritabilidad, ansiedad y apatía, incluso, hay quienes pueden desarrollar patologías de salud mental, como depresión. Para abordar este ámbito, es crucial pedir ayuda a un profesional de salud mental y rodearse de seres queridos que puedan ser un apoyo.

tags: #porque #el #ciclismo #ayuda #en #parkinson