Los desarrollos en ciclismo siempre han generado controversia. ¿53×39, 50×34, 48×35, 50×36 o 46×33? ¿Desarrollos clásicos, desarrollos compact, monoplato o triple plato? Y en mountain bike ¿solo con un plato basta? ¿10, 11 o 12 piñones? ¿Necesito un 25, un 28 o un 36 para subir los puertos? ¿Me quedaré corto con un piñón de 12 dientes en las bajadas o necesito un 10?
Todas estas preguntas que abundan en las tertulias ciclistas pueden tener su respuesta en el siguiente artículo.
Hasta hace no tanto, las bicis de carretera venían equipadas con los mismos desarrollos que las de los profesionales, es decir, todas venían con el desarrollo clásico compuesto por un plato grande de 52-53 dientes y un plato pequeño de 42 o 39 dientes. En los piñones, lo más frecuente era ver juegos que llegaban como mucho a 23 dientes.
Independientemente del nivel de entrenamiento del ciclista, se asumía que esos desarrollos eran suficientes para todo el mundo, aunque para subir los puertos hubiese que ir retorciéndose cual lagartijas para conseguir mover los pedales. De hecho, todavía es típico escuchar ciclistas que alardean de subir puertos con mucho desarrollo, es decir, o con un plato más grande de lo normal o con un piñón más pequeño de lo normal, ¡como si eso fuera mejor!
Lo único que nos dice es que, seguro que su cadencia de pedaleo ha sido más bien baja, seguramente por debajo de la cadencia más recomendable en términos de eficiencia. Y es que el objetivo de que las bicis lleven distintos desarrollos (combinaciones de platos y piñones de diferentes tamaños) es precisamente para permitir al ciclista adaptar la cadencia de pedaleo a la velocidad a la que circula, tanto cuando va muy despacio subiendo un puerto como cuando va a más de 60km/h en la bajada.
La elección de los desarrollos que cada ciclista necesita depende fundamentalmente de tres variables: la condición física, el tipo de ciclismo practicado y la orografía por la que se circule habitualmente.
La condición física del ciclista no solo tiene que ver con sus características fisiológicas (consumo máximo de oxígeno, eficiencia, umbral anaeróbico) sino que también debe relacionarse con su peso corporal, ya que el rendimiento en ciclismo se relaciona directamente con el peso del ciclista cuando se trata de subir cuestas. Como es lógico, cuanto mejor sea la condición física del ciclista, será capaz de pedalear a una mayor velocidad, y por lo tanto, podrá llevar unos desarrollos más largos.
Cuanto menos entrenado esté un ciclista, necesitará una gama de desarrollos más baja que le permitan pedalear con cierta cadencia, aunque circule a bajas velocidades. El tipo de ciclismo tiene que ver con la velocidad a la que se circula, dando por hecho que cuanto más competitivo sea el ciclista más rápido irá en general, y por lo tanto, necesitará un abanico de desarrollos más bien largos.
El último factor a tener en cuenta es la orografía del terreno, es decir, la magnitud de las cuestas que haya que subir en los recorridos ciclistas. Cuanto más empinadas sean las mismas, más desarrollo se necesitará para superarlas con una cadencia de pedaleo suficientemente cómoda.
Como elegir la multiplicación de tu bicicleta de ruta o TT.
Tipos de Platos
En nuestro catálogo encontrarás platos de carretera para configuración doble estándar y doble compacta, las más utilizadas. La configuración estándar (2x) ofrece dos platos delanteros, uno grande y otro pequeño.
La diferencia entre ellos es el diámetro de fijación de los platos, 110mm en los compact y 130mm en los tradicionales (135mm en Campagnolo). Esto hace que los platos del sistema compact sean más pequeños. Lo más habitual es que el sistema compact lleve un plato grande 50 dientes y un plato pequeño de 36 o de 34 dientes, aunque también existe la opción de montar un plato grande de 48 dientes.
El sistema de platos tradicional suele llevar 53 o 52 dientes en el plato grande y 39 o 36 en el pequeño. Además de estas dos opciones, también existe la posibilidad de utilizar un triple plato, aunque esta ya está obsoleta.
¿Qué implicaciones tiene el uso de unos platos tradicionales frente a los denominados compact? La diferencia entre ellos es que los platos más grandes del sistema tradicional (53 o 52 dientes frente a 50) permiten, a igualdad de piñón pequeño, un mayor avance por pedalada a altas velocidades.
Muchos de los platos que acabamos de ver para el estándar doble encajarían en este subtipo si ofrecen medidas de 50 y 34 o incluso 52/36, que facilitan establecer relaciones de transmisión más adecuadas para la escalada sin renunciar a rodar bien por el llano.
Para los ciclistas de carretera que busquen platos muy pequeños en configuraciones 2x, tenemos alternativas baratas como el Omega Pro de FSA, disponible en 30, 32, 34 y 36 dientes para un BCD de 90 mm.
Los platos ovalados son una alternativa a los platos redondos tradicionales. Por su mejor tracción tienen un uso recurrente en MTB, aunque en carretera se utilizan igualmente. Si bien, conllevan un periodo de adaptación, pueden suponer una pérdida de suavidad en los cambios y hay que tener en cuenta las limitaciones en la compatibilidad de los distintos sistemas de transmisión de las marcas.
Se instalan generalmente en la araña de las bielas, en el propio plato en algunos sistemas e incluso en las mismas bielas.
En los sistemas de transmisión actuales, las bielas están diseñadas para adaptarse a un estándar, que sería BCD de 130 mm para platos dobles convencionales o de 110 mm para platos compactos (aunque en los grupos más avanzados de Shimano sería de 110 mm común para ambos). De este modo, los platos con diferentes BCD solo pueden montarse en bielas que admitan ese diámetro concreto.
Asimismo, la marca se distingue por dar una gran variedad de opciones en medidas de platos para sus sistemas de carretera tope de gama como Ultegra y Dura Ace, con opciones de 53, 52, 50, 46, 39, 36 y 34 dientes, lo que da pie a múltiples configuraciones de plato grande y plato pequeño, incluyendo las compactas de 50x34. Igualmente, SRAM ofrece platos para sus distintas series de carretera: Rival, Force y Red, con opciones Direct Mount de montaje directo, así como con su tecnología X-Sync que asegura una mejor retención de la cadena.
BCD: los diámetros del círculo de los tornillos de 110 mm son típicos en platos compactos, mientras que los BCD 130 mm son comunes en platos estándar. Otros diámetros más reducidos estarían orientados a montar platos con menor número de dientes, ideales para afrontar las subidas más pronunciadas.
Número de dientes: el número de dientes en los platos afecta directamente al rendimiento.
Retira la cadena para que no interfiera en el proceso.
Comprueba siempre que el nuevo plato que quieras adquirir sea compatible con la transmisión y el BCD de tus bielas. No dudes en preguntarnos si tienes cualquier duda para la elección o sustitución de platos de carretera.
Ponemos a tu alcance toda la calidad de los platos de carretera de las marcas líderes y las mejores soluciones compatibles. No olvides que te damos la opción de financiarte sin intereses los platos y dispositivos para ellos de mayor importe. Busca el producto que deseas, selecciónalo, haz tu compra de manera totalmente segura por el método que prefieras y muy pronto recibirás tu pedido en casa.
El monoplato se ha convertido, en pocos años, en la transmisión estándar del Mountain Bike. Pero su adaptación a él puede llevar tiempo, sobre todo si es la primera vez que se usa. El tamaño de plato (número de dientes) es clave para acostumbrarte a esta transmisión MTB.
Escoger el tamaño de plato ideal para tu MTB no es tarea sencilla. Las principales marcas de componentes han estandarizado varios tamaños en función del número de dientes, cada uno de ellos destinados a un nivel o estado de forma concreto, así como al tipo de recorridos y modalidad.
Actualmente, y centrándonos sobre todo en el monoplato, la transmisión estrella del MTB de las últimas temporadas, los más usados son el de 30, 32, 34, 36 y 38 dientes.
Lo primero que tienes que considerar a la hora de elegir el tamaño de plato correcto para tu MTB es tu nivel: principiante, intermedio o avanzado/corredor.
- Para iniciados en el MTB o poco uso de la bicicleta.
- Con cierta experiencia en rutas de todo tipo y salidas habituales.
- Ciclistas en gran estado de forma o corredores. Los platos más recomendados son los grandes, de 36 y 38 dientes. El 34 también se utiliza para salidas o carreras con mucha subida.
Las transmisiones 1x12 están ganando todos los espacios del mercado, desde iniciación hasta competición. Pero aún hay bastante presencia del plato único con cassette de 11 y 10 velocidades.
Además, están los rangos del cassette.
- Cassette 10 v (rangos 10-40, 10-42, 11-42, 11-46 D, etc.): es recomendable dirigirse a los más pequeños (de 30 y 32 dientes), para evitar rodar muy atrancado en las subidas.
- Cassette 11 v (rangos 10-42, 11-42, 11-46 D): el plato de 32 dientes es una buena elección para todo tipo de terrenos y rutas. Aunque también conjuga muy bien con un 30 o un 34. Al tener un poco más de rango, es posible aumentar un poco el tamaño del plato.
- Cassette 12 v (rangos 10-45, 11-46, 11-50, 10-50, 10-51): un mayor rango permite elegir un plato algo más grande, de 34 o 36 dientes, si tu nivel es aceptable y no quieres quedarte corto en algunos tramos más favorables.
El diámetro de rueda tiene que tenerse en cuenta también a la hora de escoger el tamaño del plato. Una MTB de 26" (aunque sea raro que lleven monoplato) puede montar un plato más grande que una de 29" para un uso similar.
En competición se ha estandarizado el plato de 38 dientes, aunque en determinados circuitos muy explosivos y técnicos se usa el 36. Si la prueba o entrenamiento es muy rodador, hay bikers que montan el 38 o el 40.
La modalidad polivalente y todoterreno del MTB baja un poco el tamaño del plato con respecto al XC. Los riders profesionales suelen optar por montar platos de gran tamaño, de 34 y 36 dientes, para no quedarse sin desarrollo en los tramos de bajada de pedaleo.
- Terreno rodador y en buen estado: los platos de 34 y 36 dientes podrían considerarse la mejor elección en estas situaciones.
- Terreno montañoso, quebrado o irregular: habrá que reducir el tamaño. Un plato de 30 o 32 dientes te permitirán superar casi cualquier rampa y diferentes cambios de ritmo con agilidad y rapidez.
Por otro lado, si sueles subir por trialeras muy técnicas o empinadas con frecuencia, quizás te convendría montar el de 28 dientes, muy recomendado para fuertes desniveles y terreno muy técnico. Si quieres tomarte el MTB en serio, tener una bici con transmisión monoplato es la opción más recomendada, por ahorro de peso, rapidez en el cambio y simplicidad mecánica.
Por eso, te aconsejamos aún el doble plato como una buena alternativa para terreno rodador, rutas todoterreno o travesías en MTB de varios días. Con él podrás tener siempre disponible un gran abanico de relaciones con el que es muy difícil quedarse corto o atrancado, según la situación.
Bielas: Longitud y Curvatura
En primer lugar vamos a conocer un poco algunas características de las bielas y como inciden en determinados comportamientos, sobre todo en la conducción. Uno de los datos más relevantes es su longitud, ésta se mide desde el centro del eje del pedalier hasta el centro del eje del pedal, veremos más adelante la repercusión que tiene una u otra medida.
Otro dato de interés es su curvatura, en función de la separación también puede influir en nuestro físico. También podemos indicar que existen con distintas métricas de roscas para alojar los pedales, y por último, decir que pueden alojar 1, 2 o 3 platos en función del tipo de bicicleta o al destino que le demos a la misma.
Las bielas son el elemento de la transmisión a través del cual transmitimos toda la fuerza que ejercemos en los pedales al eje del pedalier para posteriormente y a través de todo el sistema de transmisión, darle movimiento a la rueda trasera y empezar el movimiento.
Vamos a ver que incidencia tiene la longitud de la biela sobre todo en nuestro físico pero también en el desarrollo mecánico, a este conjunto se le conoce como “Biomecánica”. La longitud de la biela viene siendo motivo de controversia en los últimos años debido a que es un tema algo complejo y tiene muchas dudas que despejar.
Para ello es conveniente conocer la evolución que ha venido sufriendo dichas medidas.
Hasta hace poco, las medidas de la longitud de las bielas venían relacionadas con la estatura del ciclista estableciéndose unos estándares, si os fijáis en la siguiente tabla estas eran las relaciones.
| Estatura del ciclista | Longitud de biela recomendada |
|---|---|
| [Insertar datos de la tabla 1 aquí] | [Insertar datos de la tabla 1 aquí] |
Estas medidas se incrementaban en 2,5 mm e incluso hasta 5 mm, en los casos de bicicletas destinadas a competición. Otros aconsejaban tener como referencia principal la longitud de la entrepierna como ejemplo se puede apreciar en la siguiente tabla.
| Longitud de la entrepierna | Longitud de biela recomendada |
|---|---|
| [Insertar datos de la tabla 2 aquí] | [Insertar datos de la tabla 2 aquí] |
Más propuestas:
- Longitud de Biela (mm) = 2,16 * Entrepierna (cm)
- Longitud de Biela (mm) = (1,25 * Entrepierna) + 65
- Longitud de Biela (mm) = 0,2 * Longitud de Pierna (cm)
- Longitud de Biela (mm) = 0,41 * Longitud de Tibia (cm)
Como hemos referido anteriormente, existe una tendencia últimamente a alargar la longitud de las bielas, esto es debido principalmente a la siguiente teoría, con la misma fuerza muscular se pretende vencer resistencias más elevadas, conseguir un aumento de la velocidad y una mejora del rendimiento físico. Esto tiene su parte de lógica según la siguiente formula física.
El momento de fuerza “M” generado en el eje del pedalier, es el resultado de multiplicar la fuerza perpendicular generada sobre el pedal “F” y la longitud de la biela “L” de donde se expresa la siguiente fórmula:
M = F x L
Es evidente que al ser un multiplicador “L,” a mayor longitud mayor momento de fuerza se generará en el eje de pedalier. Por consiguiente y debido a esta mejora de generar más fuerza en el eje del pedalier mediante el aumento de la longitud de las bielas se empezó a recomendar y a fabricarse longitudes superiores a las antes existentes, pero “OJO CON ESTE TEMA“, aquí empieza la controversia de la que antes hablamos anteriormente.
Como hemos visto en lo descrito anteriormente la “Física” no nos engaña siendo todo lo relatado cierto, pero no solo influye la “Física” en este tema como podemos ver más adelante. Hay bastantes ciclistas que tras aumentar la longitud de biela han sufrido dolores de rodilla que les han hecho volver a las medidas anteriores.
2ª Mayor alargamiento del cuádriceps, que es uno de los músculos más importantes en el desarrollo de potencia por parte del ciclista. Al estirar más el músculo (en la zona del Punto Muerto Superior) disminuye la capacidad de producción de fuerza, tal y como hemos visto en el apartado y con ello disminuye el rendimiento físico.
Otro punto negativo es que se nos reduce la capacidad de aceleración, por ejemplo, los que practiquen modalidades con bicicletas de montaña, en la cual se producen constantes aceleraciones pueden verse perjudicados.
Puede interferir en la dirección, hay que tener en cuenta que a mayor longitud de biela, en la posición horizontal, la punta del pie se encontrará más avanzada y puede rozarnos en la rueda delantera, sobre todo en los casos en que las distancias entre ejes sean demasiado cortas.
Como hemos visto en todo lo anterior, no resulta muy recomendable aumentar la longitud de las bielas sin una razón que nos indique lo contrario, para ello lo mejor a la hora de decidirse por una u otra longitud, será tener en cuenta algunos detalles más de los que nos indican las tablas o las diversas fórmulas, como por ejemplo: A que modalidad vamos a dedicar nuestra bici, buscar una altura del sillín adecuada y en función a ello medir la longitud de las bielas, y por último saber hasta dónde podemos llegar en función a nuestra condición física, creo que a la hora de elegir no sólo interviene una decisión si no que es mejor tener en cuenta varias.
El otro factor a tener en cuenta será la curvatura que elijamos en función del modelo, este tema no es tan complejo como el anterior, pero sí que es recomendable seguir algunos consejos.
En primer lugar procurar que las piernas queden lo más paralelas posible, esto es, ni muy juntas ni muy abiertas, este principio lo marca en cierto modo el ancho que tengamos de nuestra cadera. Para entender mejor este aspecto, vamos a hablar del famoso “Factor Q”.
El factor “Q”, es precisamente la distancia que existe entre nuestras piernas que según los fabricantes viene determinada por la distancia externa que existe entre las bielas justo en el punto donde se enroscan los pedales, para una mejor identificación os pongo una imagen.

El “Factor Q” que nos indica el fabricante, para nosotros representará el “Factor Q” mínimo, y la distancia existente entre los extremos de los pedales será el “Factor Q” máximo, pues bien el factor que más nos interesa a nosotros será el “Factor Q” medio o funcional, que será la distancia existente entre los centros de ambos pedales o sea, la media comprendida entre la máxima y la mínima.
Resumiendo, deciros que tengáis presente este factor a la hora de elegir las bielas, como referencia podéis mediros la cadera desde los extremos de las crestas ilíacas y así tener una referencia y procurar llevar lo más paralelo posible las piernas desde las rodillas hacia los pies, aunque seguramente sobre este tema haya diversidad de opiniones.
Métrica de las Roscas de las Bielas
La siguiente parte que vamos a tratar es la métrica de las roscas de las bielas en las que se alojan los pedales, generalmente existen tres:
- Rosca Americana (ISO): Muy utilizada en bicicletas clásicas, BMX y modernas de paseo, sus medida es ½” x20 TPI, el esparrago roscado del pedal mide aproximadamente 12,7 mm de diámetro y tiene 20 hilos de rosca por cada pulgada, en Europa es la menos habitual.
- Rosca Inglesa (BSA): Es la rosca más extendida en todo el mundo desde los años 80 hasta nuestros días, su medida es 9/16 x 20 TPI, en este caso el esparrago roscado del pedal mide 14,3 mm de diámetro y tiene 20 hilos por pulgada.
- Rosca Francesa: Actualmente en desuso, aunque fue muy extendida por todo el mundo, visualmente es muy parecida a la anterior 9/16, pero su diámetro no supera los 14 mm, (14 mm x 1.25 mm) su paso de rosca es de 1.25 mm entre hilos, por lo que es muy parecida a la Inglesa 1.273 mm.
Bueno hasta aquí lo más importante del roscado de las bielas, sólo tener en cuenta que en la mayoría de los pedales y de algunas bielas nos indica el tipo de rosca y la posición del pedal, si es izquierdo o derecho, también es bueno saber que al ser las bielas de aluminio en la mayoría de los casos, si no introducimos correctamente la rosca del pedal en la rosca de la biela, podemos trasroscarla y la solución pasa por volver a hacerle la rosca con un macho de roscar, evidentemente tendremos que irnos a una rosca superior y aunque la del pedal sea inferior, venden en el mercado un casquillo que viene roscado por el exterior para adaptarlo a la nueva rosca y por el interior para enroscar el pedal.
Estructura y Materiales de las Bielas
La estructura de una biela difiere en función si es derecha o izquierda, en la derecha van alojados los platos y aunque en algunos modelos vienen por defecto el conjunto de platos-bielas en una sola pieza, existen otros modelos los cuales le podemos adaptar los platos de las medidas que deseemos, variando el número de dientes, así como el número de platos (dos o tres).
Los materiales de fabricación de la bielas hoy en día suelen ser de aluminio o de carbono, con objeto de aligerar peso muchas de ellas suelen ser huecas en su interior, en los modelos en los que tenemos la opción de adaptarles los platos, la biela derecha suele traer el eje solidario a la biela en una sola pieza, para que la identifiquéis mejor os dejo unas imágenes.
Poco más cabe decir de las bielas y sus medidas, sólo recordar que en función al eje de pedalier que tengamos montado, tendremos que optar por uno u otro sistema de acople, también tendremos que tener en cuenta el diámetro del eje en los casos que tengamos ejes de pedalier tipo BB30 o similar ya que los diámetros pueden sr de 24 mm, 30 mm, etc. Y la longitud que más se adapte a nuestras condiciones físicas, os dejo una tabla que considero la más completa que existe en el mercado para que tengáis una referencia a la hora de decidiros, aunque como hemos visto anteriormente, influyan otros factores.
| [Insertar datos de la tabla 3 aquí] | [Insertar datos de la tabla 3 aquí] |
|---|---|
| [Insertar datos de la tabla 3 aquí] | [Insertar datos de la tabla 3 aquí] |
Si nos guiamos por las tablas que hemos descrito anteriormente, recomiendan a mayor longitud de pierna mayor longitud de bielas, si tenemos en cuenta el razonamiento de esa circunferencia imaginaria que como bien decimos, a mayor radio mayor será la circunferencia, y por consiguiente cuando el pedal se encuentre en la posición más elevada nos obligará a tener que encoger más la pierna y posiblemente nos acarree algún tipo de lesión muscular a largo plazo.
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