Los pedales son un componente muy importante de la bicicleta, ya que forman parte del sistema de transmisión. Sirven de contacto directo de nuestras piernas con las bielas, que transmiten el movimiento hacia la cadena. Por ello, es necesario que los pedales de una bicicleta confieran suficiente agarre y sean cómodos para conducir.
Existen muchos tipos de pedales de bici. En este artículo, nos centraremos en ofrecer la mayor gama de pedales diseñados para bicicletas de uso urbano, muy inspirados en las bicicletas antiguas. Aun así, si un pedal es robusto y está bien construido, puede servirnos de igual manera para una bicicleta de ciudad como para una bicicleta de montaña o de uso mixto.

El Eje de Pedalier: Una Parte Crucial
El eje de pedalier es una de las partes de la bicicleta más importante y también la que más sufre. Es un vástago metálico (eje) con dos rodamientos que están contenidos dentro de la caja de pedalier.
El principio del eje de pedalier es el mismo que cuando se inventó la primera bicicleta a pedales. Para que una bicicleta funcionase era imprescindible pedalear, la única solución para hacerlo evitando el rozamiento era instalando unos rodamientos entre el eje, que unía las bielas, y el cuadro de la bicicleta. La parte del cuadro donde se alojan dichos rodamientos se llama caja de pedalier.
Desde su creación, las únicas variaciones que ha tenido el eje han sido la manera de anclar las bielas al eje y la manera de anclar el eje al cuadro. La caja de pedalier es de forma cilíndrica y hay que tener en cuenta dos medidas: A (diámetro interior) y B (longitud del cilindro).
Tipos de Ejes de Pedalier
- Ejes de Chaveta: Son los más antiguos y es muy probable que si tienes una bicicleta clásica, lo tengas. Este tipo de eje funciona introduciendo unas cuñas (chavetas) en el chavetero, impidiendo que las bielas se muevan.
- Ejes de Cuadradillo: Son los más extendidos a día de hoy, pues son baratos de fabricar, fáciles de mantener y sustituir. Este tipo está compuesto por un eje cuadrado cónico. El anclaje de la biela debe tener la forma negativa del eje, de tal manera que encajen. La longitud total (C) de un eje varía en función al número de platos, anchura de las vainas y la línea de la cadena.
Pedales Automáticos: Una Revolución en el Ciclismo
Uno de los puntos de contacto del ciclista con la bici es el pedal. A través de él, el ciclista transmite la fuerza de las piernas a las bielas, y por lo tanto, a la bici. Como muchos sabréis, en el mercado existen varias marcas de pedales automáticos, cada una con unas características propias. Veremos en qué se diferencian cada una de ellas, que ventajas y que inconvenientes pueden tener.
Los primeros pedales automáticos datan del año 1895, y fueron inventados por Charles Hanson. Sin embargo, no fue hasta 1971 cuando se empezaron a fabricar en serie. En ese año, Cino Cinelli diseño un modelo de pedal automático para pista cuyo sistema de sujeción del pie al pedal solo se podía realizar manualmente. Por esta razón, su aplicación estaba muy limitada en el ciclismo en ruta.
En 1985, de la mano de Look, Bernard Hinault presentó los primeros pedales automáticos para el ciclismo en ruta. Es curioso ver fotos de la época en las que todos o casi todos los corredores van con rastrales menos el pentacampeón francés.

En la actualidad del ciclismo en carretera, básicamente encontramos 4 marcas o sistemas de pedales: Look, Shimano (SPD y SPD-SL), Time y Speedplay.
La principal diferencia que encontramos entre ellos desde el punto de vista del funcionamiento está relacionada con la cantidad de movimiento rotacional del pie que cada uno permite cuando enganchamos la zapatilla al pedal. Algunos sistemas fijan el pie totalmente, es decir, tienen 0 grados de rotación. El pie se queda fijo en la posición en la que hayamos enganchado. Otros sistemas, sin embargo, dejan al pie casi total libertad para girar antes de que actúe el mecanismo que libera el pie del pedal.
Una pregunta clásica es precisamente esta: qué es mejor, ¿llevar el pie fijo o dejar que el pie se mueva? Y la respuesta no es precisamente fácil. Si nos fijamos en el pelotón profesional, comprobaremos que muchos de ellos prefieren llevar el pie totalmente fijo en el pedal. Su percepción es que de esta forma la pedalada es más directa y digamos que notan que así no pierden fuerza al pedalear. Sin embargo, a nivel cicloturista, la creencia es más bien la contraria: cuanto más movimiento mejor para no sufrir lesiones de rodilla.
Unos son mejores para algunas cosas y otros para otras. Digamos que unos pueden ir bien para unos ciclistas y sin embargo no tan bien para otros. No hay duda en que cuando se pedalea con el pie fijo la sensación de unión con el pedal es mayor, y por lo tanto, parece que aprovechamos mejor la pedalada. En cierto modo, lo que estamos consiguiendo es una gran estabilidad para el pie.
Calas Fijas vs. Calas con Rotación
Cuando se usan pedales con calas fijas, el ajuste de la cala es fundamental para evitar lesiones en las rodillas, ¡mucho más que con los otros sistemas! Al ajuste que nos referimos es a la rotación que le demos a la cala en relación al eje longitudinal de la zapatilla, que determina el ángulo del pie cuando estamos pedaleando.
En función de cómo esté la cala situada, podremos llevar el pie en posición neutra (paralelo a la biela), rotado externamente (talón hacia al biela) o rotado internamente (talón hacia fuera).
Si se opta por las calas fijas, es muy importante ajustar con precisión la rotación que le damos a la cala para que los pies pedaleen con la rotación menos lesiva para cada ciclista. En general, la posición correcta de los pies está determinada por la trayectoria que las rodillas recorren durante el pedaleo.

El otro sistema de calas es aquel que proporciona al pie algunos grados de rotación una vez está la zapatilla enganchada al pedal. Es decir, permite al ciclista mover ligeramente los talones hacia la biela o en dirección contraria sin que el pedal se desenganche.
El principal beneficio de este tipo de sistema es que no precisa un ajuste excesivamente preciso, ya que el pie tiene cierta libertad de movimiento. Esto hace que la unión rodilla-pie sea más natural, y por lo tanto, se reducen las molestias de rodilla asociadas a una incorrecta colocación de la cala debido a que el ciclista coloca el pie más o menos como prefiera. Por este motivo, estos sistemas son los más utilizados en general, ya que es más difícil lesionarse con ellos y su colocación no es demasiado complicada.
Ajuste de la Cala
El ajuste más importante de la cala es el que realizamos con cuando desplazamos la cala hacia delante o hacia atrás en la zapatilla. Aquí encontramos unas pequeñas diferencias entre unos pedales y otros. Unos permiten más ajuste otros.
En ciertas ocasiones y en función de las zapatillas de ciclismo que se utilicen no es posible conseguir la posición de las calas ideal si las calas no disponen de mucho recorrido. Es relativamente frecuente encontrar situaciones en las que con la cala atrás del todo no se consigue una colocación de la cala adecuada, es decir, el apoyo del pie sobre el pedal se realiza más con sobre el dedo gordo que sobre la zona del metatarso (más atrás).
El tercer ajuste de la cala y quizá el menos importante en la mayoría de los ciclistas es el lateral, que permite, imaginando que tenemos el pie en paralelo a la biela, alejar o acercar el pie de la bici.
Consideraciones Finales sobre Pedales Automáticos
Como se puede comprobar, digamos que no existe el pedal perfecto. Y con todos ellos se puede conseguir una buena conexión entre el pie del ciclista y la bicicleta. Desde el punto de vista del biomecánico, Speedplay es el pedal que más opciones de ajuste ofrece, lo cual se traduce en que con ellos es más sencillo conseguir un ajuste perfecto del pie respecto al pedal con la mayoría de los ciclistas.
Además de las características anteriormente citadas, los pedales Speedplay son los únicos que permiten añadir alzas (correctores de dismetrías) en el propio sistema del pedal. En los demás pedales, estos suplementos sobresalen por fuera de la cala y sufren un mayor deterioro.
Por último, señalar que los pedales Speedplay sitúan el pie más cerca del pedal por el tipo de cala, unos 2-3mm si lo comparamos con los demás pedales.
Pedales Look: Innovación y Rendimiento
Lanzado en 1984, el primer par de pedales automáticos Look revolucionó el mundo del ciclismo de carretera (y luego el de montaña), especialmente gracias a Bernard Hinault, que ganó el Tour de Francia de 1985 con pedales Look bajo sus pies.
En la actualidad, en lo que respecta a las bicicletas de carretera, la gama del fabricante cuenta con nada menos que seis modelos diferentes. Seis modelos para satisfacer las necesidades y exigencias de todos los aficionados al ciclismo.
Al principio de la empresa Look, Jean Beyl, un apasionado del deporte y especialmente del esquí, inventó una fijación de botas de esquí con placa, revolucionando la práctica del esquí alpino.
En 1983, Bernard Tapie compró la empresa, marcando el comienzo de la aventura de Look en el mundo del ciclismo. Este invento lleva, en 1984, a una patente que revolucionará el mundo del ciclismo: los pedales automáticos.
Los pedales automáticos Look ofrecen un control mucho mejor de la bicicleta. El pedaleo es más preciso gracias, en particular, a unos zapatos más rígidos y la capacidad de optimizar el gesto de tirar (al subir la manivela) y empujar, al descender.
Los pedales automáticos funcionan con dos componentes principales: los propios pedales, que se atornillan al final de las bielas, y las calas que se atornillan debajo de los zapatos. Un mecanismo de resorte permite sujetar y desacoplar el pie. En caso de caída, el mecanismo “libera” al ciclista.
Para poner (clipping) hay que empujar el pie hacia adelante y, al mismo tiempo, empujar el talón hacia el juego de bielas, hasta que la cala quede fijada en el pedal. Para soltar, simplemente gire el talón hacia afuera hasta que se suelte la cala.
Con el fin de satisfacer las necesidades de cada uno, Look ofrece cuñas negras, rojas y grises. La diferencia ? Una libertad angular que se diferencia. El talón queda entonces más o menos libre para moverse hacia la izquierda o hacia la derecha. Una cuña negra no ofrece libertad angular. Las cuñas grises ofrecen 4,5 ° de libertad angular.
Si en sus inicios Look solo ofrecía pedales destinados a mensajeros, en más de 35 años de práctica las cosas han evolucionado, han aparecido nuevas prácticas y la ergonomía ha dado un salto adelante. Por tanto, parece muy lógico que la marca haya ido incluyendo poco a poco en su catálogo, muchos pedales diferentes, con el fin de cumplir con todas las prácticas relacionadas con el ciclismo de ruta.
Modelos de Pedales Look
A continuación, se presentan algunos modelos de pedales Look, junto con sus características:
- Look Keo 2 Max: Los más vendidos en pedales de carreras, cyclosport y sport touring. Están diseñados para ser delgados y eficientes, gracias a una gran superficie de apoyo (503 mm2). Disponibles en versión de carbono (251g el par) y versión clásica (281 g el par).
- Look Keo Blade: Pedales de aleta de carbono desarrollados por la firma. La superficie de apoyo es de 700 mm2. Disponibles en tres versiones diferentes, con ejes de diferentes materiales y rodamientos de distinta naturaleza (desde 193g el par).
- Look Keo Classic 3: La tercera generación del buque insignia de la gama de pedales de carretera. Están disponibles en dos versiones, el Keo Classic 3 y el Keo Classic 3 Plus (desde 273g el par).
- Look X-Track: Inicialmente creados para el ciclismo de montaña, utilizan el estándar Shimano SPD. Los Look X-Track En-Rage tienen una superficie de apoyo de 545 mm2, cuando los Look X-Track En-Rage Plus ofrecen 664mm2.
- Look Geo Trekking: Diseñada ante todo para ciclistas, escaladores de grava y excursionistas de larga distancia. El principio de funcionamiento de estos pedales no es nuevo. De hecho, hay dos caras de apoyo. El primero es una gran plataforma sobre la que se posa con total libertad un zapato de suela plana; el segundo es un pedal automático (desde 406g el par).
- Look Exakt: Los pedales Look Exakt son mucho más que pedales, ya que « esconden » un medidor de potencia.

Pedales Clásicos de Bicicleta: Simplicidad y Elegancia
Los pedales clásicos de bicicleta son aquellos que reflejan el diseño y funcionalidad tradicional que ha sido popular durante décadas.
Características de los Pedales Clásicos
- Descripción: Son los pedales más básicos y comunes, compuestos por una estructura de metal (generalmente aluminio o acero) con una superficie plana para apoyar los pies.
- Ventajas: Mejoran la eficiencia del pedaleo sin necesidad de calzado especial.
- Estética: Los pedales clásicos son ideales para quienes buscan mantener o recrear la apariencia vintage de su bicicleta.

Si prefieres la simplicidad y comodidad de los pedales de plataforma, elige modelos con una buena superficie de apoyo. Considera la durabilidad del material. Piensa en cómo usas tu bicicleta. Para paseos urbanos y recreativos, los pedales de goma o plataforma pueden ser suficientes.
Los pedales clásicos de bicicleta no solo cumplen su función básica sino que también añaden un toque de elegancia y nostalgia a tu bicicleta. Ya sea que busques la robustez de los pedales de metal, la comodidad de los pedales de goma o la eficiencia de los pedales con correa, hay un modelo clásico que se adapta a tus necesidades.