Los nuevos episodios de La que se avecina prometían fuertes emociones con reencuentros de otra época, continuos guiños a la precuela de la serie, Aquí no hay quien viva, y hasta la muerte de uno de sus personajes más longevos, Vicente Maroto.
El personaje interpretado por Ricardo Arroyo cierra una trayectoria de 15 temporadas en la ficción de los hermanos Caballero, donde había formado parte desde el primer capítulo emitido en 2007.

La muerte de Vicente: Un final anunciado
La muerte del conocido como hombre cojín ha ocurrido ya entrada la nueva temporada. En el capítulo cinco titulado Una escisión, unas brasas ardientes y el último león sin duende, Antonio Recio, Amador Rivas y Martín, el presidente de la comunidad, se encuentran el cuerpo sin vida de Vicente en su domicilio.
Una muerte triste para uno de los personajes más emblemáticos de la serie. Ya con anterioridad había muerto su mujer, Goya, interpretada por Beatriz Carvajal, mientras que su hijo, Javier Maroto (Antonio Pagudo), había desaparecido de las tramas de la serie desde hace varias temporadas.
El fallecimiento de Vicente era la crónica de una muerte anunciada. En el tráiler se había ofrecido unas pinceladas de su trágico final, tan solo quedaba por ver el motivo de su adiós.
En la escena de su fallecimiento, Antonio, Amador y Martín tocan a su puerta en busca del voto del hombre cojín para una decisión comunitaria. Tras insistir con el timbre y los tortazos, nadie abre la puerta. La causa de la muerte: un infarto mientras veía un partido de fútbol.
Junto al cadáver hay una nota con un escrito premonitorio de su puño y letra antes de morir: “Creo que por fin me está dando un infarto.
Las circunstancias de la muerte y el mal olor que se respira en el domicilio invitan a pensar que Vicente llevaba muerto varios días.
Un último acto de servicio
Sin embargo, el hombre cojín tendrá un último acto de servicio en la serie. Antonio, Amador y Martín usan el cadáver de Vicente para conseguir su voto en la junta vecinal donde se va a decidir la escisión de la comunidad.
Finalmente, el plan sale adelante gracias a la intervención inesperada de Noelia. La hermana bastarda la marquesa irrumpe en la junta, con cuchillo en mano, dispuesta a asesinar a Victoria Rafaela.
La muerte de Vicente Maroto vivirá una nueva vuelta de tuerca. En uno de los próximos episodios, Amador se encargará de cumplir su última voluntad y esparcirá sus cenizas en el estadio Civitas Metropolitano, el campo del Atlético de Madrid, club con el que ya se tuvo un guiño en la serie cuando dos de sus jugadores, Gabi y Koke, conocieron al hombre cojín.
LQSA Vicente se ríe de Antonio
La marcha de Ricardo Arroyo: Un adiós inesperado
Se desconoce el motivo real de la marcha de Ricardo Arroyo de la serie tras 17 años. Su personaje había perdido relevancia en las últimas temporadas, sobre todo, desde que los vecinos se mudaron de edificio.
Ricardo Arroyo, después de toda una vida dedicada a la interpretación, tuvo que parar de manera repentina debido a un problema de salud relacionado con el estrés. El actor, encargado de dar vida a Vicente Maroto en La que se avecina, ha actualizado su estado de salud en el programa El tiempo justo tras permanecer varios años alejado de los focos.
Tantas horas de ensayos y grabaciones le han pasado factura a sus 75 años. “Me pudo el estrés. “Está recuperándose. Nos ha costado mucho localizarlo. Casi seis meses porque él desapareció de la vida pública hace tres años. Su personaje se fue de repente. El actor ha contado cómo se produjo ese momento en el que parar se convirtió en una obligación.

“Estoy recuperándome en una clínica de descanso. Me pudo el estrés. Llegó un momento que dije ‘hasta aquí’. Fui de urgencias y de una clínica pasé a otra y de otra a otra. Para recuperarme del todo me falta tener memoria. De todo. De ser un tío normal. Voy cada vez mejor, pero tengo que tener cuidado. Los pasos, que no me maree. Ricardo Arroyo ha desvelado cuánto le cuesta al mes el ingreso en la clínica para combatir sus problemas de estrés.
“Llevo ingresado casi dos años. Voy pagando unos 3.000 euros al mes o algo así. Eso no me ha pasado por la fama, sino por la prisa. El estar trabajando un día, llegar a casa a las ocho o nueve de la noche, ponerte a cenar, ponerte a estudiar y levantarte al día siguiente a las seis o siete de la mañana para volver a trabajar”, ha explicado.
El intérprete catalán ha reconocido que todavía le queda un tiempo para recuperarse por completo. “La gente de la calle me viene a ver y me dice: ‘Estás muy bien, yo te veo bien, vete a casa’. Pero los de aquí me dicen que me espere y que esté tranquilo, que todavía me queda. Mi lucha es para salir”, ha comentado.
Desde El tiempo justo aseguran que el actor no ha contado con el respaldo de sus compañeros de profesión, un apoyo que sí ha tenido José Luis Gil, otro de los actores de La que se avecina. “Echa de menos la interpretación y también ha echado de menos a sus compañeros, que no han estado a su lado durante estos años. El propio Ricardo Arroyo ha confirmado la falta de apoyo de sus compañeros de La que se avecina.
“Ninguno de ellos se ha puesto en contacto. Aquí, cuando tienes popularidad o estás trabajando, eres la hostia. En cuanto desapareces del grupo, nadie se acuerda de ti. Te sientes abandonado. No doy por hecho el no volver a actuar. Lo echo de menos. Hablar con Alberto, con Laura, los directores… Estoy seguro de que contarían conmigo”, ha finalizado.