Surrealista la situación a la que se han enfrentado los agentes de la Guardia Urbana en Cornellá de Llobregat. La Guardia Urbana de Cornellà detuvo pasada la medianoche del viernes al conductor de un patinete eléctrico por circular sin las luces reglamentarias y saltándose un semáforo en rojo en la carretera de Sant Joan Despí.
El llamativo suceso ha ocurrido en Baix Llobregat, en la carretera de Sant Joan Despí donde la Guardia Urbana de Cornellà identifico a un conductor que superaba no ya el límite de velocidad marcado para la vía en la que circulaba, sino directamente el límite de 25 kilómetros por hora al que está sujeto el patinete eléctrico.
Una vez dieron el alto al vehículo, los agentes comprobaron que el patinete además estaba trucado y superaba con mucho los 25 km/h que pueden alcanzar como máximo los llamados VMP, vehículos de movilidad personal. De hecho el velocímetro marcaba 118 km/h.
Así que cuando se dispusieron a revisar el registro de velocidad del patinete se percataron de la asombrosa cifra que asomaba en la pantalla: ¡118 km/h! El límite legal para este tipo de dispositivos está en 25 km/h.
Desde el Ayuntamiento de Cornellà explican que la patrulla que le detuvo comprobó que el vehículo que llevaba estaba “modificado” para circular a más de 25 km/h (velocidad máxima autorizada para un VMP), ya que el indicador de velocidad marcaba 118 km/h en la máxima potencia; el conductor "no disponía de permiso de conducción" y fue denunciado por este motivo, por circular de forma negligente, por no llevar luces y por no respetar el semáforo, según han infromado desde el Ayuntamiento de Cornellà.
Además, el conductor no tenía permiso de conducir, por lo que fue denunciado, además de por circular de forma negligente, no llevar luces y por no respetar el semáforo.

Hallazgo de drogas y otros objetos ilegales
Algo raro notaron los agentes porque le registraron de arriba abajo. Tras registrar el conductor, se comprobó que, además, llevaba encima 155 gramos de hachís, dos botellas de popper, dos navajas, un ‘spray’ pimienta no homologado, una defensa rígida y un chaleco antibalas, material que fue intervenido junto con el patinete.
Los agentes procedieron a registrar al conductor y encontraron que llevaba 155 gramos de hachís, 2 botellas de popper, 2 navajas, una defensa rígida, un chaleco antibalas y un spray pimienta no homologado. A esto se añade que el conductor llevaba escondidos encima 155 gramos de hachís, dos botes de popper, dos navajas, un spray pimienta no homologado, una defensa rígida y un chaleco antibalas, material que fue intervenido junto con el patinete.
Esa no sería la única infracción que cometería el sujeto, porque iba cargado de drogas y hasta de un chaleco antibalas.
Positivo en test de drogas
Las drogas encontradas fueron prueba más que suficiente para someterle a un test de drogas. Al conductor se le practicó un test de drogas que resultó positivo en THC, opiáceos, cocaína, heroína, anfetamina y benzodiacepinas. Al someterlo al test de drogas, dio positivo en THC, opiáceos, cocaína, heroína, anfetamina y benzodiacepinas.
Unos minutos después confirmaron que dio positivo en THC, opiáceos, cocaína, heroína, anfetamina y benzodiacepinas.
Consecuencias y acciones legales
La Guardia Urbana ha instruido contra el detenido diligencias por un delito contra la seguridad vial y por un delito contra la salud pública. Los agentes han declarado los hechos como un delito contra la seguridad vial y un delito contra la salud pública.
Así, el vehículo ha sido ingresado en el depósito municipal de vehículos y todo el material que llevaba intervenido. El patinete se ha decomisado y permanece en el depósito municipal, así como todo el material ilegal que llevaba el hombre.
Aunque la policía no ha concretado el importe de la multa, intuimos que es de más de mil euros. Solo por conducir uno con presencia de drogas en el test son 1.000 euros.
Aumento de sanciones a VMP en Cornellà
Según datos de la Guardia Urbana de Cornellà, durante el 2022, se abrieron 1.762 expedientes sancionadores contra Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en la ciudad. Según datos de la Guardia Urbana de Cornellà referentes a 2022, el año pasado se abrieron 1.762 expedientes sancionadores contra Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en la ciudad. En el caso concreto de Cornellá, la Guardia Urbana abrió 1.762 expedientes de este tipo en 2022. La Guardia Urbana de Cornellà informó que en el 2022 se presentaron 1.762 casos en los que se impuso una sanción a Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
Se trata de un aumento del 90% respecto a las sanciones impuestas en 2021.
| Año | Expedientes Sancionadores (VMP) |
|---|---|
| 2021 | [Datos no proporcionados] |
| 2022 | 1.762 |
Regulación de los VMP
En 2021 la Ordenanza Municipal de Circulación de Vehículos y Peatones fue modificada para ajustarse al enorme incremento del uso de vehículos de movilidad personal (VMP) en la ciudad, especialmente patinetes, según la legislación aprobada por el Gobierno Central. La Ordenanza Municipal de Circulación de Vehículos y Peatones se modificó en 2021 para adaptarla al crecimiento exponencial de la utilización de vehículos de movilidad personal (VMP) en la ciudad, principalmente patinetes, y de acuerdo con la normativa aprobada por el Gobierno Central.
En este contexto, la Ordenanza Municipal de Circulación de Vehículos y Peatones de Cornellà se modificó en 2021 para adaptarla al crecimiento exponencial de la utilización de vehículos de movilidad personal (VMP) en la ciudad, principalmente patinetes, y de acuerdo con la normativa aprobada por el Gobierno Central.
Las ordenanzas que regulan el uso de este tipo de vehículos en España se aprobaron el pasado septiembre de 2021.
Entre las medidas más polémicas de la nueva ley que regula los patinetes está que antes de 2024 será obligatorio que todos aquellos dispositivos vendidos cumplan con un certificado de circulación donde se acredite que cumplen con la normativa. Los que hayan sido adquiridos antes y no dispongan del certificado podrán seguir circulando hasta 2027.
Modificar los patinetes eléctricos para que circulen más deprisa es una práctica generalizada en las ciudades.
Este tipo de noticias unidas a los incidentes también han sido un plus para que la DGT y los ayuntamientos tengan cada vez más mano dura. Los seguros obligatorios y las restricciones en ciertas zonas son ya un hecho en muchas ciudades.
La proliferación de los vehículos de mobilidad personal (VMP) es positiva, especialmente para el medio ambiente; pero el informe citaba que durante el primer semestre de aquel año se habían producido 334 accidentes con VMP en Barcelona, un 5,3% del total, por encima del 4,3% de 2020 y el 2,7% de 2019. Una cifra ascendente, en línea con los expedientes sancionadores aplicados por las policías locales catalanas.
Los agentes interpretaron que el detenido en Cornellá, para circular a esa velocidad debería tener carnet, llevar las luces puestas y el casco. La Dirección General de Tráfico (DGT) incorporó la obligatoriedad de este último elemento en marzo de 2022, pero ésta no concreta en qué situaciones debe llevarse y en cuáles no. De esta forma, recae en los ayuntamientos tomar la medida y por eso desde el Ayuntamiento de Barcelona decidieron a finales de enero modificar la ordenanza de circulación de viandantes y vehículos para adaptarla al marco normativo estatal.
La Comisión de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad de Barcelona aprobó este martes la obligatoriedad del casco en los VMP. Tras la aprobación inicial, tendrá que someterse a aprobación definitiva: una votación prevista en abril, por lo que entraría en vigor a partir de mayo si se aprobara.