Pocos vínculos entre padres e hijos unen más que compartir una afición. Si tienes hijos de entre tres y siete años, seguro que ya has empezado a tratar de inculcarles muchas de tus aficiones y si entre esos hobbies están las motos, probablemente ya habéis empezado a ver juntos las carreras de MotoGP e, incluso les hayas llevado a algún circuito.
¿Pero te has planteado ir un paso más allá? ¿Has barajado la posibilidad de que tu hijo/a empiece a pilotar su propia moto? Puede sonar descabellado, aunque no lo es.
Siempre que se cumplan unas estrictas medidas de seguridad y que el niño se encuentre cómodo, es una opción iniciarse en el motocross o 'dirt bike ', como lo llaman los anglosajones (ya que, lógicamente, sólo podrán pilotar en terrenos apartados de la circulación, al carecer de permiso de conducción) con una moto de 50 cc. específica para ellos.

Existen en el mercado unos cuantos modelos disponibles con esas características, la mayoría son excelentes y hay muy pocas diferencias entre ellas. Hablamos de modelos adaptados en prestaciones y tamaño, pequeños, ligeros y manejables, con una altura de asiento de fácil acceso y con embragues automáticos para que los primeros progresos resulten sencillos.
Además, se trata de motos que requieren muy poco mantenimiento. Basta con cambiar el aceite cuando toque y si es una motocicleta de buena calidad, puede tener una vida útil de 15 años sin precisar reparaciones importantes. Generalmente, son confiables y sencillas de mantener.
Las únicas rutinas de mantenimiento precisas serán: poner la gasolina adecuada a cada moto, cambiar el aceite una vez al año, retirar el filtro de aire y limpiarlo periódicamente y retirar la batería de arranque al final de cada temporada y colocarla en un cargador de goteo durante el invierno.
Estas motos de 50 cc. destinadas a niños de entre tres y siete años resultan absolutamente seguras siempre y cuando se cumplan con una serie de medidas. Pueden alcanzar hasta 50 km/h cuando están en la marcha superior, así que conviene mantener a los más pequeños e inexpertos en segunda marcha todo el tiempo.
Esto reduce la velocidad máxima para que no pueda meterse en problemas y también que además se sienta más cómodo. Muchos de estos modelos cuentan además con limitadores de velocidad, lo cual puede resultar muy útil. Además, por supuesto, deberán utilizar una equipación de seguridad, incluyendo mono con reforzamientos y casco.
Modelos de Motos Recomendados para Niños
A continuación te proponemos algunos de los modelos más interesantes del mercado para que los niños se inicien en el motociclismo:
Honda CRF50F

Una máquina que ofrece todas las ventajas para una iniciación correcta con una combinación ideal de características: su resistente y confiable motor de cuatro tiempos desarrolla una potencia suave y fácil de usar. Su transmisión de tres velocidades utiliza un embrague automático, por lo que un piloto primerizo aprende a cambiar, pero nunca tiene que preocuparse por detenerse.
Su dura suspensión soporta el entusiasmo de los más pequeños y para los padres también cuenta con ventajas: un limitador de aceleración ajustable que permite adaptar la potencia al nivel de habilidad adecuado y una confiabilidad comprobada que se traduce en más tiempo de conducción y menos tiempo de mantenimiento y reparaciones.
Yamaha PW50

Su diseño sencillo de usarla convierte en otra de las favoritas de niños y padres. Sus características de seguridad incluyen un acelerador ajustable que permite a los padres limitar la velocidad máxima para adaptarse al nivel de habilidad del pequeño piloto y su transmisión por eje incluida reduce las tareas de mantenimiento.
No hay que preocuparse por los cambios de marcha, ya que su motor zippy de 50 cc. y dos tiempos se acciona a través de una caja de cambios totalmente automática para un rendimiento simple. Yamaha ha liderado el diseño y la fabricación de mini motocicletas durante más de 25 años y con la PW50, dirigida a principiantes completos, va un paso más allá, beneficiándose de una gama de características de seguridad y diseño amigables para el usuario que lo convierten en otra opción ideal para los nuevos corredores.
KTM 50 SX

Una auténtica KTM para jóvenes pilotos de edades comprendidas entre los 4 y 10 años de edad y hasta una estatura de 1,30 m. Se trata de una genuina motocicleta off-road que, al igual que sus hermanas mayores, está construida con componentes de máxima calidad.
Diseñada pensada en el piloto novato, su motor se caracteriza por un suministro de potencia constante y controlable, y monta un embrague automático ideal para esos pilotos noveles. Este modelo equipa una revolucionaria horquilla delantera WP AER 35, una suspensión trasera totalmente ajustable, gráficos ultra modernos y toda la capacidad de divertirse yendo rápido y seguro. Su carrocería se deriva de los modelos SX de gran tamaño y ofrece una ergonomía perfecta, puntos de contacto perfectamente medidos para el piloto y una libertad de movimientos máxima. Además, las soluciones de diseño inteligentes para los nuevos guardabarros delantero y trasero garantizan una estabilidad máxima utilizando una estructura y un soporte detallistas.
Suzuki DRZ-50

Esta mini motocicleta compacta con estilo de carrera de la marca japonesa brinda facilidad y conveniencia a los pilotos que se inician en las dos ruedas. Con embrague automático, transmisión de tres velocidades, arranque eléctrico y una altura del asiento de 56 centímetros, ayudar a aumentar la confianza y la capacidad de conducción para los pequeños supervisados.
El motor de 49cc. ofrece una banda de potencia suave y controlable, mientras que los supervisores adultos pueden ajustar el nivel de potencia para que los niños aprendan a un ritmo adecuado. Cuenta con una construcción robusta y unas resistentes llantas de 10 pulgadas, combinando un motor con un tren de rodaje de gran calidad que está construido para durar. Un motor que tiene una banda de potencia suave con potencia máxima que puede controlarse a través del limitador de aceleración ajustable.
Su arranque resulta sencillo ya que sólo requiere presionar el botón de eléctrico, aunque proporciona la seguridad de un encendido con llave, por lo que el motor no puede funcionar a menos que un adulto lo haya encendido.
Torrot E10

También la moto eléctrica ha llegado a los modelos infantiles y la E10 de Torrot es un buen ejemplo. Con una potencia ajustable desde los 350W hasta los 1.050W, que empuja con su eficaz bastidor y suspensiones a esta pequeña todoterreno a la línea de meta. Su batería no es de plomo sino de litio, con lo que se logra una potencia mayor durante más horas.
Esta nueva generación 'Kids' de Torrot cuenta con horquilla delantera hidráulica en aluminio de la firma italiana EBR, neumáticos Mitas, motor y controladora programable Torrot Eléctrica, puño de gas con indicadores de carga y consumo de la batería, potente batería de litio, resistentes plásticos en ABS, chasis cromo-molibdeno y basculante reforzado con amortiguador hidráulico. Componentes de la máxima calidad que dicen mucho de estas auténticas motos de enduro en miniatura, adaptadas para los más pequeños.
La Historia de Rico y su Padre: Un Ejemplo de Pasión Compartida
Tero Salmela, el papá de Rico, fue piloto de supermoto y motocross. Rico empezó con el motocross cuando tenía 3 años. Creía que no podría encontrar nada más emocionante, pero a los 5 años empezó a correr en pista y desde entonces ya no ha parado. Su padre dedica todo su tiempo a Rico para acompañarlo durante sus carreras. Él es su mayor apoyo. Su mamá y su hermana están en Finlandia y le animan desde la distancia.
Los sueños de Rico están claros: «Quiero convertirme en el mejor piloto de MotoGP. Mi héroe es Casey Stoner por su estilo de pilotaje. Es increíble. De hecho, mi número de carrera viene del de Casey Stoner, el 27». En este momento, Rico ocupa la 5ª posición en la Red Bull Rookies Cup, detrás de los 4 pilotos españoles.
¿Quizá lo veamos en Moto3 en 2024?
Normativa de la DGT sobre el Transporte de Niños en Motocicleta
La DGT, en su reglamento general de circulación, lo deja bien claro: como norma general, la edad mínima es de 12 años. Pero con excepciones a partir de los 7 años. Antes de entrar en materia debemos saber si nuestra moto está habilitada para llevar pasajero. En caso afirmativo, el niño o niña deberá tener un mínimo de 12 años para poderse montar.
Y, muy importante, deberá colocar los pies en las estriberas laterales para poder sostenerse sin perder el equilibrio en las curvas. Esto significa que si el pequeño queda con los pies colgando, además del peligro que corre, un agente de la autoridad podría sancionarnos. De manera excepcional, según reza la DGT, los mayores de siete años también podrán montar en moto, siempre y cuando sea el padre, la madre o el tutor legal quien vaya delante.
El piloto también podrá ser una persona autorizada debidamente por los padres, así que si lleváis al hijo de un amigo, no sería ninguna tontería que os firmara un papel en el que dé su consentimiento para disfrutar de esa vuelta sin problemas. En todos los casos anteriores, por si había alguna duda, el menor debe llevar casco. Y si es integral, cubriendo toda la cabeza y la barbilla, mucho mejor.
Es importante que el casco sea de talla infantil, ya que si le colocamos uno de nuestro tamaño y tenemos un percance, es posible que la protección se desprenda. No debemos olvidar que los niños tienen menos fuerza y que su capacidad de agarre es menor. Deberemos tener cuidado con el embrague en el momento de dar gas. Para evitar sustos, en el mercado existen asientos adaptados y respaldos que permiten que el niño quede bien agarrado.
Durante el pilotaje deberemos ser suaves en nuestros movimientos. Pero más allá de las recomendaciones y de lo que diga la ley, nadie conoce a nuestros hijos como nosotros. Si notamos cierta inseguridad, si tiene miedo o es muy nervioso, quizás deberíamos abandonar la idea de llevarle en moto. Ya llegará su momento.
Si se cumplen todas las normas que dicta la DGT y nos dejamos guiar por el sentido común, es muy probable que en esa primera vuelta nazca un futuro amante de las motos.
Pedro Acosta: Un Talento Impulsado por su Padre
Faltan 20 minutos para que Pedro Acosta, padre de Pedro Acosta, hijo de Pedro Acosta, nieto de Pedro Acosta, pescador de bajura, de cerco, de pescado azul, de sardinas, boquerones, aballa, bonito y arenques, zarpe con su barca ‘Peretujo’, el apodo de su abuelo, del puerto de pescadores de Mazarrón (Murcia), el lugar donde vive, cómo no, el ‘tiburón de Mazarrón’, que es el más pequeños de los Pedro Acosta que existen, el piloto de 16 años, líder del Mundial de Moto3, la revelación del 2021.
A Pedro, de 46 años, y a su esposa Mercedes, de 44, y a sus hijas Maria del Mar, de 29 y Miriam, de 21, el hecho de que el pequeño de la familia haya revolucionado su mundo les tiene un poco alarmados. Porque ellos, hasta que el ‘tiburón’ se convirtió en el primer piloto en 72 años de historia del Mundial de motociclismo que se sube al podio en las primeras cuatro carreras de su carrera, es decir, en el debutante, en el novato, en el ‘rookie’ más brutal de los que han existido (tres victorias y un segundo puesto) les ha cambiado la vida o, como poco, el discurso.
El caso es que Pedro explica que a su Pedro pequeño, al fenómeno, al ‘tiburón’, a la réplica de Marc Márquez, ¡otro que tal!, no le gustaban las motos. “Yo me lo llevaba al circuito de Cartagena cuando iba con mi moto a hacer tandas y él, con cuatro añitos, no nos hacía ni caso”. Un día Pedro se presentó en casa con una moto china ¡de 150 euros! que había comprado para tentar a su hijo. “Y la compré sin saberlo su madre”.

Cuando Pedrito, con 5 años, llegó de la escuela y vió la moto se le iluminaron los ojos. Y papá le compró un casco. Y se lo llevó al descampado de un amigo, a dar vueltas. Después de un buen rato, el peque se detuvo delante de su padre y le dijo “papá, esta moto no va bien, no para de dar botes”. “Venga, venga, tira y sigue”, le dijo Pedro, el grande. Pero el niño volvió a detenerse al poco. “Que no, papá, que no va bien”. Pedro la miró y descubrió que el chásis se había partido en dos. “Que podías esperar ¡me costó 150 euros!”
Tras aquella miniexperiencia, el ‘tiburón’ dejó de confiar en las motos y papá lo apuntó a taekwondo. Solo fue a una clase. El día de su estreno en taekwondo, Pedro Acosta regresó demasiado pronto a casa. “Pero ¿qué haces aquí, Pedrito?”, le dijo su padre. “Papá, yo no voy allí a que me peguen, ya me puedes borrar”. Y le borró. Y fue como.
Pero un día, papá volvió a llevárselo al circuito de Cartagena, justo cuando Paco Mármol, el gran ‘Pakote’, estrenaba su escuela de pilotos. Y el ‘tiburón’ decidió apuntarse. “Cuando ví que el primer día de clase, todos los niños tocaban con la rodilla en el suelo, me dije ‘me Pedro no va a tocar nunca con la rodilla en el suelo’”. ‘Pakote’ se acercó a papá y le dijo “quédese, en cinco vueltas, ya está tocando con la rodillas en el suelo”. Y así ocurrió. “Todo para ti”, le dijo el pescador a Mármol. Hasta hoy. O hasta mañana que lo convertirá en el campeón del mundo más joven de la historia. Ya verán.
Porque, tal y como explica el bueno y sabio de Mármol, cuando descubrieron que el niño sí valía para esto, el pescador le dijo a 'Pakote', al que le había echado una mano cuando la crisis de la construcción le dejó tirado, que se hiciera cargo del aprendizaje de su pequeño. "Yo no quiero saber nada, yo no sé nada, confio plenamente en tí, Paco, y por tanto haz lo que debas".