Un incidente reciente ha puesto de manifiesto la creciente interacción entre la fauna salvaje y las actividades humanas en el norte de España. Tres deportistas del Valle de Karrantza Harana, mientras disfrutaban de sus vacaciones practicando ciclismo, se encontraron con un oso en un puerto de montaña. Afortunadamente, el encuentro no derivó en un ataque, quedando todo en un susto.
La reacción de los ciclistas fue descender de sus bicicletas y alejarse caminando por el lado opuesto de la carretera. Ante la incertidumbre, solicitaron a un conductor que pasaba por el lugar que interpusiera su coche entre ellos y el animal, evitando así cualquier posible confrontación.
Este suceso subraya la importancia de conocer el comportamiento de los osos y tomar precauciones al transitar por áreas donde su presencia es común.
Consejos para evitar ataques de osos

El Oso Pardo Cantábrico: Recuperación y Desafíos
La presencia de osos en áreas habitadas es un reflejo de la recuperación de la población de oso pardo cantábrico en las últimas décadas. En el bienio 1993-1994, la población de oso pardo cantábrico alcanzó probablemente su mínimo poblacional, con apenas siete osas con crías en el sector occidental y tres más en el oriental. Sin embargo, los últimos conteos, para el periodo 2017-2018, elevan su presencia a las 66 madres en el primero y trece en el segundo.
«Se ha producido un incremento del 10% anual», reproduce el nuevo libro de la Fundación Oso Pardo (FOP). Este crecimiento ha llevado a que ejemplares de entre 3 y 5 años busquen ampliar su territorio allí donde el hombre ha emigrado y empieza la España vaciada. Avanzan hacia Portugal y han cruzado ya la barrera que dibuja la autovía que se adentra en la Meseta desde Santander.
Este aumento en la población de osos también plantea nuevos desafíos en la coexistencia entre humanos y animales. Que crezca la especie puede «llevar acompañado un aumento de interacciones negativas entre el oso y el ser humano», previenen. «Puede ser esperable que, localmente, aumente el número de daños a colmenas, a los árboles frutales y al ganado, y para contrarrestarlo hay que establecer protocolos de inspección de daños», investigar si todos los ataques que se le atribuyen al plantígrado lo son y cuándo lo que hicieron fue alimentarse de la carroña de un animal muerto de otra forma, anotan.
Un ganadero de Vega de Liébana alertaba el sábado sobre un nuevo ataque de oso a sus cabras en el concejo de Soberado. En ese caso el ganadero estaba allí, y es uno de los temores que tienen tanto él como otros afectados porque el ejemplar o ejemplares se ha «picado a comer carne» y, según explican, merodea frecuentemente por esas zonas entre Vega de Liébana y Cabezón de Liébana.
Medidas de Conservación y Estatus Legal
El trabajo de la FOP considera que parte del estatus jurídico y los instrumentos de gestión que han permitido esta evolución favorable se han quedado obsoletos para manejar un animal que cada vez más merodea cerca de las poblaciones y será avistado con mayor facilidad.
En 'Osos Cantábricos. Demografía, coexistencia y retos de conservación' el equipo de la FOP analiza por ejemplo el caso de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. «La población cantábrica de osos se fragmentó en dos a principios del siglo XX al desaparecer los individuos de la zona central», y en consecuencia para la Lista Roja se hizo un análisis independiente de las subpoblaciones oriental y occidental.
La Lista Roja ubicó al pardo cantábrico en situación de «peligro crítico» cuando se estimaba en menos de 50 los plantígrados; ahora está en la categoría de «en peligro» al creerse que hay menos de 250 ejemplares. Más críticos se muestran los investigadores con la permanencia del plantígrado dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA).
En él figura como animal «en peligro de extinción», algo que se reserva para la fauna «cuya supervivencia es poco probable si los factores causales de su actual situación siguen actuando». «Es evidente que el oso pardo cantábrico ha experimentado en las últimas décadas avances muy notables en su conservación» y que todo indica que en esta misma década avanzará en la Lista Roja internacional desde la situación de «en peligro» a la de «vulnerable».
Ha mejorado pero «sigue siendo una especie amenazada. El estatus jurídico a nivel estatal se ha quedado atrás y otro tanto, afirman, pasa con los planes de gestión de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia. El del Principado se aprobó en 1990.
Hace algunas semanas, la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural explicaba, a preguntas de El Diario Montañés, que se había activado el protocolo para hacer seguimiento de un «animal problemático» en la zona. Se pasó en una primera fase a asustarlo con cohetes para disuadirlo y, más tarde, se abordó el segundo nivel que era el lanzamiento de pelotas de goma cuando el plantígrado reincide.
Incidentes y Percepciones Locales
La creciente población de osos ha llevado a un aumento en los incidentes reportados, generando preocupación entre los habitantes de las zonas rurales. Ni siquiera los más viejos del lugar recordaban cuándo había sido la última vez. Carmen Suárez -75 años, vecina de la remota aldea de Sonande- daba su habitual paseo después de cenar cuando, alzándose sobre sus cuartos traseros, una presencia descomunal le salió al paso en el camino de Sorrodiles; el mismo peligro contra el que de pequeña ya le advertían sus padres cada vez que le enviaban a guardar las ovejas.
Es la misma zona donde, hace algunas semanas, otros cabreros y ganaderos denunciaban el robo de parte de su rebaño y alertaban de la presencia de un plantígrado «picado a las ovejas». En el caso de este sábado, tras una inspección posterior del lugar donde se vio a los tres mastines hacer frente al oso se encontraron los restos del «cabrito marrón» que nos faltó y que, según el afectado, había sido llevado hasta allí por el oso y devorado completamente. «El bicho se paraba a hacer frente a los perros», añadía el hombre que lamentaba la pérdida de otros ejemplares en otras temporadas. «Estoy seguro que es el mismo oso», añadía.
En los últimos 25 años se han registrado nueve ataques de osos a humanos en España.

| Periodo | Sector Occidental (Osas con crías) | Sector Oriental (Osas con crías) |
|---|---|---|
| 1993-1994 | 7 | 3 |
| 2017-2018 | 66 | 13 |