Odio a los Ciclistas: Razones y la Necesidad de Convivencia en las Ciudades

El uso de la bicicleta como medio de transporte trae consigo numerosos beneficios tanto para los usuarios como para la ciudad. Sin embargo, su mal uso puede generar críticas y conflictos.

Es lamentable que incidentes como el atropello de un niño por ciclistas deportivos puedan empañar la percepción del ciclismo urbano.

La Importancia de la Educación y la Seguridad

La Ley de Tránsito obliga a los ciclistas a usar la calzada, pero muchos optan por la vereda por miedo o comodidad. Es crucial entender este temor y buscar soluciones para que los ciclistas se sientan seguros en la calle.

Se invita a los ciclistas a probar nuevas rutas, practicar sus habilidades y buscar compañeros de ruta. No debemos seguir promoviendo la bicicleta como medio de transporte si no nos hacemos cargo de ayudar a las personas a que ocupen la bicicleta de manera segura y cómoda, no sólo para ellos, sino también para todos los usuarios de las vías.

Es fundamental "apadrinar" a ciclistas novatos, compartiendo experiencias y conocimientos para fomentar un uso seguro y responsable de la bicicleta. Estoy segura que si cada uno de nosotros dedica algunas horas a compartir lo aprendido y pedaleado haremos de nuestras ciudades y barrios espacios más amables para ciclistas y peatones. Nuestra presencia en la calzada también acostumbrará a automovilistas.

Obviamente el Estado tiene responsabilidad en este tema, pero no debemos seguir esperando y tenemos que poner de nuestra parte.

Ciclovías: ¿Solución Temporal o Permanente?

Las ciclovías, aunque a veces controvertidas, son esenciales para fomentar el uso de la bicicleta, especialmente entre aquellos que aún no se sienten seguros en la calzada.

En conjunto, la intención de estas implementaciones es cambiar la mentalidad de la ciudadanía de que las calles son para los coches. No es así. Las calles han sido prioritariamente para coches y carruajes los últimos 150 años3 , y tenemos calles desde la Edad de Bronce, al menos hace 5000 años.

Apreciable PEB con experiencia, lamento reafirmarte lo que ya sientes: las ciclovías no son principalmente para ti que ya sabes moverte con seguridad por las calles de la ciudad, son para que otras personas puedan acercarse a la bici como medio de transporte. Y también para que en las arterias congestionadas de la ciudad pueda garantizársele a las PEBs un espacio libre para transitar. Para eso necesitamos una buena red de ciclovías. Espero pronto podamos verlas interconectadas para que más personas se beneficien con ellas.

Idealmente son medidas temporales. Hay muchas maneras de transformar esa manera de pensar, y una de ellas es con límites claros.

Iniciativas Pro-Bicicleta y la Reacción Política

En 2011, la UDI intentó presentar un proyecto de ley que obligaba a las bicicletas a circular por las veredas, cuando no hubiese una ciclovía. Yo formé parte del grupo que redactó una carta y la llevó a la sede del partido, en una cicletada, para oponernos. Un par de días después, el proyecto fue retirado en una conferencia de prensa. En ese momento, las organizaciones ciclistas fueron claras en defender los espacios, validar a los ciclistas en la calle y reconocer la exclusividad peatonal de las aceras.

El próximo martes se bajará en el Congreso el proyecto de ley que pretendía regular el tráfico de bicicletas, prohibiendo a los ciclistas transitar por las calles, ya que en el caso en que no existan ciclovías, debían circular por las veredas.

El senador Coloma señaló que "como UDI quisimos asumir el tema por lo que creamos una mesa de conversación con las distintas organizaciones. Es importante escuchar a los ciudadanos".

El parlamentario puntualizó que "queremos asumir el tema, porque de estas discusiones se generan oportunidades y porque queremos aprovechar esta oportunidad creando una mesa de conversaciones, donde hemos pedido al vicepresidente del partido y alcalde de Estación Central, quien además es el presidente de la Comisión de Transportes de la Asociación Chilena de Municipalidades, para que pueda canalizar las ideas que se han planteado. Adicionalmente Rodrigo nos ayudará también a buscar la manera de involucrar más tanto al Ministerio de Salud como al de Educación en lo que es el uso de la bicicleta".

"No queremos quedarnos sólo con el retiro del proyecto, sino que además dar un paso hacia delante respecto del uso de la bicicleta dentro de la sociedad, del futuro de las ciudades dentro de un esquema más amable, donde podamos todos entendernos", agregó.

Diferentes asociaciones formarán parte de un grupo de trabajo que desarrollará acciones pro bicicletas en conjunto con la Asociación Chilena de Municipalidades. "Decidimos tomar este problema y transformarlo en una oportunidad.

La Importancia de la Convivencia y la Seguridad Vial

Los medios de comunicación masiva, han sido muy eficaces en instalar una pugna entre peatones y ciclistas, excluyendo completamente a los autos de la ecuación. Era de esperarse, si consideramos que más del 50% de la publicidad en los diarios tradicionales, especialmente el fin de semana, corresponde a autos.

En Chile mueren al año cerca de 1.500 personas en accidentes de tránsito, de los cuales un promedio de 712 corresponden a peatones atropellados por autos -casi la mitad-. Hasta la fecha, que se sepa, no ha muerto ningún peatón arrollado por un ciclista. Eso no valida que los ciclistas usen las veredas, está claro, pero si nos preocupa nuestra seguridad al desplazarnos, debiésemos estar unidos y enfocarnos en exigir una rebaja de la velocidad máxima, con la que podamos convivir distintos medios.

Una persona atropellada a 30 km/h, tiene un 95% de probabilidades de sobrevivir. A 60, en cambio, sus opciones se reducen a un 15%. Hasta el 2001, en Santiago la máxima urbana era de 50 km/h. Luego subió a 60, con excepciones que permiten llegar a 70 -Eliodoro Yañez, por ejemplo-.

El problema central es que nuestra ciudad se ha desarrollado en función del automóvil privado, siendo la principal herramienta para favorecer la segregación y desigualdad urbana. Resulta que del total de los viajes en Santiago, sólo 22% se realiza en auto, mientras la bicicleta y la caminata, juntas, alcanzan el 40%. Sin embargo, cada día perdemos terreno en la ciudad y terminamos peleando por míseras veredas o ciclovías en mal estado, mientras asistimos impávidos a la construcción de una autopista urbana (Autopista Vespucio Oriente) que costará 950 millones de dólares, para beneficiar al 30% más rico de la población -que son los que tienen auto-.

Con ese presupuesto, por poner un ejemplo, se podrían construir algo así como 66.000 kilómetros de ciclobandas por la calle, lo que equivale más o menos a 25 veces la trama vial de Santiago.

Hoy nos enfrentamos a un nuevo desafío, el de repensar y promover un nuevo paradigma de movilidad, enfocado ya no en el flujo vehicular, sino en la comodidad y seguridad de las personas al moverse por la ciudad.

Les pregunto entonces, a los amigos peatones, ¿nos acompañan en esta? Porque juntos somos muchos más que los que se han tomado la calle por años, y que han intentado dividirnos para salir libres de culpa.

CicloRecreoVías: Fomentando la Actividad Física y la Cohesión Social

Calles que se cierran durante algunas horas al paso de vehículos motorizados, autos y buses para que por ellas puedan transitar con plena seguridad personas en bicicleta, patines, skate y otros simplemente caminando o trotando. Se trata de una iniciativa que se ha repetido en distintas comunas del país para fomentar la práctica de actividad física y que según una reciente investigación, no solo ayuda a la cohesión social de las ciudades, sino que también acerca a las personas que participan en ellas a cumplir con la meta mínima de ejercicios que propone la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 150 minutos de actividad a la semana.

Según la última Encuesta Nacional de Salud, el 86,7% de la población de más de 15 años en el país es sedentaria (90% en las mujeres y 83% en los hombres).

Rodrigo Mora, profesor de la Universidad Diego Portales y académico del Centro para el Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus) explica que para el estudio realizaron encuesta de 17 preguntas a los participantes de las cinco ciclovías temporales, la iniciativa liderada por CicloRecreoVías, que se cierran el fin de semana en Santiago (Santiago Centro, Andrés Bello, Pocuro, Irarrázaval y La Florida). A partir de esa encuesta lograron conocer la cantidad de tiempo que se ejercitan las personas en estos lugares, con quién realizan esta actividad, qué sectores recorren y cuántos kilómetros se desplazan desde su lugar de origen.

En promedio, las personas pasan 113 minutos realizando algún tipo de actividad en las calles cerradas y el 69,1% dice que su estado de salud es mejor o mucho mejor que hace un año. Respecto de los usuarios, la edad promedio fue de 37,1 años y la principal actividad realizada fue la bicicleta con un 68,4%, seguido del trote (17,1%), otros (9,8%) y caminata (3,7%).

Consultados por las principales causas son la realización de actividad física de tipo recreativo, el cuidado de la salud y la entretención (conocer la ciudad de manera diferente).

Este tipo de iniciativa no tiene un financiamiento por parte del Estado que permita la continuidad en el tiempo ni aumentar su práctica a otras comunas del país.

El uso de la bicicleta tiene beneficios para la salud física, mental y el medioambiente y existe evidencia de que su uso reduce el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas, mejora la calidad del sueño y disminuye las emisiones de dióxido de carbono al ambiente, razones por las que junto a los ministerios como el de Vivienda y Transporte han generado iniciativas que promueven y facilitan su uso. Desde el Estado, insiste Godoy se está trabajando en una política del uso de bicicleta, desde la construcción de estacionamientos cercanos a líneas de Metro.

La recomendación actual es de 150 minutos de actividad física a la semana, "recomendados en cualquier numero de días de la semana, pero siempre para la salud y para el cuerpo es "más interesante" que el estimulo sea regular". En términos de efectos de protección para enfermedades y disminución de mortalidad se sabe que "aunque no se llegue a lo ideal de la recomendación, cualquier minuto es mejor que nada", insiste.

Este tipo de actividades también contribuye a la cohesión social de las ciudades, porque permite que personas de comunas social y geográficamente hagan uso del espacio metropolitano (en el caso de las CicloRecreoVía centrales como la de Santiago Centro, Andrés Bello y Pocuro)

"En las ciclovías más metropolitanas, las personas se encuentran con amigos, en las más locales como las de La Florida o Irarrázabal, las personas van con familia, se desplazan menos en kilómetros, actúa más como una plaza de barrio. Mientras que en las otras, se recorren otros espacios de paseo que no se visitan durante la semana", dice Mora.

El circuito de Santiago Centro es el que más personas atrae: lo encuestados provenía de 17 comunas y en prom dio, recorrían cinco kilómetros para llegar a ella.

Beneficios de usar la bicicleta en la ciudad

Datos de la Encuesta Sobre CicloRecreoVías

A continuación, se presentan algunos datos clave de la encuesta realizada a los participantes de las CicloRecreoVías en Santiago:

Indicador Valor
Tiempo promedio de actividad 113 minutos
Mejora percibida en la salud 69,1%
Edad promedio de los usuarios 37,1 años
Actividad principal Bicicleta (68,4%)

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