En la década de los 30 del siglo pasado en Australia, los registradores de récords no tuvieron tiempo para registrar todas las hazañas que se dieron en su territorio.
No habían anotado uno cuando se había conseguido uno nuevo.
La fiebre invadió la prensa, y la prensa contagió a la sociedad.
La industria de bicicletas, con marcas como Austral, Malvern Star o Navy Cycles, vio una buena oportunidad y respaldó la causa.
Era un buen momento de demostrar al público que sus bicis eran resistentes, las mejores del mercado.
Bajo el calor abrasador del desierto, largas noches sin dormir, encuentros inesperados con la fauna salvaje y tormentas, armadas con víveres y mochilas trazaron rutas y tiempos nunca vistos hasta entonces.

Australia ocupa una superficie de 7.692 millones de km2, lo que equivale a quince veces España.
Melbourne - Sydney ida y vuelta en tres días, Lunceston - Burnie, carreras de una semana sin descanso, rutas y nuevas rutas continuas.
En 1938, recorrió con su bicicleta la distancia entre Adelaila y Melbourne.
Fueron 764,438 km en 33 horas y 43 minutos, durmiendo un total de 30 minutos en todo ese tiempo.
El récord lo tenía Elsa Barbour, que lo estableció en 1933, con 976,872 km en 2 días, 23 horas y 43 minutos.
Récord mundial de 7 días y 7 noches sin descanso, 1939.
El récord lo fijó su competidora Joyce Barry un año antes en 1781,54381 km, y Valda lo superó subiendo el registro a 2309,4086 km.
El Cambio Inesperado
Tras años de dedicación Valda se pasó al atletismo al considerar que este deporte hacía más atención al trabajo en equipo.
Un día, Valda, a pesar de estar en mitad de sus competiciones, no fue a correr, cogió su bici, sí, pero en lugar de acudir a la carrera para conseguir un nuevo récord, marchó a un concurso de recetas de mermeladas.
Resultó que su mermelada de naranja era del todo buena, y ganó el primer premio.
Pero la vida de Valda tomaría un nuevo rumbo tras un accidente que la alejó del deporte de alto rendimiento.
Sin embargo, su espíritu competitivo y su pasión por la velocidad la llevaron a descubrir una nueva vocación: la aviación.

La pasión por la velocidad la llevo a la aviación.
Con determinación, Valda se dedicó a estudiar y entrenar, superando los desafíos físicos y mentales que implica convertirse en piloto.
Su experiencia como ciclista le proporcionó una base sólida en cuanto a disciplina y resistencia, cualidades esenciales para triunfar en el mundo de la aviación.
Hoy, Valda es una piloto reconocida, admirada por su valentía y su capacidad de reinventarse.
Su historia es un ejemplo inspirador de cómo la perseverancia y la pasión pueden llevarnos a alcanzar nuevas metas, incluso después de enfrentar obstáculos aparentemente insuperables.
Otras Mujeres Destacadas en el Ciclismo
El ciclismo femenino ha visto surgir a lo largo de los años a numerosas atletas que han dejado huella en la historia de este deporte.
En 2012, una ciclista de 20 años consiguió destronar a Jeannie Longo en el Campeonato de Francia de Contrarreloj.
Longo, que tenía entonces 53 años, aún seguía ganando.
Había sido campeona de Francia en esa especialidad en los cuatro años anteriores y acumulaba 59 títulos nacionales, 13 mundiales y uno olimpico.
Tres años después, aquella joven ciclista ha conseguido algo nadie más ha hecho: ser a la vez campeona del mundo de ciclismo en ruta, de ciclocrós y de mountain bike, el último de los tres títulos que ha ganado.
La francesa aventajó en 58 segundos a la rusa Irina Kalentieva, doble campeona del mundo, y en 1:36 a la ucraniana Yana Belomoina el sábado en Vallnord (Andorra).
Si ganar un campeonato del mundo es difícil, imaginen ganar tres, cada uno de ellos en una disciplina diferente.
A Ferrand-Prevot le da igual el asfalto de Ponferrada, el barro y el frío de Tabor (República Checa) o las laderas de los Pirineos.
"Me gusta ganar, levantar los brazos.
En el ciclismo femenino es habitual que las corredoras compitan en varias especialidades.
Es el caso de la mejor ciclista de la última década, la neerlandesa Marianne Vos, que también ha sido campeona en tres disciplinas (ruta, ciclocrós y pista), pero nunca a la vez.
En 2011 ganó el scratch en el Mundial de Apeldoorn y en ciclocrós, pero fue segunda en el Mundial de Ruta de Copenhague.
Tres años antes había sido campeona mundial (y olímpica en puntuación), pero acabó segunda en ciclocrós y ruta.
Mujeres en el ciclismo en la historia | Femynna
Vos es compañera de Ferrand-Prevot en el equipo Rabo Liv.
PFP lleva años compaginando la ruta con el mountain bike y el ciclocrós, ya lo hacía antes de cumplir los 10 años.
Sus padres eran ciclistas aficionados y su padre tenía una tienda de bicicletas en Reims.
La bicicleta es un asunto de familia.
A los 6 años comenzó a montar, a los 8 cogió la bicicleta de montaña y unos años después, tras descartar el patinaje, ya ganaba a niños.
A pesar de todo, la mayor parte de los ingresos de Ferrand-Prevot no provienen del ciclismo, sino del Gobierno francés: trabaja para la Gendarmería.
No tiene un sueldo de su equipo, sino que recibe premios por sus resultados.
A eso hay que sumar los patrocinios de marcas como Nike u Oakley.
Casi tan grande como su pasión por el ciclismo es la curiosidad por saber si seguirá explorando nuevas disciplinas.
La pregunta está clara: ¿probará con el ciclismo en pista?
"No, seguro que no", contestó.
"Ahora tengo que concentrarme en mantener mi título mundial en ruta.
Después, intentaré estar bien para los Juegos Olímpicos".
En Río Janeiro, el calendario se adapta bien al hipotético reto de correr las dos pruebas.
La ciclista francesa tiene claro que no va a ser profesional toda su vida y ya prepara lo que viene después, por eso decidió estudiar fisioterapia, aunque ahora tiene apartada la carrera.
Hasta que llegue esa etapa continuará corriéndolo casi todo para seguir levantando las manos, manchadas o no barro, montada en una bicicleta de carretera o en una de montaña.
Tabla de Récords de Valda Unthank
| Récord | Distancia | Tiempo |
|---|---|---|
| Adelaida - Melbourne (1938) | 764,438 km | 33 horas y 43 minutos |
| Mundial de 7 días y 7 noches (1939) | 2309,4086 km | 7 días y 7 noches |