Los siniestros de tránsito (STs) son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo, representando un grave problema de salud pública especialmente en países en vías de desarrollo. Los países latinoamericanos se encuentran entre los más afectados por este problema.
En la Argentina, por ejemplo, las muertes causadas por STs rondan los 5.572 individuos por año. Los STs pueden tener consecuencias graves y duraderas, tanto físicas como psicológicas.

Los accidentes de tránsito son una de las principales causas de mortalidad en Chile, sobre todo entre la población joven de entre 15 y 29 años, siendo la segunda causa de muerte en el país después de los suicidios. Este sector de la población, concretamente aquellos entre los 18 y los 29 años, representa al 29% sobre el total de conductores fallecidos por accidente de tránsito.
En 2024, 1.438 personas fallecieron en accidentes de tránsito, lo que corresponde a un 12% menos con respecto a 2023 y a un promedio diario de cuatro personas. De ellos, ocho de cada diez fallecidos son hombres: 1.138 son de sexo masculino y 300 son mujeres según la información entregada por la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito, y que revelan que los chilenos aún no comprenden que tomando medidas de seguridad se podrían evitar la mayoría de estos fallecimientos.
Cada día entre 4 y 5 chilenos pierden la vida a manos de un vehículo motorizado, sean conductores, pasajeros o peatones, muertes en su mayoría evitables si es que se tomaran las medidas de seguridad y precaución necesarias, haciendo importante la educación vial.
Causas y Factores de Riesgo
Exceso de velocidad, consumo de alcohol, falta de precaución por parte de peatones, etc. Todos desencadenantes de accidentes graves que se podrían prevenir, incluyendo además controlar vehículos inseguros como lo son los buses de dos pisos.

Los factores de riesgo anteriores al siniestro, podrían aumentar la predisposición o la vulnerabilidad de una persona a desarrollar TEPT. Uno de los que mayor evidencia empírica tiene es el género femenino. De acuerdo a Yohannes et al., las mujeres tienen dos veces más riesgo de desarrollar TEPT que los hombres (AOR = 2.23, 95% CI 1.40, 3.56).
Por otro lado, si bien la edad no suele ser un predictor significativo, sí se observó un efecto de interacción entre la edad y el género. De acuerdo a Kobayashi et al. (2019), el grupo de mujeres adultas (entre 25 y 54 años) tiene mayor riesgo de padecer TEPT a las 6 semanas y a los 6 meses del ST, en comparación con los hombres de la misma edad.
Entre otras características personales que podrían aumentar la predisposición al TEPT cabe mencionar algunos rasgos de personalidad como el neuroticismo o la afectividad negativa y tener antecedentes psiquiátricos como depresión.
Los factores del siniestro, incluyen desde el tipo de choque y la gravedad, y la respuesta emocional durante el evento (e.g., percepción de riesgo vital). Al respecto, se ha observado que a mayor amenaza percibida durante el ST, mayor gravedad de síntomas de TEPT.
La reacción inmediata durante el ST (terror, indefensión, disociación) y algunas características del evento en sí-mismo, como el tipo de vehículo (auto, motocicleta, bicicleta) y el rol (conductor, pasajero, peatón), también fueron predictores importantes.
Los factores de riesgo posteriores al siniestro, podrían contribuir a mantener los síntomas de TEPT o a dificultar la recuperación psicológica. Muchos estudios sugieren que la severidad de la lesión es uno de los principales predictores. El apoyo social luego del ST es otro factor importante de acuerdo a la literatura. La gravedad de los síntomas de TEPT también se ha encontrado relacionada con dificultades en la comunicación, tanto de pareja como familiar y con no poder retornar al trabajo.
Estrés Postraumático y Siniestros Viales
Los STs pueden tener consecuencias graves y duraderas, tanto físicas como psicológicas. Los síntomas de TEPT según el DSM-5 (APA, 2013), incluyen la re-experimentación del evento traumático (e.g., recuerdos intrusivos y pesadillas), la evitación persistente de los estímulos asociados al trauma (e.g., pensamientos, lugares, actividades), síntomas de hiperactivación (e.g., sobresalto fácil, hipervigilancia, irritabilidad), y alteraciones negativas en las cogniciones y el estado de ánimo (e.g., auto-imagen negativa, culpa).
El diagnóstico de TEPT requiere además que los síntomas se presenten al mes, y que provoquen malestar clínicamente significativo o interfieran en las diferentes áreas de funcionamiento de la persona. Si los síntomas ocurren dentro del primer mes (y duran más de 3 días) de acuerdo al DSM-5 se trataría de un Trastorno por Estrés Agudo (TEA).
El estrés postraumático puede ocurrir en personas de cualquier edad que hayan estado expuestas a uno o más eventos excepcionalmente amenazantes, tales como guerras, desastres naturales, atentados terroristas, robos violentos, abuso sexual, y ST, entre otros.
En relación al TEPT después de un ST, la prevalencia estimada varía considerablemente a través de los estudios, con valores que van desde un 3,1 a un 61,6%. El proceso de desarrollo de síntomas de TEPT es complejo y depende de muchas variables. Sin embargo, no todas las personas desarrollan TEPT y muchas se recuperan espontáneamente con el paso del tiempo. La presencia de síntomas de estrés agudo no necesariamente implica el desarrollo posterior de TEPT.
Existe un volumen importante de literatura sobre el TEPT asociado a ST. Además de la prevalencia y correlatos psicológicos, se han llevado a cabo estudios en poblaciones específicas, como niños, adultos mayores, y mujeres, entre otros. También hay estudios neurológicos, que buscan mostrar si hay alteraciones en la estructura y en la actividad frontal cortical durante el primer tiempo luego de un trauma, lo cual parece estar asociado al desarrollo de síntomas de TEPT.

Si bien hay un considerable desarrollo científico sobre la temática, los estudios provienen principalmente de países anglosajones o nórdicos y aún se conoce muy poco sobre la prevalencia y los predictores de TEPT luego de un ST en otros contextos. Por ejemplo, en países de habla hispana sólo se registran estudios en España, México y Chile. En Brasil también son escasos los estudios teóricos y empíricos.
Dada la magnitud del problema de los ST en la Argentina y en la región, por ende de la cantidad de personas en riesgo de padecer estrés postraumático, resulta necesaria una mejor comprensión de las consecuencias psicológicas de los ST, así como sus determinantes y factores de riesgo.
Revisión Sistemática de Estudios (2015-2019)
En consecuencia, el presente trabajo se propone realizar una revisión sistemática y actualización de estudios sobre estrés postraumático y siniestros viales publicados entre 2015 y 2019. Se revisarán las estimaciones de prevalencia de TEA y TEPT y los factores predictores, tanto de riesgo como protectores.
Un factor de riesgo es una característica que incrementa la probabilidad de sufrir algún tipo de daño, en este caso el TEPT (tales como problemas emocionales previos, falta de apoyo social, otras situaciones estresantes o traumáticas). Por el contrario, un factor protector, es una característica que favorece la salud mental y la respuesta a una situación crítica, previniendo el desarrollo de un trastorno.
Estos factores se ordenaran en tres momentos: pre-siniestro, propios del siniestro y post-siniestro. También se compararán los resultados y principales características de los estudios.
La presente revisión sistemática buscó incluir todos los estudios de TEPT después de siniestros viales en población adulta publicados entre enero de 2015 y agosto de 2019.
Para la revisión se siguieron las guías PRISMA (Preferred Items for Reporting of Systematic Reviews and Meta-Analyses,Moher et al., 2009). National Library of Medicine, National Institutes of Health), PsycINFO y PsycARTICLES (American Psychological Association), Springerlink, Elsevier (Science Direct), Scopus, Cochrane Library, Redalyc, Pepsic, SciELO, Lilacs y Google Scholar.
Los estudios fueron incluidos si cumplían los siguientes criterios: que evaluaran TEPT en participantes de ST y no en otra situación potencialmente traumática, que brindaran información sobre prevalencia o factores asociados y que los participantes fueran mayores de 18 años.
Fueron excluidos los estudios que no proporcionaban mediciones cuantitativas de las variables, los estudios instrumentales o de intervención, o que no establecieron un tiempo determinado entre el ST y la evaluación. También fueron excluidos registros que eran sólo resúmenes (de actas de congresos, posters, etc), comentarios, revisiones, capítulos de libro o tesis de grado.
La búsqueda inicial arrojó un total de 1062 artículos. Después de eliminar los duplicados, quedaron 806, de los cuales se eliminaron 743 de acuerdo a los criterios de inclusión y de exclusión (a partir de la inspección del título y el resumen). Se obtuvo un valor final de 63 artículos originales y evaluados a texto completo.
Posteriormente, se eliminaron otros trabajos(35) que, al ser leídos a texto completo y en un análisis más minucioso, tampoco cumplían con algunos criterios de inclusión (por ejemplo, informaban datos ya publicados en otros estudios, reportaban la prevalencia de TEPT luego de diferentes hechos traumáticos pero no específicamente luego de siniestros viales, o no establecían un tiempo determinado entre el ST y la evaluación).
Se identificaron cinco trayectorias de respuesta a TEPT en 6 años: (a) crónica (4%), (b) recuperación (6%), (c) deterioro /recuperación (8%), (d) deterioro (10%) y (e) resistente (73%). El sentido de la coherencia es un factor protector o de resiliencia. Predictores: género femenino y origen rural.
Los ciclistas tuvieron una mejor salud mental (e.g., menor dolor, menores tasas de TEPT y menores niveles generales de angustia) en comparación con los ocupantes de automóviles, tanto al inicio del estudio como a los 6 meses. Ingresar a emergencias por ST (lesiones no severas). Síntomas de TEPT asociados con problemas de salud ocasionados por el ST. Una mayor amenaza percibida empeoraría los síntomas de TEPT. Una mayor capacidad de perdón al otro (causante o responsable del ST), disminuiría los síntomas de TEPT. Capacidad de perdón como estrategia de afrontamiento.
Fueron predictores de TEPT: depresión, antecedentes de muerte de familiares, la duración de la amnesia, hospitalización, la evolución de la lesión y la gravedad del ST. Es importante considerar el tipo de trauma como un factor importante en la ontología del TEPT. Hay una interacción entre edad y género que predice TEPT. Las mujeres presentaron síntomas más graves que los hombres, y a su vez el grupo de mujeres entre 35 y 44 años tiene mayor riesgo de TEPT al año del ST. Situaciones traumáticas previas y apoyo social median esta relación. Cogniciones en la conducción (sobre los síntomas de pánico, sobre el ST, y sobre los otros).
Los 28 estudios se llevaron a cabo en 15 países, y la mayoría (11) se publicó en el año 2017. Estados Unidos es el país con mayor cantidad de estudios (8), seguido de Australia (4). Tal como se muestra en la Tabla 2, casi la totalidad de los participantes de los estudios han sufrido lesiones, a excepción del estudio de Montes, Ledesma, Cuesta, Ferratti, y Bertello (2019) donde se trabajó con una muestra de no lesionados (sólo daños materiales).
El tiempo de evaluación puede variar desde el mismo día del siniestro (al ingresar a emergencias) hasta 6 años del ST como es el caso de diseños longitudinales. Los tamaños de muestra oscilan entre 46 y 6.341. En cuanto a la evaluación del TEPT, es llamativo que la mayoría de los estudios utiliza instrumentos no actualizados y basados en los criterios diagnósticos del DSM-IV (APA, 1994.), a excepción de cuatro que utilizaron instrumentos de acuerdo al DSM-5.
En los estudios relevados, la prevalencia de TEPT oscila entre el 2,39% y el 62%, y varía mucho de acuerdo a factores metodológicos (e.g., tiempo transcurrido desde el ST, el tipo de población, instrumentos). Si se analiza por el momento de evaluación del TEPT, al mes del ST las estimaciones de prevalencia oscilan entre 2,39 y 51,8% (Media= 33,96%); a los 6 meses entre 2,50- 32% (Media= 21,3%) y a los 12 meses entre 3,9- 21,7% (Media= 15,36%), si bien son menos los estudios que informan al año.
La prevalencia también varía de acuerdo al país donde se llevó a cabo el estudio. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos oscila entre 12 y 56,7%, en Australia entre 1,30- 24%, en Nigeria entre 41,3- 51,8%, y en Túnez fue del 54,17%. Esto podría deberse a diferencias socio-económicas y culturales entre países. La definición de TEPT utilizada también puede incidir.
Si bien el 80% de los accidentes de tránsito ocurren dentro de las ciudades, 6 de cada 10 fallecidos en este tipo de eventos proviene de accidentes en carreteras, los cuales tienden a ser más serios.
En cuanto a días, los fines de semana, especialmente los largos, concentran una mayor cantidad de accidentes mortales que los ocurridos de lunes a viernes.

Les contamos qué se esconde detrás de los accidentes de tránsito en Chile, sus causas y víctimas.