La policía francesa investiga como posible homicidio la muerte de un joven español que, según recoge la prensa francesa, recorría una ruta en bicicleta a través del país. El joven falleció el jueves de múltiples heridas en la cabeza, tras haber sido encontrado agonizante tirado en un camino por un vecino de Soyons, al sur de Lyon.

Ubicación aproximada de Soyons, cerca de Lyon, en la región de Ródano-Alpes.
Fuentes diplomáticas españolas han confirmado el domingo a este diario el origen español de la víctima, cuya familia ya ha sido informada y está recibiendo asistencia consular. La identidad de la víctima y los detalles de su muerte no han sido revelados oficialmente porque los hechos están bajo investigación judicial.
El diario regional Le Dauphiné Liberé asegura que la víctima es un hombre originario de las islas Canarias y de 28 años, que había partido desde Holanda para realizar un largo recorrido en bicicleta. Un vecino de 65 años que paseaba a su perro por un camino que bordea el río Ródano halló al joven malherido a primera hora de este jueves.
Trasladado rápidamente a un hospital de la ciudad de Valence, el hombre falleció a causa de las múltiples heridas recibidas. El viernes, la Fiscalía de Privas decidió abrir una investigación judicial por “homicidio”, después de que la autopsia practicada revelara una “causa criminal” tras la muerte del joven, según la agencia France Presse.
De acuerdo con la información publicada por la prensa francesa, la víctima presentaba “una treintena” de heridas, en su mayoría en la cabeza y hasta “una decena” en la cara. La investigación está a cargo de la policía judicial de Valence, que busca identificar al autor o autores del ataque.
El consulado español de Lyon está en contacto con las autoridades francesas para colaborar en la investigación, de acuerdo con las fuentes diplomáticas. Según Le Dauphiné Liberé, la tienda de campaña del joven, que presumiblemente fue agredido durante la noche del miércoles al jueves, fue hallada en un bosque aledaño, en un aparente intento de esconderla. Por su parte, la bicicleta estaba abandonada en la orilla del Iône de l’Ove, un afluente del río Ródano.
Esa zona es muy cercana a la Via Rhôna, una pista para bicicletas que sigue el curso del Ródano desde su nacimiento en Suiza hasta el Mediterráneo. Fue en esa área, mientras paseaba a su perro, donde el vecino halló al joven malherido y tirado en el camino, cuenta Le Dauphiné Liberé. El hombre ha comentado su hallazgo al diario: “Primero encontré una bomba de bicicleta. Cuando la cogí, vi que estaba cubierta de sangre. Unos metros más lejos, vi sobre las piedras un gran charco de sangre. Me dije que un ciclista debía haber sufrido una fuerte caída”.
Sin embargo, continuó, “unas decenas de metros más lejos vi a un hombre en mitad del camino. Estaba tirado a un lado y solo vestía una camiseta”. Los investigadores, que se desplazaron el jueves mismo a la zona del siniestro y hallaron rastros de sangre a lo largo de un centenar de metros, descartaron rápidamente la posibilidad de un accidente.
Este trágico incidente recuerda a otros sucesos en el mundo del ciclismo, como el reciente fallecimiento de la corredora suiza Muriel Furrer durante una carrera júnior del Campeonato del Mundo en Zúrich.
Paralelismo con el Caso de Muriel Furrer en Zúrich
Una semana después del fallecimiento de la corredora suiza Muriel Furrer, durante la carrera júnior del Campeonato del Mundo en Zúrich, siguen abiertas muchas dudas sobre la actuación de la organización, de cómo fue posible que nadie se percatase del accidente y que la ciclista de 18 años permaneciera más de una hora en el interior de un bosque, mientras sus compañeras seguían corriendo, tras salirse de la carretera en una bajada del circuito.

Representación gráfica de un accidente de ciclismo.
En Suiza las autoridades policiales están investigando las causas del accidente y si hubo negligencia por parte del comité de organización y de la propia Unión Ciclista Internacional, máxima responsable de los campeonatos del mundo de ciclismo y paraciclismo que se celebraron la semana pasada en Zúrich.
El Accidente de Furrer
El jueves 26 de septiembre se disputó la carrera júnior femenina. Furrer era una de las principales corredoras que presentaba el equipo local para intentar pelear por las medallas. El día se presentó pésimo para la práctica del ciclismo. Llovió persistentemente, con mucho frío y con una calzada peligrosa, sobre todo en los descensos. De hecho, las malas condiciones acompañaron a todas las carreras en línea que se disputaron en Zúrich salvo a la prueba reina del campeonato que ganó Tadej Pogacar después de una ofensiva a 100 kilómetros de la llegada.
Según recogen diversos medios de la prensa suiza, Furrer se salió de la carretera en una curva a la izquierda y no fue localizada hasta terminar la carrera. Fue encontrada inconsciente por un miembro de la seguridad del circuito que avisó a los servicios sanitarios del Mundial, que atendieron a la corredora en el lugar del accidente antes de ser trasladada en helicóptero a un hospital de Zúrich donde falleció 20 horas después de haber sido ingresada. Desde el primer momento se indicó que su estado era crítico.
La Conmoción en el Mundo del Ciclismo
El mundo del ciclismo sigue conmocionado por el accidente y sobre todo por el hecho de que tardaron más de una hora en percatarse de que faltaba una corredora. ¿Cómo fue posible? Sobre todo, porque la prensa local aumenta hasta 90 minutos el tiempo transcurrido entre que ocurrió la caída (alrededor de las 11 de la mañana) hasta que Furrer fue hallada inconsciente. Para agravar la situación, la ciclista estuvo caída en el bosque con frío y mientras llovía de forma exagerada.
El Mundial no fue interrumpido ni se canceló ninguna carrera. La organización indicó que la voluntad de la familia de la joven fallecida, que vivía a pocos kilómetros de Zúrich, en cuya universidad estudiaba, fue siempre que el campeonato se celebrase con normalidad. Nunca se sabrá qué habría sucedido si la accidentada hubiese sido una ciclista de una nacionalidad diferente a la suiza.
Interrogantes y Cuestionamientos
La prensa suiza revela también que la Fiscalía de Zúrich está preguntando a corredoras participantes si vieron el accidente, aunque lo normal es que en plena competición cuando hay una caída nadie se detiene a ver lo que ha pasado o a auxiliar al corredor o corredora que se ha ido al suelo o salido de la carretera.
Los interrogantes siguen abiertos, la UCI está siendo cuestionada por diversos estamentos, sobre todo al prohibir la intercomunicación entre ciclistas y los coches auxiliares. “No entiendo por qué la UCI prohíbe los pinganillos en los Mundiales y en los Juegos Olímpicos, o que no llevemos un rastreador GPS. Igual no al momento, pero sí a los 5 minutos te percatas de que ha pasado algo si una persona no te responde”, cuestionó el ciclista español Juan Ayuso a preguntas de la SER.
Furrer vivía en Egg, localidad situada a 17 kilómetros de Zúrich y estaba considerada como una gran promesa del ciclismo suizo. Compaginaba la carretera con el ciclismo de montaña. A finales de agosto participó en los mundiales de la especialidad que se celebraron en Pal (Andorra).