La historia de Moto Guzzi se remonta al 15 de marzo de 1921. Moto Guzzi (en Italia también conocida como Guzzi a secas), es el nombre de una famosa compañía italiana fabricante de motocicletas, fundada el 15 de marzo de 1921 por Carlo Guzzi, Giorgio Parodi (pilotos de aviación asignados al mismo escuadrón en las afueras de Venecia y el mecánico Giovanni Ravelli.
La primera fábrica de esta empresa se ubicaría en Mandello Tonzanico, ahora conocida como Mandello del Lario, una localidad en la provincia de Lecco a orillas del Lago Como. Durante la primera guerra mundial, dos pilotos de avión de la Fuerza Aérea Italiana, Giorgio Parodi, Giovanni Ravelli y el mecánico Carlo Guzzi, se asocian para fundar la ‘Societá anónima Moto Guzzi’, en Mandello del Lario, una pequeña población en la provincia de Lecco, a orillas del Lago de Como, Italia Sin embargo, establecen su domicilio legal en la ciudad de Génova.
Además, acuerdan utilizar como logotipo de la empresa un águila (el mismo utilizado por el Servicio Aeronáutico del Ejército y la Aviación Naval de la Marina Real Británica, en homenaje a su amigo Giovanni, que, irónicamente pierde la vida en un accidente aéreo una vez finalizada la guerra. El dinero necesario para iniciar la sociedad, lo aporta Emanuele Vittorio Parodi, padre de Giorgio Parodi, otorgándoles un único préstamo de 2.000 liras. En 1946, la sociedad se denomina formalmente como ‘’Moto Guzzi SpA’’, con Giorgio Guzzi como Presidente.
La primera motocicleta fue la G.P. (por Guzzi-Parodi). Se construye como un prototipo en el taller de motores del mecánico Giorgio Ripamonti, allí, Carlo Guzzi toma sus primeras clases de mecánica y queda fascinado por las dos ruedas. El nombre de "GP" se cae de inmediato y se transforma, con el consentimiento unánime de todos los accionistas, en la Moto Guzzi. Además evita malentendidos con las iniciales, ya que Guzzi-Parodi y Giorgio Parodi tienen iguales iniciales. Se construyeron 17 unidades y poseían el emblema de la fábrica. Se conoció como el modelo ‘normale’ El motor 4 tiempos era un monocilíndrico con 2 válvulas y 500 cc, tenía una potencia equivalente a 8 CV y podía superar la velocidad de 80 km/hr. Un valor considerable para una motocicleta de esa época.
Además, hasta 1934, cada motor llevaba la firma de quien lo había construido y fue utilizado por casi 45 años con diferentes configuraciones. Este primer modelo, tenía algo innovador, una característica de vanguardia que nunca ha sido abandonada por Moto Guzzi a lo largo de toda su historia: fue la primera motocicleta de la historia con un caballete central para estacionarla.
Según los planes de los fundadores, la Moto Guzzi, logra promoción gracias a los triunfos en las carreras de Grand Prix de motocicletas. Hasta mediados de 1940, el tradicional motor monocilíndrico de 500cc y 4 tiempos, fue el de mayor rendimiento vendido al público. En la década de 1950, Moto Guzzi, junto a Gilera y Mondial, dirijen el mundo de las carreras de Gran Prix. Hasta su retiro, Moto Guzzi ganó 3.329 carreras oficiales, 8 Campeonatos Mundiales, 6 copas de Constructores y 11 victorias en Isla de Man.
El período de la Posguerra, fue tan difícil en Mandello del Lario como en el resto de Europa. La solución fue la producción de un producto de bajo costo, por lo que en 1946, comienza a producirse la Motoleggera; una pequeña motocicleta de 65cc que se convirtió en muy popular en toda Italia. También se producía la Galletto, una pequeña motocicleta con motor de 175cc y 4 tiempos. También tuvo buena aceptación. Aunque estos productos eran muy modestos para la empresa, siguen contando con la innovación Guzzi y su compromiso con la calidad.
En 1946 Moto Guzzi SpA. lanza al mercado su primer modelo de motocicleta, la Guzzino 65. Se trataba de una moto con un motor de 65 cc y dos tiempos con tres velocidades que era muy fácil de utilizar.
Restauración guzzi 65
La Moto Guzzi 65 es una motocicleta de récord. Y no, la referencia no es tanto a sus hazañas en materia de velocidad sino a sus logros en el mundo de las ventas. Algo que podría llamar la atención de algún aficionado, aunque seguramente no sea así de ponerse en la situación correcta. Por ello, vamos a irnos hasta la Italia inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial. Así las cosas, la deportividad había de ser relegada al segundo plano al mismo tiempo que se priorizaba el diseño de máquinas sencillas y efectivas. Justo las mismas que también se estaban ensamblando en Japón e incluso en España, destinadas a motorizar a la población con vehículos ligeros, de poco consumo y, no pocas veces, mixtos en lo que se refiere al uso familiar con el industrial.
De esta manera, los ciclomotores vivieron su particular época dorada al ser accesibles a gran parte de la población. Un contexto convulso donde el éxito comercial dependía de la capacidad de llegar a ser realmente masivo. Justo el punto donde la Moto Guzzi 65 acertó de pleno, habiendo llegado a ser la moto de pequeña cilindrada más vendida en toda Europa cuando dejó de comercializarse en Italia - la producción se extendió bajo licencia por más tiempo en otros lugares - en 1954. Concretamente su cadena de producción dejó atrás más de 70.000 unidades.
De todos modos, hablando como estamos hablando de una Moto Guzzi las cosas no podían quedar en un estado tan sobrio y racional. Usando para ello sus monturas más sencillas a través de transformaciones aerodinámicas con tanta fantasía como futurismo. Con ello lograban jugosas campañas publicitarias en lo que se podría llamar una intervención de “ propaganda por el hecho “, pero también dar salida a las ínfulas más deportivas de algunos de sus ingenieros.
Basada en un modelo mecánicamente de serie, las primeras apariciones las hizo con la misma cilindrada fijada en cualquier Moto Guzzi 65 de concesionario. Sin embargo, para 1948 se amplió hasta 73 centímetros cúbicos. Todo ello gracias a la cuidadosa aerodinámica puesta en esta Moto Guzzi 65. Con las dos ruedas lenticulares, carenados por todos lado y, sobretodo, una posición muy particular para el piloto. La de rana, en la que las rodillas se apoyan en los soportes instalados en la parte superior de los laterales traseros. Además de la evolución en la cilindrada de su motor, esta motocicleta también tuvo un cambio drástico en su aspecto.
Al poco tiempo llegaría a España de la mano de Óscar Ravá y Moto Guzzi Hispania, donde se convertiría en todo un éxito de ventas. Ravá fue el responsable de que la Guzzi 65 llegará a España. La Guzzi 65 supuso una revolución para el medio rural cuya población encontró en este modelo de motocicleta el vehículo ideal para sus desplazamientos. De hecho, los carteros de Correos utilizaron esta moto para moverse de una localidad a otra.
En España la historia de la Guzzi 65 terminaría en los años sesenta con el cambio en el Código de Circulación. Esta nueva normativa obligaba a matricular todos los ciclomotores de más de 50 cc, y por consiguiente hacía necesario obtener el permiso de conducir. En 1962 las ventas ya habían caído un 50% y un año más tarde tuvo que lanzarse al mercado un modelo de 49 cc con pedales utilizables obligatorios.
Moto Guzzi Hispania: La historia de una marca icónica en EspañaLa historia de Moto Guzzi Hispania comienza en la España de posguerra, en un momento en el que la movilidad era un lujo y las motocicletas se convertían en un símbolo de libertad y progreso. En 1948, la marca italiana Moto Guzzi decidió dar un paso audaz: fabricar motos bajo licencia en España.
Moto Guzzi Hispania tuvo sus raíces en la visión de Oscar Ravà, un italiano de origen judío y exdirector de FIAT, quien se vio obligado a abandonar su país durante la Segunda Guerra Mundial y se estableció en Cataluña, España. En 1948, Ravà decidió aventurarse en la creciente industria de las motocicletas y llegó a un acuerdo con Moto Guzzi para fabricar sus motos en España. Esta asociación dio origen a Moto Guzzi Hispania, con su sede en Barcelona.
Ravà implementó un innovador sistema de producción basado en la descentralización, encargando la fabricación de los componentes a talleres externos de prestigio y reservando el montaje final en su empresa. El primer modelo producido en nuestro país fue la Guzzi 65, una moto sencilla, robusta y fiable, pensada para un público que necesitaba moverse con bajo coste y mantenimiento mínimo. Montaba un motor monocilíndrico horizontal de dos tiempos y 63,7 cc, con tres velocidades y mezcla por gravedad. Su éxito fue inmediato: económica, fácil de mantener y con el sello de una marca legendaria.
Poco después llegaron la Z-98 y la Hispania 98, que modernizaban el diseño con líneas más elegantes, depósito rediseñado y acabados más refinados. A finales de la década de 1960, los cambios en la legislación española obligaron a modificar la gama de modelos, reduciendo las cilindradas a 49 cc e incorporando pedales para cumplir con la nueva clasificación de ciclomotores.

Moto Guzzi 65 1951
Estas adaptaciones técnicas, unidas al rápido crecimiento de la competencia nacional -con marcas como Derbi, Bultaco o Montesa-, hicieron que las nuevas versiones perdieran atractivo frente a los modelos anteriores. El público percibió aquellas Guzzi más pequeñas como un paso atrás, y las ventas comenzaron a caer. A comienzos de los setenta, Moto Guzzi Hispania trasladó su producción de Barcelona a Sevilla, buscando aprovechar la colaboración con ISA y reducir costes logísticos.
A pesar de su desaparición, el legado de Moto Guzzi Hispania permanece vivo. En el España Moto Guzzi Club valoramos cada capítulo de la historia de esta marca, y Moto Guzzi Hispania ocupa un lugar especial en ella.
Modelos fabricados en España
A lo largo de tres décadas de producción, Moto Guzzi Hispania lanzó una serie de modelos que marcaron distintas etapas de la motocicleta popular española:
- Guzzi 65 (1949-1955) - el primer modelo fabricado en Barcelona, con una versión mejorada denominada Turismo pero sin cambios de mecánica.
Tabla de Modelos Moto Guzzi Hispania
| Modelo | Años de Producción | Características |
|---|---|---|
| Guzzi 65 | 1949-1955 | Primer modelo fabricado en Barcelona, versión mejorada "Turismo" sin cambios mecánicos. |