Lo que comenzó como un hobby entre amigos apasionados por las motocicletas Puch se transformó para Efrén Cabo en la oportunidad de vivir la competición a lomos de la historia de Asturias. A lomos de una Pucha Cobra de los años 80, restaurada por el Moto Club gijonés liderado por Gilberto Valle, Cabo logró el tercer puesto en la categoría 80 cc. Evo en la Copa de España de Motocross Clásica.
Con un margen exiguo sobre sus competidores, Cabo mantuvo la calma y consiguió el doblete en la categoría 80 cc. Pero su temporada no se detuvo ahí; tras el camino abierto por un grupo de aventureros a nivel nacional en 2016, se creó en Asturias el Trofeo Clásicas MX Astur, donde Cabo se alzó con el título en 80 cc.

Un sentimiento similar debieron experimentar los cientos de moteros que llegaron a Colombres para participar en el IV Rally Internacional de Motos Clásicas, organizado por el Moto Club Indianos. Tras una semana intensa, el evento cerró con una edición que será difícil de superar.
El certamen incluyó el IV Rally Internacional de Motos Clásicas, la III subida de velocidad Bustio-Colombres 12+1, el II campeonato de motocross clásico, el IV mercadillo solidario, la II carrera de correpasillos para niños y la I edición de las 300 millas de Colombres, todo ello amenizado con conciertos de rock sesentero. Esta edición atrajo a más de seis mil aficionados, que llenaron Colombres y sus alrededores.
En la categoría de exhibición de La Bustio Colombres 12+1, el expiloto británico Paul Smart, ganador de las 200 millas de Imola en 1972, realizó la subida de la milla, recibiendo el aplauso del público. Como se anunció previamente, Colombres fue el centro de atención para los amantes de las motos antiguas de toda la península.
Además, del 7 al 9 de Noviembre, San Fernando de Maspalomas acogió la XVI edición del encuentro Viejas Glorias Canarias, cargado de aniversarios: 105 Años de Harley Davidson, 50 Años de Bultaco, Vespa y Triumph Boneville, 40 Años de Canarias Motor y 30 Años del récord de Mike Hailwood en el T.T. de Man.
El evento contó con la presencia de Mick Andrews, Juan Bultó, Pauline Hailwood y David Hailwood, además del XVI Trial Viejas Glorias y el VIII Rally regularidad, exposiciones, mercadillo y un homenaje a pilotos fallecidos. También hubo conciertos de pop y rock, una exposición fotográfica y un desfile de Joyas con Glamour.
Un año más, el Moto Club Dalle Gas organizó el mercadillo y exposición de motos clásicas en Goian (Pontevedra), con la presencia de recambistas de toda España y particulares como Pedro Escuer, Motos Sarria, Scooter Clásico, Kilo Mora, GTV 200 Clasic Miniaturas, Burdeos Recambios y J. Discurría.
Conoce la motocicleta “MONTESA IMPALA #moto #motocicleta #montesa #impala #motorbike #motor #bikers
El Legado de Montesa
En 1944, Pedro Permanyer y Francisco Bultó fabricaron el primer prototipo de motocicleta MONTESA, inspirado en modelos franceses de Motobecane. Se trataba de una moto con motor de 93cc que participó en la prueba de regularidad del R.M.C.C. La nueva motocicleta fue presentada en la Feria de Muestras de Barcelona, vendiendo 22 unidades en su primer año.
Bultó diseñó un nuevo propulsor de 125cc, probado en múltiples ocasiones y utilizado en los ISDT en Italia en 1951, donde los pilotos F.X. Bultó y G. Cavestany consiguieron la medalla de bronce. A principios de los 50, Montesa incorporó la clase 125cc con la Montesa Brio 90, que incorporó cambios técnicos en motor, culata, carburador y caja de cambios, obteniendo buenos resultados en carreras.
La moto más popular de calle de Montesa en los años '50 fue la Brio 80, con más de 12.000 unidades producidas. El éxito de la Brio llevó a la apertura de una nueva fábrica en Espulgues de Llobregat (Barcelona).

La decisión de Permanyer de recortar gastos en competición provocó una desavenencia con Bultó, quien se marchó en mayo de 1958, llevándose consigo a personas clave de la fábrica y su parte del 30% de la compañía. Tras la crisis económica, Permanyer promovió el scooter, nombrando a Leopoldo Mila director técnico y a su hijo Javier responsable de la competición, fichando al piloto Pedro Pi.
Se diseñó un motor de 175cc, que formaría la base de los ensayos y de las futuras máquinas de motocross y todo terreno. Mientras tanto, Pedro Pi ganaba carreras de motocross y trabajaba en una nueva versión 250cc, la piedra angular del éxito futuro de la compañía.
En la década siguiente, Montesa experimentó un crecimiento mundial sin precedentes, aunque Bultaco había restado parte de su clientela. Montesa volvió a participar en competiciones, destacando en regularidad con la Montesa Brio 110. Inicialmente, Montesa participaba con el modelo D-51, con un motor de dos tiempos de 98cc, horquilla telescópica, frenos de aleación ligera y neumáticos de calle.
En 1953, se presentó la primera Montesa deportiva, la Cabra, desarrollada sobre la base de la Brio 90, con un nuevo motor de 125cc, carburador, cambio de marchas y bastidor. Dos años después, la Montesa Brio 90 se exportaba a Europa y Sudamérica. La Brio 90 Cabra evolucionó a los modelos 91 y 110, conservando el motor antiguo pero mejorado, con un bastidor elástico, suspensión trasera oscilante y una botella hidráulica auxiliar.
En 1959, se habían conseguido 117 éxitos en carreras internacionales, además de la Copa de Resistencia de Europa y los Campeonatos estatales. A principios de 1962, Montesa preparó el lanzamiento de la Montesa Impala, sometiéndola a la Operación Impala, una prueba en África de 12.000 millas, participando en pruebas de cross, rallyes y resistencia. La Impala, con un motor de 175cc y 18CV, obtuvo el premio Delta de Oro en 1962 al mejor diseño.

En 1965, se desarrolló un modelo para el mercado americano llamada Texas 175, similar a una motocicleta de todo terreno, con un motor de 175cc y 14CV derivado de la Impala. A partir de 1970, apareció la primera moto de todo terreno, una Texas evolucionada, con un motor de 250cc y 22 CV, cambio de cinco marchas, horquilla de Montesa, amortiguadores Betor y batería para la luz. El modelo fue bautizado como Montesa King Scorpion, comercializada en Norteamérica, con un buen acabado y cromados al gusto americano.
Montesa publicitó este modelo como una auténtica moto de todo terreno, aunque no tuvo la aceptación del público nacional. Los modelos de todo terreno de Montesa se adaptaron a la demanda del público, mejorando los productos y haciéndolos más competitivos. Las todo terreno infantiles también tuvieron importancia, presentando en 1973 el ciclomotor Scorpion de 50cc.
A partir de este momento, Montesa presentó modelos nuevos sucesivamente, en diversas cilindradas y versiones de motocross y enduro de 125, 175, 250, 360 y 414. En 1973, el VR (Vekhonen Reproducción) fue lanzado, fijando el estándar para 1974.
En 1974, se presentó en el Salón de París la Montesa Cota 172, diseñada en base a la estructura de la Cota 123 pero con llantas de 21 y 18 pulgadas y motor "subido" a 153 c.c. En Montesa, se prefirió el motor de mayor cilindrada y en 1976 apareció la esperada Cota 348.
Las motocicletas de cross experimentaron constantes innovaciones en las tres categorías en que competían. La de 125 c.c. era una categoría de promoción para jóvenes pilotos, dando origen al Trofeo Montesa de 125 c.c. para todos los pilotos que utilizasen Cappra 125.
Los modelos de Moto Cross evolucionaron a partir de una réplica de la moto que Vehkonen utilizó en la temporada 1972. Así, la Cappra 250 VR de 1973 dio paso a las versiones VR75, Cappra 250 VA en 1975 y la VB en 1976.
Fernando Muñoz ganó varios Campeonatos de España de 250c.c. y 500 c.c. en 1976 y 1977, siendo uno de los pilotos españoles con mejores resultados en pruebas del mundial. Michel Combes fue campeón de Francia de 500 c.c. y Hakan Anderson realizó una excelente campaña en el campeonato del mundo de 250 c.c. en 1976 y en el de 500 c.c. al año siguiente.
En 1977, Carlos Mas entró a formar parte del equipo Montesa de Todo Terreno, llevando a su Montesa Enduro a la victoria en el Campeonato de España en 1979, triunfo que repitió seis veces. Las diferentes versiones de las Enduro 360H6 a la 360 H7 tuvieron un notable éxito de ventas y contribuyeron a popularizar el Todo Terreno.

En 1978, Montesa lanzó un nuevo modelo de turismo, la Montesa Crono en versiones de 75 y 125 c.c. En 1981 salió al mercado la Crono 350, y en 1982 se produjo la Montesa Impala 2, una versión con ruedas de aleación y encendido electrónico.
Con la Cota 348 y la Cota 349, se consiguieron triunfos destacados en Trial, como las victorias en los Seis días de Escocia de Malcolm Rathmell en 1979 y de Yrjo Vesterinen en 1980. Marland Whaley se proclamó Campeón de Trial en Estados Unidos en 1980 con una Cota 349. En 1980, Ulf Karlson se proclamó Campeón del Mundo con el prototipo de la futura Cota 349. Montesa ganaría el título de marcas ese mismo año y el siguiente.
En 1982, Toni Gorgot entró a formar parte del equipo Montesa y en 1983 consiguió el primer gran triunfo español en los Seis Dias de Escocia. Bultaco y Ossa, competidores tradicionales de Montesa, cerraron sus fábricas. Montesa se anticipó a esta situación invirtiendo en equipo y maquinaria moderna para mejorar sus productos.
La situación financiera se hizo crítica, las inversiones en nuevos modelos se paralizaron y se entró en situación de suspensión de pagos en Septiembre de 1983. Gracias a una sólida organización comercial e industrial, Montesa evitó el cierre total alcanzando un acuerdo con Honda Motor en 1982, constituyendo Montesa Honda S.A.