La vida puede cambiar en un instante, pero la determinación y el espíritu de superación pueden marcar la diferencia. Esta es la historia de dos chilenos, David Albala y Walo Frías, quienes, tras sufrir graves accidentes que los dejaron parapléjicos, encontraron la manera de seguir adelante y cumplir sus sueños.
David Albala: Del periodismo al cine, sin importar las barreras
Hay un concepto transversal que atraviesa la historia de David Albala (48 años) que es la determinación. Primero, convenció a su papá que lo dejara estudiar Periodismo, una carrera que le parecía versátil y flexible porque le permitiría trabajar en muchas cosas. De su paso por la carrera de Periodismo en la Universidad Andrés Bello, David Albala - director de la película “Pacto de Fuga” - tiene una anécdota muy grabada en su cabeza. No sólo le puso un uno, sino que además le escribió “tómese en serio el oficio que aspira a ejercer”. David recuerda que le fue a reclamar diciéndole que eso no era cierto.
“Ya vas a ver, ya vas a ver”, exclamó David a su profesora y tenía razón. La película, protagonizada por actores como Benjamín Vicuña, Roberto Farías y Amparo Noguera, se estrenó el 23 de enero pasado - luego de sufrir un retraso debido al estallido social - y resultó ser una de las mejores aperturas del cine chileno de los últimos dos años. “Esto te demuestra que sí se puede, pero tienes que resistir. Si te dijera todas las veces que me dijeron que no, te preguntarías cómo seguí, pero yo sentía que no me quedaba otra.
Su gran pasión siempre fue el cine, por lo que una vez que egresó de Periodismo en la UNAB, hizo un curso de un año en el Instituto Chileno Norteamericano. Luego, decidió emprender con su propia productora en el año 2002. “Desarrollé proyectos, me endeudé, vendí mi auto y me compré una moto. El accidente que podría haber significado una tragedia mayor en su vida, pronto se convirtió en una oportunidad. “¡Ya! Un proyecto para el Fondart”, exclamó David.
“Esto va a sonar raro, pero lo pasé muy bien en la rehabilitación porque me entretenía mucho. Sí, había quedado parapléjico, pero todos los días aprendía algo nuevo que me permitía reconquistar mi libertad perdida. Ya con la experiencia de hacer un documental, David quería aprender a hacer ficción y postuló tres veces a la beca Fulbright hasta que se la ganó. Esto porque la vida le puso una nueva prueba en su camino.
“Fue la comisión Fulbright a dar una charla y ahí contaron que para ganarse la beca y estudiar en Estados Unidos debías tener buenas notas. Entonces, me volví mateo sólo para eso.
“Yo allá era un sudamericano, mayor - para no decir viejo - y que andaba en silla de ruedas, entonces, tenía varios puntos en contra”, dice. “Así y todo, fui el único que terminó el Master en tres años. Eso porque frente a la dificultad tienes que resolver los problemas”, recalca. “El punto es que estudiaste cine para hacer cine y, si te dicen que es muy difícil, me da lo mismo, yo tengo que lograrlo porque hay otros que lo hacen, eso quiere decir que se puede. Entonces, voy a hacer todo lo que tenga que hacer para llegar.
La historia de David Albala es un ejemplo de cómo la determinación y la pasión pueden superar cualquier obstáculo. Su éxito en el cine chileno es una prueba de que, con esfuerzo y perseverancia, se pueden alcanzar los sueños, sin importar las dificultades.

Walo Frías: La pasión por las motos, más allá de la adversidad
Walo Frías, conductor de Rock & Ruedas de Radio Futuro, sufrió en 2013 un grave accidente que lo dejó parapléjico. A más de cuatro años de este episodio, cumplió con su propósito de volver a las motos, y lo hizo en una moto especialmente adaptada en la pista de karting de la Reina. El comunicador logró su objetivo de estar sobre una moto después de inspirarse en la historia del deportista italiano Nicola Dutto, quién luego de un accidente a bordo de un motocicleta, también quedó parapléjico. Sin embargó después de dos años, volvió a la competencia.

La moto que manejó fue una Yamaha WR-250. Este modelo que está diseñado para practicar enduro, tuvo varios ajustes en el asiento y en la protección. Además todos los elementos que se accionan con los pies, fueron traspasados a las manos, para permitir la conducción. Los cambios se accionan con la mano izquierda y el freno se utiliza con una palanca manillar. Después de un par de vueltas a bordo de la Yamaha, Frías afirmó que "los autos son mi profesión y las motos, mi gran pasión, la que nunca pensé abandonar. Y el tiempo y las circunstancias me fueron abriendo caminos y mostrando que mi sueño era posible".
Eduardo "Walo" Frías (50), el conductor radial "tuerca", el mecánico que desde 1995 ha conducido programas en los que explica en tono pedagógico y a ratos hasta sacerdotal cómo manejar y mantener autos y motos, y comenta la Fórmula 1 y cubre rally como el Dakar, ratifica que es promotos desde el catre clínico que ocupa en la habitación 314 de la Clínica de Rehabilitación Los Coihues, en Maipú. Allí está desde el 25 de junio de este año, pues un mes antes, la mañana del sábado 25 de mayo sufrió un accidente en la quinta vuelta que daba en un circuito enduro.
Una piedra que no pudo esquivar, una moto que no era la suya, y que él hoy dice "me pegó una desconocida, porque lo que hacía en mi moto en esta no lo pude hacer, que era esquivar la piedra". Y esa piedra que provocó que la moto y su conductor cayeran, en una caída que Walo, que manejó por primera vez hace 36 años una TS 125 Suzuki y que ya había sufrido accidentes "terriblemente más aparatosos que este y sin consecuencias", le llevó a escuchar un "tac" que sonó desde su columna. Porque esa mañana de mayo no fue ni la velocidad de 70 kilómetros por hora a la que iba ni la altura desde la que cayó la que provocó ese corte en su médula ósea que él escuchó con ese sonido seco, sino que fue la misma moto la que al caerle encima le cortó la columna a la altura de la vértebra T5.
Hubo una cuota de mala fortuna; pero, principalmente, fue un accidente -, dice él una tarde de noviembre en el patio del centro de rehabilitación en medio de esta entrevista donde Walo trata de explicar desde su silla de ruedas por qué sigue siendo un promotor del uso de las motos y por qué, pese al accidente, él visualiza como su mayor reto volver a montar una en un plazo de un año y medio.
El video ya se lo envió a sus amigos. Ellos saben que la meta de Walo es emular a quien fuera campeón dos veces en Italia y que al igual que él quedó parapléjico por un accidente y luego de dos años volvió a correr.
Estoy con harto dolor neuropático", dice y en el mismo tono que usa en el programa de radio para hablar de cambios de aceite o de ampolletas, explica: "Son dolores propios de los cortes de médula. ¿Alguna vez has escuchado la corriente de torres de alta tensión, que suenan como: ddddd…ddddd? Eso es lo que yo siento, en ciclos fuertes, te agarra todas las costillas, es como si tuvieras un cinturón ahí que está apretado constantemente y en esa zona irradia. Estoy permanente con esa sensación eléctrica".
Recuerda que tenía unos seis años cuando vio una en su casa por primera vez. La llevó un amigo de su madre. Un par de años después, a unas cuadras de su hogar en la comuna de La Reina se puso una estación de servicio y el hijo del dueño que era mecánico instaló un taller de reparación de motos. A los 12 años, Walo, que vivía con su madre viuda, un hermano y una hermana, empezó a ir al taller todos los días después del colegio. Conversaba con el joven mecánico, aprendía sus primeros trucos para arreglar motos; pero, más que nada, grababa en su mente cada detalle de estos artefactos. De regreso a casa dibujaba motos y autos en un block.
Hasta que en 1995 la radio reapareció en su vida de la mano de las motos. Su hermana trabajaba con el periodista Fernando Paulsen en el canal La Red cuando éste último se compró una motocicleta. "Empecé a arreglarle la moto a Fernando y aconsejarlo en ese mundo. Un día conversando, él me dice: 'Tú sabes harto de autos y motos, pero además hablas bien, ¿por qué no formas parte de mi programa de radio?". Así nació el Informe Tuerca, donde resolvía dudas mecánicas de los auditores. Después, armó un programa propio con el que circuló por otras radios hasta llegar a Futuro en 2008.
"A mí las motos siempre me han conducido a todo, incluso a esta silla", dice mientras recorre su relación de más de tres décadas con ese vehículo. "Y todo ha sido bueno, así que esto no tiene por qué ser malo".
Volver a aparecer en su programa de radio, es parte de su proceso de reinserción. Tras el accidente, Rock& Ruedas no dejó de salir al aire, pero fue Jimeno quien lo reemplazó hasta que después del fin de semana del "18" decidieron probar enviándole a un radiocontrolador con un equipo portátil para hacer el programa desde la habitación 314.
Tras subir a la silla, se enfunda unos guantes deportivos para prevenir heridas y se mueve por el pasillo de un piso liso y parejo. "He salido a dar vueltas a la manzana por acá y créeme que es difícil andar en silla de ruedas allí. Una pequeña diferencia de altura en una vereda es un problema. Cuando caminas, levantas el pie y la pasas. Con la silla te puedes tropezar, te puedes caer", cuenta. "Tienes que aprender a manejarte con este cuerpo que es distinto, que se comporta distinto", agrega.
Asegura que en estos meses no ha llorado. Algunos de sus amigos temen que sea porque se puso una coraza. Pero él responde que hasta su esposa le preguntó al sicólogo por qué no lloraba. "El le dijo: 'Tu marido está bien, tu marido no tiene por qué llorar. El asume las cosas de esta manera y no todos lloran".
"Lo más difícil ha sido cachar que lo que más se pierde es la independencia", dice. "Que alguien te diga: 'Oye, vamos a tal parte … chuta, a qué hora me toca el catéter para la orina, a qué hora queremos volver, cuántos catéter tengo que llevar, que a mitad del viaje tendré la necesidad de usar un baño, que tengo que llevar pañal. Perder esos grados de libertad, ha sido lo más difícil".
Para quien siempre ha predicado sobre la seguridad en la conducción, el asunto es simple: "Las posibilidades de tener un accidente en moto no son más altas que las de tener uno en auto".
Walo Frías es un ejemplo de cómo la pasión puede superar cualquier limitación física. Su amor por las motos lo impulsó a seguir adelante, a pesar de las dificultades, y a encontrar la manera de volver a sentir la adrenalina de la velocidad. Su historia es una inspiración para todos aquellos que enfrentan obstáculos en la vida.
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Lecciones de vida
Las historias de David Albala y Walo Frías nos enseñan que la vida puede presentar desafíos inesperados, pero que la actitud con la que los enfrentamos puede marcar la diferencia. La determinación, la pasión y el espíritu de superación son herramientas fundamentales para transformar las adversidades en oportunidades y para seguir persiguiendo nuestros sueños, sin importar las barreras.
Tabla comparativa de las historias de David Albala y Walo Frías
| Característica | David Albala | Walo Frías |
|---|---|---|
| Profesión | Director de cine | Conductor de radio |
| Accidente | Accidente en moto | Accidente en moto |
| Resultado del accidente | Paraplejia | Paraplejia |
| Superación | Éxito en el cine | Regreso a las motos y a la radio |
| Inspiración | Su propia determinación | Historia de Nicola Dutto |
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