Historia de la Moto Vespa con Pedales: Un Icono Español

Si el Seat 600 fue el coche que motorizó a España, el Vespino se puede considerar, sobre todo para la generación nacida entre los años 60 y 70, como el vehículo que motorizó a la juventud de la época. Este ciclomotor, más que un simple medio de transporte, se convirtió en un símbolo de libertad y modernidad.

Vespino ALX, uno de los modelos más populares.

Orígenes e Historia

Para conocer la historia del Vespino, tenemos que remontarnos a la historia de Piaggio, fabricante aeronáutico que construía aviones de combate para el ejército de Mussolini. En 1946 nace la Vespa, fruto del encargo de Enrico Piaggio a Corradino D’ascanio, ingeniero aeronáutico italiano. Éste modelo se inspiró en el americano scooter CUSHMAN, scooter que las tropas aliadas esparcieron por toda Europa en paracaídas durante la segunda guerra mundial.

La historia de este ciclomotor se inicia en 1952, cuando Enrico Piaggio crea la empresa MOTO VESPA S.A. y funda una fábrica en Madrid, con la colaboración del I.N.I. (Instituto Nacional de Industria) y de Juan Lladó, (entonces, consejero delegado del Banco Urquijo). Spartaco G. Boldori Malandri representante de Fiat en España y amigo personal de Enrico Piaggio, le propone el montaje de una fábrica en Madrid.

En 1952 Enrico Piaggio crea la empresa MOTO VESPA S.A. y funda la fábrica en la Calle Julián Camarillo 6, de Madrid, con la colaboración del I.N.I. Siendo director de MOTO VESPA, Lelio Pellegrini y gracias al grupo de entusiastas ingenieros y técnicos españoles, sale a la calle la primera VESPA de 125cc. en aquel momento nació la Vespa, que saldría a la calle en 1953.

Su «hermana pequeña» nacía en 1968 como un producto más económico. El motor de 50 c.c. era una patente española, y unía una transmisión mediante correa trapezoidal con cambio automático continuo por variador centrifugo y la cadena de arrastre de los pedales dentro del mismo carter, del motor, que también hace las veces de basculante, con suspensión mono-amortiguador, según recuerda la web histórica del vespino.

RESTAURACION DE MI MOTO VESPINO SC AL ALX DEL AÑO 1985 PASO A PASO , DESMONTANDOLO / GINESSOT #1

Nace el VESPINO el 19 de febrero de 1968, con características innovadoras, se trataba de un nuevo motor con patente española del año 1967, que unía una transmisión mediante correa trapezoidal con cambio automático continuo por variador centrifugo, (conocido hoy como CVT, siglas del inglés: Continuosly Variable Trasmission) y la cadena de arrastre de los pedales dentro del mismo carter, del motor, que también hace las veces de basculante, con suspensión mono-amortiguador.

Variador centrifugo del motor Vespino.

El primer director de Moto Vespa S.A., Lelio Pellegrini Quarantotti, junto a un extraordinario grupo de colaboradores entusiastas, logra en pocos meses, sacar en España la primera Vespa de 125 cc.

Características y Evolución

Los pedales practicables permitían circular en llano como una bicicleta corriente, en caso de quedarte sin combustible, para ahorrar éste, o por cualquier otra razón que impidiera el uso del motor. Conscientes de que una de las principales razones por las que se habían reducido las ventas de la Vespa era que consumía mucha gasolina y su mantenimiento resultaba muy elevado, decidieron incorporar unos pedales que ofrecían la oportunidad de conducir la moto en modo bici, permitiendo conducir la moto en plano y ahorrar una importante cantidad de gasolina, especialmente si circulabas cuesta abajo.

Seguimos sumando particularidades de este vehículo con el mando del “descompresor”, el cual accionaba una válvula en la culata, permitiendo la fuga de la compresión del cilindro a través del tubo de escape. Su misión era permitir el arranque a pedales con poco esfuerzo. Se daban unas cuantas pedaladas y se soltaba, momento en el que el motor arrancaba.

Este ciclomotor estrenó soluciones como el bastidor de tubo de sección cuadrada, la tapa basculante que cubría el motor y el depósito de gasolina para facilitar su limpieza o el propulsor monobloque con la transmisión automática por variador.

Expansión y Modelos

Tras su éxito en España, en 1969 el Vespino se exportó a Inglaterra, Francia, Marruecos, Colombia, Chile, y Alemania. En menos de un año la Vespino había revolucionado por completo el mundo del motor y había conseguido que países de todo el mundo mirasen hacia España, envidiosos de esa moto que todos querían tener. Eso hizo que en 1969 la Vespino llegase también a países como Inglaterra, Colombia, Chile, Alemania, Francia, Holanda o Marruecos entre muchos otros, arrasando también en las listas de ventas.

Tal fue su éxito, que ha habido más de 20 modelos de Vespino diferentes desde su nacimiento, incluyendo unas versiones diseñadas exclusivamente para Telepizza y para Correos, en rojo y amarillo respectivamente. Solo dos años después de su nacimiento, en 1970, aparecieron dos nuevos modelos de Vespino, el Brisa y el Rally, con diseños similares al original, pero con la particularidad de que incluían una horquilla más barata, y de que aumentaba la capacidad del depósito de gasolina de los 3,3 a los 6 litros.

Aunque en 1971 Moto Vespa no presentó ningún nuevo modelo, fue un año muy importante, ya que se superaron las 100.000 unidades vendidas. Un éxito que había superado las expectativas de los más optimistas. En 1972 fue el turno de los Vespino Lujo S y S2, que ya lucían un diseño renovado y algo más modernizado. Y en 1974, con el objetivo de conquistar a toda Europa, donde gustaban más las bicicletas a motor, lanzaron el Vespino Tourist, con un diseño más sencillo, que fue un rotundo éxito de ventas sobre todo en Holanda.

En 1976 salió el Vespino Gran Lujo, que era la versión renovada de los modelos Lujo S y S2, y tan solo un año después llegó al mercado el Vespino GS, que era el primero que incorporaba intermitentes. 1977 fue otro año muy importante, ya que ante la gran demanda de Vespinos, se batió el récord de producción, con más de 55.000 unidades en tan solo un año. En 1979 se le busca un cambio, y se lanza el Vespino TL, que renovaba el diseño del Gran Lujo y además incorporaba guardabarros cromados. Ese mismo año también se presenta el Vespino NL o Nueva Línea.

Ya en la década de los 80, se realiza un enorme espectáculo en el Camp Nou de Barcelona para presentar el Vespino SC “Super Confort” y el Vespino SCA, que era el primero que incluía llantas de aleación de aluminio y que fue uno de los más vendidos. En estos modelos se decía adiós a la tapa cubre - motor que había acompañado a la Vespino hasta ahora. 1981 fue el año en el que la Vespino llegó a Italia, donde la Vespa era la reina. Tuvo que rebautizarse y presentarse bajo el nombre de “Gilera Toledo”, ya que Vespino era como conocían los italianos a una Vespa de 50cc. Muy bien recibida, tan solo un año después se piden 20.000 nuevos modelos.

Tras un tiempo sin lanzar ningún nuevo modelo, en 1985 llegó el Vespino AL, que ya tenía una estética mucho más moderna, y el Vespino ALX sólo un año después, que era idéntico al anterior, pero incorporaba intermitentes. El Vespino VALE llegó en 1987, enfocado principalmente a Europa. Y ese mismo año también aparece el modelo DELTA, siendo el primero que cambiaba la estética del original, siendo precursor de los scooters de hoy en día. El Vespino DELTA aunque no arrasó en ventas, su caja de engranaje se convirtió en una pieza muy codiciada para “trucar las Vespino” (algo muy habitual en aquella época), ya que ofrecía unas increíbles prestaciones si se instalaba en cualquier modelo Vespino.

En 1991 se moderniza el diseño de la Vespino AL con el NL “New Look”, y también con el NLX que incluía intermitentes, y el NXE, que era el primero que tenía arranque eléctrico y mezclador de aceite. Se acababa lo de tener que hacer la mezcla de la gasolina. Y fue 1992 el año en que realmente cambió con la Vespino F-9, adaptándolo a los nuevos tiempos. Se rediseñó, se le incluyeron pegatinas de serie, un sistema antirrobo, bloqueo de dirección, guantera debajo del sillón, freno de disco delantero, amortiguadores… Una moto que está más cerca de las de ahora. 1995 fue el año en el que se presentó el Vespino Velofax, que es el que más se ha desligado de la línea habitual de Vespino. Con un diseño más curvo y actual, no fue muy bien recibido por el público.

Cuatro años después, en 1999 y con unos números de ventas cada vez más reducidos, se lanzó en colaboración con Gilera el Vespino F-18, que volvía a los diseños clásicos de Vespino, pero incluía todas las novedades de los últimos modelos. Y fue en el año 2000 cuando se hizo el último intento por volver a alcanzar el éxito con la Vespino, lanzando el modelo NL. Un modelo que no conquistó al público, pero sí a las pizzerías, agencias de reparto y a la propia compañía de Correos y Telégrafos. De hecho, Vespino creó dos versiones especiales tanto para Telepizza como para Correos, adaptadas a sus colores corporativos, en rojo y amarillo respectivamente, y que permitían continuar viendo Vespinos por las calles, aunque cada vez con menos asiduidad.

Finalmente, terminando el año 2000 se fabricó la última Vespino en las instalaciones Moto Vespa de la Calle Julián Camarillo, poniendo fin a una moto que ha marcado una época en España y en parte del mundo. Los más optimistas, como nosotros, sueñan con que el Grupo Piaggio, propiedad de Moto Vespa, sorprenda próximamente con el lanzamiento de un nuevo modelo de Vespino. Algo que sin duda haría muy feliz a los “vespineros” más nostálgicos. Habrá que esperar.

El próximo 19 de febrero se cumplirán 50 años del nacimiento del primer Vespino en la fábrica MotoVespa en Madrid, luego le siguieron otros 2.000.000 más hasta el año 2002. Para esa efeméride, un grupo de personas en representación de la mayor parte de Comunidades se puso a trabajar para configurar una serie de actividades que reunió a cientos de aficionados en su propio Vespino.

En Pont Grup hemos querido realizar nuestro particular homenaje a una de las motos más míticas de nuestro país sin ninguna duda, que provocó una auténtica revolución en la generación de aquellos que nacieron entre la década de los 60 y 70: la Vespino. Porque, ¿quién no ha conducido o se ha montado alguna vez en una Vespino? Y es que si el Seat 600 fue el vehículo encargado de introducir definitivamente los coches en España, el Vespino hizo lo propio con las dos ruedas. Todo un clásico que a día de hoy se muestra como una joya de coleccionista, que te saca una sonrisa cuando de vez en cuando ves alguno por las calles, y que en 2018 cumple nada más y nada menos que 50 años.

El Vespino en la Cultura Popular

El Vespino es uno de esos iconos que representa a España. Su historia es eminentemente española, y su éxito solo se explica de una manera: estuvo casi 30 años en servicio, y con las modificaciones justas y necesarias. Sus motores monocilíndricos iban desde los 2,2 a los 3,8 CV Hubo una época en la que libertad no era igual a velocidad. En la que la movilidad era sencilla, ni siquiera necesitabas un carnet ni un casco, y todo el mundo parecía feliz.

Un 19 de febrero de 1968 la historia de las dos ruedas cambió para siempre. Al menos en España. Un mito acababa de nacer cuando Vicente Carranza creó oficialmente el Vespino que se resume muy bien en su frase estrella: "Tuvo éxito porque supimos escuchar a la gente". En aquel año pasaron cosas increíbles como el Apolo 8, la primera misión que llevó a los humanos a la luna. También mataron a Martin Luther King y Robert Kennedy; la Primavera de Praga o el comienzo de la guerra de Vietnam.

Era la moto que pegaba a todo el mundo. Hippies, trajeados, adolescentes, mayores, daba igual porque todos querían uno. Ahora, 56 años después y a punto de llegar a la edad de jubilación es objeto de deseo de coleccionistas. Era la prueba de que con poco era feliz. Naturalmente tiene mucho que ver con la Vespa, pero a la española. El mítico Enrico Piaggio empezó a vender licencias de la Vespa por todo el mundo, y en España acabó recayendo un acuerdo con el Instituto Nacional de Industria (INI).

Llegó la primera versión, con un simplísimo motor patentado en España pero también derivado de la Vespa italiana. La patente lo explicaba todo: "La presente invención se refiere a un nuevo sistema de transmisión de la potencia del motor y de los pedales de un ciclomotor a su rueda motriz. Éxito asegurado, prueba de ello: las versiones, que no fueron pocas. La primera se llamó Vespino, a secas.

El Vespino ha sido icono español, y se lo ha ganado a pulso. Creó una nueva forma de aventura que llevó curiosamente al ciclomotor al Libro Guinness de los récords. El motivo fue un viaje entre San Sebastián y Sanlúcar de Barrameda en tan sólo 24 horas. Pero también otras tantas, como viajar de Madrid hasta Moscú para las Olimpiadas o el mítico viaje a Cabo Norte pasando el Círculo Polar Artico.

Busca uno de segunda mano, y entenderás que están muy valorados, y son el objeto de deseo de muchos coleccionistas. Su precio no baja de los 400 euros, que para un vehículo así con varias décadas a la espalda no es barato. Las asociaciones del Vespino siguen más vivas que nunca. Muchas de ellas no solo siguen haciendo concentraciones, sino que organizan rutas por todo España con sus ciclomotores de 50 cc. ¿El único fin?

Concentración de Vespinos en España.

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