La Moto Guzzi Griso 1100, inicialmente concebida como un estudio de estilo, sorprendió al público y motivó a Moto Guzzi a considerar seriamente su comercialización. Esta gran roadster, vista por algunos como la sucesora de la Centauro, destaca por su diseño musculoso y la prominencia de su motor y monobrazo.

Incluso antes de evaluar su rendimiento, es crucial reconocer el talento de los diseñadores que lograron mantener su fascinación y estética escultural, a pesar de las limitaciones de la producción en serie. La Griso cumple con las expectativas al ofrecer una experiencia de conducción placentera.
Diseño y Estilo
La Griso 1100 no es simplemente una moto para admirar en un salón; está diseñada para dominar el asfalto y disfrutar de las curvas. Su estética carismática es uno de sus mayores atractivos.
Una bonita horquilla invertida, tarros (para el líquido de frenos y embrague) y un salpicadero deportivo, con grandes tubos de escape: la bestia crea ambiente de inmediato. Hermosa cuando nació como concept bike, ha seguido siendo fascinante, escultural y majestuosa... igual que en sus inicios, a pesar de las limitaciones de la producción en serie.
Experiencia de Conducción
La posición de conducción puede requerir adaptación, ya que el ancho asiento y los tubos del cuadro separan las piernas, mientras que las manos se extienden hacia el manillar. Esta configuración, típica de una roadster, prioriza la estética sobre la comodidad extrema.
La Griso 1100 invita a una conducción relajada, impulsada por el bicilíndrico transversal 1100. En carreteras sinuosas, la Guzzi responde con una generosa distancia al suelo, un tren delantero neutro y frenos de gran respuesta. A pesar de estas cualidades, al trazar curvas a alta velocidad, puede notarse una ligera debilidad en el tren delantero debido a la distribución del peso, que se concentra más en la parte trasera.
No creas que vas a tener que domar a una pura sangre virulenta como una Ducati S4R o una Benelli TnT. El fuego de la Griso reside principalmente en su aspecto muy carismático. Abierta a la conducción de placer y al placer suave, se conduce con el aliento del gran bicilíndrico transversal 1100.
Si te esfuerzas lo suficiente, notarás una debilidad en el tren delantero al trazar curvas a velocidad. Esto no se debe a la amortiguación, que es más firme que en el primo Breva, sino al peso, que se carga más en la parte trasera. Pero, ¿pasarás el tiempo conduciendo el Griso como lo harías con un Hypersport? No, prefieres lucirla en la terraza de tu café favorito.
Cuando llegues allí, pensarás que podría conducirse mejor.
Moto Guzzi griso1100
Motor y Rendimiento
El motor de la Griso 1100 es el mismo que montaba la 1100 Breva. El propulsor se basa en la V 11 S, aunque con algunos cambios. El motor bicilíndrico desarrolla 5 CV menos, con una curva de potencia más uniforme para favorecer una conducción suave. La inyección, las bielas, los pistones, el alternador y la bomba de aceite son nuevos, al igual que las culatas, que incorporan doble encendido.
Más que sus 86 CV, es la forma en que entrega su par lo que hace que la conducción sea tan agradable. Y aún así, estarías tentado de pedirle más a este molino... Aunque la moto te avisa cuando vas demasiado fuerte, el chasis no te dice que te lo tomes con calma. Halagador, pero eso es salirse de su campo de investigación.
Comparativa con la Breva 1100
La Breva 1100 retoma el concepto de la 750, es decir, una moto divertida, amable y de uso diario, con mucho encanto. El confort es la máxima prioridad en esta Guzzi, que no tendrá reparos en ofrecerte las inimitables sensaciones de su característico y hechizante gemelo. Este roadster ofrece una amplia gama de opciones para viajes aventureros. empezando por quienes se dejan embriagar acomodándose en esta butaca Guzzi.
A diferencia de las roadsters viriles y deportivas como la Z 1000, la Speed Triple y la Monster S4R, la Breva invita a entregarse a los placeres voluptuosos. Un sillín de ministro te da la bienvenida mientras tus ojos acarician el encanto que emana de la moto. Imposible pasar desapercibido, el gran bicilíndrico revela generosamente sus cilindros que se burlan de tus ojos pero no de tus rodillas.
Primera marcha (sin la tradicional caída de mandíbula de la caja de cambios), suelta el embrague algo firme y despega suavemente. El puño derecho sigue la mano suavemente, dando vida y flexibilidad al bicilíndrico 1100. El árbol de transmisión monobrazo funciona de forma muy convincente, reduciendo al mínimo las reacciones propias de este tipo de transmisión.
Mientras que el motor evoluciona serenamente hacia la modernidad conservando los valores distintivos de antaño, la manejabilidad se encuentra en pleno siglo XXI. Fácil, preciso y tranquilizador, el Breva promete ser un placer de conducir en las curvas, y lo confirma una vez dentro. Sólo espera a que obedezcas, informándote constantemente de dónde pone las ruedas. El motor se encarga de llevarte en volandas.
Detalles Técnicos Adicionales
- Motor: Bicilíndrico en V a 90°, 4 tiempos
- Cilindrada: 1064 cc
- Potencia: 86 CV
- Transmisión: Cardán
- Frenos: Brembo
Manejabilidad y Frenado
Desde este corto paseo por la ciudad, la "Goudzi" no deja de seducir. Donde la cosa se complica es cuando los Brembos despiertan. Sin duda queriendo hacer demasiado, la fábrica puso demasiada potencia en los frenos. Las pastillas de freno lamen bien, pero el resto es desilusionante.
Excesiva, la frenada sólo quiere bloquear el tren trasero y también puede dañar el tren delantero cuando la máquina se mueve a baja velocidad.