La Moto Guzzi Bellagio 940 Aquila Nera es una motocicleta que destaca por su estética y comportamiento. Creada por Moto Guzzi como parte de la gama Aquila Nera, junto con la California 1.100 y la Nevada 750, esta versión se distingue por su acabado en negro mate, buscando atraer a un público más joven y ofreciendo un precio ajustado.
En este análisis, exploraremos a fondo las características que hacen de la Bellagio una moto especial, desde su diseño y estética hasta su rendimiento en diferentes tipos de vías.

Diseño y Estilo
El color negro mate domina la estética de la Bellagio Aquila Nera, contrastando con el cromo de los escapes, manillar, horquilla, cuadro de instrumentos y retrovisores. Esta combinación le confiere una apariencia discreta, elegante y atractiva.
Actualmente, existen tres versiones de la Bellagio: la base, la Luxury (bitono en gris y blanco) y la Aquila Nera. El diseño recupera el logo original de Moto Guzzi, diferenciándose claramente del resto de las motos custom con un aire de muscle bike.
Sentados en su confortable asiento, el cuadro de instrumentos tiene un diseño clásico con una única esfera con el fondo en color crema, que contrasta con una buena dosis de información digitalizada que se puede elegir a través de un menú al que se accede desde la piña izquierda: modernidad y funcionalidad, en combinación con un diseño retro. Echamos de menos un cuentarrevoluciones. Desde el consumo medio hasta la temperatura ambiente, pasando por dos trips o el reloj horario, desfilan en la ventana digital de la Bellagio, en la que no falta el logo del águila que representa a las motos de Mandello di Lario.
Comportamiento y Rendimiento
A pesar de su asiento a 780 mm del suelo y su manillar ancho que recuerdan a una custom, la Bellagio tiene un carácter casi deportivo, propio de una naked en orden de marcha. El bicilíndrico, con cilindros de aluminio, sube de vueltas con alegría, acompañado de una parte ciclo con frenos de nivel y un neumático trasero de 180, más común en supersports.
El clásico propulsor de Moto Guzzi monta en esta versión culatas de cuatro válvulas, y con sus medidas internas de 95 mm x 66 mm se puede considerar como un motor de carrera corta con respecto al resto de la gama Nera. Ello se traduce en un subir de vueltas más alegre, casi desconocido entre las Moto Guzzi, que marca la diferencia frente a otras motos de la familia.
El embrague es algo ruidoso y se ha escogido un conjunto bidisco en seco efectivo pero con el tacto un poco duro, que contrasta con el del cambio (seis relaciones), que además de tener un buen tacto, es preciso y con poco recorrido. Sin duda, uno de los apartados mejor conseguidos en esta sorprendente Bellagio.
La Bellagio destaca por la elasticidad y alegría con que este motor de ocho válvulas sube de vueltas. Además, el cambio de seis velocidades le permite mantener el régimen si que éste decaiga. La posición de conducción es un poco extraña, y con mi altura, la rodilla izquierda inevitablemente toca el cilindro, y ello te obliga a forzar un abrir la pierna para no quemarte…
Independientemente de la posición de conducción, esta Bellagio se comporta como una roadster. Tiene un buen equipo de frenos, entra en las curvas con relativa facilidad, el centro de gravedad es bajo y el cardán articulado no denota movimientos extraños en las reducciones violentas. Si la tratamos como a una naked, la encontraremos algo pesada y lenta en los cambios de dirección, pero si tenemos en cuenta que se trata de una custom, tienen un carácter más deportivo y neutro que el que suelen tener este estilo de motos, y también el defecto de que la pata de cabra está demasiado baja y roza con el asfalto en una conducción allegro ma non troppo.
La respuesta y aceleración del motor de la Bellagio es desde mi punto de vista uno de sus mejores argumentos, puesto que demuestra que una posición de conducción en plan touring y una estética custom no tienen por qué estar reñidas con un motor de prestaciones y sensaciones brillantes.
El consumo es muy moderado y se sitúa sobre los 5 litros a los 100 km. Dado el generoso tamaño de su depósito, la autonomía supera claramente los 350 km, lo que siempre es de agradecer. ¿Velocidad máxima? Pues se acerca a los 200 km/h reales, lo que sentado a 780 mm del suelo y con las manos en alto agarrando el manillar tipo Drag Bar no está nada mal… ¡Brillante!
El clásico bastidor de doble cuna con tubos de acero incorpora un cardán articulado (CARC) en aluminio y unas suspensiones propias de una roadster. Delante, la horquilla firmada por Marzocchi con barras de 45 mm de diámetro, es regulable en precarga, y detrás el monoamortiguador tiene un pomo remoto para realizar la operación, amén de la posibilidad de ajustar el hidráulico de extensión.
Otro aspecto que la diferencia de una custom es la calidad del equipo de freno, con un doble disco de 320 mm Brembo delante que tiene buen tacto y una buena frenada.
Prestaciones en Diferentes Entornos
- Ciudad: Es baja de asiento y el motor tiene una buena respuesta a bajas velocidades, pero el ángulo de giro es limitado. La pata de cabra requiere cierta atención para bajarla.
- Carretera: El carácter de su motor, un inesperado agradable tacto del cambio y un buen conjunto de frenos la hacen muy divertida.
- Autopista: La posición de conducción, con los brazos abiertos y en alto, no es la ideal para la autopista.
Moto Guzzi Bellagio - test GoPro
Comparativa de Prestaciones
Con sus 240 kg en orden de marcha (depósito lleno) está 30 kg por debajo de una Harley Sportster, y 15 kg por encima de la última versión de la Triumph Bonneville.
Si hablamos de prestaciones puras, en los 400 metros con salida parada supera a la Harley en un segundo (13,2 s para la italiana) y le saca un segundo y medio en los 1.000 metros. Si tomamos como referencia una naked de última generación como la Aprilia Shiver, ésta sólo aventaja a la Bellagio en medio segundo en los 400 metros, y en los 1.000 metros la Shiver la supera en un segundo y medio.
Comparándola con una Honda CBF 600 S, una semicarenada de cilindrada media, la Bellagio se queda a sólo seis décimas en los 400 metros y prácticamente empatan en los 1000. No está nada mal para el viejo bicilíndrico de la marca del águila, fundada en 1920.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de las prestaciones mencionadas:
| Modelo | Peso en Orden de Marcha (kg) | 400m (s) | 1000m (s) |
|---|---|---|---|
| Moto Guzzi Bellagio | 240 | 13.2 | N/A |
| Harley Sportster | 270 | 14.2 | N/A |
| Triumph Bonneville | 225 | N/A | N/A |
| Aprilia Shiver | N/A | 12.7 | N/A |
| Honda CBF 600 S | N/A | 13.8 | N/A |
Conclusión
En definitiva, la Bellagio nos ha sorprendido gratamente, porque detrás de una estética sobria y sencilla se esconde una moto que compagina su aire custom con un carácter muy alegre.
Entre coches no es una moto ligera, pero la generosidad y progresividad de su motor y el buen tacto del cambio le permiten circular con solvencia. El único pero lo encontramos en el escaso radio de giro del manillar, que es especialmente molesto a la hora de maniobrar la moto en parado y por el hecho de que la parte delantera es más pesada que la trasera y mover la dirección requiere cierto esfuerzo.