Cuando BMW presentó la última versión de su BMW G650 GS, muchos pensaron que la moto estaba completamente orientada a un uso asfáltico, salvo la versión Dakar. Y de esta manera se ha comportado todos los años que lleva en el mercado. Pero en BMW no quieren dejar de ofrecer una opción más campera y por eso nos presentan la BMW G650 GS Sertao.
Aunque si miramos en el catálogo de la marca alemana hay alguna otra opción más técnica, la idea predominante en este nuevo modelo es que su uso sea polivalente. Quizá este modelo podamos catalogarlo como un 60/40 mientras que la versión “normal” llegaría más a un 75/25 en proporción asfalto/campo.
La G 650 GS no tiene que salir con su ropa de calle para poner sus ruedas allí. Echó un vistazo a su stock de piezas y se equipó con material más apropiado. Su suspensión se elevó 40 y 45 mm respectivamente, para ofrecer 210 mm de recorrido. Las ruedas también se han preparado para un uso más off-road: ya no son de radios, la rueda delantera es de 21 pulgadas y el perfil de los neumáticos se ha hecho más fino: 90 y 130 en lugar de 110 y 140. Con más distancia al suelo y la incorporación de un bloque motor, la GS Sertão es mucho más capaz de circular campo a través.
Una distancia entre ejes ligeramente más larga mejorará la estabilidad. la G 650 GS Sertão confía en su motor monocilíndrico de 652 cc para soportar la carretera, las escapadas y las pequeñas pistas. En el pasado, una moto trail sólo podía diseñarse con un monocilíndrico; hoy en día, devoran gemelos y cubicaje a raudales. Como resultado, la G 650 se ha convertido en una original en su categoría. Sólo la Yamaha XT 660 utiliza la misma arquitectura.
El motor rinde 48 CV, limitados a 34 CV para los jóvenes pilotos. Una potencia apreciable en ciudad, suficiente sobre terreno blando, pero más bien justa en autopista. Pero la G 650 GS a la antigua tiene otras bazas: facilidad de uso natural, consumo medido, espíritu aventurero y un precio...
Pasados unos años, y más o menos en esa misma línea, la G 650 GS Sertâo amplía los horizontes del modelo estándar gracias a sus nuevas ruedas, mayor altura y un equipamiento reforzado. Lo más sorprendente es que la competencia directa de este modelo sea tan escasa. A la espera de una posible KTM 690 Rallye (o Adventure), las únicas que rivalizan con ella son las Yamaha Ténéré y XT 660 R. La primera con un precio muy parejo al de la Sertâo, ya que se mueve entre los 7.350 y los 7.850 euros dependiendo del ABS. Y la XT, con 6.550 euros, sí que está algo por debajo de los 7.600 euros de la BMW. En todo caso precios bastante ajustados, a lo que hay que sumarle unos consumos muy contenidos y bajos costes de mantenimiento.
Además, motos como esta BMW permiten disfrutarlas en su totalidad sin temer por los radares, y eso, al final, nos aporta tranquilidad, seguridad y mucha confianza. Junto a los colores de guerra de este modelo especial, el blanco y el azul, muchos son los detalles y componentes que la distinguen de la G 650 GS original. De entrada, la Sertâo incluye protectores para los puños y los bajos del motor, un refuerzo en el guardabarros delantero y una pantalla más alta. Aunque ello no influya en su comportamiento, sí que mejora el confort en los trayectos largos y también en la conducción sobre tierra.
Pero además de ser una moto más confortable y reforzada que el modelo base, esta trail es también menos asfáltica (no se puede tener todo). De hecho, aunque a simple vista no se vean grandes diferencias, algunas de ellas cambian radicalmente su personalidad. La primera, y quizá la más importante, son las ruedas: en ellas no sólo vemos unas cubiertas más apropiadas para la tierra, sino que son más estrechas y la delantera tiene un diámetro superior (de 21 pulgadas). Esta variación logra mejorar la agilidad y la confianza sobre tierra al tiempo que, en parte gracias a los nuevos reglajes de las suspensiones, sube la altura de la moto y alarga la distancia entre ejes.
Naturalmente, las llantas ahora son de radios cruzados y no de metal fundido. Esto no significa que deje de gustarle el asfalto, ya que sigue sintiéndose cómoda también en este terreno, pero sí que potencia sobremanera su nueva faceta offroad.
El motor de 652 cc sigue siendo el mismo que el de la G 650 GS normal. Con 48 cv a 6.500 revoluciones y un par de 60 Nm, su comportamiento es muy agradable y se recupera muy bien sea cual sea el régimen de giro. Así y todo, y pese a su condición monocilíndrica, estira lo suyo y sus vibraciones no suponen ninguna molestia.
Además, es un motor que se siente muy cómodo en la zona media y te invita a jugar constantemente con el cambio para moverte siempre en ese margen. Y es que, como otras muchas mecánicas comparables, te invita más a aprovechar su elasticidad que a exprimirlo constantemente.
Por otro lado, además de ser fácilmente aprovechable, es también muy poco bebedor. En este sentido, la marca anuncia un consumo en carretera de unos cuatro litros de media y de menos de seis cuando lo exprimimos en las aceleraciones. No sabemos hasta qué punto es exacto o no, pero sí podemos asegurar que después de unos 155 km en uso mixto y variando los ritmos, no pudimos gastar más que medio depósito (es de 14 litros).
A menudo, y más en los tiempos que corren, un cilindro nos aporta más ventajas que limitaciones, y la nueva Sertâo es un ejemplo más. Y no sólo por sus prestaciones y consumos. Porque esta mecánica, aunque puede quedarse corta en algunos momentos circulando por autopista, también ayuda a que la G 650 GS Sertâo sea una auténtica delicia de conducir en todo momento. En ciudad, por ejemplo, es una moto que se desenvuelve realmente bien, dando cierta libertad al conductor a la hora de abrir gas. Si a esto le sumamos que los brazos y las piernas van muy relajados, y que su altura nos permite ver todo cuanto acontece delante de nosotros, hace que apetezca cogerla todos los días.
En este sentido, claro está que con un asiento a 860 mm del suelo no pone muchas facilidades a gente de poca estatura. Además, una vez aparcada queda muy de lado y requiere de cierta destreza para incorporarla de nuevo. Eso sí, con unas suspensiones tirando a blandas y con un recorrido de 210 mm en ambos casos, ayudarnos del rebote para moverla hacia atrás y salir del aparcamiento es algo más que una simple tentación; es casi imprescindible. Esta misma característica hace que no tengamos que preocuparnos por las irregularidades del terrenos o incluso de subirnos a la acera por según qué bordillo.
A menudo se tiende a pensar que una moto con un solo cilindro no es precisamente la más apropiada para viajar. Pero a toda regla hay alguna excepción, y esta BMW es sin duda una de ellas. Aunque sus 14 litros no aporten la mejor autonomía de su categoría (la Ténéré tiene unos cuantos más), sí que son suficientes para circular durante muchos kilómetros gracias a su bajo consumo. Únicamente podemos notar algunas limitaciones a la hora de adelantar rápido por autopista o carretera, y más si vamos con carga o pasajero.
Más aún, con el paso de los kilómetros te vas dando cuenta de lo bien resueltos que están el asiento y la posición de conducción. Nada se te carga más de la cuenta: los brazos van muy relajados gracias al alto y ancho manillar, y las piernas van poco flexionadas. Puestos a pedir, la pantalla de serie no protege tanto como la de algunos modelos de categoría superior, aunque BMW ofrece una más alta como opción. En cualquier caso, es una moto ágil con la que disfrutar de las carretera sin estrés, y a la que podemos sacarle mucho jugo sin poner en juego nuestra seguridad.

Características Técnicas de la BMW G 650 GS Sertao
A continuación, se presenta una tabla con las características técnicas clave de la BMW G 650 GS Sertao:
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 652 cc |
| Potencia Máxima | 48 CV (35,30 kW) a 6.500 rpm |
| Par Máximo | 60 Nm a 5.000 rpm |
| Alimentación | Inyección electrónica |
| Transmisión | Cadena |
| Rueda Delantera | 21 pulgadas, radios cruzados |
| Recorrido de Suspensión Delantera | 210 mm |
| Recorrido de Suspensión Trasera | 210 mm |
| Capacidad del Depósito | 14 litros |