Modelos de Negocio Innovadores con Triciclos en América Latina: Impulsando la Economía Circular

La economía circular busca minimizar la extracción de recursos naturales y mantener en la economía lo que ha sido extraído, promoviendo un modelo más sostenible y responsable con el medio ambiente. En este contexto, diversas empresas en América Latina están adoptando modelos de negocio innovadores basados en triciclos para impulsar la economía circular y generar un impacto positivo en sus comunidades.

Cuando hablamos de economía circular, rediseño de modelos de negocio o innovación regenerativa, el ejemplo inmediato suele venir del norte global. Países escandinavos, Alemania, Holanda, Canadá. Y sí, muchos avances importantes han salido de ahí. En nuestra región, también hay empresas que están desafiando la lógica lineal desde el núcleo. Que no solo están optimizando procesos, sino transformando cómo crean y entregan valor. Este artículo es un reconocimiento a esas experiencias.

Es muy probable que al circular por la calle haya visto algunos triciclos o carritos eléctricos, los cuales tienen la función de distribuir o repartir los pedidos que las personas hacen a los supermercados.

A continuación, exploraremos algunos ejemplos destacados de estos modelos de negocio:

Smart Cargo: Triciclos eléctricos para la última milla

Muchos de estos vehículos cero emisiones provienen de la tienda Smart Cargo, empresa nacional que se ha posicionado como uno de los negocios más fuertes en dicho rubro, quienes comenzaron a importar estos vehículos desde China el año 2015.

"No fuimos los pioneros, pero sí de los primeros", afirma Fernando Jadue, su gerente comercial."Cuando Smart Cargo nace, no lo hace enfocado en la última milla sino como una novedad para desplazarse. Notamos en ese momento que había una especie de vacío para las personas y empresas que necesitaban un vehículo o un triciclo eléctrico, pero que por el precio y logística, no podían acceder a uno", detalla el ejecutivo.

Uno de los impulsores de este tipo de vehículos fue la pandemia, ya que las restricciones de movimiento generaron un boom en la demanda: "En ese tiempo empezó a desarrollarse más fuerte la última milla en Chile y ahí fue cuando los operadores comenzaron a buscar carritos más eficientes para salir de las tiendas y llegar al cliente. Aumentó la demanda en cantidad y calidad, porque el despacho se hace contra el tiempo y hay que buscar la forma de hacer la mayor cantidad de entregas al día. Por lo tanto, se buscan modelos que puedan resistir trabajos más fuertes", dice Jadue.

Dentro del extenso catálogo del importador se pueden encontrar, por ejemplo, city cars, pick up (motocicletas), bicicletas, furgonetas, entre otras. Por el lado de los triciclos, que es lo fuerte del negocio, destaca el modelo Partner Van G4, el cual cuenta con varias versiones, como la estándar, con doble pack de baterías, con batería de litio o equipada con equipo de frío. En el caso de la versión alimentada con una fuente de litio, su autonomía ronda entre los 100 y 120 kilómetros y alcanza una velocidad máxima de 45 kilómetros por hora.

"Este triciclo es de los favoritos por los operadores de logística debido a sus estándares de calidad, sus componentes de seguridad o su material. Al principio, solo teníamos la versión más básica, pero fueron nuestros mismos clientes quienes nos llevaron a buscar mejores condiciones", añade el gerente.

Actualmente, Smart Cargo tiene su casa matriz en el barrio Franklin, en Santiago, pero también tiene operaciones tanto en Colombia como en Perú.

Aquí hay una tabla que resume las características del triciclo Partner Van G4:


Característica Descripción
Modelo Partner Van G4
Versiones Estándar, doble pack de baterías, batería de litio, equipo de frío
Autonomía (versión litio) 100-120 km
Velocidad máxima 45 km/h

TriCiclos: Rediseñando el modelo de producción y consumo

“TriCiclos es una empresa que lo que trata de hacer es corregir un error de diseño en nuestra manera de producir y consumir.

“Hoy nuestra economía está anclada en un modelo lineal. ¿Qué quiere decir? Que nosotros extraemos recursos naturales, que en su mayoría son finitos, no infinitos, y no renovables, y producimos, consumimos y desechamos. Y cuando desechamos no pensamos qué va a pasar con eso, por lo tanto lo enterramos o lo quemamos”, explica De La Cerda.

En 2015 se empezó a posicionar el problema de los plásticos, cuenta la gerente general de TriCiclos. “Fue precisamente en Davos que se lanzó uno de los estudios que llegó a la conclusión de que en el año 2050 iba a haber igual cantidad de toneladas de plástico que de peces”, afirma.

En la actualidad TriCiclos está en Chile, Brasil, Colombia y Perú. En 2018 hicieron un levantamiento de capital, en el que ingresaron fondos colombianos y chilenos, lo que permitió la expansión y el fortalecimiento del área de innovación, cuenta De La Cerda.

El reciclaje en América Latina - #ElRumboDeLosNiños

“Estamos digitalizando muchos de los productos que nosotros vendemos en esta corrección del diseño”, señala sobre su oferta a las empresas para rediseñar sus productos para generar menos impacto ambiental.

Esta ronda de levantamiento de capital es la segunda en la historia de la compañía. En 2014 realizaron la primera, liderada por un fondo brasileño, que les permitió realizar la expansión a Brasil.

La empresa tiene fundamentalmente dos líneas de negocios, que ellos definen como “aguas arriba” y “aguas abajo”. Aguas abajo se refiere a la gestión de residuos reciclables, donde cuentan con clientes como retailers o marcas de consumo masivo que financian las operaciones de puntos limpios, y donde tienen contacto con los consumidores y usuarios, y con todos quienes quieren instalar un cambio cultural.

“Gran parte del valor que podemos crearle a las empresas está en lo que llamamos ‘aguas arriba’, y son proyectos de consultoría o de desarrollo de tecnología […] de tal manera de ayudarlos a prevenir la generación de residuos”, cuenta De La Cerda.

Las posibilidades de mejora de los productos pasan, por ejemplo, por el empaque, donde se puede reducir impacto, hacerlo más reciclable o incluso replantearse la necesidad de la existencia de un empaque.

De La Cerda destaca la importancia de la trazabilidad en el reciclaje, y explica que en TriCiclos los materiales se enfardan y se codifican, para poder ordenar rutas por materiales y hacer seguimiento.

En una nueva edición del espacio virtual “Relatos que Transforman”, organizado por Santo Tomás, el invitado fue Gonzalo Muñoz, destacado agente de cambio ambiental y fundador de TriCiclos, una de las principales empresas de reciclaje de América Latina que tiene la misión de fomentar nuevos diseños de negocios para un mundo sin desperdicios.

“Durante 10 años me tocó trabajar en el ámbito más tradicional del empresariado. Pero me di cuenta que me faltaba un componente adicional, que para mí era muy evidente: las empresas deben ser siempre actores que nacen y desarrollan para resolver problemas y nunca ser un actor que genera problemas. Por lógicas legales, por como compiten en el mercado, las compañías se centran en maximizar las utilidades para los accionistas, pero pierden de vista el ayudar a la comunidad. Desde allí, Muñoz sostiene que “nos dedicamos a fortalecer un modelo de desarrollo sin generar residuos en ninguna etapa. Es lo que se llama economía circular.

Poniendo como ejemplo la actual contingencia sanitaria por la presencia del Covid-19 en Chile, el agente de cambio medioambiental precisó que “estamos todos comprometidos por aplacar la curva de contagio y eso es gracias a que hemos escuchado a la ciencia. Debemos incorporar la ciencia en la toma de decisiones a todo nivel. Espero que saliendo de la pandemia podamos convertirnos en un país ejemplo de cómo se avanza en el desarrollo sostenible.

EcoCarga: Un modelo de recarga para reducir residuos

Verónica de la Cerda, gerenta general de TriCiclos, destacó la importancia de este nuevo proyecto en conjunto. “En momentos en los cuales el medio ambiente continúa siendo un tema prioritario a nivel mundial, esta alianza nos permite avanzar en otras capas de la economía circular, poniendo a disposición de millones de consumidores un nuevo formato de consumo y uso, en este caso la recarga, evitando así no sólo la generación de residuos sino también el uso de recursos naturales para la producción de envases.

Por su parte, Mercado Circular presenta desde su área de ingeniería los mejores sistemas de dispensación a nivel mundial.

“Creemos que esta conversión en la medida que beneficie a los consumidores será fácilmente adquirida por todos. Desde EcoCarga la conversión demuestra que sí es posible. Y que se puede acelerar este impacto positivo con la incorporación de más categorías y marcas a un ecosistema de economía circular.”, añade Mazza.

En relación a los productos habilitados y las estaciones de EcoCarga presentes hoy a nivel país se encuentran: detergente, suavizante, lavalozas y limpiador multiuso, disponibles en Santiago, Viña Del Mar, Valparaíso, Reñaca, Concón, Quilpué, Limache, Quillota, Villa Alemana, y San Felipe.

Otras experiencias innovadoras en América Latina

Para seguir avanzando en materia de economía circular, es necesario lograr comprometer tanto a fabricantes como a canales de venta a incorporar iniciativas que permitan desarrollar exitosamente un consumo sostenible sin caer sólo en acciones de Marketing. Cautivar a través del ahorro que pueden alcanzar esas familias es el desafío que se debe incorporar en la lógica de seguir desarrollando el consumo masivo, finalmente las categorías de productos más responsables de la basura en el mundo son altamente sensibles al precio. Es fundamental entender que existe una gran relación entre la economía circular y fortalecer un presupuesto familiar.

“Es posible un consumo en hogares que genere principalmente basura orgánica o reciclable; la velocidad de eso dependerá de cuán rápido se sumen todos, con TriCiclos ese plan se acelera al máximo.

  1. Triciclos: No venden camiones ni solo servicios de reciclaje. Diseñan soluciones urbanas, activan comportamientos y articulan ecosistemas.
  2. Ecocarga: El rediseño no está solo en el producto. Está en el modelo de distribución, en la relación con los puntos de venta,las alianzas, en la educación al consumidor y en el enfoque de triple impacto. No todo rediseño circular requiere escalar globalmente.
  3. Mamut: Transforma neumáticos fuera de uso en pavimento urbano.
  4. Bancalimentos: Recibe residuos reciclables y a cambio entrega productos básicos (alimentos, artículos de higiene, gas, servicios). También promueve la inclusión financiera, el acceso a bienes esenciales y la conciencia ambiental.
  5. BioElements: Fabrica envases compostables, biodegradables y reutilizables a partir de residuos agrícolas. Conecta economía circular con comunicación, con identidad, con posicionamiento.

Estas empresas tienen contextos, tamaños y estrategias distintas. Y quizás la lección más poderosa es esta: el rediseño circular no necesita condiciones ideales. A diferencia de lo que suele asumirse, muchas de estas transformaciones nacieron en contextos adversos: restricciones de presupuesto, ausencia de políticas públicas claras, poca infraestructura. Sin embargo, eso no las detuvo.

Chile, y América Latina en general, tiene desafíos enormes. Pero también un potencial enorme para liderar desde una economía circular adaptada a su realidad. Los casos presentados aquí no son perfectos. Pero son reales. Son valientes. Son puntos de partida para repensar lo que hacemos. Y son una invitación a dejar de esperar condiciones ideales para empezar a rediseñar. Porque al final del día, no se trata de aplicar lo que funciona en Europa. Se trata de hacer que funcione donde estamos. Con lo que somos.

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