Miquel Soler es un nombre que resuena con fuerza en el mundo del ciclismo. Su trayectoria, marcada por el esfuerzo y la dedicación, lo ha convertido en un referente para muchos jóvenes que sueñan con llegar a la élite de este deporte. A continuación, exploraremos los hitos más importantes de su carrera, desde sus inicios en las escuelas de ciclismo hasta su consolidación como profesional.

Inicios en el Ciclismo Base
El camino hacia el profesionalismo comienza en la infancia, con el descubrimiento de la pasión por la bicicleta. Es entonces cuando entran en escena los clubes: asociaciones, casi siempre sin ánimo de lucro, que enseñan a los niños a montar en bicicleta y, eventualmente, competir.
Un buen ejemplo de lo que puede suponer para un niño compartir un momento con un corredor profesional es Pau Miquel. “Empecé en el ciclismo con 12 años, compaginándolo con el baloncesto, en la escuela MTB de Sabadell”, explica. “Luego pasé al Sagalés de la Unió Ciclista Vilanova, dirigido por Paco Gálvez”. Y eligió un referente: Marc Soler. “Él había estado en mi club y quise seguir sus pasos uno por uno”.
De hecho, su trayectoria fue calcada: de la UC Vilanova pasó al Club Ciclista Barbastro, donde completó con brillantez su paso por la categoría juvenil antes de vivir la sub23 en el Equipo Lizarte, raíz del Equipo Kern Pharma. Ahora experimenta el otro lado de la moneda.

“Es muy importante que apoyemos a la base porque, sin ella, no habrá generaciones de nuevos ciclistas”, afirma Jon Agirre. “En mi caso, si no llego a tener un club ciclista cerca de casa, difícilmente se me hubiera ocurrido dedicarme al ciclismo. Me hubiera apuntado a fútbol, o a baloncesto”. Comparte parecer Urko Berrade. “Si no hubiera estado a gusto en mis clubes, me hubiera quedado en la cama o me hubiera decantado por un deporte más sencillo. Me hicieron más fácil el trayecto al ciclismo profesional y por ello les estoy muy agradecido”.
“Es muy difícil que un niño de escuelas llegue a profesional”, acepta Héctor Carretero, “pero lo menos que podemos hacer los profesionales es garantizar que esos niños tengan la oportunidad que tuvimos nosotros. Mantener vivos los clubes y escuelas es necesario para que el ciclismo tenga futuro.
El Salto al Profesionalismo
A lo largo de su andadura, desde su sede de Orkoien (Navarra) la Asociación Deportiva Galibier ha visto a más de 70 de sus pupilos alcanzar el profesionalismo. Entre ellos destacan nombres del nivel de Joseba Beloki, Isidro Nozal, Andrey Amador, Marc Soler, Óscar Rodríguez o Richard Carapaz.
El Equipo Finisher es la denominación de la Asociación Deportiva Galibier, fundada en 1993 por Manolo Azcona y que cuenta con 30 años de trayectoria en el ciclismo amateur. Azcona creó su primer su primer equipo con el patrocinio de las empresas de construcción ACR y MRA, encontrando continuidad en las temporadas posteriores con los patrocinios de Sky Blue, Tegui Videoporteros, Bodegas Castillo de Monjardín y Gráficas Ona. Lizarte, empresa de recambios de automoción, fue desde 2006 y durante 17 temporadas el gran apoyo de la AD Galibier.
En 2020, la llegada de Kern Pharma permitió a la AD Galibier dar el salto al pelotón profesional.