Miguel Ángel Martínez Pérez, conocido como ‘Ardilla’, nació el 18 de noviembre de 1961 en el seno de una humilde familia en el barrio del Dueso. Desde temprana edad, sus inquietudes fueron muy claras: su padre trajo a casa una bicicleta de carretera y, junto a un grupo de vecinos, comenzó a salir con ellos.
Recuerda que iban muy rápido, tanto que en sus primeras salidas le era casi imposible seguirles a rueda. Su primera carrera como federado llegó cuando tenía 14 años, en Cazoña. De aquella competición, evoca que era un circuito bastante sinuoso y difícil, quedando en penúltima posición. Fue una experiencia que le sirvió de aprendizaje.
Alberto Solaeta, a quien considera su padre en el mundo del ciclismo y su principal mentor, fue un hombre del que destaca su profunda personalidad pero, ante todo, su impresionante humanidad para con las personas. Tiene presente cuando Alberto se fijó en él y comenzó a llevarle a las carreras. - «Lo hacía prácticamente todo, el fue quien me sacó adelante en el difícil deporte de la bici.
La Historia de La Vuelta
Inicios y Primeros Pasos en el Ciclismo
Eran tiempos de descubrir, de evolucionar en una disciplina que se había puesto de moda gracias a los Merckx, Ocaña, Fuente o Poulidor, ciclistas que llenaban las carreteras de aficionados que admiraban a aquellos héroes del asfalto. A Miguel Ángel le habían dicho que comiendo arroz y pollo cocido, sus prestaciones aumentarían considerablemente y podría llegar a ser el mejor, por eso, recuerda, una vez madrugó a las cinco de la mañana (cuatro horas antes de la carrera) para zamparse el ‘menú polluelo’ de los campeones.
Su primera victoria llegó cuando estaba en segundo año de cadete con el Club Recambios Araya; fue en Rasines, carrera que jamás olvidara. A partir de ahí pasó a juveniles, probando las hieles de la frustración y de la derrota en su primera temporada. Pero en el ADN de aquel chaval del barrio del Dueso no venía lo de rendirse, por eso continuó con una capacidad de sacrificio propia de los mejores deportistas, característica que fue su principal definición durante toda su carrera. A punto de cumplir los sesenta años, ‘Ardilla’ aún conserva parte del envidiable físico que le hizo triunfar y la mirada del joven que soñó con ser uno de los mejores y que luchó por conseguir lo que quería. Y así fue.

La Vuelta Ciclista de Chile: Un Escenario de Grandes Hazañas
La historia de la Vuelta Ciclista de Chile inicia muchos años antes de la primera edición en 1976, ya que esta clásica prueba chilena es la profesionalización de la tradicional Vuelta a la República, prueba que se disputaba anualmente en la década de 1950, financiada por la familia Arrigoni y que unía las ciudades de Chiloé con Santiago. Antes de la creación oficial de la Vuelta Ciclista de Chile en 1976, existió la Vuelta al Centro de la República, competencia que se disputaba en la década de 1960 y que recorría principalmente la zona centro del país.
La Vuelta Ciclista de Chile como tal, tuvo su primera edición en 1976, siendo impulsada por el presidente de la Federación Ciclista de Chile, Jorge Hidalgo. Esta primera edición fue impulsada por el presidente de la Federación Ciclista de Chile, Jorge Hidalgo. En su nueva versión fue organizada por el diario El Mercurio, empresa que desarrolló la ruta en 10 etapas, que incluyó ciudades desde Puerto Montt con dirección a Santiago. La largada fue en el edificio del medio de prensa, cuando estaba ubicado en la intersección de las calles Compañía y Morandé, en pleno centro de Santiago.
Los pasos de la Vuelta por Concepción y Santiago fueron los más seguidos por la gente, que se agolpó en multitudes para seguir a la nueva Serpiente Multicolor, nombre que se le dio por el desfile de tricotas de colores que adornaban la ruta. En cuanto a la parte técnica, la máxima atención se concentró en la cronoescalada de Portillo. La alta exigencia en esta etapa le permitió al italiano Giovanni Fedrigo, quien corría para el equipo Fiat Tratori, convertirse en el primer ganador de la Vuelta Chile.
Dominio Colombiano y Figuras Destacadas
Con un total de 12 equipos en su segunda versión, comenzaría el reinado de los equipos colombianos en la prueba ciclista de Chile. Por sus notables corredores y su manera de maniobrar y conducir las bicicletas, fueron reconocidos bajo el sobrenombre de escarabajos, en alusión del conocido insecto. Antonio Londoño fue quien se coronó ganador, luego de 10 intensas etapas con un tiempo de 40:09´53”. Norberto Cáceres siguió los pasos de Antonio Lodoño y se transformó en el segundo colombiano en adjudicársela con un tiempo total de 40:00´32”. Detrás de Cáceres se ubicó su compatriota, José Patrocinio Jiménez. En el tercer puesto se ubicó el italiano Alberto Minetti, del equipo Fiat.
Este predominio colombiano fue total y apabullante, logrando todos los puestos del podio. Alfonso Flórez le entregó a su país el tricampeonato de la prueba, José Patrocinio Jiménez llegó en la segunda posición, repitiendo su actuación de la versión anterior y tercero se colocó el antiguo ganador de la prueba, Antonio Londoño. El resto de los equipos solo consiguieron actuaciones de cuarta línea. Casas, de 1.52 metros de altura y 49 kilos, ganó la Vuelta Chile con un singular registro, pues, pese a obtener los mejores números en la general, nunca se subió al podio en las 12 etapas que tuvo la competencia.
En esta versión destacaron los ciclistas nacionales, liderados por Fernando Vera, quien se ubicó segundo y Sergio Aliste tercero. Otro de los chilenos que destacó, y que luego hizo historia, fue Roberto Muñoz, quien llegó en la sexta posición con un tiempo general de 41:27´36”. Ese año la Vuelta alcanzó su peak en cuanto al apogeo internacional. Entre los participantes destacados estuvo Gilbert Glauss, alemán que ganó cuatro etapas consecutivas, desmotivando al pelotón. Este alemán dio cátedra de ciclismo en ruta y las delegaciones de italianos y belgas debieron aliarse para frenar al tanque alemán. Finalmente la estrategia les funcionó y Sommers entró en la historia chilena del pedaleo. Alexis Grewall, de Estados Unidos, se quedó con el segundo puesto, mientras el chileno Roberto Muñoz “Pata de lana” se ubicó tercero, creando gran expectación por su buen desempeño. El belga Sommers cronometró un tiempo total de 38:48´49” en las 12 etapas.
Ya con un nombre consagrado, la Vuelta Chile atrajo a destacados competidores extranjeros. Entre los participantes estuvieron ciclistas como el estadounidense Alexis Grewall y el colombiano Patrocinio Jiménez, que ya corrían en el circuito semi profesional de Europa. Ambos deportistas fueron tentados, en esos años, para correr en las grandes ligas mundiales. Grewall, por ejemplo, se coronó campeón olímpico en 1984 en la especialidad de ruta.
El Triunfo Chileno y la Hegemonía Europea
El ciclista curicano Roberto Muñoz, quien debutó quedándose con una etapa en la primera Vuelta Chile en 1976, se apoderó del primer lugar tras las 12 etapas y así consiguió la gloria para el ciclismo chileno. Lo de Muñoz no fue una sorpresa, año tras año se arrimaba a los puestos de avanzada. Su mejor desempeño lo logró en 1981, cuando obtuvo el tercer lugar. “Pata de Lana”, como era conocido, pertenecía al equipo Pilsener Cristal, marca que trabajó en la ruta con otro club nacional: Hilton. Ambas escuadras lograron protegerse y así permitirle a un chileno obtener la primera Vuelta Chile. En el equipo de la compañía tabacalera destacó Miguel Droguett, conocido en el ambiente ciclístico como “El Topo”, quien se quedó con la segunda posición.
El brasileño Renán Ferraro, del equipo Caloi Brasil, le regaló a su nación la primera y única Vuelta Chile hasta la fecha con un tiempo de 42:44´14”. Esta versión de la Vuelta se recuerda por la suspicacia que generó un singular hecho. Luego de la etapa que comprendió a las ciudades de Osorno y Valdivia, logró sacarle más de 15 minutos al pelotón. Su enorme talento bajo la lluvia en el sur de Chile lo coronaba como posible ganador. Una serie de desaciertos de dudosa credibilidad finalmente le hicieron perder la prueba por 9 segundos luego de 13 días de competencia. Pese a no tener un nacional en la victoria, la actuación de chilenos fue más que meritoria.
La 10º edición de la Vuelta Ciclista de Chile fue para el legendario ciclista uruguayo Federico Moreira. Moreira compitió por la selección charrúa y promedió en total un tiempo de 41:29´30” en las 12 etapas de competición. Luego de su experiencia en Chile, al año siguiente se adjudicó la primera de seis Vueltas a Uruguay, siendo el deportista de su especialidad más reconocido en su país, cuya carrera duró 30 años y finalizó recién en 2006. Esta Vuelta Chile también es recordada por la alianza que hicieron los equipos de Pilsener Cristal y la selección de Uruguay, acuerdo para potenciarse e influir en los resultados finales. Sin embargo, al llegar a la Cuesta Barriga, rumbo hacia la Cristalerías Chile, las escuadras de esta alianza se entrometieron en el camino del chileno y finalmente le arrebataron el triunfo. Este hecho le quitó el sueño a toda la familia Bretti, compuesta por cuatro hermanos pedaleros.
Sin embargo, para los colombianos esta competencia se volvía cada vez más complicada por el buen nivel del resto de los competidores. Luego de las 12 etapas, Hernández se coronó campeón con un tiempo general de 43:04´39”. En el podio lo secundaron Gabriel Saviao del equipo Caloi de Brasil y Wanderley Magalhaes, apodado “La Pantera”. Pese al triunfo en la tabla general, Tormen no ganó ninguna de las 12 estaciones, pero coronó un hecho insólito en la prueba: ha sido el único gregario (nombre que se le da un ciclista cuando no es el líder de su equipo) en adjudicársela. En la parte técnica Tormen debió luchar mucho para conseguir la victoria, incluso, y en un episodio que los amantes del ciclismo recuerdan de manera heroica, en una de las últimas etapas fue seguido y atacado por el equipo colombiano, específicamente en la Cuesta Barriga. La intención de los “Escarabajos” era la de arrebatarle la camiseta de líder. Tormen debió luchar contra los inalcanzables piques de carrera a los cuales fue sometido y no contó con la ayuda de sus coequipos, ya que se encontraban en posiciones secundarias. Firme defendió su supremacía y este hecho fue aplaudido por la prensa y llegó incluso a ser felicitado por los colombianos en el sector de meta. Finalizó la competencia con un tiempo total de 45:38:34.
Vera, quien había sido reconocido como “Mejor de los Mejores" por el Círculo de Periodistas Deportivos en 1979, logró entregarle a Chile el tercer título de la Vuelta Chile. El “Lobo”, como lo llamaban en el ambiente ciclístico por su solitaria forma de ser y de atacar solamente cuando era perseguido por sus rivales, además de tener una de las posturas más limpias a la hora de pedalear, era la estrella del equipo Pilsener Cristal. Vera había logrado dos segundos lugares en 1980 y 1985. En esta versión finalizó la competencia aquejado por una lesión en su cuádriceps derecho y tuvo que recorrer los últimos tres días con un fuerte dolor. Finalmente realizó un tiempo de 42:45´54”.
La 14º edición de la Vuelta Ciclista de Chile fue nuevamente para los colombianos. Ya que el entrenador colombiano Elkin Darío Rendón difundió con tono amenazante en la edición anterior “traeremos el año entrante un equipo de elite y nos llevaremos la Vuelta Chile 1989”. El ganador de este año fue Julio César Ortegón, con un tiempo de 35:31´30”, y el desastre para los demás equipos vino con el cierre del podio. Pese a que nadie creía en estos jóvenes colombianos, cuya edad promedio era de 23 años, ellos asombraron en las rutas planas con su velocidad y en la etapa de Portillo sacaron gran ventaja a sus perseguidores. Fue tal el lado competitivo que mostraron los colombianos, que hasta en la prueba individual se juraron guerra sin cuartel entre ellos.
El ruso de 33 años, vino junto a un joven escuadrón que promediaba los 23 años y que ostentaba el campeonato nacional de ese país. Además, llegaba con un sinfín de reconocimientos, en el que destacaba su campeonato olímpico de 1980 que consiguió con tan solo 24 años. Para los colombianos, la venida del ruso no pasó desapercibida. Su nombre los hacía titubear en los momentos más extremos de la prueba. El ahora poderoso equipo europeo mostraría a un grande del ciclismo mundial, Pável Tonkov, quien escribiría su nombre en las páginas de los equipos profesionales de Europa y luego incluso disputaría etapas del “Tour de France”. Con 41:22´05” se adueñó de la competencia. Solo bastaba con levantar las banderas y los rusos se adueñaban del ritmo de competencia. Surkov vino con un grupo de ciclistas de su país y con el apoyo de la empresa Hellmann's, marca que aportó con el 50% de los gastos totales del evento nacional, incluido a este equipo de competidores. La marca también se ocupó de traer a los mejores pedaleros a nivel americano en ese minuto.
Los rusos se habían adjudicado la vuelta los dos años anteriores (Sergei Suckhorutschenko ´91 y Pavel Tonkov ´92), y en esta edición se quedaron con el tricampeonato de la prueba. Auspiciado por la marca Pony Malta, empresa que tenía gran prestigio en este tipo de competencias americanas, lideró la prueba y pudo sacar su mayor ventaja en el ascenso a Los Maitenes, en Rancagua. En esta versión de la Vuelta llamó la atención el recambio de jóvenes pedaleros chilenos. Así aparecieron nombres como Marcelo y Marco Arriagada, hermanos oriundos de la ciudad de Curicó, además de Luis Sepúlveda, Mauricio Millar y José Medina.
La Era Festina y Nuevos Talentos Chilenos
Con tan solo un año en el profesionalismo, el francés Christophe Moreau y el “Equipo Festina-Lotus” de Andorra, fueron implacables en su recorrido por Chile. También fue el año donde el chileno, Víctor Garrido, actual gerente de la Federación de Ciclismo de Chile, se coronó como el pedalero que más etapas ganó en aquella ocasión con sus victorias en Chillán, Los Ángeles y Reñaca. Ángel Pérez, del equipo Santa Gloria, fue otro de los nacionales destacados, triunfando en Concepción y Curicó. Mauricio Millar, del equipo Vibrogan, fue quien se coronó como el peón de oro de la selección chilena, aportando un gran desempeño con tan solo 20 años.
Equipo Festina nuevamente se lleva todas las miradas. El equipo Festina se adjudicó los primeros cuatro puestos en la Clasificación General, siendo el más destacado el francés Patrice Halgand, quien con un tiempo de 37”:55”.47” y un promedio de 41 km/h, superó al español Félix García (del mismo team) quien realizó un tiempo de 38”:00”:12”. El chileno más destacado en aquella oportunidad fue José Medina, quien remató en la quinta posición, siendo el primer sudamericano clasificado en la competencia con un tiempo de 38”:04”:00”. Junto al conjunto europeo arribaron al país el equipo alemán Agro Adler, los peruanos de Regatas de Lima, los uruguayos Alas Rojas, el popular Caloi de Brasil, un equipo de Mendoza y nueve nacionales. Alguno de los ciclistas destacados que vinieron ese año figuraron: el alemán Marcel Wüst, el ruso Adrei Kivilev, el francés Leurent Lefevre y el español José Ramón Uriarte, todos del equipo Festina. En cuanto a los nacionales las esperanzas recayeron en los pedaleros José Medina, quinto en la última Vuelta Chile de 1997, Luis Fernando Sepúlveda y Víctor Garrido.
El prólogo se desarrolló en la localidad de Pelluco con una distancia de 4.2 kilómetros en dirección a Puerto Montt. Luego de las 10 etapas disputadas y como era de esperarse, el español del equipo Festina, José Ramón Uriarte, se quedó con la victoria. Fue tal el dominio europeo que lo escoltó en el segundo y tercer lugar Andrei Kivilev y Marcel Wüst, respectivamente. El hombre del equipo Bliss Sport se consagraría luego de 10 etapas y 1463 kilómetros. El prólogo de esta competición se realizó sobre un circuito en Santiago, en la avenida Merino Benítez. Además de Santiago la prueba tuvo pasos por El Tabo, San Fernando, Curicó, Constitución, Cauquenes, San Pedro de la Paz, Concepción, Los Ángeles, Chillán, Talca, El Plumero e Isla de Maipo. Para esta edición hubo 14 equipos, en los que destacaron Bliss Sport y Ekono Zuko de Chile.
Desde el extranjero arribaron la selección nacional de Cuba, el equipo nacional argentino, Caloi de Brasil, Grupo Inca de Perú, el team Aix-en- Provence de Francia y los suizos Willet/Bianchi. La buena actuación del pedalero fue acompañada por Richard Rodríguez y José Medina, ambos pertenecientes a la Unión Ciclista de Curicó. A lo largo de las 10 etapas y del prólogo realizado en Puerto Montt, Plaza fue quien mejor enfrentó los 1469 kilómetros que contempló la prueba. El podio vio al ruso Andrei Sartassov en el segundo puesto y al penquista Gonzalo Andrés Garrido en la tercera posición, ambos del equipo Líder-Ariel. El prólogo de la prueba fue en la ciudad de Puerto Montt con un recorrido de 4 kilómetros.
La prueba, desarrollada en marzo, comenzó con un prólogo en Valdivia. 16 equipos fueron los que la protagonizaron, en donde destacaron las presencias de Christophe Rinero, que ganó la clasificación de montaña en el Tour de Francia de 1998. Además, esta prueba sirvió para que los seis hombres del cuadro italiano ... En una edición especialmente recordada, la prensa relató que el equipo Bata desperdició varias oportunidades de asegurar la victoria, lo que permitió el triunfo de **Víctor Arriagada** del Audax Italiano. Se disputó sobre 10 etapas.

Tabla de Ganadores Destacados de la Vuelta Ciclista de Chile
| Año | Ganador | Equipo |
|---|---|---|
| 1976 | Giovanni Fedrigo | Fiat Trattori |
| 1977 | Antonio Londoño | Colombia |
| 1978 | Norberto Cáceres | Colombia |
| 1979 | Alfonso Flórez | Colombia |
| 1986 | Roberto Muñoz | Pilsener Cristal |
| 1987 | Renán Ferraro | Caloi Brasil |
| 1990 | Federico Moreira | Uruguay |
| 1993 | Pavel Tonkov | Rusia |
| 1996 | Christophe Moreau | Festina-Lotus |
| 1998 | José Ramón Uriarte | Festina |