Marruecos, con su diversidad de paisajes que van desde las majestuosas montañas del Alto Atlas hasta el impresionante desierto del Sahara, se ha convertido en un destino predilecto para los amantes del ciclismo de montaña y las aventuras en bicicleta. Atravesar el Atlas a ritmo de bicicleta te hace conectar con la inmensidad de las montañas. Este artículo explora las opiniones y experiencias de ciclistas que han recorrido estas tierras, ofreciendo una visión detallada de las rutas más desafiantes y los consejos esenciales para disfrutar al máximo de esta experiencia única.

Marruecos On Bike: Un Desafío Épico
El sol comienza a despuntar sobre las montañas del Alto Atlas mientras una caravana de ciclistas se prepara para una de las pruebas más desafiantes del mountain bike en el mundo: Marruecos On Bike. Durante cinco días, habitualmente a comienzos de octubre, los participantes enfrentan un desafío titánico: recorrer casi 500 kilómetros de terrenos áridos y pedregosos que se extienden desde las cumbres del Alto Atlas hasta el majestuoso desierto del Sahara, con sus impresionantes dunas y paisajes que parecen propios de otro planeta.
La prueba no solo pone a prueba la resistencia física de los ciclistas, sino también su fortaleza mental, obligándolos a adaptarse a un entorno implacable, duro y bello a partes iguales. La Marruecos On Bike no es una simple carrera de mountain bike, se trata de una aventura que alterna dureza y perseverancia.
Los caminos son sinuosos, repletos de piedras y bancos de arena, con fuertes vientos y en ocasiones un calor que convierte cada pedalada en una lucha constante. Las etapas en pleno corazón del desierto son algunas de las más esperadas y a la vez de las más temidas. Entre ellas, los ciclistas deben atravesar una duna de 30 kilómetros de largo y 5 kilómetros de ancho en Merzouga, donde el terreno de arena blanda y la ausencia de sombras desafían incluso a los más ciclistas experimentados.
Dicen quienes han participado en la Marruecos On Bike que, más que una competición al uso, esta carrera te regala la posibilidad de conocer gente y sentirse alineado en el objetivo común del disfrute sobre la bicicleta.
A pesar de las dificultades del terreno, la camaradería entre los ciclistas se convierte en uno de los aspectos más valorados por los participantes en el evento. Después de largas jornadas pedaleando, las tardes ofrecen una pausa para descubrir la cultura bereber. Es habitual que los ciclistas se reúnan en el campamento y disfruten de la hospitalidad local, tomando un té a la menta.
Las noches en los campamentos bereberes preparados por la organización son un auténtico oasis de descanso tras las jornadas más extenuantes. Las tiendas ofrecen un refugio acogedor, donde los participantes recuperan fuerzas para enfrentar las etapas siguientes. Estos momentos no solo se fortalecen los lazos de amistad entre los ciclistas, sino que permiten irse a dormir con la retina llena de escenas de una cultura ancestral.
Uno de los grandes valores añadidos de la Marruecos On Bike es su capacidad para equilibrar la dureza de la competición con la espectacularidad de los paisajes y la aventura que ofrece. A lo largo de las cinco etapas, los ciclistas recorren algunos de los parajes más remotos y vírgenes de Marruecos. Por otro lado, esta competición ofrece la posibilidad de participar en diferentes categorías, lo que permite que ciclistas con distintos objetivos puedan disfrutar conjuntamente del evento.
En las inscripciones encontramos desde la categoría tradicional de mountain bike hasta el gravel, donde cada ciclista puede enfrentarse al desierto a su propio ritmo y estilo. Si pedalear no es lo tuyo, también puedes participar en el Marruecos On Bike, ya que esta prueba no solo está diseñada para los ciclistas, sino también para que disfruten sus acompañantes. Quienes decidan viajar con la organización a modo de visitantes podrán seguir la carrera de cerca, acompañando a sus familiares y amigos mientras disfrutan de un país lleno de encanto.
La Marruecos On Bike no es solo es un desafío físico, sino una experiencia que transforma a sus participantes, llevándolos al límite de sus capacidades y permitiéndoles descubrir nuevas facetas de sí mismos. Al final de la última etapa, cuando el esplendor de Merzouga se extienda ante ellos, los ciclistas sabrán que han logrado algo más que terminar una carrera: habrán dejado una huella en el desierto, y también el desierto habrá dejado una huella imborrable en sus propias vidas. Marruecos On Bike es, sin lugar a duda, una de las mayores aventuras en el mundo del mountain bike. Un desafío que combina emoción, dureza y belleza en igual medida, ofreciendo a cada participante una experiencia única que recordará para siempre.

Rutas Recomendadas y Experiencias de Viajeros
Para aquellos que prefieren una experiencia más personalizada, existen numerosas rutas que se pueden adaptar a diferentes niveles de habilidad y preferencias. Aquí algunas recomendaciones y experiencias de viajeros que han explorado Marruecos en bicicleta:
CONSEJOS MUY ÚTILES para VIAJAR a MARRUECOS (TIMOS, PRECIOS, SEGURIDAD) 🇲🇦 Guía de Marruecos
Ruta por el Alto Atlas
Esta impresionante etapa atraviesa el corazón del Alto Atlas marroquí, comenzando en el pueblo de Douar Tafraout, una aldea bereber enclavada entre terrazas de cultivo y montañas rocosas. La ruta arranca con un ascenso sostenido y duro que acumula buena parte del desnivel positivo en los primeros 5 km, serpenteando por laderas salpicadas de enebros y campos cultivados. A medida que se gana altitud, las vistas se amplían y aparecen espectaculares panorámicas de los macizos del Atlas. Tras 8 duros km de ascensión, se alcanza el punto más alto del viaje (3010m), antes de comienza un largo descenso, inicialmente rápido y fluido, que se vuelve más técnico y rocoso en la parte final.
Durante toda la etapa se pasa por varias kasbahs y pueblos de adobe, donde la arquitectura tradicional se adapta perfectamente al clima y al terreno. En los pueblos, el ritmo de vida es pausado y hospitalario. Durante el trayecto en los vehículos, nos detendremos para hacer una visita a las gargantas, una maravilla natural formada por la erosión del río Dades, que ha esculpido paredes verticales de roca que se elevan a cientos de metros de altura.
Ruta Circular desde Ouarzazate
Una opción interesante es realizar una ruta circular empezando y acabando en Ouarzazate durante 6 o 7 días. Es decir, Ouarzazate-Agdz-Ait Isfoul-Merzouga-Tinghir-Ouarzazate (dicho a grosso modo). Al finalizar en Ouarzazate, se puede dejar el coche de alquiler y coger un vuelo a Tánger para desde allí ir a visitar Tetuán y Chauen. Fez y Marrakech son ciudades que ya conozco y no me aportaría nada nuevo volver a visitarlos.
Consejos para la Ruta Circular
Para el primer tramo de la etapa se recorre el Valle del Ounila; en total 175 km hasta Ait Benhaddou, aproximadamente 3,5 hrs de coche mas paradas en el camino ( desde Marrakech a 100 km el Tichka y a 125 km Teouet) como esa del puerto del Tichka. El segundo tramo desde Ait Benhaddou a Agdz, 100 km y 90’ de coche cruzando un puerto con 21 km de curvas.
En Agdz se recomienda visitar Tamnougalt y, por ende, un tramo del palmeral de los Mezguita, Tissergate (a 8 km antes de llegar a Zagora sobre tu izquierda) y Amezrou (pegadito a Zagora saliendo de la ciudad en dirección sur por la N9), ademas de la propia Zagora aunque solo sea para buscar tranquilamente el famoso letrero de los 52 días a camello desde Tomboctou, aunque te sugiero que recorras un poco el palmeral aunque no tengas la suerte de tener a Jotaatar de guia como si tuve yo en una osasión.
Experiencias de Viajeros en Marrakech
Después de un reciente viaje a Marrakech, quería daros las gracias por toda la información que dejáis en el foro me vino fenomenal. Para cambiar allí en la plaza está el Hotel Alí que tiene el mejor cambio y también hay varios cajeros para sacar. El tema sim que veo que os preocupa a varios yo pregunté por la medina en 2 o 3 sitios y el precio era unos 13 euros, pero me dió por buscar una tienda oficial y donde te deja el bus del aeropuerto a unos 500m. Esa avenida hacia abajo hay una tienda de inwi que es de las mejores compañías que hay allí ( en Google maps sale ) está muy cerca de la plaza, bien, pues aquí tienen sims con 10 gb, wassap ilimitado y 1 hora de llamadas por 49dh, 4.5 euros.
El coche lo cogimos con trocadero 30e por día todo incluido con seguro a todo riesgo quedamos a las 9 de la mañana y genial a la hora indicada estaban en nuestro riad para acompañarnos al coche, en Marrakech al salir es un poco locura por los mil coches, motos, burros, bicis,etc... Pero luego te acostumbras rápido y nosotros hicimos 1900km. Y ni un problema las carreteras son un poco regular pero vamos como las comarcales de España más o menos, algunas un poco peor y otras, ya que hay muchas obras, bastante buenas. Pillamos agua y algo de comida en el Carrefour que hay varios por allí y salimos de ruta.
Hay mil controles por todas partes de la policía pero sólo me pararon 2 veces me pidieron el seguro y el permiso de conducir y preguntan a donde vas y tal y a seguir, sin problema ninguno. De Marrakech a merzouga pasando por el atlas, ouarzazate, dades, todra, rissani, merzouga ahí no está tan mal hay zonas de 60, 80 hasta 100 hay de todo. Luego a la vuelta fuimos por el draa para no volver por el mismo sitio y más o menos similar hasta ouarzazate, de allí fuimos a ouzud y ahí si que hay muy mala carretera fueron 5 horas para hacer 200 y poco kms la carretera se deshacía literalmente y pasan por al lado de las montañas nevadas, es carretera de alta montaña y no hay ni una gasolinera en todo el trayecto (importante) nosotros íbamos con la gasolina justa pensando que habría alguna y casi llegamos a Ouzud.
Planificación de Rutas en Bicicleta
Para finales de septiembre tenemos previsto un viaje a Marrakech, alquilaremos un coche 7 días (recogiéndolo por la mañana y entregándolo por la tarde). No queremos darnos palizas de coche y preferimos ver menos pero bien. Dia 1 : sal temprano; esa es una de las etapas mas bonitas de tu viaje en lo que a paisaje e historia se refiere; sal temprano, mejor a las 8 que a las 9 y aún mejor si sales a las 7 pues no te va a sobrar luz ya que en esa época aunque vas a tener casi 12 hr de luz (entre 7.30 am y 7 pm), como vas a andar por carreteras de montaña a partir de las 4 de la tarde en los valles te iras quedando con poca luz; ademas vas a recorrerla en el sentido y horario ideal (si la météo te acompaña) por el simple motivo de ir siempre en altura descendiendo.
Para una estancia en Agadir solo, los días de descanso, no necesitas el coche; petit taxi y bus o bici de alquiler son suficientes. Muevete en autobus. Esas 3 ciudades estan bien comunicadas. No tienes tiempo para ver más cosas, por lo que de alquilar coche solo lo veo util para esos desplazamientos de ciudad en ciudad.
Itinerario en Coche de Alquiler
Tenemos un viaje programado para Marrakech del 8/05 al 18/05. Nuestra idea es hacerlo en coche de alquiler.
- Lunes 11/05: Salida en dirección a Skoura. Visitar: Kasbah Telouet, Kasbah Amridil. Ruta en bici por el Palmeral de Skoura.
- Martes 12/05: Salida en dirección a la Garganta del Todrá.
- Miércoles 13/05: Salida en dirección al desierto de Erg Chigaga. Visitar: Knob, Zagora, Ksar Tissergate.
- Jueves 14/05: Mañana libre. A las 15:00 excursión al desierto.
- Viernes 15/05: Salida del desierto, recogemos el coche y nos vamos hacia Ourzazate.
- Sábado 16/05: Visitar Ourzazate y de camino hacia Esauira, visitar Ksar de Ain Ben Hadu.
Cuando tanto se dice que no es recomendable circular por la noche, y menos si no eres lugareño, por algo será...yo también pensé que serían exageraciones pero cuando lo vi me tuve que reír. Y lo vi obviamente ya cuando estábamos en las ciudades a pasar la noche; un R12 destartalado que se iba de Skoura sin luces, infinidad de motos y bicis pululando por todas partes, gente...y con una iluminación como imaginarás justa para no tropezarte. Y eso, controles policiales a cascoporro. Decir que nosotros no tuvimos ningún problema, bajábamos la velocidad cuando veíamos la señal y luego parábamos en la de stop y esperáb...

El Terremoto de Marruecos y el Turismo en Bicicleta
El viernes 8 de septiembre a las 23:15 hora local, un terrible terremoto sacudió gran parte del Atlas de Marruecos. Desde la comunidad de Mujeres en Bici, junto con la empresa Natur Trek teníamos programado el viaje a Marruecos para el 8 de octubre y muchas de las viajeras empezaron a preguntar si podríamos viajar o no un mes más tarde del desastre. La primera vez que viajé a Marruecos, lo hice en 2008, lo hice en coche recorriendo gran parte del norte del país. Me gustó tanto que decidí que iba a ser un buen destino para hacerlo en bici.
Recuerdo la sensación de pedalear a la noche por el desierto, a la luz de la luna y las estrellas, mientras rodábamos por los caminos de arena junto a las siluetas de las dunas. No solo el desierto había dejado un gran poso en mí, sino también la hospitalidad y amabilidad de sus gentes. Marruecos es un país con una extensión de 446.550 Km2 y que cuenta con la gran cordillera del Atlas que lo divide por la mitad con varios picos de más de 4000 m, entre ellos la cumbre más alta del norte de África, el Toubkal.
El país tiene al turismo como una gran fuente de ingresos dada la proximidad a Europa y ser tan diferente su cultura a la nuestra. Los idiomas oficiales son el árabe y el Bereber, aunque en algunas regiones se hablan también francés y español, ya que en 1912 estos países ejercieron un protectorado hasta que, en 1956 Marruecos consiguió su independencia.
Marruecos es un país exótico para nosotros. Atravesar el Atlas a ritmo de bicicleta te hace conectar con la inmensidad de las montañas. De pronto ves caminando a una señora con la cabeza cubierta por un pañuelo, la cara ajada y los ojos enrojecidos por el sol, caminando junto a un burro cargando un hatillo de ramas para la lumbre. Ves a pastores por caminos remotos, con las botas rotas de tanto patear y los labios agrietados por el viento. Es entonces cuando te das cuenta de las carencias que tienen. Un colirio, una crema del sol, unas gafas, algo de cacao para los labios o unos antiinflamatorios.
Así es como viajamos en Octubre del 2023 tras el terremoto. Nuestro primer contacto con Marruecos lo tuvimos en Marrakech, la ciudad que nunca duerme. Nos dejamos perder dentro de la medina y la gran plaza Yemaa el Fna vigilada por la Mezquita Kutubia. El primer día nos montaron las bicis en la furgoneta que llevaríamos de apoyo toda la ruta. Las etapas no era especialmente largas, rondaban lo 35 y 70 km, pero el desnivel para pasar de un valle a otro era lo que las endurecía.
En el viaje de aproximación a las montañas, pudimos ver las cascadas de Ouzoud, un precioso enclave cerca de la cordillera donde cae una gran columna de agua. Llegamos al valle de Ait Bouguemez, el valle feliz le llaman. Allí se respira paz y buenas vibraciones. La gente es trabajadora y cultiva la tierra con escasos medios. Han sabido aprovechar el agua de las montañas para mejorar el regadío poder cultivar muchos manzanos.
Al día siguiente empezaba nuestra primera etapa. Nos esperaba un puerto de 15 km que subimos por carretera. Al llegar al alto pudimos observar unas increíbles vistas de todo el verde valle. Ya en el alto, tomamos un camino de tierra que nos trasladó por un momento al lejano oeste. Terreno seco y escasa vegetación, donde vimos a varias mujeres pastoreando rebaños de ovejas. En seguida llegamos a un pueblo donde nos esperaba una suculenta comida cocinada por los chicos de la agencia de viajes.
Tras la comida, seguimos la ruta con un nuevo alto que salvar. La bajada de más de 18 km nos dejaba en la localidad de Zahouia Ahansal, una aldea de adobe fundada en el siglo XIII, que cuenta con abundante agua dulce y frecuentada por tribus nómadas. Es donde estaba la casa de nuestro guía Lahcen. Pasamos los cinco días comido Tajín, ensalada marroquí, sopa harira, té y tortitas con mermelada. La comida no es muy variada, pero si miras a tu alrededor, puedes ver cuál es la razón.
La segunda etapa discurrió íntegramente por pistas de tierra. Se empezaba a notar la altura y el peso de los kilómetros. En el punto más alto de la ruta, pudimos contemplar una enorme y rojiza montaña de piedra caliza, le llaman la catedral, en la localidad de Taghia. Es un lugar increíble para personas amantes de la escalada. Tras un largo descenso disfrutando de las vistas, pudimos llegar al río para refrescarnos. El atlas es, a nivel geológico un enclave de gran valor, ya que se han encontrado restos de fósiles y vestigios de otras eras.
Aun nos quedaban unos kilómetros para llegar al albergue. Le decoración de éste nos hacía recordar a la novela de las mil y una noches. Nuestra tercera etapa nos llevaría por una profunda garganta formada por el río Assif Melloul, en ligero ascenso a un pequeño pueblo del atlas llamado Anergí, muy popular también entre montañeros, moteros y todo tipo de turistas aventureros. Por el camino pudimos encontrarnos con niños que salían corriendo para recibirnos y pedirnos algún tipo de regalo.
La zona de es una tradición rural tan ancestral que aun puedes ver arados de madera tirados por mulas, escenas típicas de las familias bereberes de las montañas como ir a buscar agua, lavar en el río, mercadear en el zoco, cargar los burros con hatillos de paja… Todo es tan rural y lejano, que no verás a ninguna mujer en los escasos bares del pueblo.
La cuarta etapa la tuvimos que adaptar. Para poder salir del valle había que salvar un puerto de 10km con casi 1000 m de desnivel. Pero como siempre hay un plan b, hablamos con el guía para que nos facilitara un vehículo más y pudiéramos quitarnos esa parte. En Marruecos si algo vas a poder hacer, es improvisar. En un abrir y cerrar de ojos, apareció un todo terreno donde nos metimos bien apretaditas para ascender el colosal puerto de montaña. El guía en ese sentido lo tenía claro, o todas o ninguna.
Estoy deseando volver pero en bici de carretera para poder hacerlo. Una vez arriba, comenzamos el ascenso. Si, aún había más para subir, a los lagos de Tislit e Isli. Llegamos a unos 2400 metros de altura y frente a nosotros, se presentó un lago color azul profundo. Cuenta la leyenda que en tiempos remotos, se secaron las fuentes de toda la región, excepto la de Imichil. La tribu de los Ait Haddidu, y sus fracciones los “Ait Brahim” los “Ait Yazza” estaban enfrentadas entre sí y en continuas peleas, y decidieron hacer una tregua mientras durase la sequía, alternándose la aguada; así por la mañana cogerían agua los Ait Yazza y por la tarde los Ait Brahim.
Pero un día una muchacha de los Ait Yazza llegó tarde y se encontró con un muchacho de los Ait Brahim, y como pasa en las leyendas, se enamoraron locamente. La oposición fue tan rotunda de ambas familias de la pareja, que llevó a la infelicidad de los amantes y era tanta su pena y su dolor que sus lágrimas salieron incontroladas dando origen a ambos lagos, que desde aquel día llevan sus nombres. Esto si te lo cuentan a los pies del lago, con una buena comida marroquí y una suave brisa refrescando tus acaloradas piernas, es mucho más emotivo.
Tras el almuerzo, bajamos al pueblo de Imichil, unos de los más habitados de la zona, casi podríamos hablar de ciudad, donde se celebra cada año una de las fiestas más importantes del país, El festival de la música de las cimas. El día siguiente se presentaba complicado por la longitud de la etapa. Era la más larga sin duda, y el grupo ya estaba cansado, con lo que optamos por acortarla un poco. Nuevamente, el guía nos consiguió un autobús que nos trasladó al punto más alto de la ruta, para comenzar un descenso de más de 60km.
Empezamos ciclando por una meseta que fue dejándonos caer poco a poco en un gran desfiladero. Las gargantas del Todra. Es como una brecha que parece partir la montaña en dos, recordando al gran cañón del colorado, con unas paredes de hasta 300 m de altura y tan estrecho en algunas zonas que llega a 30 m de lado a lado. Pero lo más espectacular para nosotras fue, sin lugar a dudas, el gran oasis de o palmeral de Tinghir. Una gran mancha verde que recorre las orillas del río y que deja te deja boquiabierta.
Esa tarde, tras la ruta, la pasamos perdiéndonos por la medina, regateando con los vendedores y escuchando el jolgorio de las plazas mientras degustábamos unos buenos dulces de la calle. En una nueva parada llegamos a las puertas del desierto, la gran Kasbah de Ait Ben Haiddou, en la ciudad de Ouarzazate. Un auténtico museo de casas de adobe y antiguas murallas para la defensa de la cuidad ,descanso de los viajeros y nómadas que acudían al desierto.
Pero sin duda lo que más llamó nuestra atención en esta última parte del viaje, fue ver los estragos que había hecho el terremoto. Hasta entonces apenas habíamos visto nada en las zonas que recorrimos en bici. Fue al ir regresando a ciudad, mientras dejábamos atrás las montañas cuando empezamos a ver los primeros retos de la tragedia. Tiendas de campaña azules mientras reconstruyen sus casas en el mejor de los casos, pueblos debastados, grandes rocas sobre los tejados, carreteras semi-cortadas…
Esa última parte del viaje nos acercaba a la realidad del pueblo marroquí, apenas un mes después del terremoto. Si tienes la oportunidad de viajar a ese país consulta con tus guías si les hace falta algún medicamento o bien de primera necesidad. Te lo agradeceran infinitamente.
Agencias y Consejos Adicionales
Si no te dan avituallamiento los de Alventus, compra dátiles y otras cosas que venden a granel en las tiendas de los pueblos muy grandes/ciudades. Por lo demás, allí te darás cuenta que nos sobra casi todo lo que tenemos, y que no hay que preocuparse tanto lo material. A pesar de ser un viaje organizado que pierde parte del tema "aventura", se que va a ser una buena experiencia.
Además yo, particularmente, subo mejor que bajo porque ya he hecho más de un "cuerpo a tierra" que me ha dejado tocado. Al regreso de la ruta reflejaré mi experiencia en un blog que acabo de comenzar por si a alguien le interesa y le sirve de consejo de futuro.
- Ropa de verano aunque con manguitos. Y ropa de abrigo por la noche. No en vano se sube hasta los 3.000 m.
- El tema del aseo personal... complicado, pero...
La Titan es otra cosa. Lo de Alventus es una salida organizada de varios días, en la que no te tienes que preocupar nada más que de disfrutar. Tienen tramos cronometrados que ...., bueno, no sé, mi opinión es que para ir de carreras no hace falta ir tan lejos.
Hay 2 cosas que destacaría de ellos: una es que la ruta cruza el Saghro y acaba en las primeras dunas del Sahara, algo que los otros no hacen, y creo que es más interesnate que empezar más al Norte. La otra es que estás más integrado en Marruecos, es decir, el guia y conductor eran marroquís. De hecho, el guía era Bereber y pudimos hablar con un montón de gente, nómadas algunos, que nos encontrábamos por el camino. Además, se duerme en hoteles/albergues y se come comida marroqui en sitios marroquís, lo que hace el viaje más auténtico.
Efectivamente... una ruta en bici por Marruecos. con el acento en "ruta"... no en "carrera"... donde disfrutar del entorno... hacer fotos... y no morir en el intento... Como decía en un mensaje un poco más arriba... Iré reflejando mi experiencia en el blog que ya tengo iniciado y que reflejará el día a día de esta ruta.