El Accidente de Motocross de Marc Roma en Lugo y su Inspiradora Recuperación

Marc Roma, hijo del reconocido piloto de rally Nani Roma, ha enfrentado un 2024 lleno de desafíos tras un accidente que marcó un antes y un después en su vida. El pasado 11 de mayo, durante su participación en el Campeonato de Europa de Motocross en Lugo, el joven, de tan solo 15 años, sufrió una grave caída que resultó en una lesión medular irreversible, dejándolo con paraplejia. Este suceso cambió radicalmente su rutina, obligándolo a adaptarse a una nueva realidad.

El 11 de mayo de 2024 quedó grabado en la memoria de Marc Roma Romero (Vic, 2008), hijo de los dakarianos Nani Roma y Rosa Romero, y piloto de motocross desde los seis años. "Fue en Lugo. Era la segunda carrera que hacía del Campeonato de Europa de motocross de 125cc. En unas tandas de clasificación cometí un error en un salto. Salí mirando arriba y caí de espaldas. Me intentaba levantar y veía que no podía. Ya me imaginaba la gravedad de lo que podía ser...", recuerda Marc.

Un helicóptero lo trasladó al hospital de A Coruña, donde lo operaron de urgencia. El diagnóstico confirmaba los temores de Marc y su familia: fractura de las vértebras torácicas T4 y T5 con afectación de la médula espinal. "Significa que a nivel de T3, desde el pecho hacia abajo, no tengo sensibilidad ni movilidad", explica Marc. "Se supone que con una lesión completa no puedes evolucionar. Pero en este año y medio he entrenado mucho, he hecho mucha recuperación y he podido mejorar en sensibilidad y movilidad. Las pruebas que me han hecho últimamente dicen que ahora estoy a nivel T12, que es mucho más abajo".

El Impacto Familiar y la Búsqueda de Soluciones

El accidente tuvo un impacto profundo no solo en Marc, sino también en su familia, que ya venía enfrentando momentos difíciles. Su padre, Nani Roma, había superado recientemente un cáncer diagnosticado hace dos años. Ahora, juntos, están enfrentando este nuevo reto con una actitud resiliente y un enfoque en las posibilidades que la tecnología puede ofrecer.

Para su padre Nani Roma, que hace dos años sufrió un cáncer de vejiga, esta ha sido una lección más de la vida, aunque la situación no es sencilla. «Hay días que son complejos. Pero como no podemos cambiar lo que ha pasado... es que solo queda salir adelante. Ayer es pasado, mañana ya veremos. Nosotros no somos gente naif ni ingenuos. Mañana no irá a jugar al fútbol, pero es que no sabemos qué pasará.

En su casa de Santa Maria de Merlès (Barcelona) instaló rampas y un ascensor, montó un gimnasio para Marc y contrató a un equipo multidisciplinar de cuatro personas, para hacer fisioterapia, reflexoterapia, osteopatía, gimnasia, movilidad... «No sabemos hasta dónde puedo llegar. Pero con ganas, con muchas ganas, no hay bastante.

La Recuperación y el Uso del Exoesqueleto

Marc, que antes del accidente era un apasionado del motocross y competía a nivel internacional, se encuentra actualmente en proceso de rehabilitación y adaptación. Gracias a un avanzado exoesqueleto, ha logrado volver a caminar, aunque de una forma diferente a la que estaba acostumbrado. Este dispositivo le permite levantarse de su silla de ruedas y desplazarse, recuperando una parte esencial de su independencia y autoestima.

Un exoesqueleto como ayuda Marc Roma mostraba hace unos días en televisión cómo usa el exoesqueleto que ha diseñado una startup catalana, Able Human Motion. Un sistema que le pone en pie. El joven piloto explicaba que se trataba de un dispositivo para «uso clínico», una «herramienta de rehabilitación» para procesos largos.

En una entrevista concedida al programa Tot es mou del canal 3Cat, Marc habló sobre sus sensaciones al usar el exoesqueleto: "Cuando tienes un accidente como este y terminas en una silla de ruedas, tu vida cambia por completo. Ves a las personas caminando y tú no puedes. Pero, gracias a este dispositivo, puedes volver a ponerte de pie y caminar. Aunque sea con sensaciones distintas, vuelves a ver a todo el mundo a tu misma altura. Esa experiencia es indescriptible", declaró el joven, mostrando una madurez y fortaleza sorprendentes para su edad.

En sus redes sociales ha mostrado cómo ha sido todo el proceso. Al principio llevaba puesto el exoesqueleto para poder caminar aunque se tenía que ayudar de un andador para poder levantarse e ir hacia delante. Sin embargo, ahora puede caminar sin ayuda, va solo y todos aplauden el esfuerzo que está realizando el piloto para volver a ser el de antes.

ABLE Human Motion y el Futuro de los Exoesqueletos

Fundada en Barcelona en el 2018 por los ingenieros y emprendedores Alfons Carnicero y Àlex Garcia, ABLE Human Motion es una empresa de dispositivos médicos que desarrolla tecnología punta de exoesqueletos, es decir, estructuras robóticas que ayudan a mejorar la movilidad, la salud y la calidad de vida de personas con discapacidad. Los Roma los conocieron en la Guttmann y Marc se ofreció a colaborar para desarrollar un modelo más asequible.

El exoesqueleto funciona como un robot que se coloca en las piernas y las mueve para caminar. “Lo bueno es que te permite ponerte de pie, a la misma altura que el resto, hace trabajar las articulaciones, musculatura y huesos ya que el cuerpo se vuelve a estirar, y se mueven los aparatos internos, acostumbrados a estar todo el día sentado”, explica Nani. “La sanidad pública debería ayudar más a desarrollarlo y hacerlo llegar a los lesionados”.

Los modelos de uso doméstico cuestan entre 150.000 euros -los americanos y japoneses- y 30.000 los nuevos que saldrán en el 2026. El inconveniente es que los actuales exoesqueletos son de uso complejo, hace falta un técnico controlándolo. “No puedes ir solo.

Tabla de Precios de Exoesqueletos (Estimados)

Modelo Origen Precio (EUR) Disponibilidad para uso doméstico
Modelos Existentes Americanos/Japoneses 150,000 Complejo, requiere técnico
Nuevos Modelos ABLE Human Motion 30,000 (estimado) A partir de 2026

Un Nuevo Capítulo: El Automovilismo

Un joven de 17 años, deportista, piloto de motocross, con el veneno de la velocidad inoculado, el gusanillo de la competición, hijo de luchadores, necesita incentivos para darse impulso. Probó de todo estando en el instituto Guttmann: tenis, esquí, bicicleta... pero comparado con lo que hacía antes no era lo mismo.

Fue en diciembre, el coche adaptado de Albert Llovera -una de sus mejores ayudas- en el circuito de hielo de Pas de la Casa. La cara de felicidad que se le dibujó a Marc hizo ver a su padre que aquella era su mejor medicina. “En la vida todo pasa por algo. Quizás el camino de las motos no era el que me tocaba y el de los coches es el que realmente se me da bien”-Conducir un coche era lo más parecido a lo que podría hacer como una persona normal. Es lo que más me recuerda a lo que hacía: lo principal es la adrenalina, como cuando estaba en una parrilla con 40 pilotos a punto de salir o dando saltos. Nada más en la vida me proporciona aquellas mariposas en el estómago.

Sus pasos al volante son incipientes. -Eso me encantaría. Sería un sueño, como fue siempre poder dedicarme al deporte. Lo pienso a menudo: en la vida todo pasa por algo. Quizás el camino de las motos no era el que debía seguir y el de los coches es el que realmente me gusta y se me da bien.

La idea de Marc es aprender a conducir con las manos, con el volante adaptado (complicadísimo), y divertirse, pero con los ojos puestos en la competición para acabar dedicándose. -Mi vida ha pasado de luchar por correr en moto a no tener ningún objetivo ni ningún sueño. Hacía rehabilitación y nada me motivaba. Poder ir en coche y volver a ver que puedo competir es importantísimo para mí. Si no tienes un objetivo en la vida se hace todo más complicado.

“Todo es un proceso. Ahora le toca aprender a conducir un coche adaptado. ¿Ir al Dakar? Eso son palabras mayores, tiene que ir poco a poco”

Marc, hijo de Nani Roma, describe cómo fue volver a andar gracias a un exoesqueleto - El Intermedio

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