La París-Roubaix, conocida como el "Infierno del Norte", es una de las carreras ciclistas más desafiantes del mundo. Esta prueba, marcada por el temido pavés, presenta una serie de problemas únicos para los ciclistas, desde la vibración extrema hasta el riesgo de lesiones.

Ciclista enfrentando el pavés en la Paris Roubaix.
El Pavés: Corazón y Alma de la Paris Roubaix
El pavés es la clave de la Paris Roubaix, lo que la convierte en única. En la París-Roubaix no hay montañas... pero hay pavés. A lo largo de sus más de 250 km los corredores deben pasar entre 20 y 30 secciones de adoquín que se convierten en auténticas trampas. Tradicionalmente, cada una de las secciones tiene un nivel de dificultad que va de 1 a 5 estrellas.
En estas zonas el pedaleo es una tortura por dos razones: la vibración extrema que supone rodar por ella y el hecho de que en cada pedalada perdemos muchísima potencia. Mantener un ritmo alto es muy complicado y hace que nuestras pulsaciones se disparen. Además, la posibilidad de romper la bicicleta se multiplica.
Asimismo, hay unanimidad en que hay "dos pavés". Uno es el seco y otro es el mojado. El primero tiene como mejor amigo al polvo. El segundo, por supuesto, al agua y al barro. En todo caso, lo primero con lo que debemos tener cuidado es con la transición entre asfalto y adoquín. En estas "transiciones" pasamos repentinamente de un firme en buen estado a unos primeros centímetros de grava y piedra suelta y enseguida al pavés.
Técnicas para Rodar en el Pavés
La parte ideal para rodar sobre el pavés es la central. Sí, está bacheada y parece un infierno pero si nos metemos en las "roderas" de los coches nos quedaremos prácticamente atascados y nos costará volver a la trazada buena. En marcha, la mejor opción es sujetarnos en la parte de arriba del manillar. Seremos menos aerodinámicos y tendremos más lejos los frenos. Lo primero da lo mismo pero lo segundo da un poco más de respeto. Es mejor flexionar un poco los brazos y, sobre todo, no apretar fuerte el manillar. Solo necesitamos apoyarnos lo suficiente en él como para que la rueda delantera mantenga el "rumbo". Por último, es probable que la bici nos 'expulse' hacia delante. Hay que evitarlo e incluso ir sentado un poco más atrás de lo normal. Con más peso atrás conseguimos que la rueda trasera mantenga más el contacto con el suelo: ganamos estabilidad y potencia.
Hoy, os presentamos 10 inventos que no triunfaron en el mundo del ciclismo por una u otra circunstancia. Son de aquellos que se hicieron con la mejor idea y parecían que tenían buena pinta (¡algunos!), pero no acabaron de cuajar.
- Sillín de Steve Bauer en la Paris-Roubaix: Para luchar contra los abruptos adoquines de esta prueba, le dio un angulo de sillín exagerado en su Eddy Merckx y, por lo tanto, tuvo que poner un sillín “con respaldo” para que no se fuera para atrás. Este elemento es el más llamativo a día de hoy pero no podemos pasar por alto que le puso un horquilla RockShox de MTB con el mismo fin.
- Mavic Mektronic: En 1999, este cambio sin cables denominado Mavic Mektronic fue una revolución por la época en la que salió, pero no tuvo el recorrido esperado ya que cambiaba muy lentamente, tenia fallos en la transmisión de radiofrecuencia y a veces cambiaba de piñón cuando quería, incluso aunque el corredor no le diera a ningún botón.
- AirStreamz Cat Ears: Estos artilugios aseguran que reducen el ruido del viento cuando pasa por las correas del casco y a menudo es muy molesto.
- Hobson Original Easy Seat: Como veis, se trata de un sillín con 2 piezas diferenciadas, una para cada nalga. Te permiten apoyar los isquiones y nada mas. Teóricamente, es más cómodo y tienes más maniobrabilidad de la bici.
- Frenos Cantilever con ABS: Como novedad, estos frenos Cantilever equipaban un muelle interno cerrado con una tapa y en contacto con el portazapatas deslizable. De este modo, se desplazaba en el sentido de giro de las rueda. Este desplazamiento era de forma oblicua, esto favorecía que durante centésimas de segundo la pastilla se acercara y alejara evitando así que bloquease la rueda.
- Shimano Airlines: Se trataba de un cambio neumático (por aire) de 7 velocidades. Tenía una bombona como depósito que deberíamos ir rellenando de vez en cuando ya que las cargas podían aguantar entre 300 y 600 pulsaciones.
- Potencia Girvin Flexstem: La potencia tenía un elastómero que le daba una sensación de comodidad bastante buena ya que mitigaba las vibraciones que llegaban al manillar. El problema fue que esta sensación se borraba cuando tenías que maniobrar con esta bici ya que la sensación que tenías era de inestabilidad total.
- Bicicleta Softride: Buscaban comodidad ya que eran muy flexibles, pero demasiado, era imposible una conducción precisa con ellas. En 2007, la UCI las declaró prohibidas por su peligrosidad.
- Adidas System 3: Se anclaban muy bien pero para desanclarse tenía que darle a la palanca con la mano con la dificultad que esto suponía.
- Bannana Hammock: El día que nos queremos llevar ese “extra” para una ruta larga, qué mejor que esta hamaca de bananas o el típico bocadillo de bacon con queso y pimientos que tanto nos gusta comernos en medio de la ruta.
Problemas en las Manos y su Solución
¿Por qué tenemos sensación de hormigueo en las manos cuando vamos en bici? El hormigueo en las manos, también conocido como parestesia, suele estar relacionado con la compresión de los nervios que atraviesan tus manos y muñecas. Uno de los culpables más frecuentes es el nervio cubital, que recorre la parte interna de tu muñeca y el meñique, o el nervio mediano, que atraviesa la parte central del túnel carpiano. El problema se agrava cuando mantienes la misma posición durante largos periodos, o cuando el ajuste de tu bicicleta no es el adecuado para tu cuerpo. Si el manillar está demasiado bajo o demasiado lejos, podrías estar inclinándote demasiado hacia adelante, lo que aumenta la presión sobre las manos y los nervios que pasan por ellas.
Entonces, ¿cómo podemos evitar que las manos se nos duerman durante una salida en bici? En primer lugar, asegurarse de que la bicicleta esté correctamente ajustada a tus cracterísticas. Una buena posición en la bicicleta no solo se refleja en la comodidad de las piernas o la espalda, sino también en la distribución equilibrada del peso entre tus manos, brazos y el resto del cuerpo.
Cambiar de posición de forma regular también es una estrategia muy eficaz. No mantengas las manos fijas en el mismo lugar durante todo el recorrido. Si tienes una bicicleta con manillar de carretera, usa las diferentes posiciones de las manos que te ofrece: las caídas, las manetas o la parte superior del manillar.
El uso de guantes con un buen acolchado es otra excelente forma de prevenir esta sensación. Los guantes no solo protegen tus manos de las vibraciones del terreno, sino que también proporcionan una capa extra de protección entre tus palmas y el manillar, ayudando a reducir la presión sobre los nervios y mejorando la circulación sanguínea.
Otro aspecto importante es el fortalecimiento de los músculos del core. Un core fuerte permite una mejor estabilidad en la bicicleta y ayuda a que no recaiga tanto peso en las manos y muñecas. Si los músculos abdominales y de la zona lumbar son débiles, tenderás a inclinarte más hacia adelante, descargando peso en los brazos.
Antes y después de cada salida en bici, realiza estiramientos enfocados en las muñecas, los antebrazos y los hombros. Esto ayuda a mantener la flexibilidad y la circulación en las extremidades, lo que puede prevenir el entumecimiento.
El Debate de los Frenos de Disco
Ocurrió en la última edición de la clásica París-Roubaix: el ciclista Fran Ventoso, del equipo Movistar, sufrió un choque en el kilómetro 130. No llegó a caer, pero impactó con la bicicleta que circulaba delante de él, una de las 16 que llevaban frenos de disco por los que apostaron dos equipos. El resultado fue un corte en la pierna, lo mismo que sufrió otro ciclista, el Niklas Maes, 15 kilómetros después en un impacto similar.
Sendos accidentes desataron una encendida polémica sobre la conveniencia o no de utilizar frenos de disco en competición. El debate adquirió aún más relevancia cuando el propio Fran Ventoso publicó en las redes sociales una carta abierta en la que, junto a las fotos de las consecuencias del accidente, mostraba abiertamente su oposición a los frenos de disco en el ciclismo profesional.
“Soy el primero en recomendar los frenos de disco, bien sea para ciclocross o para un ciclodeportista que sale con sus amigos a disfrutar de nuestro deporte. Pero en competición profesional… ¿de verdad alguien pensaba que no iba a suceder? ¿De verdad nadie pensó que son peligrosos? ¿Que cortan, que son auténticas cuchillas gigantes?”, se preguntaba Ventoso en la misiva.
Roberto López, jefe de producto de carretera de BH, explica su punto de vista. “Sentimos mucho la lesión de Fran y le deseamos una pronta recuperación. Pero la verdad es que la carta no ha sido positiva ni para los fabricantes de bicicletas ni para los estamentos de la UCI que apostamos por los frenos de disco. Quizás ha sido tomada desde un punto de vista sensacionalista por la prensa, que solo habla de ciclismo, en general, cuando hay desgracias o casos de dopaje dicho, y la mayoría sin un conocimiento real, ni mucho menos haberlos probado.
Para López, “los frenos de disco son un adelanto tanto en tecnología como en seguridad, aunque muchos no opinen lo mismo. El mundo del ciclismo , y en especial el de competición, debería tener un poco de mentalidad más innovadora y abierta a nuevas soluciones. El mejor ejemplo puede ser la Formula 1, donde atraes al público con novedades constantes. No olvidemos que un equipo profesional se tiene por las marcas como escaparate de tecnología y banco de pruebas”.
En opinión del representante de BH, los frenos de disco “no son peligros en absoluto. Tenemos el ejemplo del BTT, donde se están usando desde hace más de 15 años. Quizás en una montonera puedas golpearte con un disco, pero igual que te puedes golpear con un plato, un cierre de rueda o unos radios planos que en realidad sí que son como cuchillas. Un disco, en caso de caída , no gira con fuerza, por tanto lo de cortar está descartado. Te podrías golpear con esa parte, pero no seccionar como alguien decía.
Sobre la posibilidad de trabajar para incrementar la seguridad de los frenos de disco, Roberto López explica que “desde BH estamos trabajando en unas piezas experimentales para cubrir los discos (tipo motocross), pero tengo mis dudas que sea la mejor solución. Shimano y Sram están trabajando en hacer discos con un canto aún más redondeado , y por ahí es por donde creo deben ir los tiros”.
¡Cuidado con el Disco! | Desgaste de Frenos de Disco
Lesiones y Retiros: El Lado Amargo de la Paris Roubaix
No ha sido el mejor final posible de temporada para Imanol Erviti (Pamplona, 15/11/1983). Erviti se enfrentaba a su decimosexta participación en esta clásica. Solo en 2005 y 2010 se había visto obligado a abandonar. Esta ocasión era especial. “Creí que iba a ser un día bonito para mí”, lamenta el ciclista navarro. El cambio de fecha de la París-Roubaix le vino perfecto.
Su caída en la París-Roubaix no parecía tan aparatosa como luego fue. “Me puse en marcha en seguida ya que tampoco fue una caída muy fuerte. Conseguí pegarme otra vez al grupo pero no podía sujetar el manillar. Fue algo que no me esperaba. Pensé que había sido más leve, sin embargo, enseguida noté que me había hecho daño, no podía sujetar la bici. Con una mano iba descontrolado. A la salida del pavés ya estaba descolgado y continué como pude en el asfalto.
Carlos Barbero sufrió los rigores del ‘Infierno del Norte’, es decir, de la dureza de la París-Roubaix y de la máxima exigencia de sus tramos de pavés. Lamentablemente Barbero no pudo acabar la carrera, como su compañero Marc Soler, debutante y presente en la fuga del día pasando incluso en cabeza una parte del mítico tramo del Bosque de Arenberg. Y peor suerte tuvo su compañero Nelson Oliveira, quien sufrió una durísima caída durante la prueba.

Imanol Erviti tras sufrir una caída en la Paris Roubaix.