El ciclismo es mucho más que un deporte; es una pasión que une a comunidades y celebra la perseverancia. En el País Vasco, esta pasión se vive con especial intensidad, y el Grand Départ Pays Basque 2023 es una prueba de ello. Este evento no solo destaca la belleza de la región, sino que también rinde homenaje a los ciclistas vascos que han dejado su huella en el Tour de Francia.

Antes de que los grandes nombres del ciclismo contemporáneo recorran las carreteras vascas, es importante recordar y celebrar la historia del ciclismo en la región, incluyendo la evolución de los maillots de equipos emblemáticos como la Real Sociedad. A continuación, exploraremos algunos aspectos destacados de este legado.
El Impacto del Grand Départ Pays Basque 2023
Bizkaia Aretoa se ha convertido esta mañana en el epicentro del Grand Départ Pays Basque 2023. La Presentación Oficial de equipos del Tour de Francia será uno de los grandes hitos en la previa, evento retransmitido en directo por EITB a cerca de 200 países. Se celebrará el 29 de junio en el paseo de Abandoibarra, en el tramo comprendido entre el Palacio Euskalduna y el Museo Guggenheim Bilbao, y está dirigida a todos los públicos. El evento se desarrollará de 18:30 a 20:00 horas, pero a partir de las 17:00 horas ya se podrá disfrutar de diferentes actividades.
La difusión de este evento a nivel internacional servirá para homenajear a todos los ciclistas vascos que han participado al menos una vez en el Tour de Francia. Antes de que empiecen a rodar entre la afición los Pogačar, Vingegaard, Landa, Bilbao, Izagirre y compañía, esos txirrindularis vascos recibirán el aplauso y reconocimiento de las y los aficionados que asistan al acto. El público podrá ser partícipe de este evento gratuito durante todo el circuito que realicen los equipos desde el Palacio Euskalduna hasta el Museo Guggenheim Bilbao.
Actividades y Espacios para los Aficionados
El mismo día de la presentación, a la mañana, se inaugurará el Fan Park del Tour, ubicado en la zona del Parque del Arenal, en Bilbao. Es un espacio abierto y de acceso gratuito en el que se `podrá disfrutar la experiencia de imbuirse en ambiente ciclista en general y del Tour en particular. Stands de patrocinadores con animaciones, regalos, una tirolina gigante, exposición de bicicletas o pistas para aprender a andar sobre dos ruedas son solo algunas de las actividades que se podrán disfrutar, además de poder seguir en directo, en pantalla gigante, tanto la presentación de los equipos como la jornada inaugural del Tour.
El público también podrá disfrutar de exhibiciones de herri kirolak o euskal dantzak. Asimismo, se habilitará un espacio, libre de alcohol, donde las personas visitantes podrán disfrutar de diferentes food trucks (Gure Poke, Café Iruña, Arrese, Abasotas, Thate). El abanico de propuestas es mucho más amplio y está dirigido a todos los públicos, fiel reflejo de la voluntad de que toda la ciudadanía se sienta partícipe e involucrada en uno de los mayores espectáculos a nivel mundial.

La Semana Previa al Tour: BIZITOUR y Más
De esta forma, la semana previa al inicio comenzará con el BIZITOUR de Bilbao para dar el ‘ongieTOURi’ a la ronda gala en la capital de Bizkaia. El 7 de mayo se celebró en Donostia / San Sebastián y el 4 de junio en Vitoria-Gasteiz. Estas marchas han supuesto un emocionante adelanto de la llegada del Tour, oportunidades para disfrutar de lo mejor del ciclismo por adelantado e ir ‘calentando’ el ambiente, generando emoción e impulsando la pasión por la bicicleta a toda la ciudadanía.
Science & Cycling: Un Espacio para Expertos
Dentro del variado programa de actos enmarcados en el Grand Départ Pays Basque, personas expertas del mundo del ciclismo competitivo y científicos intercambiarán las últimas investigaciones y experiencias en ‘Science & Cycling’, conferencia que tradicionalmente se suele celebrar a las puertas del inicio de la mayor carrera ciclista del mundo. Las ponencias destacadas de este 2023 corresponderán a Iñigo San Millan (Team UAE Emirates), Iñigo Mujika (UPV-EHU), Dan Lorang (Bora-Hans Grohe Pro Team); Chris Abbiss (Edith Cowan University), David Barranco (European University Madrid), Menachem Brodie (Human Vortex Training), Louise Burke (Australian Catholic University) y Robert Lamberts (Stellenbosch University).
HISTORIA DEL CICLISMO VASCO "EL RENACER"1980/85
Exposiciones y Arte en el Tour
El Museo de Bellas Artes de Bilbao acogerá la exposición de los carteles finalistas del concurso para elegir la imagen del Tour 2023. La Asociación Profesional de Ilustradores de Euskadi-Euskal Irudigileak y el departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco han colaborado en esta iniciativa que ha ofrecido la oportunidad de diseñar el cartel del Tour de Francia 2023. La ilustradora alavesa Raisa Álava fue la encargada de diseñar la imagen de la ronda gala. El cartel oficial se podrá visitar en el Museo de Bellas Artes de Bilbao pero también los de los otros finalistas.
Iniciativas en Bizkaia y Donostia / San Sebastián
De cara a las retransmisiones televisivas del 1 y 3 de julio, para dar la bienvenida al Tour, saludar el paso del pelotón y poner en valor recursos turísticos destacados, en Bizkaia se desarrollarán diferentes acciones en puntos y lugares simbólicos como el Puente Bizkaia, el Flysch de Bizkaia, Urdaibai y el Faro de Santa Catalina en Lekeitio.
Donostia / San Sebastián también disfrutará de actividades del Grand Départ Pays Basque. Más allá del city dressing, de las genuinas decoraciones relacionadas con el Grand Départ Pays Basque que la ciudadanía puede encontrarse en la calle, el Museo San Telmo acogerá del 26 de junio al 6 de agosto la exposición “Bicicleta. 150 años”. Coincidiendo con el arranque del Tour en Euskadi, la muestra presenta una selección de bicicletas pertenecientes a la colección de Amador Tolosa.
Bicycle Summit Euskadi 2023 y Acciones Solidarias
La gran salida del Tour desde Euskadi profundizará en la movilidad sostenible, vida saludable y turismo con Bicycle Summit Euskadi 2023. Y un día antes de la llegada del pelotón a la capital alavesa, el 1 de julio, la Plaza de la Virgen Blanca será escenario de una acción solidaria en favor de la asociación CaMinus La actividad consistirá en simular un tramo de la etapa de 208,9 kilómetros que unirá Vitoria-Gasteiz y Donostia / San Sebastián de forma virtual e inmersiva gracias a una pantalla gigante y la tecnología de las ‘smart bikes’.
Exposición en Amorebieta-Etxano
En la muestra se exhiben 125 piezas divididas en dos exposiciones con temáticas diferentes, la historia del ciclismo vasco y la propia de la gran ronda gala. Ambas han estado expuestas de forma alterna y simultánea en Bilbao y Vitoria-Gasteiz a lo largo del mes de junio y posteriormente se juntará lo más granado de ellas en la localidad de Amorebieta-Etxano (Bizkaia), de donde partirá la tercera etapa del Tour de Francia a principios de julio.

El Legado de las Chapas y el Fútbol
En un tono más nostálgico, recordar los juegos de chapas nos transporta a una época donde la imaginación y la creatividad eran los principales ingredientes. Diseñar los uniformes de los equipos, dibujar los logotipos de los patrocinadores y recrear los partidos en miniatura eran actividades que fomentaban la pasión por el deporte y la conexión con los ídolos del momento.
Diseños y Patrocinadores
Lo primero era diseñar el uniforme de cada uno de los equipos. Había algunos que conseguían las fotos de los futbolistas en coleccionables, lo siento, yo nunca abandoné la labor artesanal. En un folio se daba la vuelta a la chapa para dibujar el contorno que más tarde tocaría recortar. Era una tarea minuciosa, paciente, de una ya tan lejanísima era predigital. Imposible olvidar el día en que el Barça anunció la nueva camiseta Kappa, la de las rayas blancas, y tocó dibujar unos muñequitos del tamaño de un neutrino con un boli de punta fina. Les aseguro que el resultado todavía me sigue admirando.
Nunca he vuelto a tener aquella precisión en el trazo que me llevó a sentir como un Laudrup que filtra su pase entre líneas tras una croqueta y mirada al tendido. Después, era el momento del toque final, pincelada gruesa pero firme, colorear con rotulador lo que primero había sido esbozado con el lápiz. Algunas marcas y empresas siguen ligadas a aquel tiempo. Es tan difícil relatar el glamour que podía tener para nosotros la caspa de Marbella, la recia molicie de un colchón Pikolín, el sabor casi contracultural de la leche Feiraco o la turbia plusvalía de Incecosa, fuera lo que Don Manué y el Cristo del Gran Poder quisieran que fuera. Me recuerdo dibujando cada uno de sus logotipos en los pequeños círculos de papel festoneado, imitando con fervor de copista medieval su tipografía.
El Bic azul para Bankoa y uno violeta para Teka. Nombres que todavía perviven en mi memoria, adheridos a mí, sin remedio, desligados de su sentido original pero todavía presentes. El fútbol, tan hijo de Mnemósine como las nueve musas, era y sigue siendo el sueño húmedo de cualquier publicista.
Canicas, Pinzas y Porteros
¿Y cómo se jugaba a las chapas? Unas veces en compañía, muchas de ellas solo. En el salón de casa, sobre la alfombra del comedor para reproducir la textura del césped de Las Gaunas y El Plantío. Índice o medio sobre el pulgar y de ahí el consabido efecto palanca, hasta Doppler si se quiere, con el permiso de Feynman y Marcel Proust. Mano y tiro libre cuando la canica caía dentro de la chapa. Es así como digo que fue.
Tenía práctica con ello, no se puede negar. Muchas horas de entreno y otras tantas de obsesión. Por aquellos años mandaba el 4-4-2, amarrateguis condenables quienes recurrían al 5-3-2. Dibujo en rombo con 5 y 10 en línea, visión cenital sobre el terreno de juego de las chapas como la que años más tarde nos entregaría un dron. Éramos dioses y así se lo hacíamos saber a nuestros jugadores. A pesar de todo, juro que un extraño rigor escolástico me hacía ser ecuánime. Juro ahora, con una mezcla de estupor y patética vanidad, que mi equipo nunca ganó el campeonato que yo mismo organizaba.
Recuerdo cuando mi madre cosió a ganchillo la red de las porterías. Mi abuela, desde el sofá, la miraba y remendaba. Dos pinzas de la ropa eran los palos y un lápiz Alpino el travesaño, a veces, todo hay que decirlo, se mantenían en un frágil equilibrio como las gafas de pasta de Luis Aragonés. La red quedaba perfectamente enganchada aunque, dependiendo de la fuerza del disparo, en ocasiones la canica la volteaba sin remedio. Por cierto, canicas del tamaño reglamentario, ni muy pesadas ni muy ligeras, con algo más de peso que un Jabulani pero, lo sabemos bien, menos que un Mikasa.
Las chapas de los porteros había que doblarlas por debajo para que pudieran mantenerse en pie. Unos se sostenían sin problemas, rigurosa verticalidad la de Zubizarreta o Pedro Jaro. Pero, no me digan por qué, y les aseguro que intenté ponerle remedio, la chapa de Cedrún era tan inestable como su sinuoso peinado llevado por el cierzo de La Romareda. Por aquellos años ganaron el Sevilla, el Tenerife o la Real Sociedad. Les vuelvo a asegurar que mi equipo no llegaba ni a puestos de UEFA.
Guardo memoria de todo aquello en tablas donde escribía cada uno de los resultados, con la lista de goleadores y también con el trofeo Zamora. Sanción de un partido por la acumulación de cinco manos y cinco tarjetas. Hoy en día me demoro en aquellos resultados como en una extraña e íntima cartografía. Era un fútbol en miniatura que me regaló un camarero de camisa blanca en un bar con churros fríos de la mañana.
Sentado en la alfombra de casa, de fondo la melodía de Oliver y Benji, había una épica de lo cotidiano en aquel juego metódico y pertinaz. Ya no sé si recuerdo a Villarroya o al tapón de Fanta que lo cobijaba, ya no puedo saber si fue primero Olías o la Cruzcampo, ni me pregunten cómo llegué a conseguir una chapa de Sagres para Carlos Xavier. El caso es que jugué a las chapas, lo confieso y lo sigo recordando. Algunas cosas han cambiado, otras no tanto.