Luz Ardiden, conocida como "La Montaña Mágica", ha sido testigo de momentos históricos para el ciclismo español en el Tour de Francia. Esta cima francesa se ha convertido en un símbolo de los triunfos españoles en la competición más dura del mundo.

Desde Perico Delgado en 1985 hasta Samuel Sánchez en 2011, ciclistas como Miguel Induráin, Lale Cubino y Roberto Laiseka han conquistado este icónico lugar. Tras una década de ausencia, Luz Ardiden volvió a ser final de etapa en el Tour de Francia en 2021.
Los Héroes de Luz Ardiden
1985: Perico Delgado y la Niebla
En 1985, el Tour de Francia llegó por primera vez a Luz Ardiden. Con Perico Delgado, comenzaría el idilio de "La Montaña Mágica" con el ciclismo español. Aquella edición, marcada por la niebla y la falta de imágenes, sería una de las más recordadas.
El 16 de julio de 1985, Pedro Delgado culminó el trabajo de su equipo Seat-Orbea y escribió una de sus más bellas páginas en la cima de Luz Ardiden. La jornada tuvo condiciones atmosféricas durísimas, casi fatales para el líder, Bernard Hinault, quien sufría de bronquitis y una fractura de nariz.
Txomin Perurena, director del equipo, dispuso un audaz plan de batalla: Pepe del Ramo atacaría en el Aspin, seguido por Pello Ruiz Cabestany, quien coronaría solo el Tourmalet. Perico atacaría al pie de Luz Ardiden.
Perico arrancó y sacó un minuto con rapidez, encontrándose con la oposición de Lucho Herrera. Sin embargo, Delgado consiguió el triunfo, sacando 25 segundos a Herrera y más de cuatro minutos a Hinault.
1988: Lale Cubino y la Escapada de Ensueño
A pesar del olvido de la realización del Tour, Lale Cubino compuso los planos más bellos de una escapada de ensueño. De la mano del genial Lale Cubino reconstruimos la victoria que nadie vio, la segunda de las tres que ganó en Luz-Ardiden, La Montaña Mágica.
Y, oigan, hace treinta y un años Laudelino Cubino ganó una etapa en Luz Ardiden. Es que es acojonante, lo de Cubino con Luz Ardiden. Una historia de amor, una peli de tarde y resaca los domingos. Están Romeo y Julieta, están Frodo y Sam, están Cubino y Luz Ardiden.
La primera vez ocurre en 1986. Tenía veintitrés añucos Lale, que es buena edad para ir estrenándose, ¿no? Era el Tour de la Comunidad Económica Europea, que es lo mismo que el Tour del Porvenir, que es como el Tour de l´Avenir, que es el Tour chico de toda la vida, pero con más maquillaje y sombra de ojos. La séptima etapa, entre Pau y Luz Ardiden, que tú escuchas «Pau» y «Luz Ardiden» y ya sabes lo que espera. Niebla y agua, por si son ustedes de natural desconfiados. Niebla y agua.
Se volvieron a ver, Luz y Lale (Luz y Lale suena a parejita de pueblo, esas que llevan juntos desde el cole y tienen siete hijos y siguen haciéndose carantoñas los domingos en el bar, después de misa) en 1988. Tour de Francia. Pero Tour de Francia grande, Tour de Francia auténtico, Tour de Francia de verdad. Ese Tour, seguro que saben. Etapa monstruosa, con Aspet y Menté (tantas tragedias) antes de la tetralogía clásica, solo que me cambia usted el Aubisque por Luz Ardiden. Tourmalet como punto clave, porque Tourmalet siempre debe ser punto clave. Y allí ataca Cubino, allí pone un ritmo, allí se va solo y nadie lo caza, porque tiene por delante a Luz, y Lale tiene muchas ganas de abrazar a Luz, otra vez, abrazar a Luz. Seis minutos al segundo, siete al décimo.
Y queda 1992. Que menudo año, 1992. Entendió la Vuelta (la Vuelta a España) que debía proponer algo especial porque... Y para allá que se fueron. A los Pirineos franceses. La etapa de Luz Ardiden. Con Portillon, con Peyresourde, con Aspin, Tourmalet y Luz. Con todo eso. Y con el frío, y la nieve, y las carreteras sin nadie aplaudiendo, y los ciclistas que son fantasmas por La Mongie, que ascienden como si fuese el entrenamiento más duro de la temporada, que son sombras entre nieblas, que son nombres vacíos y referencias que llegan cada demasiado rato.
Aquel día no se vio (apenas) nada, y con lo que se vio te pintaba Kubin cuarenta grabados (y El Bosco siete pesadillas). Y Cubino repite. Repite táctica, repite resultado. Es increíble, tú, lo de Cubino aquí. Que acelera pasando el hotel ese feo con forma de pirámide, que pasa destacado por el café de cima, que baja entre tiritonas, castañeteos y frenos chirriando. Que empieza a subir Luz solo (mira, recuerdo esta curva, aquí hay un bache, allí baja la pendiente, qué bonito Luz, cómo me gusta Luz), que llega arriba empapado, rodilleras blancas que parecen corcho de empacar sardinas sobre las articulaciones, sonrisa de frío-alegría-dolor-frío. Casi lo pilla Rominger, casi se va todo al garete. Pero no...
Una cuarta vez intentó Cubino ganar en Ardiden. Una cuarta vez, sí, en 1995. Pero... es que era demasiado. Si en las historias de amor (en la historia de Lale y Luz, de Luz y Lale) tres son demasiados... imaginen las dobles parejas. Y nada, que no hubo lugar, que atacó en Tourmalet pero no hubo lugar, y que triunfó Virenque, que subía mucho más feo que Laudelino, que hacía muchas más muecas que Laudelino, que ponía caras y miraba a la cámara. Estoy seguro, pero seguro, que aquella tarde Luz arrugó un poco el gesto.
1990: Miguel Induráin Abre los Ojos al Mundo
La victoria de Miguel Indurain en Luz Ardiden abrió los ojos al mundo de lo que estaba por venir. Aunque echando la vista atrás, quizás fuese la oportunidad perdida de pasar a la historia como el único ganador de seis Tour de Francia consecutivos.
El ciclista con el CORAZÓN más GRANDE del MUNDO "EL EXTRATERRESTRE" / Miguel Induráin Biografía
2001: La Victoria de Roberto Laiseka
El equipo Euskaltel-Euskadi debutaba en el Tour con el sueño de ganar una etapa. Ese destino le quedaría reservado al escalador de Gernika, Roberto Laiseka, buque insignia del equipo y que pocos años antes trabajaba en la obra del túnel de Malmasín.
2011: Samuel Sánchez y la Victoria de Lunares
La última vez que se ascendió "La Montaña Mágica" antes de una década de ausencia en el Tour de Francia deparó otro triunfo español. El asturiano Samuel Sánchez se alzó con la victoria en una subida agónica.
Luz Ardiden en Números
Con cinco victorias españolas de ocho finales de etapa hasta la fecha, Luz Ardiden es considerada la montaña de los españoles.
| Año | Ganador |
|---|---|
| 1985 | Pedro Delgado |
| 1988 | Laudelino Cubino |
| 1990 | Miguel Induráin |
| 2001 | Roberto Laiseka |
| 2011 | Samuel Sánchez |

Preparativos para la Etapa de Luz Ardiden
La meta en Luz Ardiden, tras haber ascendido el inédito Hourquette d"Ancizan y el legendario Tourmalet, marca el inicio del festival de los Pirineos en el Tour de Francia, que comenzará hoy y cuenta con tres citas en esta edición.
Los 211 kilómetros que separan Cugnaux, a las afueras de Toulouse, con la cima de Luz Ardiden tienen dos partes bien definidas, con una mitad cómoda aunque en constante ascenso y toda la dificultad concentrada a partir del kilómetro 131. Desde ese momento, los ciclistas no pararán el sube y baja. Los 9,9 kilómetros del Hourquette d"Ancizan para empezar, con una pendiente media del 7,5 %. Seguirá un descenso de 18 kilómetros antes de afrontar los 17,1 kilómetros de subida al Tourmalet, con un desnivel del 7,3 %. Una vertiginosa bajada de casi 20 kilómetros deja a los ciclistas a los pies de Luz Ardiden y sus 13,3 kilómetros al 7,4 % de pendiente media. Será una etapa explosiva para escaladores de gran resistencia.