Historia y Grandeza del Ciclismo en las Ardenas

Las clásicas de primavera llegan a su cita con las Ardenas, donde estos próximos días tienen lugar tres de las pruebas de un día más importantes del calendario: Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja.

En las clásicas de las Ardenas -o el Tríptico de las Ardenas, como también se conoce a esta sucesión de pruebas-, las colinas y muros a superar suelen marcar las diferencias y decidir el ganador final. Aunque todas estas dificultades montañosas son importantes y pueden marcar el devenir de la carrera, la última del recorrido lo es aún más, obviamente.

En este artículo, vamos a hablar de los corredores que más han triunfado en estas pruebas que recorren Países Bajos y Bélgica. Encontraremos, como siempre, a Eddy Merckx, que está presente en cualquier tipo de clasificación histórica del mundo del ciclismo. Los españoles recordamos las hazañas de Alejandro Valverde en este tipo de recorridos.

También percibimos la presencia de otras leyendas como Bernard Hinault y un corredor que podría subir y mucho, a ver hasta dónde. Hacemos referencia a Tadej Pogacar, que dependerá exclusivamente de él saber hacia qué posición puede ir.

A continuación, os ofrecemos la altimetría de las últimas cotas a superar en las clásicas de las Ardenas.

Las clásicas de las Ardenas son tres carreras que se disputan en el lapso de 1 semana. Tenemos la Amstel Gold Race, seguida de la Flecha Valona tres días después y la Lieja-Bastoña-Lieja para terminar.

Amstel Gold Race

La Amstel Gold Race es la primera de las tres Clásicas de las Ardenas, seguida de La Flecha-Valona y Lieja-Bastoña-Lieja. Juntas pondrán el broche a las clásicas de primavera. La primera de esta serie es la única que se corre en suelo neerlandés.

La Amstel recorre 257 kilómetros de un paisaje que combina espesura vegetal, colinas y ríos. Tienen su historia las Ardennen. Hay que remontarse a los avances de Julio Cesar en su conquista de las Galias para encontrar las primeras referencias. También fue triste escenario de las dos grandes contiendas bélicas del pasado siglo, dada su ubicación estratégica.

El triduo ciclista empieza en Maastricht, que después de tanta referencia bélica nos suena a paz y tratados. Si bien cuando los ciclistas empiecen a rodar la tregua no durará mucho. El primero de los treinta y tres ascensos asoma pronto, en el kilómetro doce.

Aunque cortas, estas subidas son brutales, sobre todo porque el Keuterberg llega con un señor ascenso del 22%. Que el año pasado estuvo protagonizado por un reñido mano a mano entre Cosnefroy y Kwiatkowsky, manteniendo la expectación durante varios minutos hasta que los jueces y la foto-finish dieron por vencedor al polaco.

Es este un final propicio y probable, a pesar de los treinta y tres ascensos referidos, de los que la práctica totalidad oscilan en desniveles que alternan entre un 2 y un 5%.

Referirse a los favoritos cuando encontramos a Pogacar entre los inscritos se convierte en una ilusión. Más bien podríamos referirnos a aspirantes. Porque el gran e indiscutible favorito es el Caníbal en versión 2.0 de Tadej Pogacar. Con el esloveno en carrera todas las miradas y vigilancias se centrarán en su rueda. La temporada que lleva mantiene el asombro de todos. Tim Benoot, como buen Jumbo- Visma, es otro nombre imprescindible.

Lieja-Bastoña-Lieja: La Decana

LA MOVIDA: Lieja-Bastoña-Lieja 2023

Este domingo 27 de abril de 2025, se disputa una nueva edición de la Lieja-Bastoña-Lieja, la más antigua de las cinco grandes clásicas del ciclismo mundial, los llamados «monumentos«. Apodada con justicia “la Decana”, esta carrera que serpentea por las colinas de las Ardenas belgas ha sido testigo de gestas heroicas, ataques legendarios y días de gloria bajo la nieve o el sol ardiente. A tres días de su celebración, repasamos su historia desde sus titubeantes inicios hasta convertirse en el reto favorito de los fondistas más duros del pelotón.

Los orígenes de la Decana

La Lieja nació en 1892 como una carrera amateur organizada por el club Liège Cyclists’ Union. Era un experimento previo a una ambiciosa prueba de ida y vuelta entre Lieja y París… que nunca se celebró. Lo que sí sobrevivió fue aquella primera edición de ida y vuelta a Bastoña, con un recorrido de 250 kilómetros. El vencedor fue Léon Houa, un ciclista aficionado que apenas llevaba cuatro meses pedaleando y que completó el regreso con un solo pedal tras sufrir una caída. Ganaría también las dos ediciones siguientes antes de centrarse en el ciclismo en pista.

Una carrera intermitente, pero persistente

Durante sus primeras décadas, Lieja-Bastoña-Lieja fue una carrera inconstante. A veces profesional, a veces amateur, con recorridos que variaban de año en año. La falta de apoyo económico y el escaso interés mediático impidieron que se consolidara como una gran clásica. No fue hasta después de la Primera Guerra Mundial que comenzó a estabilizarse, aunque seguía lejos del prestigio de Roubaix o San Remo.

Auge tras la Segunda Guerra Mundial

Tras la Segunda Guerra Mundial, la Lieja fue ganando notoriedad. En 1951 entró en la Challenge Desgrange-Colombo, el primer intento de estructurar un calendario internacional. Esta inclusión supuso un salto de calidad. En esos años, figuras como Ferdi Kübler firmaron actuaciones memorables. El suizo ganó en 1951 tras hacer doblete con la Flecha Valona, un fin de semana en el que se impuso a leyendas como Bartali, Bobet o Robic.

Un terreno para hombres duros

Lieja no es una clásica de astucia o explosividad. Como decía Michele Bartoli, doble vencedor en los noventa, «es la única carrera en la que puedes estar seguro de que los del podio eran los más fuertes». Su trazado rompepiernas, con subidas encadenadas y descensos técnicos, no da respiro. No favorece ni al vueltómano ni al clasicómano: los enfrenta. Por eso aquí brillaron hombres como Eddy Merckx, Bernard Hinault, Moreno Argentin, Alejandro Valverde o Tadej Pogačar.

La meteorología, un rival más

Entre las ediciones más recordadas está la de 1980, ganada por Bernard Hinault bajo una nevada dantesca. El “Tejón” no solo venció: perdió sensibilidad permanente en varios dedos por congelación. Y sí, aún lo considera una de sus victorias más épicas. En otras ocasiones, el calor extremo ha sido el enemigo a batir. Como en 1922, cuando Louis Mottiat (“el Hombre de Acero”) exprimió a sus rivales subiendo el ritmo bajo temperaturas abrasadoras.

Historias de guerra y supervivencia

La Lieja no escapó al contexto bélico. Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis prohibieron que la meta estuviera en el centro de Lieja, lo que obligó a buscar una llegada alternativa en Seraing. La edición de 1943 fue ganada por Richard Depoorter. Y en 1945, Jan Engels venció en una ciudad aún marcada por los combates. El museo de la Batalla de las Ardenas, los tanques en La Roche-en-Ardenne o los monumentos a los paracaidistas en Wanne y Stavelot dan fe del peso histórico del recorrido.

Una carrera cada vez más universal

Durante muchos años, Lieja era una carrera para ciclistas belgas. Pero poco a poco su prestigio se internacionalizó. En los años 60 y 70 empezaron a ganarla corredores de Italia, Francia o Suiza. Y en el siglo XXI, con la globalización del ciclismo, se ha convertido en una cita clave para los grandes nombres del pelotón internacional.

El presente de la Decana

Hoy, Lieja-Bastoña-Lieja forma parte del calendario del UCI WorldTour. Se celebra en abril, como colofón a las clásicas de primavera. Su trazado sigue incluyendo iconos como La Redoute, la Côte de la Roche-aux-Faucons o Saint-Nicolas. El final ha cambiado con los años, pero su esencia es la misma: premiar al más fuerte en uno de los terrenos más exigentes del ciclismo profesional.

Los Monumentos del Ciclismo

En el calendario ciclista internacional existen cientos de competiciones, tanto carreras de un día como pruebas por etapas, pero únicamente cinco de ellas han logrado alcanzar un estatus superior. Hablamos de los Monumentos del ciclismo.

El viaje por los Monumentos del ciclismo comienza en Italia con “La Classicissima”. Es la más larga de todas, rozando los 300 kilómetros de recorrido. Su belleza reside en la tensión acumulada hasta el final. Desde la calidez italiana nos trasladamos al frío y los muros de Bélgica para vivir el Tour de Flandes o “De Ronde van Vlaanderen”. Es el más joven de los cinco Monumentos del ciclismo, pero quizás el que más pasión genera en su afición.

La carrera se caracteriza por sus muros: subidas cortas, extremadamente empinadas y a menudo adoquinadas, como el mítico Kapelmuur, el Koppenberg o el Paterberg. Apenas una semana después llega “El Infierno del Norte”. Es el único de los Monumentos del ciclismo en suelo francés y, para muchos, el más duro de los cinco. El Bosque de Arenberg o el Carrefour de l’Arbre son tramos que hacen temblar hasta el último tornillo de la bicicleta.

Hacia finales de abril, el pelotón regresa a Bélgica para disputar “La Decana”, apodada así por ser la más antigua. Se corre en la región de las Ardenas y presenta un perfil muy distinto a las anteriores. El ciclo de los Monumentos del ciclismo se cierra en otoño con Il Lombardía, la “Clásica de las hojas muertas”. Esta prueba italiana destaca por su belleza paisajística alrededor del Lago Como y por ser la más montañosa de las cinco.

En toda la historia de este deporte, solo tres hombres han conseguido completar la “manita” y ganar los cinco Monumentos del ciclismo: los belgas Eddy Merckx, Roger De Vlaeminck y Rik Van Looy. Eddy Merckx sobresale por encima de todos. “El Caníbal” ostenta el récord absoluto de victorias en Monumentos con un total de 19 triunfos.

Sería un error pensar que los especialistas de hoy en día no pueden igualar estas cifras. Sin embargo, estamos viviendo una era dorada. Tadej Pogačar ya ha igualado el récord de 5 victorias en el Giro de Lombardía de Fausto Coppi.

Corredores Destacados en las Clásicas de las Ardenas

Aquí presentamos una lista de los corredores con más triunfos en las Clásicas de las Ardenas:

Posición Corredor Número de Victorias
1 Eddy Merckx 10
2 Alejandro Valverde 9
3 Moreno Argentin 7
4 Philippe Gilbert 6
5 Jan Raas 5
5 Bernard Hinault 5
5 Davide Rebellin 5
8 Ferdi Kübler 4
8 Michele Bartoli 4

Los favoritos para esta nueva temporada son, en gran medida, los protagonistas de la anterior. Mathieu van der Poel partirá como el hombre a batir en las piedras de Flandes y Roubaix, donde su potencia y técnica, característica del ciclocross, le otorgan una ventaja competitiva natural.

Por su parte, Tadej Pogačar intentará asaltar de nuevo la Milán-San Remo, trofeo que todavía se le resiste, igual que la París-Roubaix.

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