En 2004, KTM revolucionó el mercado de las motocicletas del segmento big trail al lanzar la innovadora Adventure 950, que fusionaba lo mejor de las prestaciones off-road de su aclamada gama 640 con importantes evoluciones en la geometría, chasis, suspensiones y motor. En resumen, una máquina más cómoda sobre el asfalto y, sin duda, audaz fuera de pista.
Más de una década después, cuando parecía difícil superar los estándares logrados con la 1190 Adventure R, la marca austriaca vuelve a cambiar las reglas del juego para una moto multipropósito al presentar la nueva 1290 Super Adventure R.
Y no se trata solamente de añadir 100 cc al motor -algo muy bienvenido, por supuesto-, sino más bien de haberle dado forma a un círculo de elevadas prestaciones en la manufactura, potencia, maniobrabilidad, sistema eléctrico, suspensiones, frenos, resistencia, autonomía, equipamiento y conectividad con el piloto.

El lugar elegido para mostrarla al mundo, la costera localidad peruana de Paracas, más un recorrido de prueba de 150 kilómetros por caminos de tierra, arena, trocha, empedrados e incluso el paso por dunas con más 100 metros de altura, refuerzan el mensaje que la fábrica de Mattighofen quiere entregarle al mundo: "Con esta motocicleta de verdad puedes dejar el camino sin preocuparte".
Es impresionante cómo el modelo R logra un equilibrio entre una moto Travel todoterreno inagotable y una enduro potente que no tiene límites. "Me recuerda diariamente por qué empecé a andar en moto: para divertirme", sostiene el neozelandés Chris Birch, embajador y piloto tester de KTM Adventure.
Tecnología que Emociona
La nueva KTM 1290 Super Adventure R trae un motor bicilíndrico en V de 75° y 1301 cc, que combina 160 hp y 140 Nm -de los cuales 108 Nm ya están disponibles a 2.500 rpm-, con un peso seco de sólo 217 kilogramos.
El "rostro" de la motocicleta representa la colaboración más reciente de los diseñadores e ingenieros de la marca austriaca.
Al respecto, destacan un soporte de aluminio central para las nuevas luces con tecnología LED, que, al mismo tiempo, actúa como disipador térmico; mientras que luces de giro LED integradas y controladas por el sensor de ángulo de inclinación MSC garantizan una iluminación precisa de la carretera.

En materia de asistencia de conducción, los principales avances están dados con el sistema ABS sensible al ángulo de inclinación combinado e integrado, que activa automáticamente el freno trasero junto con los discos delanteros, lo que opera en complemento con el control de tracción (MTC) para vigilar la entrega de potencia del motor, que también es sensible al ángulo de inclinación de la moto.
La tecnología de modo de conducción propone una selección a tono con las necesidades de potencia: "Sport", "Street", "Rain", "Offroad" y "Off".
El tablero, en tanto, ha sido traspasado a una pantalla TFT en color, con control de velocidad crucero y el sistema de arranque KTM Race On sin llave.
Las llantas son herméticas, sin cámara para beneficiar la resistencia en el todoterreno extremo y con medidas de 21'' en la rueda delantera y 18'' en la trasera. Además, el sistema de supervisión de presión de los neumáticos (TPMS) emite una advertencia en caso de pérdida de presión.
Pero toda la asistencia al motociclista y sistemas electrónicos significan poco si las cuestiones básicas no son correctas. Con un depósito de 23 litros (3,5 de reserva), la estabilidad y el control siguen arraigados en la geometría y rigidez extrema del chasis, un cuadro trellis de acero soldado combinado con el basculante de alta resistencia y suspensiones WP.
Antes, "no hace mucho tiempo tenías trabajo si planeabas viajar en terrenos difíciles. Debías reforzar las ruedas, el chasis, la suspensión, aumentar el estanque, proteger el tramado eléctrico, los frenos y la mayoría de los sistemas, con la esperanza de estar preparado para la adversidad.