El mercado de las motocicletas denominadas Old School ha experimentado un auge significativo, y dentro de este sector, la Kawasaki ZZR 600 destaca como una opción interesante y asequible. La ZZR 600, gemela en filosofía y diseño de la ZZR 1100, se posicionó en la categoría sport-GT, ofreciendo una combinación equilibrada de rendimiento deportivo y comodidad para viajar. Fue la moto deportiva de la gama Kawa antes de que llegara la ZX-6R.

Un Legado Atemporal
La ZZR 600 tuvo que batirse el cobre con toda una superventas de aquella época, como era la Honda CBR 600 F y las menos conocidas Suzuki RF 600 y Yamaha FZR 600. La ZZR fue un gran éxito de ventas y aun puede verse con relativa frecuencia por las calles. Estéticamente el diseño es bastante atemporal y ha envejecido muy bien.
Un modelo que estuvo dentro de la gama de Kawasaki desde 1990 hasta nada menos que el año 2006, aunque en esta última etapa solo se comercializó en algunas partes del planeta. En cualquier caso estamos ante una de las Old School más asequibles de la oferta actual.
Motor y Rendimiento
Nuestra protagonista de hoy tiene el honor de ser la primera moto de 600 cm³ de producción que alcanzó la barrera psicológica de los 100 CV de potencia. Sus 100 CV de potencia declarados y una velocidad punta de 248 km/h la puso a la cabeza de la categoría durante una temporada.
Obviamente carece del aliento de su predecesora, pero su motor tiene un carácter mucho más juguetón y brioso. Mientras que el propulsor tira suavemente en la primera mitad del cuentarrevoluciones, sólo se expresa realmente, y con voracidad, a revoluciones más altas, dotando a la máquina de unas prestaciones y una aceleración asombrosas.
En cuanto al motor, como buen tetracilíndrico tiene un tacto eléctrico, suave y aterciopelado sin ningún tipo de vibraciones o quejidos, independientemente del régimen al que gire. El motor está muy vacío en bajos y medios, como suele ser habitual en estas mecánicas, pero a partir de 8.000 revoluciones es cuando despierta y empieza a mostrar todo su potencial, hasta las 14.000 vueltas, donde nos toparemos con el corte de encendido.
El consumo de gasolina no es elevado si tenemos en cuenta la edad y las prestaciones del modelo, pudiendo rondar los 6 litros a los 100 km a ritmos legales.
Chasis, Confort y Frenos
El chasis se comporta bien, aunque no puede competir con las últimas motos de pista del mercado. En cambio, ofrece un confort mucho más agradable. La suspensión es respetuosa con la zona lumbar, y el buen diseño de la posición de conducción y las protecciones permiten viajar con tranquilidad.
Es una buena opción si buscas una moto polivalente con la que poder viajar cómodo y a su vez divertirte de ruta el fin de semana. Debido a que en realidad estamos ante una moto F, hacer viajes con ella no supone ningún martirio. El carenado protege frente al viento y las inclemencias del tiempo.
Los frenos llevan el nombre de Kawa: potentes, mordaces y duraderos. El acabado y el equipamiento también son notables.
ZZR 600 vs. ZZR 1100
Gemela de la 1100 en términos de filosofía y diseño, obviamente carece del aliento de su predecesora, pero su motor tiene un carácter mucho más juguetón y brioso. La ZZR 600 era la moto deportiva de la gama Kawa antes de que llegara la ZX-6R. Más imponente, menos exclusiva, más "burguesa", se posicionó en la categoría sport-GT, un papel que le sienta especialmente bien.
Review Kawasaki ZZR 600
Estabilidad y Manejo
La ZZR es una moto larga, bastante pesada (195 kg en vacío) y muy baja. La estabilidad a altas velocidades está garantizada. Su terreno de acción son los cruceros por autovía a ritmos elevados y las curvas rápidas.
Precio y Disponibilidad
Con precios que arrancan desde poco más de los 1000 euros, no deberíamos desembolsar mucho más de esta cantidad para dar con un buen ejemplar. Se pueden encontrar unidades en buen estado de la versión RAM AIR (la más recomendable) a partir de unos 1.000 euros.
En cualquier caso estamos ante una de las Old School más asequibles de la oferta actual. Con precios que arrancan desde poco más de los 1000 euros, no deberíamos desembolsar mucho más de esta cantidad para dar con un buen ejemplar.