La Kawasaki Z1000 se ha presentado como una moto salida del cómic; estética afilada, corta, muy corta, agresiva y con un potente motor de 1.000 cm³. Podríamos decir que la Z1000 era la primera Streetfighter de serie llegada de Oriente pero que tenía ciertos puntos flacos que Kawasaki se ha encargado de erradicar de raíz en su versión 2010.

A continuación, exploraremos las opiniones y pruebas realizadas en Las Palmas, analizando su diseño, rendimiento y experiencia de conducción.
Diseño y Estética
Estéticamente, qué se puede decir de esta moto: agresiva y feroz. Cualquier motero que tenga algo más que horchata en las venas, sentirá que se le eriza el pelo nada más verla. El frontal, con esa “máscara” bifaro, marca, junto a la nueva quilla, la personalidad del resto de la moto. Los rasgos del depósito, el colín y los “descomunales” escapes se bastan para vestir a esta moto “desnuda”. Las formas están ahora mucho más definidas y con ello aumenta su agresividad.
Esta nueva Z1000 tiene un aspecto más agresivo y musculoso. Evolucionada y mejorada en la mayoría de los apartados, Kawasaki ha conseguido en 2010, una naked deportiva capaz de competir con cualquiera de sus rivales europeos o japoneses.
Experiencia de Conducción
La posición de conducción es cómoda sin llegar ser excesivamente confortable, con las estriberas elevadas y retrasadas (estupendo para poder tumbar sin miedo) y un manillar ancho y en su justa posición.
La posición de conducción no es nada forzada pero sí con un toque deportivo que te permite un pilotaje deportivo, pero al mismo tiempo estar lo suficientemente cómodo como para moverse por la ciudad o hacerte una excursión por nuestras carreteras sin el menor esfuerzo disfrutando de la contundencia del motor y el sonido embriagador del escape.
Pudimos disfrutar de la Z1000 durante tres días y los kilómetros no parecían notarse. “Pilotamos” la Kawa por todo tipo de carreteras y en todas se sentía a gusto. Desde las curvas sin fin de La Aldea a las zonas húmedas de Valsequillo-San Mateo, desde las adoquinadas calles de Vegueta hasta alguna zona de trincheras de los alrededores de Las Palmas, pudimos comprobar lo fácil que es disfrutar, perdón conducir, la Z1000.
Es carreteras de curvas rápidas, tipo Mogán- La Aldea, puedes exprimir el fino motor sin miedo pero no hace falta, a partir de las 4.500 revoluciones ya tienes potencia de sobra para salir catapultado hacia la siguiente curva (lástima que la rueda delantera de la unidad de pruebas estuviera en las últimas y no pudimos apurar con confianza la entrada en las curvas y ver la respuesta de la horquilla invertida bajo grandes exigencias). De todas formas, con la Z1000 alcanzarás un universo de excitantes sensaciones y la diversión y adrenalina están aseguradas.
Los desarrollos son muy cortos y cuando te quieres dar cuenta estás trazando, curvas de segunda, en tercera o incluso cuarta sin el menor problema. Los frenos bien, gracias. Nada que objetar, contundentes y dosificables.
El funcionamiento sin altibajos del motor unido a una equilibrada parte ciclo consiguen dulcificar el agresivo aspecto de la Z1000 que aunque se muestra poderosa y contundente permite una conducción relajada… si así lo deseas.
Motor y Rendimiento
El motor es un típico 4 en línea con 16 válvulas que entrega 125 caballos. Según la marca, es más ligero y efectivo que el anterior y lo que hemos podido comprobar es que tiene una respuesta contundente y llena del acelerador a cualquier régimen.
Pulsas el botón de arranque y el tetracilíndrico de 1.000 cm³ cobra vida y comienza la melodía… El sonido de sus “cuatro” escapes justifica por sí sólo mucho del encanto de esta Z1000.
Kawasaki Z1000 2022 review test drive | Muy pocas en Colombia!
Chasis y Manejo
El chasis, de doble viga de aluminio, es muy estable y dado que es muy estrecho en la zona de las piernas amplían el “target” de la Z1000 a un mayor perfil de posibles usuarios. Los poco más de 200 Kgs. permiten manejarla en parado con facilidad independientemente de tu estatura si bien el radio de giro en ciudad es un “hándicap” de la Z1000 (concesión necesaria por su contenido tamaño).
La Z la notarás más dócil de suspensiones pero podrás atravesar los firmes característicos de nuestras carreteras sin que la moto salte en cada irregularidad.
Opiniones Adicionales
Para mí, desde luego, una pedazo de máquina, ágil, cómoda, con una estética que alucina, y un motor tremendo, tremendo.
A fe de ser sincero no le he encontrado ninguna pega a esta maxi-naked de Kawasaki y por decir algo obvio, falta protección en autovía.
Conclusión
La Z1000 es la reina de todas las naked. Recuerdo la sensación de satisfacción y lo que disfrutaba con mis primeras motos “gordas” que, por supuesto - no había dinero para las otras, eran “naked” y la nueva Z1000 me ha hecho revivir aquellas sensaciones que creía ya olvidadas.