La Kawasaki Vulcan S destaca en el mercado de las motocicletas custom por su combinación de estética llamativa y moderna, junto con la ingeniería precisa que caracteriza al fabricante de Kobe. No es la especialidad de la casa ni lo que define a Kawasaki, pero ya que estamos acá digamos que la custom de la firma japonesa sobresale, precisamente, por la sapiencia de la autoría. Es una custom, claro, pero, por sobre todo, es una Kawasaki y el fabricante de Kobe se encarga de hacerlo notar apoyado en una estética llamativa, lozana.

Diseño y Estética
La Vulcan S atrae miradas gracias a su estructura que fusiona elementos clásicos con toques de modernidad. Su inmenso depósito, que cobija 14 litros de combustible, se impone como si sacara un pasaporte donde dice, ojo, que nadie se engañe, acá va a una "Kawa"… Es casi todo muy nuevo y con acierto: el escape, el faro que le da mucha personalidad y sello propio, su chasis perimetral.
Comodidad y Ergonomía
El peso del conductor recae fundamentalmente sobre el asiento, que es muy cómodo. Por cierto, esta particularidad la deja bien custom y la separa de otros formatos más deportivos o más de calle, donde por la posición de manejo el peso se reparte más. Acá no. Acá en el asiento. Y un detalle sobre su altura: es muy bajo y esto de alguna manera transmite confianza para las maniobras, sobre todo, a conductores que sienten cierto dominio y relajo cuando el suelo está más cerca y ambas plantas del calzado lo tocan.
La posición de conducción, con las piernas hacia adelante, es típica de una custom, ofreciendo un estado placentero que invita a disfrutar del viaje. Los espejos entregan una visibilidad muy satisfactoria, y cuando mis manos toman los manillares constato un momento más normal de lo que podría acostumbrarse en este segmento de la "vieja escuela".
Motor y Rendimiento
La Vulcan S regala alegría y diversión gracias a su motor bicilíndrico de 649 cc, cuatro tiempos y refrigerado por agua. Sólo nos tomará media hora de uso y vamos a entender con holgura que la moto entrega excelentes dosis de par desde abajo. Y uno va agarrando cariño, costumbre de la rica. Las piernas hacia adelante, ¡voy en una custom, pues! Y todo lo demás ocurriendo de cara al viento y un estado placentero que ya se instala e invita a no bajarse en un buen rato.
La moto entrega excelentes dosis de par desde abajo, lo que la hace segura y eficaz en el tráfico urbano. Lo mejor es que cuando todo se despeje y la vía se encuentre relativamente libre, tenemos el poder suficiente para alcanzar una aceleración con buena dosis de vigor. "Debe ser un cañón", me comenta un motociclista en el típico diálogo semaforero. Tanto como eso no, aunque si se refiere a una máquina que es capaz de disparar fuerte en corto, bueno, entonces sí.
Por el poder que le confiere el propulsor, la carretera le queda muy a la medida, y si queremos emprender rebases cortos y firmes, acá hay moto, amigos.
Esta motocicleta posee un motor bicilíndrico de 645 cc con 62 caballos de fuerza, que es compacto y fue actualizado para entregar un muy buen y relajado andar a bajas y medias revoluciones.
Es decir, tengo una moto bajita, potente, que tranquilamente puedo llevar a unos 100 km/h sin que me afecte el viento en tan considerable distancia. Hablo de ir en sexta marcha a unas 2.900 rpm. Hasta terapéutico... Y si quiero rebasar algunos camiones basta con una aceleración decidida, para que la moto me regale un despegue progresivo, pero contundente. Podría llegar hasta unos 200 km/h, pero es contra la ley y no va con el disfrute ni el uso que les prefiguro.
Kawasaki Vulcan S | Prueba a fondo
Sistema de Frenos y Seguridad
El sistema de frenos con ABS está compuesto por un disco delantero de 300 mm y mordiendo una pinza de doble pistón; en el bloque de la zaga habita un disco de 250 mm y una pinza de un solo pistón.
¿La frenada? Le confío hasta mis ahorros previsionales: ABS full con un único disco adelante y atrás (con dimensiones respectivas de 300 mm y 250 mm, más calibrador de doble pistón adelante y pistón simple atrás).
Consumo de Combustible
El estanque de 14 litros con un consumo promedio sobre los 20 km/l me da otra luz verde para viajar tranquilo.
Panel de Instrumentos
Su tablero combina la parte analógica alta con gran protagonismo del tacómetro, dejando debajo una pantalla digital con la información necesaria.
Adaptabilidad y Facilidad de Manejo
En ciudad, en tanto, es versátil y muy maniobrable. Cuidado, eso sí, con “recostarla” mucho en curvas o rotondas. Sus estriberas van algo abajo y podríamos rozar con el pavimento o alguna imperfección del trazado. Es que va tan bien recostadita, que la tentación está ahí.
Y por carretera, mucho a favor si estamos conscientes de que no es una bigtrail. No tengo pantalla de protección contra el viento, pero su faro frontal está diseñado de tal manera que de todos modos impulsa y deflecta algo de aire hacia arriba, sacándolo del golpe contra nuestro pecho.
Mi proyección, para dentro de unas dos décadas, tiene que ver con lo sencilla que es de manejar, pese a su fisonomía robusta, y la comodidad superlativa de su puesto de conducción, bien cerquita del piso, lo que la abre a un alto número de usuarios. Montarla sin grandes contorsiones y salir a vivirla. Pinta bien.
Conclusión
La Kawasaki Vulcan S ABS es una moto universal que apunta a diversos tipos de usuarios sin importar el género ni la edad.