El ciclismo profesional es uno de los deportes más duros para el cuerpo humano, ya sea por la duración de sus etapas o por la exigencia física de sus carreras. Es igual de importante para los ciclistas planificar el entrenamiento y la competición, así como la recuperación y el mantenimiento de su cuerpo y mente. En este contexto, el masaje ciclista juega un papel crucial.
En este artículo, exploraremos la importancia del masaje para ciclistas, la experiencia del Dr. Hernán Silvan en el tratamiento de la lumbalgia en regatistas, y la trayectoria del ciclista chileno Hernán Masanés.

La Importancia del Masaje para Ciclistas
La recuperación muscular y el mantenimiento óptimo de los músculos es vital para volver a subirte a la bicicleta para competir. El agua caliente y el masaje se centran en el tratamiento de recuperación muscular. Proporciona una eliminación de toxinas después del ejercicio así como un tratamiento de choque para los músculos después de la actividad física.
Adrián García, un joven ciclista con muchos seguidores en su canal de You Tube, dijo: “El masaje no solo es necesario para competir, sino que también es esencial si quieres rendir en el día a día y evitar lesiones. Estar en el agua tibia fue la terapia de recuperación muscular perfecta.
Él dijo: “Hay muchos tipos de masaje, pero con agua es uno de los mejores. Aparte de los contrastes con la temperatura del agua, caliente o fría, el agua siempre relaja los músculos y a veces algo que no puedes hacer con las manos, te relajas más con el agua.”“Cuando te inicias en el deporte no te das cuenta de los beneficios que puede aportar la hidroterapia. Entonces te das cuenta de que deberías haber empezado mucho antes.
El secreto de los ciclistas exitosos: La fisioterapia y los masajes. Evita lesiones!!!
Beneficios de la Hidroterapia
Ziorzta Villa habló sobre los beneficios de un masaje de hidroterapia y dijo: “Las partes clave del cuerpo a trabajar son los pies y las piernas, ya que están expuestas a una sobrecarga muscular.
El jacuzzi utilizado para la sesión fue el Spas de platino Bañera de hidromasaje Arizona. El equipo tuvo 20 minutos de masaje aplicado por 43 chorros con dos bombas de 2HP, lo que es suficiente para masajear todos los músculos del cuerpo.
Hernán Silvan y la Lumbalgia del Regatista
El pasado sábado 4 de junio la Fundación Vela Clásica de España lo volvió a conseguir: reunir a aficionados del mundo de la vela y del deporte en general en Puerto Sherry para presenciar el testimonio del Dr. Hernán Silvan, osteópata, segundo invitado del ciclo “Navega con Nosotros” de la Fundación bajo el tema “La lumbalgia del regatista”.
Los temas tratados fueron tan relevantes como la importancia del análisis postural, los gestos y circunstancias posturales que comprometen la columna del regatista, las lesiones de la columna del regatista y, por último, los tratamientos para solucionarlo: a través de masajes, técnicas de inhibición de puntos dolorosos, miotensivos…

Prevención y Rutina Deportiva
Uno de los puntos más destacados fue la prevención a través de fajas y arnés, estiramientos, propiocepción o ejercicio aeróbico. Silvan explicó la importancia de la medicina deportiva, aclarando repetidas veces que para que el rendimiento del deportista sea el mejor, la medicina debe estar combinada con una buena rutina.
Dicha rutina se implanta con unas normas básicas al comienzo de la vida deportiva de cualquier jovén y ayuda a que “este deportista avance, e incluso llegué a olímpico, conociendo estas normas, y ya somos nosotros (los médicos) quienes los cuidamos para que sea ese gran deportista”.
De pequeño, entre los 3 y los 6 años, tuvo polio, epidemia que hubo en los 60 que le paralizó la pierna izquierda. La dura rehabilitación que le vinculó al deporte de por vida, fue su medicina. Siendo el mismo deportista de alto nivel, campeón del mundo en atletismo en el 88, el Dr. Hernán opina qué “lo que te ha dado la vida, se lo devuelves tú a la vida”.
Txema González: Un Masajista Inolvidable
La vida de Txema González se apagó repentinamente y la noticia galopó como un caballo negro por los pinganillos de los ciclistas, metidos en el fregau del sprint de Orihuela, cuna de Miguel Hernández, poeta que murió joven, 32 años, y tuberculoso en una celda franquista.
Txema no era poeta, sino masajista del Sky, pero tenía un don: su voz, jovial, era una liberación para los ciclistas que llegaban derrotados hasta su camilla. Era música. Alegría. Les daba vida a los fatigados corredores. En ese sentido tenía algo de poeta, de juglar iluminado y joven, 43 años, al que una infección sanguínea derrotó.
Allí había llegado con su equipo a la Vuelta. El sábado estaba como un roble. Achicharrado por el calor, eso sí. El domingo, palideció. Como gran parte del Sky, al que afectó una bacteria alimenticia que el mismo lunes bajó de la bicicleta a Ben Swift y John-Lee Augustyn e hizo estremecerse de dolor a Simon Gerrans, que acabó echo polvo, vaciado en vómito.
Txema pasó dos veces por urgencias, pero no le detectaron nada extraño y se quedó en el hotel de Sevilla con los mismos síntomas que los ciclistas. Malencarado, dicen, por seguir recluido allí mientras la Vuelta subía hacia el norte, su tierra. El martes y el miércoles, como el resto de miembros del Sky, se fue recuperando de la infección.
La caída fue en barrena, el jueves. Una pierna tenía un aspecto lamentable y preocupante y otro auxiliar del Sky, Crespo, dueño de una empresa de ambulancias, mandó una a Sevilla para trasladarle a Gasteiz. No llegaron a salir. El sanitario que la conducía vio el trombo de la pierna, se alarmó y se lo llevó directo al hospital, donde le ingresaron de urgencia.
Antes, fue el propio Txema, tranquilo, el que llamó a Leire, su mujer, para que bajase apresuradamente a Sevilla. Ésta llegó a las seis de la mañana de ayer junto a Jose, el hermano de Txema. Entonces, los médicos les alertaron de la gravedad del asunto. La bacteria, un estreptococo, había pasado a la sangre.
De salvar su vida, extremo no tan descabellado, dudaban de que no tuviesen que amputar la extremidad al gasteiztarra. Durante la madrugada se le habían paralizado los riñones. "¿Por qué ha pasado la bacteria a la sangre? Esa es la gran incógnita", aseguraba un médico que sigue la Vuelta. "A veces, las bacterias lo que hacen es acelerar el proceso de alguna enfermedad encubierta. Puede ser lo que ha ocurrido en este caso. Pero es una hipótesis.
Quedaban un puñado de kilómetros hasta Orihuela cuando Txema dejó de respirar. La meta, cumbre de la felicidad, fue un velorio. David López, baracaldés del Caisse d"Epargne, entró con cara de funeral. "¿Qué tal?", le preguntaron. "Roto", respondió lacónico, y arrastró su alma encogida hasta el autobús del equipo, donde se rompió. Lloró López, que había coincidido con Txema en su etapa en Euskaltel-Euskadi.
Y lloró Josean Fernández Matxín, escondida la humedad triste de sus ojos tras las gafas de sol. Txema corrió en el KAS y en La Brasileña a finales de los 80 y principios de los 90. Era "El Bolas". Así le llamaban a su padre. Y luego a él. Era un tipo fuerte. Musculoso. No triunfó sobre la bicicleta y cuando lo dejó se metió a masajista.
Allí estuvo ocho años, entre ellos los más bellos. Aquellos de Mayo y David Etxebarria. "Me he quedado helado", reaccionó el igorreztarra; "no me lo creo. Nos unía una buena amistad. Era buen profesional, pero sobre todo, un tipo alegre y bromista. Siempre estaba de buen humor y te contagiaba". Con Mayo coincidía David. En el mazazo y en el recuerdo, cariñoso.
"Esto es muy duro. Cuando uno no está se hablan siempre maravillas de él, pero es que en el caso de Txema es cierto. Hacía grupo. Era un nexo de unión entre los corredores y los auxiliares. Con él siempre había un puente tendido. En 2007 volvió con Matxín, al Saunier Duval.
"Era uno de los mejores profesionales con los que he trabajado, pero por encima de eso, era querido. Nadie hablaba mal de él. Era honesto y entrañable. Apreciado en su trabajo Cada vez que la temporada tocaba a su fin, Txema coleccionaba ofertas de los equipos. Dominaba el inglés y David Millar se lo quiso llevar al Garmin cuando el británico dejó el Saunier. El gasteiztarra prefirió seguir junto a Matxín.
"Era muy apreciado por su trabajo y por su forma de ser", cuenta David García, jefe de prensa del Footon. En 2009, sin embargo, aceptó la oferta del Sky, donde era feliz. A Juan Antonio Flecha, que ayer se bajó de la bicicleta incapaz de dar un pedal más, le dieron la fatal noticia junto a la puerta del autobús del Sky.
Fue un mazazo. Entre el dolor y la estupefacción, "no puedo creerlo", a Iker Camaño le afloró una sonrisa tiernísima porque recordó una anécdota de la Flecha Valona de quién sabe cuándo en la que el santurtziarra se cayó y se hizo un corte en la barbilla. Llegó a meta y se fue al autobús, que estaba "cerquita", a unos ocho kilómetros.
"Y con el enfado que llevaba le eché la bronca a Txema diciéndole que lo podía haber dejado un poquito más lejos. El caso es que luego me miró la barbilla y me dijo que de hospital nada, que aquello era cosa de unos puntos, que ya lo había hecho antes muchas veces. Cogió los alicates, me metió los puntos y cuando acabó soltó: "Para ser la primera vez no ha quedado tan mal". Era tremendo. Siempre alegre", rescata Camaño, quien en seis años con Txema, tres en Euskaltel y otros tres en el Saunier, siempre tuvo a "Txemoto" de masajista.
"El masaje era el mejor momento del día. Yo acababa una etapa roto y me reconfortaba saber que luego estaría con él. ¿Por qué? Por su alegría". Camaño habló por última vez con él cuando fichó por el Endura para correr la Vuelta a Gran Bretaña. "Cuando me enteré de que estaba en Sevilla, enfermo en el hotel, pensé que tenía que llamarle. Y mira, lo dejé pasar, y ahora… ¡Puff!
Hernán Masanés: Leyenda del Ciclismo Chileno
Hernán Masanés Jimeno (Santiago, 2 de octubre de 1931 - 8 de agosto de 2018) fue un ciclista chileno especializado en pruebas de velocidad en pista. Representó a Chile en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y Juegos Olímpicos de Melbourne 1956.

Hermano menor del también ciclista olímpico Mario Masanés, comenzó a destacar en el ciclismo nacional desde muy joven. Su padre, Alfredo Masanés Oleart, falleció trágicamente en 1936 mientras disputaba una competencia de 24 horas en el Estadio Santa Laura. Durante la prueba sufrió una herida con un clavo oxidado en la zapatilla, lo que derivó en una infección.
Ese mismo año fue vencido por Reinaldo Acuña en los 1000 m “scratch” con 12.0 segundos, quedando a solo una décima del récord sudamericano de 12.1 que compartían Mario Masanés y el argentino Óscar Giacche.
Poco después protagonizó un célebre surplace contra el campeón olímpico Mario Ghella, antes de caer frente a él con 12.3 segundos. Formó parte de la selección chilena junto a Héctor Mellado, Hugo Miranda y Héctor «Pluma» Droguett. Compitió en las cuatro pruebas disponibles: ruta individual, ruta por equipos, velocidad y contrarreloj de 1 km.
La carrera de Hernán Masanés quedó marcada por su enfrentamiento con el velocista argentino Clodomiro Cortoni, considerado uno de los grandes sprinters sudamericanos de mediados del siglo XX. En 1950, con solo 17 años, Masanés fue subcampeón sudamericano tras perder ante Cortoni en Santiago.
Dos años más tarde volvieron a medirse en Chile, en una final de velocidad que debió repetirse en seis ocasiones. En esas competencias quedó de manifiesto la diferencia de estilos entre los hermanos Masanés: Hernán buscaba siempre ganar por potencia bruta, “pierna contra pierna”, mientras que Mario recomendaba atacar “por arriba del viraje” para desestabilizar al rival.
A lo largo de su trayectoria conquistó 18 títulos nacionales de velocidad, representando inicialmente al club Unión Española y más tarde cofundando el relanzamiento del Club Ciclista Ibérico, que con auspicio posterior de la empresa Oxford pasó a llamarse Ibérico Oxford. El Ibérico fue un verdadero semillero del ciclismo chileno.
Allí dieron sus primeras pedaleadas campeones de la década de 1980 como Miguel «Topogigio» Droguett, Alfredo Masanés Galarce y Héctor «Potoco» Carrasco. Hernán interrumpió su carrera competitiva a fines de la década de 1950, pero en 1962 volvió a probarse en las pistas.
Formó familia en Chile junto a Blanca Inés Galarce González, con quien tuvo tres hijos: Jimena Soledad, Francisco Alfredo y Alfredo Hernán Masanés Galarce. Entre sus descendientes, varias continuaron ligadas al deporte.
Las hijas de Francisco Alfredo se dedicaron profesionalmente al ámbito de la salud y el bienestar: Montserrat como nutricionista deportiva y Camila como entrenadora personal. Por su parte, Francisca Masanés, hija de Alfredo Hernán, se ha destacado como profesora de educación física y rostro en medios deportivos, participando como conductora del RallyMobil.
Junto a su hermano Mario, fue conocido como parte de los «Hermanos Masanés», dupla estelar de la época dorada del ciclismo chileno de mediados del siglo XX.
Ergometría en Zaragoza: Una Herramienta Diagnóstica Esencial
La ergometría, también conocida como prueba de esfuerzo, es un examen médico que evalúa la respuesta del corazón y el sistema circulatorio durante la actividad física. Es una herramienta fundamental para diagnosticar enfermedades cardíacas, valorar la capacidad funcional del corazón y detectar posibles problemas que no se manifiestan en reposo.
¿Cómo se realiza una ergometría en Zaragoza?
La ergometría se lleva a cabo en un entorno controlado, generalmente utilizando una cinta de correr o una bicicleta estática. El paciente es monitorizado continuamente mediante un electrocardiograma (ECG) que registra la actividad eléctrica del corazón durante el esfuerzo físico.
Preparación. Antes de iniciar la prueba, se colocan electrodos en el pecho del paciente para obtener un registro continuo del ECG. Además, se mide la presión arterial en varios momentos del procedimiento.
Ejercicio. El paciente comienza a caminar o pedalear a un ritmo suave, que se incrementa gradualmente en velocidad e inclinación (en el caso de la cinta de correr) o en resistencia (en la bicicleta estática). Este aumento progresivo del esfuerzo permite evaluar cómo responde el corazón al estrés físico.
Monitorización. Durante todo el ejercicio, se monitorizan la frecuencia cardíaca, el ECG y la presión arterial. El médico observa cualquier cambio en estos parámetros que pueda indicar un problema cardíaco.
Recuperación. Una vez finalizado el ejercicio, el paciente entra en una fase de recuperación en la que continúa siendo monitorizado hasta que sus signos vitales vuelven a los niveles basales.
¿Cuándo es recomendable una ergometría?
La ergometría en clínica privada en Zaragoza se recomienda en diversas situaciones:
- Evaluación de la enfermedad coronaria. Es esencial para diagnosticar y evaluar la severidad de la enfermedad arterial coronaria. Los síntomas como el dolor en el pecho (angina) pueden ser inducidos o exacerbados por el ejercicio, proporcionando valiosa información diagnóstica.
- Detección de arritmias. Algunas arritmias cardíacas sólo se presentan durante el esfuerzo físico. La ergometría permite identificar estas irregularidades en el ritmo cardíaco.
- Valoración preoperatoria. Antes de someterse a ciertos tipos de cirugía, especialmente las intervenciones cardíacas, se utiliza la ergometría para evaluar el riesgo de complicaciones durante la operación.
- Control de tratamientos. Para pacientes con enfermedades cardíacas conocidas, la ergometría ayuda a monitorizar la eficacia de los tratamientos en curso, como medicamentos antianginosos o procedimientos de revascularización.
- Evaluación de la capacidad funcional. En deportistas y personas activas, la ergometría proporciona datos sobre la capacidad física y la salud cardiovascular, ayudando a optimizar los entrenamientos y a detectar problemas subyacentes.
Preparación para una ergometría en Zaragoza
Para obtener resultados precisos en una ergometría en Zaragoza, es importante seguir ciertas recomendaciones:
- Ropa cómoda: use ropa y calzado adecuados para hacer ejercicio.
- Alimentación: evite comidas pesadas antes de la prueba, pero no se presente en ayunas. Un ligero refrigerio dos horas antes es ideal.
- Medicamentos: consulte con su médico sobre la necesidad de suspender algún medicamento antes de la prueba.
- Evite estimulantes: no consuma café, té, bebidas energéticas o tabaco al menos tres horas antes del examen.
Resultados de la ergometría
Los resultados de la ergometría proporcionan información sobre varios aspectos del funcionamiento cardíaco:
- Frecuencia cardíaca máxima. Determina el nivel máximo de esfuerzo que su corazón puede alcanzar.
- Respuesta de la presión arterial. Evalúa cómo se comporta la presión arterial durante el ejercicio, lo que puede indicar hipertensión o hipotensión inducida por el esfuerzo.
- Cambios en el ECG. Identifica signos de isquemia miocárdica, arritmias u otras anomalías cardíacas.
Interpretación y seguimiento
En Zaragoza, un cardiólogo interpreta los resultados de la ergometría. Dependiendo de los hallazgos, se pueden recomendar varias acciones:
- Pruebas adicionales. Si se detectan anomalías significativas, se pueden realizar pruebas adicionales como una angiografía coronaria, un ecocardiograma o una resonancia magnética cardíaca.
- Cambios en el tratamiento. Ajustes en la medicación o recomendaciones sobre cambios en el estilo de vida pueden ser necesarios.
- Intervenciones quirúrgicas. En casos graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
