Motorola sigue innovando con sus nuevas líneas de smartphones, incluyendo la familia Edge 50 y los populares Moto G. Estos dispositivos buscan mantener la promesa de ofrecer móviles con una buena relación calidad-precio.

Si tengo que señalar a Motorola por un elemento característico, ese es el diseño. El Motorola Moto G85 repite en el apartado estético.
Diseño y Construcción
El diseño es un aspecto clave en los dispositivos Motorola. El Motorola Moto G85 mantiene las mismas bases que en la anterior generación, y quizá no tenga justificado el cambio si tienes el anterior. Si bien la marca ‘Pantone’ no pone su sistema de definición cromática, sí parece que Motorola ha mejorado esta trasera, al menos en tacto. En resistencia, sigue siendo implacable con las huellas y arañazos: siempre soy muy cuidadoso, pero esta trasera parece que aguantará bien el paso del tiempo. Además de la inclusión de este material, el fabricante destaca -como en el resto de modelos- su logotipo, colocado en el centro. El cuero vegano desaparece únicamente para hacer hueco a dos cámaras que conforman un módulo fotográfico separado por una pequeña protuberancia, que dicho sea, resalta los sensores sin añadir más elementos a la ecuación. Me ha gustado mucho ese detalle. De lado, también luce igual que el Moto Edge 50 que analicé hace poco: la trasera se funde con la parte delantera gracias a unos marcos ligeramente curvados.
En el frontal, tampoco hay novedades: la pantalla ocupa la mayor parte gracias a unos biseles muy reducidos, sin llegar al 92% del Motorola Edge 50 Pro, aunque por suerte sus marcos superior e inferior se dan la mano con una simetría casi perfecta. A mí, como digo siempre, me gustan las pantallas curvas, aunque en este caso perciba lo mismo que en el Edge 50: tiende a oscurecerse a ambos lados. No llega a ser molesto, pero sí a considerar si quieres la mejor reproducción de vídeo.
Durabilidad
Motorola ofrece diseños que combinan comodidad con estándares de categoría militar, protección frente al agua y pantallas ultrarresistentes. La resistencia a las inclemencias está garantizada con certificaciones IP68 e IP69, que brindan una protección superior frente al polvo, la suciedad, la arena y el agua. El moto g56 5G se ha diseñado para sumergirse en agua dulce a una profundidad de hasta 1,5 metros durante un máximo de 30 minutos. La pantalla está más protegida que nunca, con la durabilidad del cristal Corning® Gorilla® Glass 7i, que ofrece el doble de resistencia a caídas y arañazos.
Pantalla y Multimedia
Motorola lo apuesta todo a la pantalla de la que he hablado: un panel nítido y claro, con las siglas pOLED como bandera. Un panel que por cierto, cuenta con tasa de refresco a 120 hercios. Por su precio, obviamente no hablamos de un panel LTPO, tampoco hace falta moviéndose la mayor parte del tiempo a esa alta tasa. Buenos ángulos de visión con una evidente sombra en los extremos, contraste aceptable, unos negros puros y una pequeña pega: los blancos lucen con un tono cálido que tiende al amarillo. En cuanto al nivel de brillo, no he podido ponerlo a prueba bajo el sol veraniego que hemos tenido por el sur, pero responde bien ante todas las situaciones del otoño: pocas veces he deslizado la barra hacia el máximo, de hecho, en casa apenas excedo el mínimo.
Completa el apartado multimedia unos altavoces estéreo que no son sorpresa, ni en su ubicación ni tampoco por una calidad fuera de lo normal. Es más, quizá sea uno de los puntos más flojos de este Motorola, esos dos altavoces que a pesar de devolver un audio de dos canales, no es de gran nivel: los altos suenan muy enlatados y la presencia de graves es casi inexistente. Motorola cuenta con la aplicación Dolby Atmos que probé en el Edge 50 y peca en lo mismo: es una aplicación poco intuitiva, en este Moto G cumple su propósito sin que eso mejore significativamente los altavoces. Muy distinta es la experiencia con auriculares.
La serie moto edge 50 quiere destacar por su diseño. La pantalla elegida para el Moto Edge 50 Pro es un panel pOLED de 6,7 pulgadas con resolución de 2.712 x 1.220 píxeles en formato 20:9. Motorola presume además de añadir certificación HDR10+ y un sonido firmado por Dolby Atmos gracias a sus dos altavoces estéreo.
Rendimiento y Software
Siempre que pienso en los Moto G, pienso en un sistema fluido y rápido, similar al que llevan los Pixel. Son las bases de una Motorola que ha cambiado bastante, sin separarse de estos pilares fundamentales. Dejando de lado el software que lo tocaré más adelante, me centro en el rendimiento. Este Android ayuda a que las animaciones fluyan, vayan y vengan, aunque he notado, quizá demasiado, que estamos ante un Snapdragon 6s Gen 3. No es un chip lento, es más, es suficiente para la mayoría de usos. Me da la sensación de que la interfaz debería fluir de mejor manera. De todas formas, siendo justo, y sobre todo viendo cuánto cuesta, no se le puede pedir mucho más. En juego, se le empiezan a ver las costuras a la GPU Adreno de este procesador de Qualcomm.
La Inteligencia Artificial ha llegado a Motorola. De forma tímida, eso sí: Motorola surte a los integrantes de la gama Edge de algunas funciones de IA como los fondos de pantalla generativos, que no pude probar en el Edge 50 (fallo con los servidores). Aquí, en la familia más conocida, de momento ni rastro.
Los smartphones Motorola se distinguen por ofrecer una experiencia de software Android casi stock, lo que significa menos bloatware y una interfaz más limpia y rápida. Esta aproximación permite que las actualizaciones de software lleguen de manera más eficiente y que el sistema operativo se ejecute de manera más fluida. Además, Motorola ha desarrollado una serie de Moto Experiences exclusivas, que son gestos intuitivos y funciones inteligentes que mejoran la interacción diaria con el dispositivo.
Software Optimizado
Ahora sí me dilato sobre este software de Motorola: sus raíces siguen cerca de las líneas Material You de Google, por lo que estéticamente luce parecido al de los móviles de la firma americana. Las aplicaciones del fabricante añaden funciones interesantes: conexión con PC, Moto Secure para el mantenimiento y Unplugged con la que dosificar nuestra adicción al móvil. Nada mal la suite de Motorola, por más que no utilice demasiado a sus aplicaciones. Sí le daría un pequeño lavado de cara a estas aplicaciones, para que luciesen más consistentes en este sabor Android de Motorola. Que, por cierto, parte “desactualizado”: lo entrecomillo porque Android 15 acaba de llegar al mercado y es muy complicado preparar un smartphone que lleva meses “en el horno”. Como comenté hace poco en la anterior review, no se echa en falta la personalización de Google: Motorola ha imitado el apartado de diseño, añadiendo unos «Temas» que modifican cada aspecto de la interfaz (colores de acento, forma de los iconos, etcétera). Desde que lo saqué de la caja, ha recibido al menos tres o cuatro actualizaciones, corrigiendo pequeños defectos y que incluyen los parches de seguridad más recientes. La última pega que le pongo al Android de este Moto es la cantidad de bloatware preinstalada. Que no hablo de las muchas ‘Google Apps’ que deberían ser opcionales, sino también de juegos y apps de compras/sociales de diversa índole. La pantalla de inicio se me llenó de apps al eliminar el cajón de aplicaciones (suelo hacerlo siempre que tengo la posibilidad). Aparte de lo comentado, pienso que Motorola ha labrado una buena base, no exenta de problemas (consistencia en el diseño, pocas actualizaciones, aplicaciones propias que no descubren nada nuevo…) pero suficiente para sus teléfonos.
Cámara
Las dos grandes circunferencias de la trasera de este Moto G no dejan lugar a dudas sobre el número de cámaras. Dos cámaras, dos sensores, dedicados a fotografías distintas.
- Cámara principal: Sensor de 50 megapíxeles Sony Lytia-600 con anchura de 1,6 µm para cada píxel, apertura f/1.7 con distancia focal de 4,7 mm (equivalente a 25,8 mm), estabilización de imagen OIS/EIS y ángulo de visión de 69,9º.
- Cámara gran angular: Sensor de 8 megapíxeles, anchura de 1,12 µm para cada píxel, apertura f/2.2, ángulo de visión de 118,6º con corrección de lente y autoenfoque.
Por lo tanto, a este Moto G85 5G le queda una cámara principal de alta resolución y un ultra gran angular menos sorpresivo. Antes de entrar en materia, hay que darle una vuelta a la cámara de Motorola, una app de cámara con muchas vibes de la Pixel Camera. Empezando por la interfaz, similar a otras firmas pero más similar a la de Google en apariencia. No le falta ni un detalle: fotos panorámicas, modo «Pro» (guarda en RAW), «Retrato», «Ultra-Res» (captura a máxima resolución, 50 MP), «Cámara lenta» y otros muchos que se esconden en la última pestaña.
Empezando de día, no hay sorpresas, ni para lo bueno ni para lo malo: en este rango de precios ya obtenemos resultados más que decentes. Este Moto G85 lo vuelve a demostrar, con un correcto balance de blancos y una nitidez más que suficiente. No obstante, sí es una pega la sobreexposición del cielo: habitual en las fotos diurnas, parece que Motorola no consigue afinar su procesado en este detalle. Respecto al ultra gran angular, he visto la típica pérdida de calidad respecto a la cámara principal. Aprovechando el "botoncito" del zoom x2, podemos acercarnos más a nuestro objetivo, con la consiguiente pérdida de detalle. Sin embargo, durante mis pruebas, he comprobado que es preferible usar el modo de alta resolución y realizar el recorte a posteriori. Cuando cae la luz, las costuras de las cámaras de este Moto G aparecen: el ISO sube sobremanera con el consiguiente ruido, y cuidado, hay que mantener el teléfono bien sujeto o aparecerán trepidaciones naturales del movimiento. Para retratos, se defiende bastante bien en condiciones favorables de luz.
En grabación de vídeo, sin sorpresas: su procesador limita la grabación a 1080p/60fps que saca a relucir la estabilización.
Batería
A falta de potencia, buena es autonomía. Eso es lo que sucede en este Moto G85 5G, que devuelve una autonomía sensacional, capaz de superar las dos jornadas con un uso medio: redes sociales, navegación, streaming, un ratito de juegos… puede con todo lo que le echemos encima. Fuera de usos artificiales, este nuevo Moto ha cumplido mis expectativas, en parte gracias al chip Snapdragon del que he hablado. Sin embargo, a diferencia de los mencionados, las 7 horas de pantalla están aseguradas, incluso en unas 48 horas de uso continuado. Me ha costado ver el porcentaje decrecer, como menos de costumbre, y eso desde el principio me indicó que estaría ante una autonomía de gran nivel. Ya digo que quedarse corto es complicado, y en casos de despiste, que alguno he tenido, su carga rápida me ha permitido estirar la autonomía por unas cuantas horas más. No es la más rápida, de hecho está muy lejos, pero los 30 vatios son suficientes para mí.
Durabilidad que apasiona. Autonomía para todo el día. Usa el smartphone todo el día gracias a su batería de gran capacidad de 5200 mAh6.
A continuación, presentamos una tabla comparativa de algunos modelos recientes de Motorola:
| Modelo | Procesador | RAM | Almacenamiento | Pantalla | Cámara Principal | Batería |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Moto G85 5G | Snapdragon 6s Gen 3 | 8 GB | 256 GB | pOLED 120Hz | 50 MP | N/A |
| Moto G35 5G | Unisoc T760 | 8 GB | 256 GB | LCD 6.72" FHD+ 120Hz | 50 MP + 8 MP | 5000 mAh |
| Moto Edge 50 Pro | Snapdragon 7 Gen 3 | 12 GB | 512 GB | pOLED 6.7" 144Hz | 50 MP LYTIA | N/A |
Un Poco de Historia
Quizás podemos entonar aquello de "Hello Moto" ante uno de los terminales de Motorola, aunque lo que siga el eslogan sea "by Lenovo". Se trata de una ultima fase de la fagocitación que la marca china iniciase tras la compra de Motorola en 2014. Desde la invención del primer teléfono celular portátil, el DynaTAC, hasta los icónicos Motorola Razr, la compañía ha dejado una huella indeleble en la evolución de los dispositivos de comunicación personal. Tras su propio renacimiento, Motorola se encargó de fabricar el teléfono de Google en 2014, aunque esto no fue precisamente un trampolín por la acogida que el descomunal Nexus 6 tuvo finalmente.
Hoy en día, Motorola, bajo la tutela de Lenovo, sigue siendo un jugador relevante en el mercado de los smartphones, ofreciendo una gama de productos que buscan equilibrar la tecnología avanzada con una relación calidad-precio competitiva, manteniendo su enfoque en la innovación y la experiencia de usuario.
La actual línea de smartphones Motorola se caracteriza por su diversidad, buscando satisfacer las necesidades de diferentes segmentos de usuarios. La serie Moto G es particularmente popular, ofreciendo especificaciones sólidas y una experiencia Android cercana a la pura a precios accesibles, lo que la convierte en una opción atractiva en la gama media. Por otro lado, la serie Motorola Edge se posiciona en el segmento premium, destacando por sus pantallas de alta calidad, rendimiento potente y capacidades de cámara avanzadas.
Motorola mantiene las líneas vistas en la anterior generación, con leves cambios que no justifican dar el salto si todavía tienes el Moto G84. En cambio, si buscas un smartphone equilibrado, con un software ligerito y batería para todo el día, es una de las apuestas más seguras.