La Harley-Davidson Sportster 883 Iron es una motocicleta con un gran poder de seducción. Aun siendo uno de los modelos más sencillos del catálogo de la firma de Milwaukee, o quizás por eso mismo, la Sportster 883 Iron es una de las Harley-Davidson que más empatía despierta entre los aficionados al mundo de las bicilíndricas norteamericanas.
Esta elegante integrante de la gama Dark Custom de harley-Davidson equipa el motor Evolution 883 de última generación. Un poderoso cuatro tiempos, refrigerado por aire y alimentado por inyección electrónica ESPFI que, con sus dos cilindros a 45°, entrega unos 50CV y está acoplado a una caja de cambios de cinco relaciones.
En 2016, en Milwaukee han decidido dar más personalidad a dos de sus modelos base, la Iron y la Forty-Eight, ambos de la familia Dark Custom, dos modelos que, tras recibir varios retoques, os aseguro que para nada son la hermanita pobre de la gama Harley… Son realmente atractivas y muy personales, y paradas en un semáforo dan mucho juego.
Líderes del movimiento Dark Custom son las nuevas Iron 883 y la Forty-Eight. La Iron 883 se presenta más auténtica, sin pulir, inspirada en las «bobbers» de siempre que se fabrican en los garajes.
Entre las novedades para 2016 de Harley-Davidson destaca la Sportster Iron 883, una moto sencilla pero muy auténtica que rescata sus orígenes 'cincuenteros' con una estética ruda y primitiva.

Reseña Harley Davidson Sportster Iron 883 pros y contras
Características Destacadas
Sus encantos son, la ausencia de accesorios superfluos y la acertada combinación de acabados y colores, como la de nuestra unidad de prueba que conseguía, gracias al verde oliva de su depósito y guardabarros, combinado con los elegantes acabados en negro, darle un toque diferente, incluso nos atreveríamos a decir que ‘deportivo’, al modelo que enamorará a los que busquen entrar con estilo en el universo Harley-Davidson.
Monta el motor 110 pulgadas y una preciosa decoración en verde oliva con motivos militares que la hacen el centro de todas las miradas.
Motor y Rendimiento
Las culatas y cilindros de aluminio disminuyen el peso de la motocicleta y aumentan la eficiencia del enfriamiento por aire. La inyección electrónica de combustible reemplaza a los antiguos carburadores y tiene mayor fiabilidad con menos mantenimiento rutinario.
Las tripas de la Sportster Iron esconden el motor Evolution Blockhead V2 de 883 cc, refrigerado por aire, con culata y cilindros de aluminio e inyección electrónica, que destaca por su par de 70 Nm disponible desde bajas vueltas.
El escape Big Twin se encarga de mantener a raya las emisiones sin descuidar ese rugido tan emblemático que caracteriza a las Harley.
Diseño y Estilo
Otro detalle de esa cultura rebelde y moderna que persigue la firma norteamericana con las motos de acceso, es la horquilla delantera negra con unos guardapolvos que le dan esa apariencia nostálgica. La cubierta negra del tanque de aceite, el protector de la correa y los manillares estilo “Drag”. Todo ello dentro de la filosofía anticromo del ‘dark custom’, pero sin renunciar a las bondades de una moderna llave de proximidad, alarma de serie o a la tecnología led.
Los rasgos que la diferencian son muchos: desde los recubrimientos del motor y guarbarros pintados en negro, hasta el manillar adelantado de estilo drag, pasando por el depósito de combustible tipo peanut, el asiento de cuero o la pintura Hard Candy Custom con acabado metalizado y disponible en varias tonalidades.

Comodidad y Manejo
Las dimensiones de la 883 Iron no son mastodónticas, sino más bien contenidas. Las suspensiones bajas, delante u detrás, dejan el asiento a sólo 75,3 cms del suelo, algo que la convierte en la custom ideal de chicos y chicas que se inician en esto de las dos ruedas. El apoyar el pié completo en el suelo inspira confianza al que ha de mover los engañosos 256 kilos de peso que arroja en la báscula.
Cuando subimos por primera vez en la Iron 883, echamos los pies hacia adelante en busca de la estribera que, ¡oh, sorpresa! no está adelantada, sino justo en el sitio que buscarías en una naked cualquiera. La posición de conducción es muy cómoda, al menos para los que somos recortaditos. La baja altura del asiento obliga a flexionar la pierna por la rodilla algo más de la cuenta, pero si mides menos de 1,75 no tendrás la menor queja.
El amplio manillar ejerce un gran control de la dirección de la moto; tanto para moverla en parado como a la hora de controlar la trazada. Los botones y palancas de accionamiento están muy bien resueltos por una marca que va camino de los 120 años de historia. Los intermitentes no han sucumbido a las modas japonesas y siguen contando con mando independiente a cada lado del manillar. La adopción del arranque mediante llave presencial ha simplificado y modificado los botones de arranque y parada. Como dicen desde la fábrica; son estos pequeños detalles los que hacen que una Harley-Davidson sea una Harley-Davidson.
Novedades de la Versión 2016
Respecto a las novedades de esta versión 2016, podemos decir que equipa nuevas suspensiones así como un asiento de cuero algo más cómodo que en versiones anteriores. Otro de los nuevos detalles que más llaman la atención, son las exclusivas llantas de aluminio fundido y con terminación en pintura polvo negra que sorprenden con los reflectantes y pulidos mecanizados en los extremos de cada uno de sus nueve palos.
En 2016, en Milwaukee han decidido dar más personalidad a dos de sus modelos base, la Iron y la Forty-Eight, ambos de la familia Dark Custom, dos modelos que, tras recibir varios retoques, os aseguro que para nada son la hermanita pobre de la gama Harley.
Experiencia de Conducción
Los primeros kilómetros por la ciudad son de progresivo enamoramiento. La altura del asiento, pero sobre todo el bajísimo centro de gravedad, permiten moverte con soltura entre las filas de coches. El motor empuja progresivamente desde abajo y el sonido de su escape, aunque bronco, no es para nada estridente y molesto. Gracias al indicador de marcha engranada y rpm, algo poco habitual en una moto custom, puedes optimizar aún más tu conducción. El desarrollo es largo, sobre todo la quinta, que es un auténtico overdive que te permite circular de forma desahogada por las autovías que circundan la ciudad, aprovechando las deliciosas pistonadas de su enorme par motor.
Con la excusa de buscar alguna zona de buen firme y cielo abierto, en la plomiza mañana primaveral de nuestra jornada de pruebas, los kilómetros de curvas iban pasando y el idilio moto piloto seguía ganando enteros. Tanto, que los avisadores de las estriberas eran el único impedimento que encorsetaba las aspiraciones de las más deportiva de las Sportster de Harley-Davidson. La Iron 883 es una moto realmente ágil, tanto que llega a sorprendente por su aplomo y por lo bien que se adapta su chasis a las carreteras de Canarias.
A pesar de no ser una moto ligera, disfrutarás recorriendo las carreteras de montaña al ritmo que le permite su limitado ángulo de inclinación. La relajada postura de conducción te regala horas de placer sin cansarte, durante todos los kilómetros que admita la autonomía de su depósito de 12,5 litros.
Frenos y Seguridad
El conjunto de frenos, compuesto por un disco delantero y otro trasero, con pinza de doble pistón en el delantero y pistón simple en el trasero, han cumplido con su misión, sin síntomas de fatiga, a lo largo de toda la prueba, y eso que la confianza que le otorga su sistema de frenos ABS, nos ha animado a hacer apuradas de frenada impensables para otras custom.

Tabla de Especificaciones Clave
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Motor | Evolution V-Twin 883cc |
| Potencia | Aproximadamente 50 CV |
| Capacidad del depósito | 12,5 litros |
| Peso en orden de marcha | 256 kg |
| Altura del asiento | 75,3 cm |
Conclusión
Si te gustan las motos custom, la Sportster 883 Iron puede ser la elección perfecta como tu primera Harley-Davidson. No necesitarás más motor, más chasis, ni más moto para sentir el auténtico espíritu rebelde de la gama “Dark Custom” de la firma de Milwaukee. Además tendrás una moto sorprendentemente práctica para el uso del día a día, y para las escapadas del fin de semana. En definitiva, una Harley-Davidson en mayúsculas, que apuesta por el “lado oscuro” y la elegancia que le otorga la ausencia de elementos superfluos.