Con la llegada del buen tiempo y los días de descanso, las carreteras se llenan de motoristas disfrutando de la libertad sobre dos ruedas. Sin embargo, lamentablemente también aumenta el número de accidentes en moto. La asistencia en estos casos es crucial, y la Guardia Civil juega un papel fundamental. Este artículo detalla los protocolos de actuación, la importancia de los seguros y el apoyo disponible para las víctimas de accidentes de motocicleta.

Guardia Civil de Tráfico en motocicleta.
Protocolo P.A.S. (Proteger, Avisar, Socorrer)
Ante un accidente de moto, es vital actuar con rapidez y eficacia. El protocolo P.A.S. (Proteger, Avisar, Socorrer) es fundamental para prestar ayuda de la mejor forma posible:
Proteger
Es importantísimo y es la diferencia entre que a partir de este momento todo vaya más o menos por los cauces correctos o bien, convertirse en otro implicado más en el accidente. En cuanto nos percatemos del accidente lo primero es el instinto de autoprotección. Nuestra ayuda es muy importante, por lo que no nos podemos poner en riesgo.
Es el momento de detener la moto en un lugar seguro, fuera de la circulación o en su defecto lo más orillado a la derecha que podamos, encendiendo las luces de emergencia o el intermitente derecho. Mucho cuidado al bajarnos de la moto. Observar el tráfico existente. Si vamos solos, hacernos una composición de como se encuentra todo. ¿Dónde está el accidentado? ¿Y el vehículo? ¿Está a salvo de la circulación o puede ser arrollado?
Si está fuera de la carretera y está permanece más o menos despejada, intentar buscar ayuda de otros conductores. Uno ayuda, pero tres personas colaborando es una mejor asistencia. Si por el contrario el conductor está tendido sobre uno de los carriles, hacer señas a los conductores que pueden venir por ese carril para que detengan su vehículo.
En caso de que los dos carriles estén obstaculizados, pensar siempre en proteger al accidentado. No vais a poder vosotros solos avisar a los conductores de los dos carriles. Para movernos y señalizar, siempre desde el arcén del carril, buscando una posición y actitud defensiva. Mover los brazos hacia arriba y abajo, pidiendo que aminoren la velocidad hasta que se detengan y entonces pedir colaboración en los mismos términos, es decir, seguir pensando en la seguridad de la gente que para a auxiliar.
¿Cuántas son las personas mínimas e ideales para ayudar en un accidente? Tres. Dos para señalizar, uno en cada sentido y un tercero para pedir la ayuda y hablar con los servicios de emergencia. Otra persona o dos para echar una mano con el accidentado no vienen mal (sacar fotos, ayudar a que la circulación no se detenga a mirar, que bordee los obstáculos, etc.).
Avisar
Llamar inmediatamente al 112. Es el teléfono único en toda Europa para emergencias. Además, está operativo desde un móvil sin desbloquear el PIN o sin cobertura. Una vez establecido el contacto con los servicios de emergencia, dar todos los datos posibles: ubicación, tipo de accidente, número de accidentados, estado en el que se encuentran, etc.
Con estos datos y lo que nos pregunten, elegirán el protocolo de actuación y medios más adecuados (aviso a la Guardia Civil, ambulancias, helicópteros medicalizados, etc). Dar nuestros datos y teléfono por si necesitan volver a contactar con nosotros y esperar siempre a que nos digan que podemos colgar el teléfono cuando hayan recabado toda la información. Tras ello, podemos pasar a la tercera fase.
Socorrer
Socorrer es una de las partes más complicadas. Si no tenemos conocimientos de medicina, lo mejor es hacer lo mínimo ya que podemos empeorar el estado del accidentado. En la mayoría de los casos, un NO es la respuesta. No moverlo. No quitarle el casco. No quitarle ni la ropa ni los guantes, como mucho en caso de mucho calor abrirle la cremallera de la chaqueta o en caso de frío, abrigarlo con otra chaqueta o una manta. O si está lloviendo intentar protegerlo del agua.
Si está consciente, no dejemos que desvíe su atención o intente moverse a no ser que tengamos muy claro que puede hacerlo. Para ello podemos pedirle que vaya moviendo de una en una sus extremidades. Primero los brazos y luego las piernas. Si lo puede hacer, pedirle que se incorpore por sus propios medios para luego, y si vemos que puede, ayudarlo a sentarse.
Que no se ponga de pie inmediatamente. No es extraño que con el accidente, sus facultades estén mermadas con lo que ni su equilibrio ni orientación es el correcto. Tras unos minutos de pie puede incorporarse completamente para, al menos, llevarlo a una ubicación segura donde esperaremos a los sanitarios.
Es mejor esperar a la ambulancia si la hemos avisado que trasladarnos en un vehículo particular. Ellos tienen más conocimientos para ver en qué estado se encuentra y trasladarlo en caso de ser necesario al hospital en mejores condiciones. Si tiene alguna extremidad rota o lesiones, hablemos con él, intentemos tranquilizarlo y que no se mueva ni preocupe. Mejor mentirle diciéndole que no tiene nada grave y que permanezca relajado.
Por último, cuando llegue la ambulancia y la Guardia Civil, prestar toda nuestra colaboración y facilitarle todos los datos que tengamos. Desde si conocemos o no al accidentado hasta lo que ha ocurrido o lo que hemos hecho.
Si hay más personas implicadas o ha sido otra persona la que ha sufrido el accidente, debemos ayudarla, pero sin moverla, en muchas ocasiones por querer ayudar se puede hacer más daño. Si la persona está nerviosa es importante que se la tranquilice y se la contenga hasta que lleguen los servicios de emergencia. Lo primero que debemos hacer es realizar una evaluación general y tomarle el pulso.
La regla de oro de los accidentes en moto es No Quitar El Casco, jamás debemos retirar un casco ya que no sabemos la lesión que pueden tener en la cabeza. El siguiente paso es arropar al herido, bien con una manta térmica o con una chaqueta. Si tiene alguna herida abierta debemos taparla con una gasa limpia o estéril, realizando un poco de presión para intentar cortar la hemorragia. Es importante mantener la calma en todo momento y transmitir serenidad a las personas accidentadas.
RECUERDA: Proteger (a nosotros y al accidentado), Avisar (llamar al 112) y Socorrer (según nuestros conocimientos).

Infografía del Protocolo PAS.
¡Ponte el casco! Día Mundial en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico
Seguros de Motocicleta: Coberturas Esenciales
El seguro de Responsabilidad Civil, también conocido como seguro a terceros, es la póliza mínima obligatoria que toda moto debe tener. Es un seguro obligatorio por ley para cualquier vehículo, independientemente de su modelo, antigüedad o uso. No creas que es difícil que te pillen, ya que existe un fichero llamado FIVA (Fichero Informatizado de Vehículos Asegurados), que permite a la autoridad consultar en el momento si una moto tiene seguro o no.
El seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria cubre cualquier daño a terceros que podamos causar mientras conducimos nuestra moto. Hay una excepción: si causamos daños a un tercero que sea un familiar nuestro (con quien exista relación de parentesco hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, es decir hasta tío-sobrino, los primos ya son cuarto grado).
Sin embargo, hay una cobertura complementaria ofrecida por muchas aseguradoras: la Responsabilidad Civil Voluntaria. Es una cobertura complementaria y normalmente opcional que amplía los importes de indemnización de la Responsabilidad Civil Obligatoria. El seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria es el más básico que hay.
Es más barato, pero quizá no tenga la cobertura suficiente que te gustaría tener en tu póliza de seguro de moto. Puedes añadir lunas, robo, incendio, daños propios, seguro del conductor, asistencia, defensa jurídica y reclamación… todo lo que necesites.
Tipos de Coberturas
- Responsabilidad Civil Obligatoria: Cubre los daños a terceros.
- Responsabilidad Civil Voluntaria: Amplía los importes de indemnización.
- Coberturas Adicionales: Lunas, robo, incendio, daños propios, seguro del conductor, asistencia, defensa jurídica y reclamación.
Paquetes Opcionales
- Asistencia en Carretera: Asistencia a personas, remolcaje, ayuda técnica, rescate, falta de combustible, sustitución de rueda, etc.
- Protección del Conductor: Cubre al conductor en caso de fallecimiento o secuelas por accidente.
- Daños al Vehículo: Reparación de daños por sustracción ilegítima, incendio o accidente.
- Protección de Accesorios: Rotura de faros, daños al casco, accesorios de fábrica, gastos de ITV y gestoría, valoración plus del vehículo.
Apoyo a las Víctimas de Accidentes de Tráfico
En la Dirección General de Tráfico se trabaja día a día con el objetivo de prevenir y evitar los siniestros de tráfico. La respuesta ante los muertos y heridos y hacia sus familiares es insuficiente y en muchos casos inapropiada en relación a la pérdida de un ser querido o de la propia calidad de vida.
Además, conscientes del sufrimiento que padecen las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia viaria, es importante tener en cuenta un conjunto de pautas de atención psicológica, jurídica y social, con el fin de garantizar y fortalecer en todo momento, una atención integral, cuidados y respetuosa hacia ellas.
Desde la DGT colaboramos con asociaciones de víctimas que ofrecen información, orientación y apoyo a las personas afectadas por un accidente de tráfico.
El Atestado Policial
Siempre que se produzca un siniestro en el que se registren heridos o fallecidos, las fuerzas encargadas de la vigilancia del tráfico tienen la obligación de elaborar un documento (atestado) en el que se recojan todos los datos y circunstancias del accidente. La correcta y completa confección del mismo es muy importante.
Informes Médicos
El Centro Hospitalario en el que sea atendida la persona lesionada deberá facilitar, bien en Urgencias o si permanece hospitalizada, en el momento del alta, un informe médico en el que se indique el diagnóstico, el tratamiento recibido, el que debe seguir y el período de hospitalización. Si recibes tratamiento ambulatorio posterior también te será entregado un informe médico en el momento del alta, con el que podrás acreditar las lesiones sufridas y reclamar tus derechos, en su caso.
Ten en cuenta que en principio, la Seguridad Social no se hace cargo de los gastos sanitarios derivados de un accidente de tráfico, sino que debe asumirlos la aseguradora del responsable del accidente.
Declaración Amistosa de Accidente (DAA)
Es necesario rellenar el correspondiente parte Europeo de Accidentes o Declaración Amistosa de accidente (DAA), y enviarlo a la compañía de Seguros. Se deben indicar todos los datos de los vehículos y los daños causados, tanto a las personas como a los vehículos implicados, así como las circunstancias del accidente.
Prestaciones Sociales y Económicas
Es importante que los afectados por un accidente de tráfico (tanto las víctimas como sus familiares) sepan que tienen derecho a una serie de prestaciones sociales, económicas y de recursos públicos. Son los trabajadores sociales, los profesionales que te asesoran en este campo. Te indicarán y ayudarán, teniendo en cuenta su situación económica y familiar, a gestionar las prestaciones adecuadas a cada situación. La manera más sencilla de contactar con ellos es a través su Centro de Salud de Atención Primaria, previa petición de cita. En el caso de estar ingresado en un hospital, también puedes dirigirte a los trabajadores sociales de ese Centro.
Para informarse sobre las prestaciones de carácter económico (prestación por incapacidad temporal, pensiones por incapacidad, por discapacidad, por hijos, por viudedad, a favor de familiares…) también puedes dirigirte a los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social.
Ley de Dependencia
Cuando la víctima necesita de la atención de otra persona para realizar actividades básicas de la vida diaria, o requiere apoyo para tener una vida autónoma como consecuencia de una discapacidad física o intelectual derivada del accidente, puede acogerse a la ley de Dependencia (Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia).
Baremo de Indemnizaciones
Valorar los daños corporales ocasionados por un accidente de tráfico y establecer una indemnización de los daños y perjuicios sufridos es el objetivo del Sistema para la Valoración del Daño Corporal en Accidentes de Tráfico, lo que conocemos como Baremo, desarrollado por Ley 35/2015, de 22 de septiembre. En él se establecen unas reglas para la valoración y se establecen unas indemnizaciones por fallecimiento, secuelas y lesiones temporales, teniendo en cuenta determinadas condiciones particulares y edad, y se crean una serie de tablas para calcular la indemnización. En caso de desacuerdo con la valoración, se puede solicitar la realización de pruebas periciales al Instituto de Medicina Legal, en donde les realizarán una nueva valoración.
Apoyo Psicológico
Un accidente de tráfico es una vivencia tan traumática que siempre va a producir un impacto psicológico inicial. No debe confundirse las reacciones psicológicas normales, con síntomas de patología postraumática. Por ello, es importante un asesoramiento profesional que explique las sensaciones y sentimientos y proponga mecanismos para resolverlas eficazmente. Las aseguradoras tienen sus propios gabinetes psicológicos a los que se puede acudir. Asimismo, los gastos derivados de la atención psicológica están cubiertos por la compañía aseguradora.
Asesoramiento Jurídico
La resolución de los conflictos legales derivados de un accidente de circulación, ya sea por la vía penal, por la vía civil y en determinadas circunstancias en la Contencioso-Administrativa, o bien extrajudicialmente, es un proceso en el que es aconsejable la asistencia de un abogado para proteger y defender los derechos de las víctimas. El abogado te asesorará sobre la cantidad que debes reclamar por los daños sufridos, la procedencia de iniciar o no acciones judiciales, la viabilidad de interponer una denuncia contra la persona que consideres responsable del accidente, así como sobre todas aquellas cuestiones que puedan estar relacionadas con el supuesto concreto.
Asistencia Jurídica Gratuita
La Constitución reconoce a los ciudadanos sin recursos el acceso a la Justicia Gratuita que incluye disponer de un abogado y procurador, y la exención de los gastos derivados de un juicio (informes periciales, fianzas,…). Si es tu caso, deberás acudir al Servicio de Orientación Jurídica del Colegio de Abogados ya que son los encargados de orientar previamente a los solicitantes de asistencia jurídica gratuita, así como de informar sobre el cumplimiento de los requisitos necesarios para el reconocimiento de dicho derecho. También pueden acudir a las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Ministerio de Justicia, como servicio público y gratuito de información y asesoramiento, entre cuyas funciones, se encuentra la de prestar apoyo asistencial a las víctimas del delito. Dichas oficinas existen en todas las Comunidades Autónomas y en prácticamente todas las capitales de provincia. Ofrecen información, orientación y apoyo a las personas afectadas por un accidente de tráfico. En ellas puedes encontrar ayuda psicológica, a través de gabinetes especializados, también orientación legal y asesoramiento social y técnico.
Indemnizaciones
En aquellos casos en lo que nosotros no hayamos sido los causantes del accidente, podemos pedir una indemnización al seguro contrario. Éstos te harán una primera oferta de indemnización, pero para saber si es la que nos corresponde debemos saber el alcance real de nuestras lesiones y lo que nos puede afectar a nuestro día a día en un futuro, por lo que tendremos que esperar a estar recuperados totalmente o al menos, haber llegado a la estabilidad lesional. En este punto es importante contar con un abogado especializado en accidentes de tráfico que nos podrá guiar y aconsejar lo más recomendable en cada caso.
No sólo se puede pedir una indemnización por las secuelas físicas sino que también por las pérdidas materiales, tanto el arreglo de la moto como la ropa, el caso u otro material que lleváramos en el momento del accidente y que haya sufrido algún desperfecto. Otro elemento para tener en cuenta a la hora de calcular la indemnización es lo que se llama “lucro cesante” y es la pérdida de dinero que se ha tenido mientras que se ha estado sin trabajar debido a las lesiones del accidente.
La Guardia Civil, junto con otros servicios de emergencia, juega un papel crucial en la asistencia a víctimas de accidentes de motocicleta. Conocer los protocolos de actuación, tener un seguro adecuado y acceder al apoyo disponible son elementos clave para minimizar el impacto de estos trágicos eventos.
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