La Copa América, la competición deportiva internacional más antigua del mundo, siempre ha sido un crisol de innovación y vanguardia tecnológica en la vela. En su 37ª edición, celebrada en las aguas de Barcelona, un nuevo tipo de atleta ha tomado protagonismo: el cyclor. Estos deportistas, con piernas de acero y una capacidad de generar potencia asombrosa, han transformado la manera en que se impulsan estos sofisticados "Fórmula 1 del mar".
Pero, ¿quiénes son exactamente los cyclors? ¿Por qué su aparición es tan significativa? Y, sobre todo, ¿cómo están redefiniendo el panorama de la vela de alta competición?
Nuevo barco de la Copa América: AC75 | Salón Mundial de Vela - Diciembre de 2017
Del Grinder al Cyclor: Un Cambio de Paradigma Impulsado por la Potencia
Tradicionalmente, la fuerza bruta en la Copa América recaía en los grinders. Estos atletas, con una notable fuerza en el tren superior, accionaban উইঞ্চes (winches) manuales para controlar las velas. El trabajo era extenuante, requiriendo explosividad y resistencia para ejecutar maniobras rápidas y eficientes. Sin embargo, las reglas de la Copa América evolucionan, y con ellas, las demandas de rendimiento.
Las embarcaciones AC75, los monocascos de alta tecnología que protagonizan la actual edición, dependen en gran medida de sistemas hidráulicos para ajustar las velas, controlar los foils (alerones que permiten a la embarcación "volar" sobre el agua) y realizar otras funciones cruciales. La energía para alimentar estos sistemas debe ser generada por la tripulación. Aquí es donde entran en juego los cyclors.
La clave del cambio reside en la eficiencia biomecánica. Las piernas son capaces de generar mucha más potencia sostenida que los brazos. Al reemplazar los উইঞ্চes manuales con bicicletas estáticas integradas en el casco, los equipos pueden aprovechar la formidable fuerza del tren inferior de atletas especializados. Este cambio no es trivial; representa una optimización radical de la producción de energía a bordo.
Los barcos que compiten en la Copa América (y en cualquier regata de veleros) no tienen motor, ya que se pueden impulsar únicamente con la fuerza del viento. Tal es la importancia de generar esta energía que desde hace décadas existe una figura específica a bordo: la de los grinders, que se dedican a hacer girar el coffee o molinillo para generar la energía. Sin embargo, en la Copa América de 2017 una genialidad del New Zealand cambiaría este concepto de forma radical.
En la edición de 2021 se prohibió este recurso, pero para la edición de Barcelona de 2024 se ha vuelto a permitir, con lo que todos los equipos ya han anunciado que van a apostar por el retorno a los ciclistas. "El cambio en la regla impulsó la decisión", reconoce Terry Hutchinson, líder del American Magic. "Las tripulaciones se redujeron de once a ocho, pero no cambiaron la cantidad de energía que se usaba en el barco. No es lo mismo cuatro tipos usando los brazos que usando las piernas, así que el cambio de regla lo hizo muy fácil. A partir de ahí hemos tenido que trabajar en afinar a los atletas y encontrarlos".
La energía que generan los ciclistas se usa, principalmente, para subir y bajar los foils sobre los que se sustenta el barco para volar sobre el agua. Los requerimientos que deben tener estos ciclistas son prácticamente de campeón de Tour del Francia.
En su oferta de trabajo, el American Magic pedía candidatos "que sean capaces de producir 450 vatios de potencia sostenida durante veinte minutos". Una regata de Copa América dura entre 20 y 30 minutos, de ahí esa exigencia.
El New Zealand, por ejemplo, ya ha hecho públicos sus primeros fichajes, en el que además de ciclistas tienen a campeones de remo, algo lógico dada la enorme potencia que también son capaces de generar estos especialistas. Hay uno que repite de la edición de 2017, Simon van Velthooven, que fue bronce olímpico en 2012 en keirin.

El Perfil del Cyclor: Atletas de Resistencia y Potencia Explosiva
El cyclor ideal no es un marinero tradicional, sino un atleta de alto rendimiento proveniente de disciplinas como el ciclismo de pista, el remo o incluso el atletismo de fondo. Se buscan individuos con una excepcional capacidad de generar y mantener una alta potencia durante periodos prolongados, además de la capacidad de realizar picos de esfuerzo explosivos.
Los datos hablan por sí solos. Un cyclor de élite puede generar una potencia media de 450 vatios durante 20 minutos, alcanzar los 580 vatios durante 8 minutos y realizar sprints de 30 segundos superando los 1100 vatios. Estas cifras son comparables a las de ciclistas profesionales de primer nivel, lo que subraya la altísima exigencia física de este rol.
Equipos como INEOS Britannia han reclutado a atletas con experiencia olímpica y campeonatos mundiales en sus respectivas disciplinas, reconociendo el valor de la potencia bruta combinada con la disciplina y el entrenamiento riguroso. Nombres como los de los remeros convertidos en cyclors son cada vez más comunes en las listas de tripulación. Incluso ciclistas profesionales, aunque no tan habituales como se podría pensar inicialmente, aportan su experiencia en la generación eficiente de potencia.
Franco Noti (Berna, Suiza, 27 años) era ayer un corredor de media distancia; hoy es regatista; y mañana quiere correr el Tour de Francia. Sin experiencia en el ámbito del ciclismo, cambió de un día para otro el atletismo por la vela y el pasado mes de enero se convirtió en nuevo cyclor del Alinghi Red Bull Racing (Suiza). Su misión es este lunes, en la tercera jornada de las semifinales de la Louis Vuitton Cup, pedalear durante la regata contra el Ineos Britannia (Reino Unido) para generar potencia y activar los dispositivos que garantizan la aerodinámica del barco.
Corredor de media distancia, habitual de los podios en campeonatos nacionales, la gran ilusión de Noti era participar en París 2024. Estaba convencido de que tenía potencial para competir en unos Juegos, pero los problemas físicos limitaron su crecimiento. A la octava lesión en el pie, lo dejó. Frustrado, en enero de 2023 se fue a Girona porque sabía que la ciudad se había convertido en un avispero de ciclistas. Quería probar qué tal se le daban los pedales. Se sentía un superdotado que nunca había podido alcanzar su cénit físico.
Un día alquiló una bici y empezó a hacer kilómetros. Salió de la capital gerundense a las seis y media de la mañana y se plantó a Barcelona a las diez. No fue suficiente. Y siguió. Tarragona, Tortosa, Vinaròs, Valencia, Alzira. Hasta Alicante. Del tirón, sin dormir y parando en las gasolineras para comprar comida. A las 29 horas y tras 605 kilómetros, descansó. “Había perdido toda esperanza con el atletismo y necesitaba un desafío. Disfruté mucho de aquello y empecé a entrenar para ponerme de nuevo a prueba”, explica.
Sus valores empezaron a mejorar y se inscribió en algunas carreras. Iba sin equipo y, explica, con una bici Colnago antigua. Sin freno de discos y con los cables del freno a la vista. “Me miraban y se reían de mí por no tener las piernas depiladas”, recuerda. Pero cuando la carretera se empinaba, pocos le seguían. “Me empezó a ir bien y gané algunas carreras sin apenas haber entrenado. Sentí que tenía potencial”, añade.
Empezó a dedicar entre 15 y 20 horas a las semanas, sus registros crecieron y su vida cambió. Le llamaron desde el Bora Hansgrohe [el actual Red Bull Bora, donde corre Primoz Roglic, reciente ganador de La Vuelta] y el Alinghi Red Bull Racing. “Fui a Salzburg (Austria) hace un año para hacer pruebas para el Bora, pero me pidieron más tiempo”, explica. “Tenía 26 años y me decidí por el Alinghi porque no podía esperar más. Vieron mis vatios y me ofrecieron el puesto”, añade el joven.
El Impacto de los Cyclors en la Dinámica de la Regata
La introducción de los cyclors ha tenido un impacto profundo en la dinámica de las regatas de la Copa América. Su capacidad para generar energía de manera constante y eficiente permite a los trimmers (los encargados de ajustar las velas) realizar cambios rápidos y precisos, optimizando el rendimiento de la embarcación en tiempo real.
Las maniobras críticas como las viradas (tacks) y las trasluchadas (jibes) requieren una inyección de potencia hidráulica significativa para ajustar las velas y los foils rápidamente. Un equipo con cyclors bien entrenados puede ejecutar estas maniobras de forma más fluida y eficiente, minimizando la pérdida de velocidad y ganando valiosos segundos. En una competición donde cada segundo cuenta, la ventaja que aportan los cyclors puede ser decisiva.
Como se menciona en uno de los artículos de Sailing World, los cyclors se han convertido en los "héroes de la clase trabajadora" de esta Copa, impulsando el sistema hidráulico que los trimmers utilizan para dar forma a las velas. Su labor, aunque a menudo oculta dentro del casco, es fundamental para el éxito del equipo.

INEOS Britannia: Un Ejemplo del Auge del Cyclor
El equipo INEOS Britannia ha sido uno de los más activos en la promoción y la integración de los cyclors en su estrategia. Sus vídeos "INside Britannia" ofrecen una visión fascinante del entrenamiento y el papel crucial de estos atletas. Han dedicado recursos significativos a reclutar y entrenar a un equipo de cyclors de élite, conscientes de la ventaja competitiva que pueden proporcionar.
Sus publicaciones en redes sociales y artículos en su sitio web destacan la importancia de la potencia hidráulica para alcanzar el máximo rendimiento del AC75 Britannia. Han explicado cómo el trabajo de los cyclors permite trimar las velas de manera efectiva, una función vital para la velocidad y la maniobrabilidad de la embarcación.
El equipo ha incluso compartido historias de sus cyclors novatos, individuos que, aunque no tenían experiencia previa en la vela, han aportado su excepcional capacidad física al equipo. Esto subraya cómo el perfil del atleta de la Copa América está evolucionando, abriendo puertas a talentos de otras disciplinas.
Más Allá de la Potencia Bruta: Coordinación y Estrategia
Si bien la capacidad de generar potencia es fundamental, el rol del cyclor va más allá de simplemente pedalear. La coordinación con el resto de la tripulación es esencial. Los cyclors deben ser capaces de anticipar las demandas de potencia y sincronizar sus esfuerzos con las maniobras de la embarcación.
La comunicación dentro del equipo es crucial. Los cyclors reciben indicaciones sobre cuándo y cuánta potencia generar, adaptándose a las condiciones del viento, las tácticas de la regata y las decisiones del timonel y los trimmers. Este nivel de coordinación requiere un entrenamiento exhaustivo y una comprensión profunda de la dinámica de la navegación a alta velocidad.
El Regreso Triunfal de los Cyclors: Un Breve Contexto Histórico
Es importante señalar que los cyclors no son un invento completamente nuevo en la Copa América. Hicieron su primera aparición en la 35ª edición, celebrada en Bermudas en 2017. Sin embargo, tras un breve paréntesis, han regresado con fuerza para la actual edición en Barcelona.
Este retorno se debe en gran medida a las reglas específicas de la 37ª Copa América, que favorecen la generación de energía humana para alimentar los sistemas hidráulicos. La experiencia adquirida en 2017 ha permitido a los equipos refinar sus estrategias de reclutamiento, entrenamiento e integración de los cyclors, llevándolos a un nuevo nivel de rendimiento.
Implicaciones Tecnológicas y el Espectáculo de la Innovación
La adopción generalizada de los cyclors ha impulsado la innovación en el diseño de las bicicletas estáticas integradas en los AC75. Estas máquinas de alta tecnología están diseñadas para maximizar la transferencia de potencia, minimizar la fricción y soportar las exigentes condiciones a bordo de una embarcación que se desplaza a velocidades impresionantes.
La colaboración entre equipos de vela y marcas de ciclismo como Campagnolo y SRAM, mencionada en el artículo de Brujula Bike, subraya la creciente intersección entre estos dos mundos deportivos. Esta sinergia impulsa el desarrollo de nuevas tecnologías y materiales que benefician a ambas disciplinas.
Desde el punto de vista del espectador, la presencia de los cyclors añade un nuevo elemento fascinante a la Copa América. Aunque su trabajo se realiza principalmente dentro del casco, la comprensión de su rol crucial y el esfuerzo físico extremo que realizan aumenta el aprecio por el atletismo y la tecnología que convergen en esta competición.
Entrenamiento y Preparación de los Cyclors
Para poder cumplir con su misión, estos atletas entrenan entre dos y tres veces al día y entre cuatro y seis días a la semana en función de la necesidad de cada fase. “Entrenamos a los atletas para poder rendir en ambientes exigentes, caóticos y desordenados como son las regatas. La carga de trabajo no es la misma en una regata con poco viento que en un día de alta intensidad con más viento y número de maniobras”, afirma Twentyman.
Normalmente, de media, en cada regata, los cuatro ciclistas de cada equipo llegan a producir unos 2000 vatios de potencia, pero curiosamente, su producción no es lineal. A diferencia de las bicicletas normales, en las bicicletas de los AC75, no existe ‘momentum’.
“La cadencia y resistencia vienen determinadas por las maniobras. De algún modo, se va demandando la energía a medida que es necesaria, por lo que hay periodos puntuales de altísima demanda donde los cyclors deben ser capaces de pedalear al máximo y producir picos altos de vatios que se alternan con periodos cortos, de unos 30 segundos de ‘descanso’”, explica Twentyman. De algún modo, es como si las bicicletas de spinning estuvieran teledirigidas y alguien determinara a distancia lo rápido o fuerte que hay que pedalear.
Además, otro detalle que hay que tener en cuenta, es que este grupo de atletas, se ve sometido a esfuerzos físicos en pequeños espacios en los que la temperatura llega a subir bastante. “No es lo mismo pedalear en carretera que metido en un pequeño cubículo, inestable en el que están expuestos a las condiciones climáticas y al vaivén del barco provocado por la velocidad y las maniobras.
| Métrica | Valor |
|---|---|
| Potencia media sostenida (20 minutos) | 450 vatios |
| Potencia sostenida (8 minutos) | 580 vatios |
| Sprint (30 segundos) | >1100 vatios |