El ciclismo ofrece numerosos beneficios, desde la mejora de la salud personal hasta la contribución a un medio ambiente más limpio. Sin embargo, la convivencia con vehículos a motor en las vías urbanas y carreteras implica riesgos que no deben ser ignorados. Para minimizar estos riesgos, es fundamental conocer las causas más comunes de accidentes y cómo prevenirlos.

La integración de las bicicletas en el tráfico aún no está completamente resuelta, y el riesgo de accidentes persiste. La mayor causa de accidentes ciclistas en las vías urbanas y carreteras son los impactos y alcances por vehículos a motor, es decir, los atropellos, y también es muy frecuente el impacto contra las puertas de los vehículos que se abren al paso de los ciclistas.
Accidentes Más Comunes en Ciclismo
- Atropello fronto-lateral: Es el accidente de atropello a ciclistas más común. El vehículo impacta con el ciclista con la parte fronto-lateral al girar en la calzada o en cruces de vías convencionales con un carril bici, donde tiene preferencia el ciclista. Se produce cuando el ciclista circula en paralelo con el vehículo, normalmente a la derecha, aunque no siempre, y el conductor gira sin percatarse de su presencia, bien porque se sitúa en el ángulo muerto o punto ciego del espejo retrovisor, o porque el conductor hace la maniobra sin las precauciones debidas o por desconocimiento de las vías por las que circula.
- Colisión lateral: La colisión lateral se produce cuando uno de los dos vehículos no respeta la preferencia de paso del otro en los cruces o incluso en semáforos. Lo más habitual es que se deba a la falta de visibilidad en el cruce, a descuidos del conductor o a conductas imprudentes de uno de los dos.
- Glorietas: Destacamos las glorietas con un apartado propio por la gran siniestralidad ciclista que se concentra en estas infraestructuras, en las que se dan los dos tipos de impactos citados hasta ahora. La principal dificultad radica en la confusión sobre la prioridad de paso, así como en la velocidad a la que los vehículos suelen ingresar y salir de la glorieta.
- Falta de distancia en adelantamientos: Es otro de los accidentes ciclistas más frecuentes tanto en ciudad como en carretera, normalmente debido a que los vehículos no respetan la distancia mínima de 1,5 metros para adelantar a los ciclistas. Si no se respeta la distancia mínima en el adelantamiento a una bicicleta, un bache, un golpe de viento o cualquier otra circunstancia que modifique la trayectoria del ciclista, puede provocar el impacto.
- Apertura de puertas de vehículos estacionados: Este accidente de bici se produce cuando los ciclistas circulan próximos a los coches aparcados y el conductor o los pasajeros abren repentinamente las puertas del vehículo. También puede ocurrir con coches que aparcan junto a carriles bici sin respetar la distancia de seguridad que siempre hay para evitar estos incidentes, provocando el impacto con el ciclista que circula por el carril.
- Colisión por alcance: La colisión por alcance en el mismo sentido de la marcha, es el accidente más frecuente que sufren los ciclistas en las carreteras interurbanas y el que tiene consecuencias más letales. Y, aunque parezca extraño, se da con mucha frecuencia en vías convencionales rectas e intersecciones. En vías urbanas tiene poca incidencia.
- Accidentes de la bici contra un coche: Con menos frecuencia que los citados hasta ahora, también hay accidentes de la bici contra un coche. Los ciclistas también tenemos que respetar las normas de seguridad vial e ir siempre muy atentos.
En las vías urbanas, sobre todo en las grandes ciudades, donde la densidad del tráfico y la presencia de ciclistas es mucho mayor. Y, por razones evidentes, donde las calzadas son compartidas o los carriles bici no están segregados. Pero, aunque el porcentaje de los siniestros en carretera es mucho menor, en las vías interurbanas se concentran los accidentes más graves y el mayor número de fallecimientos de ciclistas. Durante los fines de semana de todo el año, por la misma razón, ocurren más siniestros que los días de diario.
Factores que Aumentan el Peligro
¿Qué factores aumentan el peligro para los ciclistas? Pues los relativos a aspectos como la visibilidad, los hábitos de conducción o el cumplimiento de la normativa.
- Visibilidad: Para evitar accidentes, lo primero que hay que conseguir es que el resto de los usuarios de las vías nos vean; sobre todo, los conductores de vehículos a motor. Y, para ello, tenemos que usar correctamente luces, catadióptricos y elementos reflectantes. Una prenda reflectante cuando circulemos por vías interurbanas. En vías urbanas no es obligatorio, salvo que la normativa del municipio sea más estricta, pero es muy recomendable en vías de tráfico compartidas. Y, aunque no son obligatorios, también recomienda los elementos reflectantes amarillos en ruedas y pedales.
- Conciencia del entorno: También es muy importante que controles el tráfico que te rodea, para saber qué están haciendo el resto de los vehículos. Los espejos retrovisores son muy útiles para circular por ciudad y carretera. Te permitirán hacer tus propias maniobras con seguridad y evitar potenciales situaciones de riesgo con otros vehículos.
- Cumplimiento de las normas de circulación: La bicicleta es un vehículo más y, por nuestra propia seguridad y para que nos respeten los conductores y el resto de usuarios de las vías, los ciclistas tenemos que cumplir también las normas de circulación en su integridad y especialmente la normativa vial para ciclistas.

Consejos Adicionales para la Seguridad en Bicicleta
- Uso de carriles bici: Siempre que sean viables, intenta utilizar carriles bici o aceras bici, especialmente si están segregados de la calzada. Aunque la realidad es que no siempre se pueden utilizar. En muchas ocasiones, son impracticables, sobre todo, para bicis de carretera, o son utilizados por peatones, haciendo inseguro su uso.
- Circulación en vías interurbanas: En vías interurbanas, los ciclistas estamos obligados a circular por el arcén, siempre que sea practicable. Y, si tenemos que ocupar la calzada, siempre lo más cerca de la derecha posible. Podemos circular en paralelo, en filas de dos ciclistas, salvo cuando no haya visibilidad (curvas, niebla, etc..) o cuando entorpezcamos gravemente la circulación. En autovías, podemos circular, si no hay señal de prohibición expresa, pero siempre por el arcén.
- Posicionamiento en la calzada: Conduce por el centro del carril y siempre por el que se encuentre más a la derecha. Si circulamos muy cerca de los vehículos aparcados, nos exponemos al riesgo de las puertas que se abren de repente o los coches que inician la marcha sin vernos. Evita circular en medio de dos carriles, pues es la ubicación más peligrosa para un ciclista.
- Rotondas: En rotondas, tanto urbanas como interurbanas, circula como el resto de los vehículos, ocupando completamente el carril que corresponda, para evitar adelantamientos indebidos y ser más visible para los que se incorporan. Extrema las precauciones, pues son un punto negro para los ciclistas con una alto índice de siniestralidad. Te recomendamos que intentes establecer contacto visual con los conductores que se van a incorporar mirándoles a los ojos. Si ves que no te miran, piensa que pueden no haberte visto, aunque parezca difícil. Y, si no ves con claridad que está frenando, frena tú si hace falta. Si circuláis en grupo, cuando el primer ciclista se ha incorporado a la rotonda, el grupo entero tiene prioridad ante vehículos que lleguen en ese momento, como si fuera un solo vehículo.
- Señalización de maniobras: Tenemos que evitar zigzagueos y maniobras bruscas que puedan sorprender a los conductores y, para avisar de nuestras maniobras, utilizaremos las señales manuales que recogen las normas de circulación y que son reconocidas internacionalmente. El brazo extendido indica un giro o inicio de la marcha en esa dirección. El brazo en ángulo recto, con la mano hacia arriba, indica un giro en la dirección opuesta.
- Ángulos muertos: Hay zonas que no son visibles en los espejos retrovisores, sobre todo en vehículos grandes, como furgonetas, camiones o autobuses. El conductor no nos ve en esa ubicación y tenemos que permanecer en ella el menor tiempo posible.
- Priorizar la seguridad: Ante un posible accidente, extrema las precauciones, incluso renunciando a tus derechos o preferencias de paso. Como dijimos en el caso de las glorietas, siempre es mejor renunciar a tu preferencia de paso que sufrir un accidente.
Lesiones Comunes en Ciclistas Accidentados
¿Qué lesiones son las de mayor importancia en los ciclistas accidentados? Sin duda, las lesiones de espalda, cuello y cabeza. Por tanto, todas las medidas de protección para estas partes del cuerpo serán una garantía de seguridad y han de ser coherentes con los riesgos que corramos.

Lesiones en la Mano y Muñeca
Las personas que practican el ciclismo (ciclistas y triatletas) frecuentemente presentan lesiones del miembro superior muy distintas a la de otros deportes donde predominan lesiones como epicondilitis, tendinopatía del manguito de los rotadores u otros.
- Síndrome del Túnel Carpiano: Aparece como consecuencia de la compresión del nervio mediano. Incluso puede aparecer como consecuencia de pequeños microtraumatismos al mismo nivel con inflamación periférica e irritación nerviosa. Como consecuencia, la sintomatología que aparece es la de una alteración de la actividad motriz fina, hipoestesia y parestesia (dedos dormidos) del pulgar, índice, medio y la mitad del anular.
- Compresión del Nervio Cubital (Canal de Guyon): En este caso el nervio afectado es la rama motora del nervio cubital. El mecanismo suele ser igual que en el caso del Síndrome del Túnel Carpiano, microtraumatismos o compresión continua a nivel del Canal de Guyon con irritación nerviosa. Esta compresión del nervio cubital, se produce cuando la disposición de la mano es en la parte alta del manillar con extensión máxima del carpo. La sintomatología que aparece es igualmente hipoestesia y parestesias, incluso con pérdida de fuerza del quinto y cuarto dedo.
- Tendinitis de Quervain: La tendinitis de Quervain es la inflamación del abductor largo y del extensor corto del pulgar, a nivel de la apófisis estiloides del radio. Habitualmente surge como consecuencia del apoyo de la muñeca en el manillar con una desviación cubital. Por esta alteración de la posición a nivel del manillar se produce una angulación de los tendones anteriormente citados. Aparece dolor intenso a nivel de la estiloides radial.
- Tendinitis de los extensores radiales: Esta lesión surge en aquellos ciclistas o triatletas, que entrenan o compiten en larga distancia y cuya superficie de la carretera es irregular, adoquinado o pavés. Se produce habitualmente un dolor continuo en los movimientos de flexo-extensión de la muñeca, incluso en ocasiones se oye una ligera crepitación. Cuando se cronifica la lesión cronifica la lesienta en ocasiones se oye una ligera crepitacixo-extensia de los extensores radiales. En ocasiones, es preciso realizar alguna prueba de imagen diagnostica para valorar el grado de la lesión.
Prevención y Tratamiento
En este tipo de lesiones el mejor tratamiento será la prevención. No hay duda que un estudio biomecánico donde se ajusten nuestras medidas antropométricas a la bici, será la mejor medida que podamos hacer. Incluso es recomendable que pudiéramos hacer este estudio antes de comprar una bici para elegir no sólo por los colores, la marca o por el diseño, si no que la podamos elegir por ser la marca y modelo que mejor se adapta a nuestra antropometría. En algunas ocasiones será necesario cambiar las rutas de entrenamientos con otro tipo de asfalto, más regular.
Una vez realizados los cambios pertinentes en la bici, habrá que pasar una fase de adaptación hasta encontrarnos cómodos. Por otro lado, si aparece la lesión desde el punto de vista de la medicina convencional se usarán los tan cuestionados AINES (antiinflamatorios no esteroideos) e incluso infiltraciones de corticoides. Acudir de forma temprana al fisioterapeuta asegurará una rápida curación al utilizar técnicas como ultrasonidos, masaje Cyriax, punción seca, kinesiotaping,… En los últimos años la Diatermia (radiofrecuencia) se ha posicionado como tratamiento de elección junto con el trabajo manual del fisioterapeuta.
Como alternativa a los AINES podemos utilizar suplementos de vitaminas del grupo B y también Magnesio, ya que estos, disminuyen la irritación de nerviosa, y actúan también como relajantes musculares. Además, podemos usar suplementos antiinflamatorios naturales como Cúrcuma (por ejemplo Green Flex). La utilización de una crema antiinflamatoria a base de CBD junto con otros componentes activos como árnica, (CBD-Cream) ayudará a una recuperación más temprana.
Como conclusión ante un dolor en el deporte y además como recomendación, es que acudas siempre a un médico para su valoración y tratamiento adecuado. Las lesiones comienzan por un poco cosa y va poco a poco aumentando ya que no siempre dejamos de entrenar.
Qué Hacer Después de un Accidente
Es conveniente saber cómo actuar ante un accidente en bici. Después de recibir la atención médica necesaria, lo siguiente es cursar la denuncia y ponerte en contacto con tu compañía de seguros o con un abogado especializado. Una vez cursada la denuncia contra el conductor, se iniciarán los trámites legales que pueden desembocar en un acuerdo extrajudicial con la compañía de seguros o en el juicio, donde será el juez el que dictamine las responsabilidades y la cuantía de la indemnización, dependiendo del alcance de las lesiones y si hay secuelas permanentes.
Si somos nosotros los responsables del accidente, también estamos obligados a cubrir una indemnización y tendremos que responder por las responsabilidades administrativas o penales, según el daño causado. Por eso, aunque no es obligatorio, os recomendamos tener un seguro para vuestra actividad ciclista, que cubra los daños propios y, sobre todo, la responsabilidad civil.
Mantén el respeto al tráfico, pero no temas moverte en bici. Si observas las recomendaciones que te hemos dado, minimizarás el riesgo de accidentes y será seguro circular en bicicleta. Tienes que extremar las precauciones, no bajar nunca la guardia y mantener la atención en el resto de los vehículos en todo momento.