Fábrica Ducati en Bolonia: Historia de una Leyenda Italiana

Si piensas que Ducati es una marca de motocicletas de competición “de toda la vida”, te sorprenderá un poco si te digo que la primera motocicleta que construyó era realmente un ciclomotor de 50 cc, pero más te sorprenderá si te digo que la empresa Ducati empezó su andadura fabricando componentes para radios y otros artículos de consumo. Vamos revisar brevemente los hitos más importante de esta empresa desde su fundación.

Todas las instalaciones de Ducati son exactamente las mismas que cuando la marca empezó a gestarse hace casi un siglo, pero a principios del siglo XX Ducati era muy diferente a los que conocemos ahora, cuando fue fundada en 1926 como Società Scientifica Radio Brevetti Ducati por los hermanos Adriano, Bruno y Marcelo.

Imagen de la fábrica Ducati en sus inicios

Los Inicios: De la Radio a la Innovación

Cuando Adriano, Bruno y Marcello Cavalieri Ducati fundaron su "Società Scientifica Radio Brevetti Ducati" en Bolonia en julio de 1926, su edad total ni siquiera llegaba a los cincuenta años. Los tres hijos de Antonio Cavalieri Ducati, un ingeniero que triunfó a finales del siglo XIX, son los protagonistas del nacimiento de Ducati.

En 1922, Adriano Ducati, un estudiante de física de diecinueve años, dirigía una serie de experimentos sobre una nueva ciencia centrada en la transmisión por radio y sus aplicaciones prácticas. El inicio del siglo XX fue una época de grandes avances científicos y tecnológicos, uno de ellos fue la radiotransmisión, desarrollada por un boloñés ilustre: Gugliemo Marconi. Esto hizo que se desarrollara la industria electrónica en esta zona.

Los tres hermanos Ducati (Bruno, Adriano y Marcello) fundaron su empresa el 4 de julio de 1926 y el primer componente que fabricaron fue un condensador. Poco a fueron ampliando la producción de componentes, añadiendo tubos de vacío y condensadores variables.

La primera oficina central estaba en el centro de la ciudad, en Via Collegio di Spagna no. 9, aunque al poco tiempo la empresa se trasladó a Viale Guidotti 51, en las afueras del centro. El 7 de mayo de 1934, durante la “I Conferencia de técnicos de radio italianos” celebrada en Bolonia, Guglielmo Marconi visitó la “Società Scientifica Radio Brevetti Ducati” en su sede de Viale Guidotti 51: fue un día memorable para los hermanos Ducati.

Los negocios iban viento en popa, en 1935 se empezó la construcción de la nueva nave en Borgo Panigale, a las afueras de la ciudad, y acabó en 1939. La primera parte se construyó entre 1935 y 1939. El trabajo estaba distribuido entre los tres hermanos: el jefe del proyecto de la nueva nave era Bruno, Marcello era el responsable del personal y Adriano se encargaba de la producción y la parte científica.

Guglielmo Marconi visita Ducati en 1934

La Segunda Guerra Mundial y la Reconstrucción

En 1935, dado el rápido crecimiento de la empresa, se adquirió una parcela de 120.000 m2 en Borgo Panigale, en las afueras del noreste de Bolonia. La empresa fue utilizada como fábrica para los ejércitos alemán e italiano durante la Segunda Guerra Mundial, como muchas otras empresas de la época.

El día después del armisticio, el 9 de septiembre de 1943 a las 9 de la mañana, 20 tanques alemanes se detuvieron ante la planta de Ducati en Borgo Panigale mientras soldados con ametralladoras rodeaban la zona. Una tragedia aparentemente interminable estaba a punto de comenzar para los hermanos Ducati y su compañía. Por este motivo, las tropas alemanas ocuparon a la fuerza las fábricas de Ducati para que siguieran trabajando para ellos.

Allí mismo, ante una fábrica de 30.000m2 con 6.000 empleados y 4.000 máquinas, el Alto Mando alemán dio la orden de trasladar todo, hombres y máquinas por igual, a Alemania. Sin más ayuda que la valentía de sus trabajadores, por la noche los hermanos Ducati lograron trasladar muchas máquinas y parte de la materia prima a lugares secretos utilizando camiones, carruajes y de forma manual, poniendo en gran peligro sus propias vidas.

Esta ocupación convirtió a la fábrica en un objetivo muy importante para la aviación norteamericana, y el 12 de octubre de 1944 dio inicio la operación pancake, con la intenció de dejar a la fábrica como una tortita (panqueque). Por desgracia, durante la Segunda Guerra Mundial los aliados destruyeron toda las instalaciones de Ducati. Como ya dijimos, la fábrica quedó muy dañada, pero no fue totalmente destruida, y los hermanos Ducati se propusieron seguir con el negocio.

Los hermanos Ducati no perdieron la fe y ya a finales de 1945 la empresa fue reconstruida parcialmente, lo suficiente como para permitir, en marzo de 1946, empezar a fabricar el Cucciolo , el primer producto de motociclismo fabricado en Borgo Panigale.

Los intentos de reconstruir la empresa se vieron obstaculizados después de la guerra por graves problemas económicos: el 1 de diciembre de 1947, la “Società Scientifica Radio Brevetti Ducati” se declaró en quiebra. Hasta 1948, año en el que la empresa fue comprada por FIM (Fondo Industrie Meccaniche) e IMI (Istituto Mobiliare Italiano), Bruno Cavalieri Ducati ocupó el cargo de Director de Administración y Finanzas. Al no poder reflotar la empresa, Ducati pasó a participación estatal en 1948, si bien, los hermanos Ducati no se quedaron quietos.

Fábrica Ducati después de la guerra

El Nacimiento de una Leyenda del Motociclismo

Sin embargo, el mercado cambió en la posguerra, muy pocos consumidores estaban interesados en nuevos receptores de radio, cámaras fotográficas o reproductores de cine. La decisión fue fabricar pequeños motores de combustión para una Italia en crisis.

En 1946 salió el Cucciolo de Borgo Panigale; el primer motor fabricado por Ducati fue el antepasado de toda la producción que siguió. Fue presentado en la Feria de Milán en septiembre de 1946 y su potencia era suministrada a un rodillo que traccionaba a su vez a la rueda de la bicicleta. El nombre de este motor es Cucciolo (cachorro en italiano).

El Cucciolo fue un producto innovador para la industria de la motocicleta de la época: nadie antes había tenido la brillante idea de combinar una bicicleta y un motor. Estaba claro que las difíciles condiciones económicas de la posguerra habrían impedido que la mayoría de la gente pudiera pagar vehículos más caros, no solo por el precio sino también porque encontrar combustible era bastante difícil: de ahí la necesidad de garantizar un kilometraje muy alto.

Al ser un motor de 4 tiempos el consumo era verdaderamente reducido, en condiciones óptimas era de 1 litro de gasolina por cada 100 km. Esto solo podría lograrse con un motor pequeño de cuatro tiempos, adecuado para adaptarse a varios tipos de combustible gracias a una baja relación de compresión (en comparación con sus competidores, el Cucciolo era más potente y tenía un kilometraje increíble: 100 km con un litro de combustible).

Al principio Ducati sólo construía este motor con licencia y después construyó el ciclomotor completo del que fabricó 200.000 unidades. Sin embargo, la primera moto de Ducati no llegó hasta la Ducati 60 que vino a ser algo así como una evolución de la Cucciolo pero más moto, con un peso final de 44 kg.

En su inicio como fabricante de motocicletas, Ducati apostó por la competición para demostrar su valía. En 1948 una Cucciolo 48 cc de serie ganó su primera carrera en Milán. También obtuvo el récord de distancia al recorrer 4.600 km sin averías al participar, también en 1948, en una carrera en Gran Bretaña y cruzar media Europa al volver. Fue un éxito relativo de ventas, pues era el vehículo barato de comprar y mantener que Italia necesitaba en ese momento, pero las ventas fueron insuficientes para pagar las deudas y relanzar la empresa.

En 1949 aparece la Ducati 60, basada en el Cucciolo T3 y con 60 cc. Poco a poco se iba recuperando la economía en el país, por lo que lo lógico era construir motocicletas de más cilindrada. Ducati fue construyendo ese tipo de motocicletas, incluyendo un scooter de 4 tiempos, sin embargo, no conseguía progresar, pues surgían cada vez más competidores.

A mitad de los años 50, no sólo había que competir contra otras motocicletas, los automóviles utilitarios desplazaron las compras de motocicletas. En 1954 la empresa se escindió en dos: Ducati Meccanica, la que nos ocupa, y Ducati Elettrotecnica. El director de Ducati Meccanica durante estos años fue Giuseppe Montano.

Este joven ingeniero era Fabio Taglioni, quizás la persona más influyente en la marca desde su creación, años después fue conocido como el Dr. Después de seis meses de trabajo sin sueldo, Taglioni creó la verdadera primera Ducati de carreras, la Gran Sport de 100 cc. Es conocida como Marianna, con ella Ducati ganaría el Motogiro d’Italia y el rally Milán-Taranto de 1955 a 1957.

Como la empresa seguía en crisis, se dejó de participar en competición de manera oficial para centrar los recursos en sectores más rentables, sobre todo en la exportación. Aparece en 1962 la Mach 1, primera moto de carretera de 250 cc en pasar de 160 km/h. También se crea para el mercado de Estados Unidos la Scrambler 250 en 1962. En principio fue un encargo de una moto para dirt tracks por parte del importador estadounidense Joe Berliner, años más tarde también se vendería en Italia.

Durante esos años aparecieron las motocicletas japonesas en escena y ya no sólo eran baratas, poco a poco iban siendo, además, fiables y con tecnología avanzada. Esto sirvió de revulsivo a la industria europea para adaptarse a la nueva competencia. La reacción de Ducati fue salir hacia adelante: vuelve a la competición y fabrica motocicletas de alta cilindrada, ya quedan muy atrás los primeros modelos básicos para movilizar a un país en la postguerra.

Por fin aparece la distribución desmodrónica en un modelo de serie, fue en 1968 en la Mark 3 Desmo 250 y 350 cc. También se desarrolla un motor de 500 cc en L, formado por la unión de dos cilindros a 90º, con uno de ellos casi vertical y el otro hacia adelante. Según Taglioni, esta configuración permite el equilibrio de las inercias. El aspecto de esta motocicleta ya es, para nosotros, la clásica de una Ducati.

La vuelta a la competición empezó en 1972 en las 200 Millas de Imola con una 750 bicilíndrica desmodrónica. Pese a obtener buenos resultados en competición y dar una mejor imagen de marca, la nueva dirección decidió prescindir de la competición otra vez. La empresa se centra en las motos de calle.

Durante esos años, se produjo la 750 SS, que luego tuvo versión desmodrónica. Con la nueva dirección se entra de nuevo en las carreras. El hecho de haber ganado con 38 años, después de no competir en motociclismo durante 11, hizo ver que sus modificaciones hacían a la Ducati 900 SS algo especial.

En 1979 se construyó la motocicleta que fue el inicio de todas las Ducati actuales, la Pantah 500 SL, que erogaba 50 CV y ofrecía una punta de 200 km/h. Desde entonces, motor en L con culata desmodrónica accionada por correa dentada y chasis tubular, son la firma de las Ducati. Este modelo participó en carreras, tanto de manera oficial como en equipos privados.

En el siguiente artículo, contaremos cómo Ducati forma parte del grupo Cagiva con el que llegarán los éxitos deportivos, aunque no comerciales.

Adriano Cavalieri Ducati se mudó a California, donde trabajó con Werner Von Braun en el programa espacial, que llevó al hombre a la luna en 1969. A su vez, Marcello Ducati inició un negocio en Milán para la producción de puertas automáticas.

En 1998 Bruno Cavalieri Ducati fue nombrado presidente honorario de Ducati Motor Holding S.p.A. Unos meses antes de morir, el 30 de marzo de 2001, idealmente escribió una carta a los ex empleados de Ducati desde la década de 1930, la verdadera edad de oro para la empresa con sede en Bolonia.

Una de las más prestigiosas marcas de motos empezó de una manera muy distinta ya que sus naves estaban dedicadas a la producción de radios, calculadoras o afeitadoras. En el periodo de posguerra los italianos necesitaban moverse, por lo que Ducati patentó el Cucciolo en 1946, un pequeño motor de combustión monocilíndrico de 48 cc obra de Aldo Farinelli que se montaba sobre cualquier bicicleta y la convertía en una moto.

Fue entonces cuando la pasión invadió a Ducati y empezaron a tontear con la velocidad. Pasión, libertad, competición... Ducati se embarcó en la fiebre de las motos como estilo de vida más allá de medios de desplazamiento y a mediados de siglo se aventuraron a EEUU donde nació la primera Ducati Scrambler 450 en 1962. A partir de ahí la historia de Ducati se vinculó a la competición y empezamos a babear entre la larga estirpe de motos de carreras.

Ducati 750 F1 y 750 Paso sentaron las bases de las posteriores 851 y 888, las motos que se forjaron una leyenda en el Campeonato del Mundo de Superbike con Raymond Roche, Doug Polen y Giancarlo Falappa antes de pasar el testigo a Carl Fogarty, Troy Corser y Troy Bayliss con la saga de bellísimas 916/996/998, culminando con la criticada 999 de Neil Hodgson que se llevó el título de 2003.

Junto a ella reposa la primera campeona de MotoGP, la Desmosedici con el dorsal 27 de Casey Stoner que consiguió el título en 2007. Entre tanta moto pata negra en las salas aledañas también hay otras maravillas dignas de admirar como la Ducati Desmosedici de calle con el número de bastidor 0001.

No pudimos evitar quitarnos el sombrero también ante la que para mí es sinónimo de una de las motos más bellas de la historia jamás fabricadas: la Ducati 916 Senna. Una moto exquisita que a su sinuosa figura añade la decoración en negro y gris con las llantas en naranja flúor.

Pero no nos quedamos sólo en el museo, también conocimos parte de las entrañas de donde nacen los sueños italianos. Para poner un poco de contexto, en 2016 las ventas globales de Ducati crecieron un 1,2% con respecto a 2015 con 54.809 unidades y en 2017 las ventas ascendieron hasta 55.871 unidades consolidando un crecimiento continuo durante los últimos ocho años. Estas cifras están muy, muy bien para Ducati.

La inyección de capital germano no ha desvirtuado la esencia de la firma italiana, buscando mantener su proceso de fabricación en un bello equilibrio entre vanguardia tecnológica y tradición humana.Con este punto de vista entre manos hay que reconocer que los números de Ducati no impresionan tanto, pero al mismo tiempo en esto reside parte de su encanto. Nada más entrar en la fábrica nos damos cuenta de que el clima próximo y familiar es una constante.

Nunca se ven cientos de empleados, el clima es profesional pero cordial y el factor humano es muy importante. En contra de lo que podrías pensar, las instalaciones de Ducati apenas están destinadas a la fabricación de los componentes. De hecho en Borgo Panigale sólo se fabrican dos elementos de cada motor: los cigüeñales y los árboles de distribución.

Actualmente existen tres líneas de producción en las instalaciones de Ducati: una para las Scrambler, Hypermotard, Supersport, una segunda para las Multistrada y Diavel y una tercera para la saga Panigale. Las líneas de motores se implementan más o menos de la misma forma en todos los casos, con estaciones móviles sobre las que los operarios van ensamblando las piezas de los propulsores que les llegan en unos carritos que otros empleados van cargando con todas las piezas necesarias para cada modelo.

Cuando los motores están completados los van apilando en palets específicos hasta que son reclamados para la elaboración de la moto final. Entre tanto nos advierten de una zona aledaña a donde estamos, que parece bastante grande y a la que no nos podemos ni acercar. Se trata del departamento de competición de Ducati donde trabajan en mejorar todas las motos de MotoGP y Superbike de la marca.

A medida que las motos van cobrando forma vemos que hay pintura de colores chillones sobre algunas partes como basculantes, tapas de motor o las horquillas. Todas las piezas que pueden ser dañadas durante la fabricación se protegen con placas de plástico protector que no se retiran hasta el final de la cadena.

Todas las Ducati tienen que pasar por un proceso estandarizado de revisión tanto de funcionamiento de motor en banco de potencia, como de electrónica, así como una exhaustiva revisión visual en una estación con luces especiales para detectar cualquier imperfección. Pero no, en ese momento las motos no están terminadas.

Desde Borgo Panigale no se mandan las motos a los concesionarios, de eso se encarga un operador logístico intermedio, pero lo más importante para ellos es que el cliente final sea el primero en sentarse en su moto así que el asiento no se incorpora hasta justo antes de la entrega.

A decir verdad, después de una visita de apenas una hora de duración, al salir y poner rumbo de vuelta al aeropuerto rodeando las instalaciones de Ducati te das cuenta de que desde el exterior hay muchos más metros cuadrados al margen de lo que nos han enseñado. Ahí, en la parte que no nos han querido mostrar es donde Ducati desarrolla sus nuevos modelos, trabaja en los prototipos del futuro y, sobre todo, afina sus motos de competición.

Museo Ducati: Un Recorrido por la Historia

Con motivo de la presentación del Ride 3 del que te trajimos el análisis esta misma semana, Milestone preparó el evento en un enclave tan especial como el Museo Ducati. El Museo Ducati es, sin duda, una de esas mecas del motociclismo que hay que visitar, sí o sí. En un edificio anexo a la factoría de Ducati, justo al lado de las oficinas, se encuentra el centro de visitantes de la marca italiana.

Por si algún día pasas por Bolonia y te apetece entrar a hacer una visita, el Museo Ducati está abierto todos los días excepto miércoles y domingo de 9:00 a 18:00 en invierno y con el mismo horario en horario de verano (del 8 de abril al 7 de octubre) que incluye también los domingos.

El recorrido narrativo final, basado en la exposición de una vasta colección de motocicletas de carreras colocadas a lo largo del perímetro del museo. Cada modelo narra una victoria y un piloto cuyo nombre quedará escrito para siempre en el Salón de la Fama Ducati.

El Museo Ducati narra los primeros veinte años de Borgo Panigale, de 1926 a 1946, cuando Antonio Cavalieri Ducati funda la Società Scientifica Radio Brevetti Ducati, especializada en tecnologías de radiocomunicación. Con la producción de componentes de motor y motocicletas comienza una era completamente nueva: la historia de las motocicletas de carretera.

Museo Ducati

Bolonia: Cuna de Arte, Cultura y Motor

La fábrica se inauguró en 1936, cuando la familia Ducati eligió Borgo Panigale para trasladar la producción del condensador Manens que, hasta entonces, se fabricaba inicialmente en el sótano de un edificio situado en Via Collegio di Spagna, en el centro de Bolonia, y más tarde en la villa propiedad de la familia Ducati, en Via Guidotti.

Ciudad de arte, cultura y comercio, Bolonia es también famosa por sus casi 40 km de pórticos en el centro de la ciudad, los más largos del mundo. Llamada también "La Docta" por su antigua Universidad, y "La Gorda" por su tradición gastronómica, la ciudad es también "Ciudad Creativa de la Música de la UNESCO" y presume de uno de los cascos históricos medievales más extensos y mejor conservados de Europa, rebosante de clubes, tabernas, teatros y tiendas.

Cuna de grandes artistas como Giorgio Morandi, Guido Reni, los Carracci, Guercino, Aspertini, su encanto también encantó en el pasado a numerosas personalidades ilustres, como Mozart, Carducci, Dante, Rossini o el Premio Nobel de Física Guglielmo Marconi. Bolonia sorprende a los viajeros en cualquier época del año, desde las vibraciones festivas del verano boloñés hasta el ambiente mágico de las luces navideñas.

Una primera mirada a la ciudad es desde la hermosa Piazza Maggiore, donde los palacios medievales contemplan una intensa vida pública y actividad económica. Combinan a la perfección con la modernidad, al tiempo que conservan su encanto antiguo. Por ejemplo, el Palazzo d'Accursio, sede de la administración municipal, alberga entre sus antiguos muros la Biblioteca multimedia Salaborsa, de estilo Art Nouveau, así como excavaciones arqueológicas romanas, visibles desde un moderno suelo de cristal.

Entre los símbolos de Bolonia destacan la Fuente de Neptuno, de Giambologna, y las torres medievales. En particular, las magníficas Dos Torres: La torre Asinelli (98 m) y su vecina "gemela" Garisenda (48 m, también mencionada en el Infierno de Dante). Alma Mater Studiorum es la universidad occidental más antigua. Su primera sede de prestigio fue el Archiginnasio, cuyas paredes están decoradas con los escudos de armas de los estudiantes. Aquí es posible visitar el Teatro Anatómico, donde antiguamente tenían lugar las clases prácticas de disección de cadáveres.

Paseando por las antiguas calles y los interminables pórticos, los canales son una sorpresa inesperada. Un rico patrimonio artístico se alberga en los numerosos museos y galerías, así como en la multitud de edificios religiosos. La región de Emilia Romaña es el resultado de la fusión de zonas diferentes pero complementarias.

Historia de la Ducati

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