Cuando Daniel Teklehaimanot se deslizaba por la rampa de salida, se convertía en mucho más que el corredor que abría oficialmente el Tour de Francia de 2015. Hizo historia, ya que su equipo, el MTN-Qhubeka, es la primera formación africana que corre el Tour.
En el autobús que llega a las salidas de cada etapa con los corredores, está escrito su lema: «La bicicleta te cambia la vida». No es una frase de márketing sentimental ni publicidad engañosa, sino la premisa que guía al equipo.
El equipo ciclista MTN-Qhubeka es un proyecto diferente al resto, cuyo lema #BicyclesChangeLives habla por sí solo. Es un equipo ciclista que lucha, además de por conseguir resultados en la carretera, por cambiar la situación que vive África.
El futuro del ciclismo profesional pasará, tarde o temprano, por África, pero hay algo más importante: el porvenir de muchos africanos, gracias a una simple bicicleta, también cambiará a mejor.

Bicicleta Qhubeka Buffalo, diseñada para las necesidades africanas.
Qhubeka: Progreso a través de las Bicicletas
Qhubeka significa en idioma Nguni “progresar”, “avanzar”, como hacen las aldeas que se benefician de la labor del equipo. Qhubeka es una fundación que se dedica a repartir bicicletas por África para facilitar la vida de la gente y, de paso, hacer soñar a los niños con llegar a ser ciclistas, como el equipo profesional que ahora corre el Tour y cuyos corredores se han convertido en sus ídolos.
La Fundación creada por Anthony Fitzhenry pretende contribuir al progreso de los poblados africanos movilizando a los niños con las bicicletas. La organización sin ánimo de lucro, Qhubeka, se sumó al proyecto en 2011 y desde entonces premia a las comunidades rurales que plantan árboles en su entorno entregándoles bicicletas.
Desde España ayudaron a un niño africano y lo que encontramos cambió todo
“Por cada 100 árboles plantados se les distribuye una bicicleta. Si una aldea ha conseguido plantar muchos árboles y ya ha obtenido suficientes bicis para su poblado se les otorgan vales para canjear por comida o por bienes de primera necesidad. No se les da por nada", precisa el ciclista español del MTN Qhubeka, Sergio Pardilla.
Además de para mejorar la vida en las aldeas, la estructura deportiva surgió de una reflexión: si los africanos son los mejores en atletismo en largas distancias, ¿por qué no había grandes ciclistas? La respuesta fue sencilla: no tenían bicis.
“Allí, en África, tener una bicicleta le cambia la vida a un niño que vive en una aldea alejada de todo. Con ella puede ir a la escuela. Y a su padre, también: si tiene un huerto, podrá desplazarse al mercado para vender lo que haya sacado», explica Alex Sans, el técnico catalán que dirige al equipo. «Para ir al trabajo a algunos les cuesta dos horas de caminata. Si tienen una bicicleta lo pueden hacer en media hora”.
“Está probado que con una bici el tiempo que gastan los niños en ir al colegio se reduce un 75%, su asistencia aumenta un 28% y su rendimiento académico un 59%”, detalla Wendy van Eyck, responsable de comunicación de la vertiente solidaria del equipo ciclista.
Impacto de las Bicicletas Qhubeka
Desde el año 2005 el proyecto Qhubeka ha distribuido más de 46.000 bicicletas en el continente africano con el fin de acortar los largos trayectos que los sudafricanos realizan a diario desde sus aldeas para ir a la escuela o al trabajo. En definitiva, para facilitar el acceso a la educación, la asistencia sanitaria, las tiendas y demás servicios de la comunidad.
Entre otras ventajas, con el uso de las bicicletas el tiempo empleado para llegar a la escuela se ve reducido en un 75 %, los médicos pueden visitar al doble de pacientes por día y las tasas de escolaridad se han elevado hasta un 18% de media.
El 85% de las bicicletas donadas son asignadas a los estudiantes y el 15% restante a los maestros y personas implicadas en la comunidad. En este sentido, destaca el alto compromiso con las niñas de las aldeas a las que se les entrega el 70% del total de bicicletas concedidas a los estudiantes con el fin de garantizar su seguridad y promover su empoderamiento en los poblados.
"Una niña tarda dos horas de media en ir caminando a la escuela. Con la bici llegan en 30 minutos por lo que evitan pasar por zonas peligrosas andando y esto les da seguridad", explica el director ciclista del equipo sudafricano.

Niños africanos con bicicletas Qhubeka.
Lacambra piensa que el aumento de la tasa de escolarización entre las niñas sudafricanas es muy importante para los poblados puesto que ayudará a promover un cambio para las futuras generaciones.
"Al acudir a las escuelas les otorgará una educación con la que educarán a sus hijos. Y la educación es la base que sostendrá el futuro del país. Es como una rueda que gira y que hará posible un cambio", precisa.
Características de las Bicicletas Qhubeka Buffalo
Las bicicletas Qhubeka Buffalo están construidas específicamente para las necesidades del terreno y de carga africanos. El diseño simple y robusto está pensado para superar las irregularidades del terreno y las largas distancias en las áreas rurales. Asimismo, las piezas de repuesto están disponibles a nivel local lo que garantiza una larga vida a la bicicleta.
"Mecánicamente son muy sencillas para que no sufran averías y todo el mundo puede darles uso. Son bicicletas muy sencillas para que no causen problemas y lo máximo que puede ocurrir es que haya un pinchazo o un problema en la cadena", precisa el ciclista Sergio Pardilla.
Qhubeka ha desarrollado un programa de entrenamiento mecánico para acompañar a la distribución de las bicicletas en las que se enseña a los lugareños técnicas básicas para el mantenimiento y reparación de las bicicletas.
La Fundación organiza a lo largo del año diferentes campus para entregar las bicicletas a los pequeños de los poblados en las que se les entrega un casco, un cable de bloqueo así como una pequeña herramienta.
El ciclista español Sergio Pardilla acudió a una de las aldeas rurales sudafricanas en las que se distribuyeron 600 bicicletas. Pardilla recuerda cómo los niños le enseñaron orgullosos la enorme superficie de árboles que habían plantado.
Pardilla explica que las aldeas no cuentan con luz eléctrica y dependen de la luz solar. "Por ello es tan importante ganar dos o tres horas a la vida", apunta.
| Beneficio | Impacto |
|---|---|
| Tiempo de traslado a la escuela | Reducción del 75% |
| Visitas médicas | Duplicación de pacientes atendidos por día |
| Tasas de escolaridad | Aumento del 18% en promedio |
El Equipo Ciclista MTN-Qhubeka: Un Sueño Africano en el Tour de Francia
La historia deportiva del equipo ciclista MTN-Qhubeka comenzó en 1997 con el objetivo de formar el primer conjunto africano que compitiese en el Tour de Francia. Decir que el Tour de Francia ha sido dominado por europeos es minimizar el brutal eurocentrismo de la carrera en sus 102 años de vida.
El sudafricano Douglas Ryder fundó el equipo en 2007 con el sueño ambicioso de convertir el continente africano en una cantera de ciclistas. Ryder fue capitán del equipo nacional sudafricano de ciclismo en los 90. Tras retirarse se puso a trabajar inmediatamente para armar una escuadra profesional.
Cinco de los nueve titulares de MTN-Qhubeka en el Tour son africanos, en consonancia con la regla autoimpuesta por Ryder de tener una mayoría de ciclistas procedentes de África. Para agregar el necesario poso a su equipo, Ryder reclutó a ciclistas experimentados como Edvald Boasson Hagen y Tyler Farrar.
Debut en la Vuelta a España
El equipo MTN-Qhubeka hizo su debut en una Gran Vuelta, un hito para la formación sudafricana, pero va más allá; su estreno en la Vuelta le convertirá en el primer equipo africano en disputar una Gran Vuelta.
Amparado por el significado del MTN-Qhubeka, el director deportivo Manel Lacambra abandonó el ciclismo femenino para enrolarse por primera vez en la competición profesional masculina. “Esto fue lo que me hizo hacer el cambio. Este proyecto es algo especial.
En su segundo año en la categoría Profesional Continental el MTN-Qhubeka, primer equipo UCI africano, debutará en una Gran Vuelta. Una situación que el seno del equipo vive con mucha ilusión.
Lacambra afirma que “tener un equipo competitivo pero hay que ser sinceros y humildes, hay equipos que están mucho mejor preparados que nosotros. Nos podemos defender bien en el sprint con Gerald Ciolek, que creo que está llegando es una gran forma como dejó patente en Dinamarca donde finalizó segundo en una etapa. No tendremos los trenes que pueden tener equipos como Omega Pharma-Quick Step o Giant-Shimano por ello será más difícil”.
La juventud y la inexperiencia en carreras de tres semanas será el principal hándicap de un equipo donde únicamente tres corredores saben lo que es disputar una Gran Vuelta.
La victoria de etapa será el principal objetivo del MTN-Qhubeka en la Vuelta a España. Fallar en su propósito no sería una decepción tal y como mantiene Lacambra. “Para nosotros la victoria ya la hemos conseguido. Disputar una Gran Vuelta es una victoria para nosotros.