Orbea: Historia de una Leyenda Ciclista Española

Orbea es mucho más que una marca de bicicletas; es un símbolo de resistencia, innovación y pasión por el ciclismo. Fundada en 1840 en Eibar, España, la empresa ha evolucionado a lo largo de los años, adaptándose a los cambios del mercado y manteniendo siempre un compromiso con la calidad y el diseño.

Orígenes en la Industria Armera

En el año 1840, los hermanos Juan Manuel, Casimiro, Mateo y Petra Orbea Murua, fundaron una pequeña empresa en la localidad de Éibar (País Vasco). Orbea Hermanos fue fundada en Eibar en 1840 por los hermanos Juan Manuel, Mateo, Casimiro y Petra Orbea Murua, para fabricar revólveres y pistolas.

Las tradiciones armeras de la familia Orbea y de la villa de Eibar estaban ligadas desde al menos 1538, cuando Juan de Orbea recibió el encargo de fabricar 15000 arcabuces. Aunque carecían del privilegio para introducirlo en España, los Orbea empezaron su actividad produciendo el revólver (de cartucho de espiga) inventado y patentado en París y Londres (1854) por el armero francés Eugène Gabriel Lefaucheux (1832-1892).

En 1895 ya contaba con 50 trabajadores y producía 80.000 revólveres al año. El pico de ventas se dio con la Primera Guerra Mundial: exportó 725.183 unidades el año 1916.

A finales de la década, ya eran los principales armeros eibarreses (con 50 operarios), gracias a una oferta (también de escopetas de caza) en distintas calidades (desde la estandarizada carente de adornos hasta la profusamente decorada con grabados ornamentales, damasquinados y metales preciosos) y asimismo a una cuidada elaboración de las armas a consecuencia de haber introducido innovaciones como el sistema Chastaing de pulimentado mecánico (1864) y el niquelado por galvanoplastia (1867).

Transición a la Fabricación de Bicicletas

Las guerras, sus consecuencias, y la falta de mercado, obligaron a sus fundadores a buscar nuevos nichos de negocio trabajando con lo que sabían hacer: tubos. Poco después, en 1924, el negocio se diversificó, entre armas y máquina herramienta, para pasar, en vísperas de la guerra de 1936, a fabricar también bicicletas.

De esta forma Orbea pasó a fabricar coches de niño y bicicletas. Las bicicletas triunfaron y permitieron seguir adelante. Al finalizar la contienda, Orbea contaba con una plantilla de 1.000 operarios y producía 50.000 bicicletas al año.

Mariano Cañardo fue su primer estandarte en las pruebas ciclistas.

Crisis y Resurgimiento como Cooperativa

A partir de los años 60 la demanda se contrae y Orbea toca fondo en 1969. En 1969 Orbea tocaba fondo.

El último Orbea, Esteban, cede la marca a los trabajadores y la empresa se convierte en cooperativa, integrada en el grupo Mondragon desde 1971. La empresa entró en crisis, tan solo quedaba un miembro de la familia fundadora en la empresa, Esteban Orbea, y los trabajadores intentaron convencerlo para no cerrar la empresa y poder así conservar sus puestos de trabajo.

La única opción era convertirse en cooperativa. Así es como nació la cooperativa Orbea, que se integró en Mondragón Corporación Corporativa (MCC). Cuatro años más tarde, la firma traslada sus instalaciones a Mallabia.

No es de extrañar que en una historia tan prolongada los periodos de bonanza se alternen con los de crisis.

Internacionalización e Innovación

Ya en Mallabia, la situación de Orbea va empeorando a medida que transcurren los años 90, y hacia finales del decenio la situación es grave. Siguen vendiendo bicicletas, sí, pero cada vez menos y solo en el mercado doméstico: 95% en el Estado español y apenas un 5% en el francés. Hay que reinventarse y hay que hacerlo rápido.

Hemos mencionado la estrategia de internacionalización. Cuando Orbea se abre al exterior, prevé que algunos mercados adquirirán una importancia y volumen muy significativos -especialmente el australiano y el estadounidense- y al mismo tiempo entiende factible abrir una factoría propia en China, dado que cabe la posibilidad de que desaparezca el impuesto anti-dumping europeo que afecta a las bicicletas fabricadas en el país asiático.

No ocurre así, y Orbea decide replicar en la factoría de Kunshan, abierta en 2007, su catálogo de productos de Mallabia y de Portugal, donde se enclava su otra factoría en el exterior. Pero hace año y medio surgen las dudas sobre la conveniencia de mantener la planta de China, pues la demanda local -el principal argumento para mantenerla- no llega a justificar la fabricación «in situ».

Millones de chinos circulan en bicicleta, pero muy pocos buscan máquinas de 1.500 euros para arriba, que es el nicho de mercado que busca la firma vasca. Además, está la cuestión de la creciente paridad euro-dólar y el establecimiento del Tratado de Libre Comercio entre EEUU y Europa.

A partir de este momento la empresa crea filiales en Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia, Bélgica, Portugal y Australia. Su presencia en los mercados de todo el mundo se realiza a través de importadores.

Las bicicletas que hacía Orbea estaban bien, sin más. Fabricadas en acero o aluminio, los únicos materiales que entonces se concebían adecuados para construir estas máquinas, cumplían su función.

Igual que otras muchas marcas en el sector, eran sólidas y fiables, pero no aportaban nada especial. La revolución comenzó un poco antes del cambio de siglo, y su primera fase consistió en la creación de un área de desarrollo de producto, algo de lo que se carecía previamente.

El trabajo principal fue la investigación de nuevos materiales, y la palabra «carbono» empezó a sonar. Hoy es el material rey en los cuadros fabricados en Orbea. En paralelo, el diseño pasó a ocupar una posición relevante.

Al mismo tiempo, se lanzó la estrategia de internacionalización. Y aquí fueron a por todas. Como explica Jon Fernández, director general de la cooperativa, no había tiempo para abrir un nuevo mercado, consolidarlo, e ir a por el segundo. «No, era una carrera contra el reloj. Teníamos que vender ya, obtener recursos inmediatamente.

Patrocinio y Éxito en el Ciclismo Profesional

La tercera pata del banco fue el marketing. Si Orbea se dotaba de un producto de alta calidad, y precio consecuente, si abría mercados donde venderlo, la tercera pata tenía que ser darse a conocer, hacer que los usuarios buscasen precisamente esas bicicletas, la salidas de la fábrica de Mallabia y no otras.

Ahí entró en juego la esponsorización de equipos, una práctica que ya contaba con antecedentes en Orbea, cuyo logo habían lucido Perico Delgado (vencedor de la Vuelta a España de 1985) o Jokin Mujika, estrella del equipo de montaña creado en 1992.

Si hay un año clave en la refundada Orbea, sin duda es el 2004. Se produce entonces lo que Jon Fernández califica de «alineación de astros» para la firma vasca, la eclosión de las estrategias desarrolladas por Orbea.

Por una parte, es el año en que pone en el mercado el cuadro Orca, el primero construido en carbono, y con la pionera tecnología monocasco. Al mismo tiempo, la empresa cuenta ya con presencia en cuarenta países y acaba de abrir su filial en EEUU. Y es, además, el momento en que se da el boom del ciclismo profesional de carretera, con la figura omnipresente de Lance Armstrong y su incidencia en el emergente y gran mercado norteamericano.

Pero junto a Armstrong, decenas millones de telespectadores contemplan a Iban Mayo o Haimar Zubeldia montando en bicicletas Orbea, día tras día en el Tour, tratándose de tú a tú con la elite mundial.

Orbea sigue vinculada indefectiblemente a la historia del ciclismo de élite. Su asociación con el legendario Euskaltel Euskadi (1994-2012) fue testigo de una época dorada con campeones como Samuel Sánchez, quien en 2008 ganó el oro olímpico en Pekín.

En las Olimpiadas de Pekín (2008), el español Samuel Sánchez González (1978-) y el francés Jules Absalon (1980-) ganaron cada uno la medalla de oro de ciclismo en ruta y de ciclismo de montaña subidos a una bicicleta Orbea (modelos Orca y Alma).

Orbea Hoy

Este es el reto actual de Orbea. Crecer en casa, seguir la línea ascendente de la cuenta de resultados y reinvertir los beneficios en sí misma, en la creación de puestos de trabajo. «Somos una cooperativa -recuerda Jon Fernández- y esa es la característica diferenciadora de una cooperativa, el destino de los beneficios. No la estructura de la cadena ejecutiva, que es prácticamente igual que en una sociedad anónima, ni la vocación de ganar dinero, claro, pues somos una empresa.

¿Y cómo ha conseguido Orbea meterse en la cabeza del pelotón mundial de bicicletas, en competencia con marcas como Scott, Specialized o Trek? La palabra clave es «diferenciación».

Ha de producir, claro, un producto de alta calidad constructiva, que cumpla los estándares más exigentes, pero el mercado exige eso a Orbea y a todo el mundo. Por tanto, la diferencia ha de marcarse en otros ámbitos. El diseño es uno de ellos, tanto del propio cuadro como el diseño gráfico, muchas veces llamativamente osado.

El modelo de negocio también es distinto del habitual en el sector, mayoritariamente basado en la programación anual de pedidos, mientras Orbea trabaja con programaciones a muy corto plazo, de días, con pedidos prácticamente a la carta. Y servidos no ya en Donostia o Bilbo, sino en Nueva York.

Desde que un cliente pide una bicicleta hasta que la recibe, personalizada, con el color elegido, transcurren solo cuatro semanas. Y en Mallabia están trabajando para lograr que el plazo se reduzca a quince días.

Orbea produce distintos tipos de bicicletas, desde bicis de montaña hasta bicis de carretera o de paseo. Entre sus modelos más destacados se encuentran los modernos diseños de fibra de carbono, el primero fue en 2003, la bicicleta llamada Orca fue la primera construida con fibra de carbono.

Los números están ahí: 180 trabajadores en Mallabia (bicicleta de gama alta), 50 en Portugal (bicicleta de gama baja-media), presencia en 64 mercados y 250.000 bicicletas vendidas anualmente.

Apuesta por la Innovación y el Futuro

Lotto-Intermarché mantiene su apuesta por la gama de bicicletas de carretera de Orbea para la nueva temporada. Con la Orbea Orca, ultraligera y eficiente, dominarán las ascensiones más exigentes. La Orbea Orca Aero, con su aerodinámica optimizada y diseño innovador, será su arma secreta para las etapas rápidas, reduciendo la resistencia al aire en hasta 28 vatios a 50 km/h.

El Orbea Optimization Lab (OOLab) continúa siendo el motor principal del rendimiento del Team Lotto-Intermarché. Mediante un trabajo exhaustivo de análisis aerodinámico y desarrollo técnico, los ingenieros de Orbea colaboran directamente con los corredores profesionales para optimizar cada componente de sus bicicletas.

Orbea acerca el ciclismo profesional al aficionado con sus ediciones réplica del Team Lotto-Intermarché. Desde las exclusivas Orca M10i Réplica y Orca Aero M10i Réplica hasta las más accesibles Orca M20i Rep y Orca Aero M20i Rep, existe una opción para cada ciclista. Orbea continúa acercando el ciclismo profesional a los aficionados a través de sus ediciones réplica del Team Lotto-Intermarché.

La salida de la pandemia provocó un boom de demanda de bicicletas, pero no explica el éxito de Orbea. “La pandemia fue una especie de acelerador, pero nosotros ya estábamos en una senda de crecimiento muy consistente”, indica Martínez.

Los ingresos de Orbea han despegado en los últimos años. De cara al futuro, indica Martínez, la empresa trabaja en “la consolidación de la dimensión adquirida”, así como en “el reconoci­miento de la marca a escala internacional”.

Since 1840, se lee en las cajas de cartón que contienen las bicicletas listas para ser expedidas de la planta de Mallabia. El destino de muchas de ellas será cercano, pero las habrá que viajen hasta una tienda de Alemania o de Estados Unidos, con el nombre de su comprador en la etiqueta.

Tabla resumen de la evolución de Orbea:

Año Hito
1840 Fundación de Orbea Hermanos en Eibar como fábrica de armas.
1924 Diversificación del negocio hacia la fabricación de bicicletas y máquinas herramienta.
1969 Crisis y conversión en cooperativa de trabajadores.
1971 Integración en la Corporación Mondragón.
2004 Lanzamiento del cuadro Orca de carbono y expansión internacional.
2008 Éxito en los Juegos Olímpicos de Pekín con medallas de oro en bicicletas Orbea.
Actualidad Presencia en 64 mercados y producción de 250.000 bicicletas anuales.

Visita a fábrica Orbea

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