El ciclismo vasco se ha reflotado gracias a un gallego que llegó a Zarautz en los 50, Gabriel Murias. Dos de las grandes empresas de Obra Civil de España se fundaron en esta localidad guipuzcoana. Aparte de la gran contribución que han realizado los gallegos al mundo de la cultura, destaca lo que han aportado en el apartado de la construcción de Zarautz. La colonia gallega en Zarautz ronda las 150 personas en un pueblo que cuenta con 25.000 habitantes.

Edificio Murias en Zarautz, un símbolo de la contribución gallega a la construcción local.
Nacimiento y Evolución del Euskadi-Murias
Euskadi-Murias nació como un equipo de cantera y en estos cinco años lo ha demostrado, dando la oportunidad en profesionales a un total de 21 ciclistas. Desde su nacimiento en 2014, el Euskadi-Murias fue la vela encendida que dio luz al ciclismo vasco, que caminaba en la penumbra después del apagón naranja. El verde del Euskadi-Murias fue el verde esperanza que guio a muchos ciclistas a contar con la oportunidad que sin la formación vasca hubiera sido imposible para la clase media.
“Hace 5 años el equipo Euskadi-Murias surgió con el objetivo de colaborar en el resurgimiento del ciclismo vasco, durante los 3 primeros años en categoría continental y los dos últimos en categoría continental profesional. Desde un primer momento este proyecto pretendió desarrollar un ciclismo de cantera con un modelo de excelencia deportiva y organizativa. Nuestro anhelo siempre fue dar oportunidad a los chicos y chicas vascos de participar en las cotas más altas posibles del ciclismo mundial”, resaltaba el comunicado.
Con es concepto arraigado en el alma del equipo, el Euskadi-Murias escaló hasta la categoría Continental Profesional. Era otro paso para la cumbre siempre soñada de participar en el Tour, el gran deseo de la formación. Antes, sin embargo, la escala aguardaba en el andén de la Vuelta al País Vasco, su primer hito participativo al tratarse de una carrera del WorldTour.
El Salto a la Vuelta a España
Con todo, la invitación de poder estar en la Vuelta disparó la proyección del equipo. El Euskadi-Murias rayó a la perfección y en su bautismo se coronó con el triunfo de Óscar Rodríguez en La Camperona. En Oiz, en una subida que fue una fiesta, los corredores del Euskadi-Murias fueron recibidos con honores. Con ese impulso el Euskadi-Murias se reafirmó en el presente curso, donde brilló nuevamente.

Óscar Rodríguez celebra su victoria en La Camperona durante la Vuelta a España.
La Vuelta constató la energía del proyecto. Mikel Iturria puso nombre al triunfo en Urdax. Esa victoria subrayó la idea de que la formación continuaría.
El Legado del Euskadi-Murias
Euskadi-Murias ha sido una vía de acceso al escaparate y el trampolín con el que el ciclismo vasco pretendía recuperar el peso perdido. Probablemente, el Euskadi-Murias ha sido el equipo que más réditos ha logrado con menos recursos. El resumen de estos años es de enorme satisfacción. Los resultados deportivos obtenidos y el espíritu creado dentro del equipo, tanto por los diferentes deportistas que han estado con nosotros durante estos años, como por el staff técnico han hecho que el resultado haya sido de matrícula de honor.
“Queremos agradecer sobremanera la ilusión con la que los aficionados al ciclismo vascos y mundiales nos han recibido en cada una de las carreras en las que hemos participado. Creemos que hemos conseguido llevar el nombre de Euskadi por todas las carreteras del mundo y estamos convencidos que ello habrá sido en beneficio de todos los vascos y vascas”, explicaba la formación a través de la nota difundida.
Figuras Clave y Momentos Destacados
Imanol Estévez fue su primer ganador. Su victoria, histórica, se produjo en marzo de 2016. A partir de ahí, el Euskadi-Murias dio pasos firmes en la carretera y abrió la vitrina con asiduidad. Cuando no ganaba, el espíritu de una formación valiente, le concedía protagonismo. Esa era una de las máximas de Jon Odriozola, mánager del equipo.
El Euskadi Basque Country-Murias Taldea presentaba en la jornada de ayer a Cyril Barthe (Fundación Euskadi) y Julien Loubet (Armée de Terre), en un acto que tuvo lugar en el Museo Vasco y de Historia de Baiona. El acto sirvió a su vez para dar a conocer el proyecto deportivo ante la prensa de Ipar Euskal Herria. «Estamos muy contentos de presentar a Cyril y Julien en Baiona, pues creemos que este proyecto nos representa a todos. Estos dos ciclistas van a ser importantes para el equipo y nos van a ayudar a crecer», afirmaba Jon Odriozola, mánager deportivo del equipo.
Loubet explicaba que «esta es una aventura muy interesante para mí. Tengo mucho arraigo a esta tierra, en la que conseguí varias victorias como amateur. Cyril Barthe, a sus 21 años, es la savia nueva. «Es una gran satisfacción pertenecer a este equipo en 2018, es una oportunidad increíble para mí y para mi futuro como profesional. Mis padres son vascos y para mí es un orgullo vestir los colores vascos en Francia y Europa.
En Italia, Mikel Landa y Mikel Nieve serán los dos únicos representantes vascos en la Milano-Torino, prueba en la que será difícil reeditar las victorias conseguidas por Valentín Uriona en 1964 e Igor Astarloa en 2006.
En los instantes previos a cualquier etapa de esta Vuelta a España, los ciclistas calientan en las cercanías de su autobús. Él es Pablo Benito y, con tan solo 22 años, baja tremendamente la media de edad de este 'gremio' que forma parte - y una parte muy importante - de la Vuelta a España. Pablo Benito es un joven leonés que, hasta hace solo un año, era ciclista. Militaba en el equipo sub-23 del Caja Rural, pero decidió no continuar con su pasión, con el ciclismo... al menos encima de una bicicleta.

Pablo Benito, el joven mecánico del Euskadi Murias en la Vuelta a España.
En Euskadi Murias, Pablo Benito explica cómo se organizan el trabajo. «Suelo ir en el coche 2, el de escapada, pero nos vamos turnando. Unos días te toca este rol, bastante ajetreado, y otros ir directamente al hotel a preparar todo para que, cuando lleguen los ciclistas, esté listo. El leonés suele estar en ese coche de escapada, por lo que el estrés es mayor. Y esa sensación la vivieron en la undécima etapa, con meta en Urdax (Navarra), el 4 de septiembre, con la victoria de Mikel Iturria.
Y, ¿cómo es un día de un mecánico en la Vuelta? Prácticamente, los asistentes son los primeros que se levantan y los últimos que se acuestan. «Nuestro día empieza a las 6:00 o 7:00 horas, depende de la etapa, para preparar las bicicletas, hinchar las ruedas, cargar los coches...», señala Benito.
El Final del Camino
El Euskadi-Murias cerró el pasado domingo, en la Paris-Tours, una temporada de grandes luces y sombras, en la que tras unos brillantes resultados deportivos y la gran dosis de combatividad habitual en el equipo vasco, se encontró con la peor de las noticias posibles: la desaparición del proyecto al no encontrar un patrocinador que cubriera el presupuesto necesario para competir en la temporada 2020.
Así reza la lápida de la muerte del equipo vasco. Al mediodía de un día caluroso, bochornoso, con ese viento sur que enloquece, el Euskadi-Murias firmó su acta de defunción mediante un comunicado. No hubo milagro y el Eukadi-Murias no seguirá en el pelotón. Su historia acaba de modo abrupto sin nadie capaz de insuflar vida a un proyecto estratégico. No hubo Lázaro. No hubo un “levántate y anda” en la última reunión, que sirvió como certificado de muerte para un equipo que merecía tener una larga vida, pero que no encontró el respaldo económico necesario.
A pesar del incuestionable éxito deportivo del Euskadi-Murias, la imposibilidad de cuadrar el presupuesto, agotada la vía del principal patrocinador, fue el tiro de gracia para una formación que rescató al ciclismo vasco de las catacumbas después de la desaparición del Euskaltel-Euskadi.
El conjunto de Jon Odriozola ha cerrado la temporada 2019 con nueve victorias, 20 podios y 96 puestos entre los diez primeros. Cinco de esas victorias fueron logradas por Enrique Sanz (cuatro en tierras portuguesas en la Vlta al Alentejo y Trofeo Joaquím Agostinho), dos por Mikel Aristi y una por Héctor Sáez y Mikel Iturria, quien firmó la más importante y mediática de todas ellas, la de la 11ª etapa de la Vuelta, con final en Urdax-Dantxarinea.
Otras actuaciones destacadas de los ciclistas del Euskadi-Murias fueron el segundo puesto de Óscar Rodríguez en la Vuelta a Burgos y el también segundo de Enrique Sanz en la última etapa de Andalucía, superados por Iván Sosa y Matteo Trentin, respectivamente; o el tercero de Fernando Barceló en el final de la Vuelta a España en Bilbao.
Pero, por encima de todo, el Euskadi-Murias ha dejado un sello de personalidad y carácter únicos sobre la carretera. Así, otro gran triunfo ha sido el de conectar con los aficionados, tal y como ha podido comprobar allá donde ha competido, especialmente en la última Vuelta a España y tras el anuncio del adiós.
El adiós del Euskadi Murias, sumado a la desaparición de varios equipos esta temporada, deja a muchos ciclistas con la incertidumbre del futuro pese a conseguir victorias y estar en podios. Pero en el ciclismo no solo trabajan los que ganan. Para que los corredores que todos conocemos estén en la lucha por la gloria, detrás los gregarios trabajan. La mayoría de veces todavía sin cámaras, sin gloria.

Sergio Rodríguez pidiendo una oportunidad en el ciclismo profesional tras el cierre del Euskadi-Murias.
Con el hashgat #LetmeRide, Sergio Rodríguez pide públicamente una oportunidad en el ciclismo profesional tras el adiós del Euskadi-Murias, donde ha corrido las dos últimas temporadas. A sus 27 años se considera el perfecto y fiel gregario para que algún equipo confíe en él.
Siempre he sido un amante del trabajo en equipo, y mis cualidades físicas para este deporte me han llevado durante estos dos años a ser uno de los gregarios del Euskadi-Murias. Muchas han sido las ocasiones en las que he tenido que trabajar al frente del pelotón o filtrarme en escapadas, como en el GP Indurain o en Tro Bro León, labor que siempre me ha sido agradecida dentro del equipo y que he realizado con muchísimo gusto.
Pero el lado “oscuro” del gregario, es la falta de resultados. Con tu labor ves hipotecados tus resultados personales por el bien del equipo, y eso, a la hora de buscar un equipo, lo complica todo.
Mis ganas están intactas y mi ilusión es la de seguir siendo ciclista, un buen gregario, como creo que lo he sido hasta ahora.
Análisis y Preparación Física
En Sergio Rodríguez (Euskadi Murias Taldea) se da una curiosa paradoja. Un ciclista profesional que a la vez es Licenciado en INEF. Con conocimientos suficientes para llevar su propia preparación, pero que confía en el entrenador del equipo, Xabier Muriel, para que le guíe en su su retorno a la élite.
Durante la concentración del equipo en Benidorm nos explicó cómo se interpretan los Test de Entrenamiento y nos dejó claro que «ser el Campeón del Mundo de Test no vale para ganar carreras». Según Rodríguez, "Podría hacerlo yo, pero prefiero que me lleve alguien la supervisión. Siempre dos personas ven más que uno. Me lleva Xabi Muriel, que no es cualquiera. Fue incluso mi profesor en el Master de Alto Rendimiento. Esta bien tener otro punto de vista. También me da más tranquilidad. Me lo da y lo hago. No tengo que estar pensando en mi mismo ni evaluandome. Si te entrenas a ti mismo puedes pecar de hacer de más… o de hacer de menos."
Es el último bloque de carga antes de los períodos de competición. Se aprovecha para hacer una semana o diez días con mucha carga de horas. El grupo se diferencia en dos. Por un lado los que van a empezar más fuerte la temporada y por otros lo que van a ir más tranquilos.
En este último entrenamiento han hecho cuatro test con unos 36 minutos a tope. Al final solo es una referencia. Luego puedes hacer test de 5 minutos o de 20 para no tener los datos contaminados por el test anterior.
Como licenciado en INEF que es, Rodríguez explica que "Más que el motor… cada test es un mundo. Lo que te dan es una referencia de cómo estas en un momento concreto. No quiere decir que si mueves tantos vatios vas a ganar tal o cual carrera. Sirve para delimitar las zonas de entrenamiento. Luego en las carreras hay mil historias."
El ciclismo está tendiendo tanto en nutrición como en entrenamiento a la individualización. Cada uno es un mundo. Tanto físico como mental. Incluso su entorno. Eso sí, en los próximos años el factor psicológico se hará más importante. El psicólogo deportivo tendrá más valor. Ahora mismo existen pero los equipos no lo dicen. Es un poco tabú. La cabeza es fundamental para el ciclismo. Aunque estés fisicamente bien si la psicología no acompaña, no rindes. Sobre todo para cuando las cosas no van bien y no puedes entrenar o estás lesionado.
Objetivos y Perspectivas de Futuro
Cada carrera será una oportunidad. No me voy a marcar metas a largo plazo. Quiero ir etapa a etapa. Si me puedo meter en la fuga, perfecto. Si me toca ayudar al compañero, lo haré. Primero vamos a ir viviendo el sueño de correr en Continental Pro. Lo que tenga que llegar, llegará. Somos unos privilegiados aunque no nos demos cuenta. La experiencia del año pasado me ha servido para darme cuenta de eso.
En primero lugar por el clima. En enero te asegura que vas a tener entre 13 y 20 grados todos los días. Combinado con buenos recorridos, tanto desnivel como llano y puertos. Hay casi de todo. También hay una oferta hotelera muy buena de calidad y de precio.
“Es un momento para disfrutar y para apreciar lo que estamos logrando”, comenta Odriozola, mánager deportivo de la escuadra, el hombre que siempre ha estado ahí, desde que a finales de 2014 nació un proyecto modestísimo para competir en categoría Continental, la tercera división del ciclismo.
Durante tres años, el Murias fue creciendo en una categoría casi anónima salvo para los muy cafeteros. Colocando las bases de un equipo que se construye sobre la cantera vasca pero que, a diferencia del Euskaltel original, no renuncia a contratar ciclistas de cualquier lugar del mundo. Su principal referencia en esta Vuelta, de hecho, será el catalán Eduard Prades.
Después de tres años, Odriozola y la empresa Murias vieron clara la necesidad de dar un paso más. “Nos dimos cuenta de que no teníamos la visibilidad suficiente y que no había futuro si no pasábamos a Continental Pro. Subir de categoría nos permitía acceder a invitaciones para correr Cataluña, País Vasco, San Sebastián y la Vuelta. Hablamos con Javier Guillén [director de la Vuelta] y nos mostró su predisposición para invitarnos este mismo año”, detalla Odriozola. Un salto, claro está, que ha requerido una inversión económica superior para Murias.
Odriozola conformó una plantilla de 19 corredores con corredores experimentados como Prades, Aberasturi y Sanz, rodeados de jóvenes promesas. “Cogimos a chavales que había por ahí y que no quería nadie y hemos conformado un equipo con alma, con carácter, que sabe a lo que juega”, explica orgulloso. Lejos de ser un año de transición, el Euskadi Murias ha irrumpido en la segunda división ciclista con resultados extraordinarios. Lo impensable. Entre tanta felicidad, sólo un lamento: “Hemos conseguido algo que aquí, con el nombre que tenemos que es Euskadi, todavía no se ha reconocido, que es lo que más pena me da”.
El reto, el sueño, es rematar la temporada con una victoria de etapa en la Vuelta. Un logro que iría mucho más allá del triunfo en sí, puesto que serviría para colocar al Euskadi Murias en primera plana mediática, para recibir ese reconocimiento que su mánager reclama. “Es injusto que les pida a los corredores que intenten ganar una etapa, pero es lo que creo que nos toca hacer y lo que nos tenemos que exigir.
Victorias Destacadas del Euskadi-Murias (Temporada 2019):
- Enrique Sanz: 4 victorias en la Volta ao Alentejo y Trofeo Joaquim Agostinho (Portugal)
- Mikel Aristi: 2 victorias
- Héctor Sáez: 1 victoria
- Mikel Iturria: 1 victoria (Etapa 11 de la Vuelta a España, Urdax-Dantxarinea)
Otros Logros Notables:
- Óscar Rodríguez: 2º puesto en la Vuelta a Burgos
- Enrique Sanz: 2º puesto en la etapa final de la Vuelta a Andalucía
- Fernando Barceló: 3º puesto en la etapa final de la Vuelta a España en Bilbao