Tutorial para engrasar los pedales de tu bicicleta

Es posible que tu bicicleta emita un crujido con cada pedalada, o tal vez solo cuando te pones de pie sobre los pedales. Quizás has tenido que atravesar una masa de agua que sumerge el pedalier. En cualquier caso, este tutorial te guiará para mantener tus pedales en óptimas condiciones y evitar futuros problemas. En este artículo, detallaremos el proceso para un pedalier Shimano con cazoletas a rosca, un tipo común en bicicletas de gama media y algunas de gama alta.

Se necesita muy poca herramienta, alguna específica, pero muy económica y fácil de encontrar. En el tutorial que hemos preparado se vuelven a engrasar los rodamientos de las cazoletas, con el fin de alargar su vida útil.

Cómo hacer el mantenimiento a los pedales de la bicicleta

Herramientas necesarias

  • Llave Allen
  • Llave de tubo
  • Alicate de puntas
  • Grasa para rodamientos
  • Desengrasante
  • Trapos limpios

Preparación de la bicicleta

  1. Coloca la bicicleta frente a una pared de manera que la rueda delantera toque con ella.
  2. Pulsamos el freno delantero y hacemos pequeños balanceos de adelante a atrás para comprobar si hay holgura.
  3. Verificar radios: comprobar si tienen la misma tensión. Esto lo haremos como si tocáramos el arpa. Cogemos dos que estén algo separados y los apretamos como si de unos alicates se tratara y hacemos lo mismo en todos. Si hay alguno más flojo hay que apretarlo, pero ojo porque podemos descentrar la rueda; tenemos que hacerlo a cuartos de vuelta.
  4. Bujes: comprobar que no hay movimientos extraños en los rodamientos. Desmontar la rueda, coger de las puntas de los cierres y mover en sentidos “antinaturales” para ver si hay holguras.
  5. Presión: que las ruedas no estén bajas de presión ni tengan demasiada, ninguna de las dos cosas cosas molan. Cuando las podamos sacar a la calle, ajustaremos la presión en función del terreno por el que vayamos a rodar.
  6. Comprobar que hace lo que tiene que hacer, apretamos hacia abajo del sillín y dejamos que la bici suba (ojo si tenemos sistemas de bloqueo manuales). Si todo va bien, mirar si la tornillería está ajustada y la barra del amortiguador seca, si así fuese podemos usar un aceite con teflón y luego pasar un trapo para que no queden restos, de ese modo el retén se hidrata un poquito y hay menos fricción. Lo mismo que en el caso del amortiguador.
  7. Las suspensiones son delicadas si desconocemos su funcionamiento, así que casi siempre nuestro trabajo se limitará a la limpieza y a estar atentos. Conviene llevarla a revisiones periódicas en sitios que se dediquen a ello.
  8. Frenos de disco hidráulicos: revisa que no haya fugas de líquido y que frenan. Si elevamos un pelín la rueda y le damos vueltas podemos ver si las pastillas rozan. Si fuese así solo hay que aflojar un par de vueltas los tornillos que anclan la pinza a la horquilla (con la bici elevada de la parte delantera), apretar la maneta y, sin soltar la maneta, volver a apretar los tornillos.
  9. Frenos de disco mecánicos: al ser de cable, solo mirar si frenan y, en función de la dureza que nos guste, ajustamos con el tornillo que coge el cable en la pinza o con el dial de la maneta.
  10. Frenos con zapatas (los que tengamos, v-brake, pinza, etcétera): comprobar tensión de los cables y ver que el tacto está a nuestro gusto.

Mantenimiento y limpieza general

Solamente les daremos vueltas y comprobaremos que no crujen. Comprobar si tiene holgura y poco más, porque esta parte de nuestras bicis suele necesitar de herramienta específica. La que lleva la fuerza de nuestros poderosos cuádriceps a la rueda trasera y sentir el fresco en la jeta. Pues si no está bien, no hay ni viento ni cuádriceps de acero ni nada. Así que mirad que no tenga demasiada holgura. Ya estamos otra vez con las holguras… Sí, amigos, es lo que a la larga castigará nuestras bicis.

Pasad un trapo a la vez que dais pedales para limpiarla (si lo hacéis con un desengrasante, mejor; luego os comento una mezcla secreta por si no tenéis desengrasante específico). Aquí viene lo interesante porque debemos elevar la bici de la parte trasera para poder accionar los pedales y los cambios y así ver su funcionamiento. Si tenemos compañía, perfecto. En caso contrario nos tocará ingeniar algo; por ejemplo, cogerla del sillín con alguna cuerda y fijarla a un punto elevado. Comprobar que está bien sujeto.

Como ya hemos comprobado todo y seguramente hemos manchado la bici, ahora toca limpiarla. Coger un vaporizador y mezclar a partes iguales amoniaco, agua y alcohol de quemar. Si no tenemos alcohol, se puede sustituir por algún lavavajillas (poco, lo que se conoce en el argot de la cocina como “una pizquita”). Con algo de paciencia vaporizamos el cuadro, las llantas y demás, y dejamos que el producto reblandezca la suciedad. Después, con una camiseta vieja vamos limpiando y secando. Es interesante desmontar las partes de la bici que tengamos claro cómo hacerlo (ruedas, por ejemplo) y quitar toda la grasa seca. Diluimos la suciedad con la mezcla secreta (1), pasamos los trapos por horquilla (2), casette (3) y cadena. Con un poquito de amor y paciencia vais a dejar vuestras monturas listas y relucientes.

En esta página encontrarás todos nuestros consejos sobre cómo limpiar correctamente tu bicicleta.Con la ayuda de nuestro equipo, compartimos contigo todos nuestros consejos para que tu bicicleta te acompañe el mayor tiempo posible. Un mantenimiento diligente y riguroso te permitirá evitar averías y beneficiarte de una práctica óptima y placentera con tu bicicleta.

Si no realizas adecuadamente el mantenimiento de tu producto, aumenta la posibilidad de que averíe y en consecuencia, los gastos asociados a las reparaciones...

La limpieza regular de su bicicleta prolongará su vida. Al eliminar regularmente la suciedad y el polvo de su bicicleta, reduce el desgaste de sus componentes. Evitas averías como saltos de cadena, cambios de marcha laboriosos o frenos que funcionan la mitad del tiempo (entre nosotros, es supermolesto). Garantizas tu seguridad evitando roturas. También ahorra dinero: menos costes por reemplazo anticipado de piezas.

Como puedes ver, limpiar tu bicicleta no se trata solo de tener el placer de andar en una bicicleta muy limpia (aunque también sea muy placentero). Significa mantener su correcto funcionamiento, y, por tanto, tu seguridad, para tenerla a tu lado el mayor tiempo posible. Todo mientras te ahorras unos euros. Entonces, ¿nos arremangamos y pasamos a la limpieza completa?

Realizar un mantenimiento regular de tu bicicleta significa mantenerla en buenas condiciones para alargar su vida útil y su correcto funcionamiento.

El equipo que necesitarás:

  • Un pié de taller
  • Un desengrasante de bicicletas en aerosol o un desengrasante vegetal
  • Un cepillo de limpieza
  • Un limpiador de cadenas
  • Un spray de limpieza o limpiador concentrado y una esponja
  • Un lubricante para todo clima, un lubricante para clima seco o un lubricante de teflón.

Limpiar tu bicicleta regularmente es la garantía de mantenerla en buen estado el mayor tiempo posible. Dependiendo de tu práctica, el clima y el uso que hagas de tu montura, la limpieza debe ser más o menos frecuente.

Si montas en bicicleta de carretera, a razón de 2 o 3 salidas por semana, se recomienda una limpieza a fondo cada mes. Sin embargo, se recomienda pasar un paño seco o limpiar el cuadro de la bicicleta después de cada paseo para eliminar todo el polvo y la suciedad. Si conduce con más frecuencia y en carreteras húmedas o incluso mojadas, limpie su bicicleta semanalmente. Cuanta más suciedad se acumula, más daña los componentes y afecta al rendimiento de tu bicicleta: aparición de óxido, acumulación de suciedad en la transmisión, atasco de los cambios, etc.

Para ciclistas de montaña y gravel, la limpieza es una parte integral de la salida. Es mucho más fácil deshacerse del barro y la suciedad antes de que se seque. A partir de entonces, se recomienda una limpieza y desengrasado más a fondo de la transmisión cada mes en función de la frecuencia de las salidas.

Primero, limpie el cuadro de su bicicleta y toda la bicicleta con un spray de limpieza fácil de usar. He aquí cómo hacerlo en unos pocos pasos:

  1. Proteger las pastillas de freno de disco que son elementos porosos. El limpiador puede dañar la calidad de frenado.
  2. Aplicar unos chorros del producto de mantenimiento en el cuadro y en toda la bicicleta, incluidos los neumáticos.
  3. Ayúdate de un cepillo, un paño de microfibra o una esponja para insistir en lugares de difícil acceso o con manchas difíciles.
  4. Enjuague todo con agua limpia.
  5. No te saltes la última parte: secar con un paño seco. Este paso es importante para evitar que se oxiden las distintas partes de la bicicleta.

Su bicicleta normalmente está limpia después de este paso. Si después de la limpieza quedan algunos restos, insista de nuevo en estas partes utilizando un paño de microfibra y un poco de producto de limpieza.

La transmisión de su bicicleta requiere una atención particular y un buen mantenimiento. No se debe dejar ningún elemento fuera durante la limpieza para que siga funcionando de manera eficiente.

Etapa 1: Desengrasar la transmisión

Desengrasar tu cadena con un producto adecuado permite eliminar la grasa y la suciedad acumulada en la transmisión en un abrir y cerrar de ojos.Si tiene frenos de disco, proteja su freno de disco trasero con un trapo:

  1. Protege tu suelo con cartón o una lona.
  2. Pulverizar o aplicar un producto desengrasante en la cadena de la bicicleta, y en toda la transmisión: desviadores, piñones, platos.
  3. Dejar actuar unos instantes.
  4. Si ha acumulado suciedad en su transmisión, retírela con un cepillo de transmisión adecuado.

Etapa 2: Limpieza de la transmisión

Antes de comenzar la parte de limpieza, enjuague bien la transmisión con agua limpia. Lo ideal es tener una manguera de jardín para que la presión retire la suciedad bloqueada en el sistema. Si ha desengrasado correctamente su transmisión, ya debería ver más claramente.

  1. Rocíe con limpiador especial para cadenas, o en su defecto, su limpiador de bicicletas o una mezcla de agua.
  2. Frote con un cepillo para acceder a todos los rincones del sistema.
  3. Enjuague la transmisión nuevamente.
  4. Seque todos los componentes con un paño limpio y seco.

Etapa 3: Lubricar la cadena

Una vez que hayas desengrasado y limpiado tu transmisión, así como el resto de tu bicicleta, es hora de lubricar tu cadena. Este paso se utiliza para proteger su transmisión para evitar la aparición de óxido. También es un paso que aumenta la eficiencia y el rendimiento de la bicicleta para que la fuerza de tus piernas sobre los pedales se transmita a la bicicleta.

Para lubricar su cadena, coloque su bicicleta sobre un pie de taller y luego:

  1. Poner unas gotas de aceite en la parte interior de la cadena mientras la giramos hacia atrás
  2. Tome un punto de referencia (cierre rápido de la cadena) y asegúrese de que el producto se distribuya a lo largo de toda la cadena.
  3. Elimine el exceso de aceite de la cadena sujetando un trapo alrededor de la cadena mientras gira la cadena.

¡Tu bicicleta está lista para salir a la carretera y caminos de nuevo!

Toda la parte de mantenimiento de su sistema de transmisión debe realizarse regularmente para evitar que se acumule suciedad. Eso sí, tendrás que empezar desde el primer paso, empezando por desengrasar la cadena y la transmisión.

Ya sea que su bicicleta esté equipada con frenos de disco mecánicos o frenos de disco hidráulicos, es esencial limpiar sus discos si desea mantener un frenado óptimo y seguro. Buenas noticias: ¡esta operación es muy simple!

  1. Puede optar por desmontar sus ruedas o trabajar directamente en su bicicleta.
  2. En primer lugar, rocíe el disco con un limpiador especialmente diseñado para discos.
  3. Luego frote con un paño seco o una toalla de papel.
  4. Enjuague si lo considera necesario, pero normalmente no es necesario enjuagar el producto de limpieza.

Durante la limpieza, aprovecha para comprobar el estado de tus pastillas de freno de disco. Si cree que es hora de cambiarlas, estos son nuestros consejos para hacerlo usted mismo.

⚠️ Atención: a menudo usamos la expresión "desengrasar los discos" que no debe equipararse con desengrasar la transmisión. Sus discos y sus pastillas no aprecian las sustancias grasas, su desengrasante debe evitarse en los frenos de disco.

Es lo mismo, ¡pero debes tener cuidado en ciertos puntos!Nunca nos cansaremos de repetirlo, no lave su bicicleta con abundante agua o con un chorro de alta presión (se deben evitar las estaciones de lavado de coches). El riesgo, además de ensuciar los rodamientos y todas las partes mecánicas de la bicicleta, es dañar las juntas de los conectores del motor o de la batería.

Para lavar una bicicleta eléctrica, nada podría ser más sencillo:

  1. Deje la batería en la bicicleta, protegerá los conectores
  2. Aplique el limpiador, frote y enjuague como se explicó anteriormente
  3. Muy a menudo, las bicicletas eléctricas están equipadas con un pequeño orificio de drenaje debajo de la carcasa del motor para evacuar el agua. Recuerda comprobar que no esté bloqueado.
  4. Deja que tu bicicleta eléctrica se seque al natural o con un compresor (sin exagerar), ruedas en el suelo y resguardada del sol para conservar tu batería.

Tu bicicleta de todos los días te acompaña en todas las circunstancias, merece un buen mantenimiento periódico. Si solo montas tu bicicleta en la ciudad, no tendrás que limpiarla cada vez que salgas como una bicicleta de montaña.

Lo ideal es que cada mes dediques un tiempo a limpiar a fondo tu bicicleta de ciudad limpiándola con el spray. Para enjuagar, si no tiene acceso a una manguera de jardín, use un recipiente o un balde con agua. Al mismo tiempo, aprovecha para desengrasar, limpiar y lubricar tu cadena.

Tener la bici siempre a punto no va solo de que no chirríe: influye en tu seguridad, en el bolsillo y en lo mucho que disfrutas cada ruta. La base del mantenimiento de una mountain bike es la limpieza. Después de cada salida por barro o polvo, aclara el cuadro con agua a baja presión, esponja y jabón neutro. Evita las pistolas a presión directas sobre rodamientos, pedalier, dirección o bujes. Una vez limpia, lubrica la cadena con un aceite específico según el tipo de terreno (seco o húmedo), dejando actuar y retirando el exceso con un paño. Aprovecha para comprobar que no haya holguras raras, que las ruedas giren libres y que los mandos y pulsadores funcionen suaves.

La transmisión es una de las zonas que más sufre en una MTB: barro, arena, agua y cambios de marcha bajo carga aceleran el desgaste si no la cuidas. Un mantenimiento regular evita ruidos, saltos de cadena y averías en ruta. La parte delantera de la bici concentra muchos elementos clave para tu seguridad: si algo falla en la dirección o en los frenos, el riesgo de caída aumenta. Las suspensiones trabajan continuamente para absorber impactos y mantener el control, por lo que son fundamentales en el mantenimiento de una bici mtb. Unos cuidados básicos tras cada salida y respetar los intervalos de servicio recomendados por el fabricante marcan la diferencia entre una suspensión suave y precisa, o una que pierde rendimiento y se daña por dentro.

Muchas tareas básicas puedes hacerlas tú mismo con algo de tiempo y herramientas sencillas: limpieza general, engrase de cadena, revisión de tornillos, cambio de pastillas o incluso sustituir la cadena si sigues un buen tutorial. En cambio, es recomendable acudir al taller para centrar ruedas, purgar frenos hidráulicos, abrir suspensiones o resolver holguras persistentes en bujes, pedalier o dirección. Un mecánico profesional con experiencia detectará desgastes que a simple vista pasan desapercibidos y dejará la bici ajustada con precisión.

El mantenimiento de una bicicleta de ciclismo indoor es fundamental, para alargar su vida útil y buen funcionamiento durante muchos años. Debes tener en cuenta que el sudor es muy corrosivo. Seguramente te pueda dar pereza, realizar estos dos pasos tan sencillos. Utiliza un producto multo-uso tipo WD-40® para rociar la bicicleta. Para evitar que el sudor solidifique la estructura y los tubos del sillín y manillar, sácalos. Si la resistencia es de rozamiento, comprueba que la zapata se está desgastando de forma uniforme y que funciona correctamente. Si la resistencia es magnética, comprueba que funciona correctamente.

No es frecuente que llevemos la bicicleta a un taller. El mantenimiento de una bicicleta de ciclismo indoor es muy sencillo. No hace falta recurrir a ningún especialista. En caso de que tu bicicleta sea de resistencia por rozamiento, vigila que la zapata no se haya desgastado. vigila que las bielas ni los pedales tengan ningún tipo de holgura. Al igual que con el mantenimiento semanal, utiliza aceite protector tipo WD-40®. Ya sea de correa o cadena confirma que la tensión es correcta. Que no se ha destensado nada. En caso de que tu bicicleta tenga una transmisión de cadena, puedes lubricar (si consideras que lo requiere). No hay que pasarse. Debes tener en cuenta, que en tu casa no llueve, no hay barro, ni humedad. Confirma que el eje de pedalier gira correctamente, sin ningún tipo de holgura. El giro debe ser suave. Si quitas la cadena o correa del plato y giras libremente el pedal, notarás si éste gira de forma suave. Este elemento suele ser sellado y no requiere un mantenimiento. Lo que si puedes, es vigilar que gira correctamente sin ruidos.

Engrasar los pedales paso a paso

Muy buenas, hoy toca mantenimiento de pedales. No notaba nada raro, iban bien, pero tienen más de 10.000kms y nunca los he tocado, y por lo que me he puesto al lio. Y por lo que he visto, no les había hecho falta, pero bueno. Con el alicate de puntas, retiramos el tapón lateral, para acceder al rodamiento y poder quitar el eje. Debajo de ese pegote de grasa esta una tuerca exagonal de 10mm. El lado del eje esta también en perfecto estado y eso que ahí apoya en un casquillo. Pero ya que los he abierto, pues limpio todo.

Pasos para engrasar los pedales:

  1. Por dentro y por fuera. Una vez todo limpio, a montar de nuevo.
  2. Como no tenia problemas de giro, el rodamiento no lo he tocado, solo limpiarlo y listo.
  3. A la zona del rodamiento, al casquillo y al eje entero, todo bien untado.

En esta ocasión, tocaba limpieza y engrase de unos pedales exustar epm215 que utilizo para la MTB. Cuando eliminas el embellecedor exterior verás una rosca interna, va a contra-rosca con el eje, por lo que para alfojarlo tendras que ayudarte de por un extremo la llave allen y por el otro una llave de tubo, yo he utilizado una carraca. El resultado!!!

Tabla de mantenimiento preventivo

Componente Frecuencia Tarea
Cadena Después de cada salida Limpiar y lubricar
Pedales Cada 6 meses Engrasar los rodamientos
Frenos Mensualmente Revisar y ajustar
Transmisión Mensualmente Desengrasar y limpiar

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