Con una sorprendente evolución, la Monster de tamaño medio refuerza su posición al tiempo que abre nuevas posibilidades y un campo de acción más amplio. Como algunos miembros de la familia Ducati, la 821 Monster está disponible en versión Dark.
La palabra clave es negro. Un color profundo, anónimo, con un acabado mate que cubre a la bestia. Las llantas y el bastidor también se funden en la sombra. Los colores vivos sólo han conseguido conquistar dos bastiones: el muelle del amortiguador (amarillo) y el logotipo MONSTER del depósito (rojo).

Además de apreciar este lado más oscuro, la 821 Monster llama la atención por su precio. En este color, costaba algo menos de 10.000 euros en el momento de su lanzamiento. Hoy en día, la inflación ha hecho que supere esa barrera psicológica, pero sigue teniendo la ventaja de un gran color púrpura en comparación con el 821 estándar.
Y eso no quita nada a la tentadora gama de características: diseño llamativo, chasis minimalista de espaldera, bicilíndrico loco, ABS de 3 etapas, control de tracción de 8 etapas, 3 modos de conducción, grandes horquillas invertidas y frenos Brembo. Para garantizar una buena accesibilidad, el 821 Monster Dark 2016 ofrece una altura mínima del sillín de 785 mm. El precio del 821 Monster Dark 2016 es de 10.690€ en Francia.
Evolución y Diseño de la Monster 821
La Monster 821 evoluciona hacia terrenos más sofisticados y pone en juego una estética revisada sin perder en absoluto su esencia Monster. De hecho reafirma su carácter con una evocadora puesta en escena musculosa pero a la vez más estilizada que la generación precedente, adoptando elementos de la Monster 1200. Nuevo depósito y colín juegan un papel fundamental en esta metamorfosis que también integra un nuevo faro y silenciador.
Un detalle es que recupera para el depósito de combustible el clásico clip de fijación en aluminio anodizado. Uno de los nuevos elementos destacables es la nueva instrumentación TFT más vistosa y rica en información que soluciona dos puntos débiles de su antecesora al ofrecer indicador de marcha engranada y nivel de combustible. Su apariencia es configurable y cambia cuando seleccionamos un modo u otro de conducción.

Motor y Electrónica
En cuanto al motor, ofrece 109 CV de potencia máxima declarada, una cifra más que suficiente para una moto deportiva y divertida que realmente no necesita más ya que el carácter del Testastretta 11º refrigerado por agua tiene un carácter muy temperamental, sobre todo a bajas y media rpm. Sus 86 Nm a 7.750 rpm así lo demuestran.
La electrónica es un aspecto importante en la Monster 821 que ofrece por un lado el Ducati Safety Pack que integra el ABS de Bosch 9.1 MP con tres niveles regulables de intervención, así como el control de tracción que ofrece ocho niveles para adaptarlo al gusto del piloto. Además, permite regular la potencia y la respuesta del acelerador gracias a los tres modos de conducción: sport, touring y urban (potencia reducida a 75 CV). Estos modos son configurables por el usuario a nivel de control de tracción e intervención del ABS para darles un carácter propio.
Parte Ciclo y Componentes Destacados
En la parte ciclo destacan las pinzas radiales Brembo monobloque M4-32. La horquilla invertida Kayaba de 43 mm no es regulable mientras que el monoamortiguador trasero puede ajustarse en precarga y rebote. Mantiene su curioso sistema de regulación del asiento en altura (785-810 mm) y está preparada para poder montar como accesorio opcional el shifter bidireccional para ayudar en las tareas de cambio al subir y la bajar relaciones que por cierto incorpora un sistema servo que hace las operaciones sobre la maneta muy suaves. Y por supuesto tiene embrague antirrebote.
La Monster 821 también cuenta con el paquete de seguridad Ducati, que comprende ABS 9.1 MP Bosch y Ducati Traction Control, ambos con niveles de intervención ajustables. Modo Urban: Optimiza la entrega de potencia a 75Cv y con parámetros de ABS y CT mas intrusivos, siendo el tacto del gas más progresivo.
Además hay que tener en cuenta que en todos los modos podemos ajustar los niveles, tanto del ABS como del control de tracción a nuestro gusto. Todos los cambios los hacemos desde la piña izquierda de manera sencilla y menos complicada que versiones anteriores, con unos rediseñados mandos. Para obtener una vista clara e inmediatamente legible de toda la información necesaria, en la Monster se incluye una pantalla TFT a color, provista de indicadores de marcha engranada y nivel de combustible (que no disponían modelos anteriores y que es muy de agradecer).
Completando el impresionante equipo del Monster 821 se encuentran los frenos Brembo, con discos duales de 320 mm y pinzas radiales monobloque M4-32 en la parte delantera. El sistema de suspensión incluye horquillas de 43 mm (sin regulación) en la parte delantera y un amortiguador ajustable en la parte trasera sin bieletas.
La altura al suelo de su sillín es de 875mm en su posición más alta y 810 mm en su posición baja, ya que es modificable moviendo unos simples tacos bajo el sillín. Su peso con tanque lleno es de 206.5 kg. Los precios según los colores son los siguientes: amarilla 11.790€, roja 11690€ y dark 10.990 €.
Totalmente rediseñada, la nueva Monster conserva la agilidad y facilidad de conducción del modelo anterior, pero ahora es 4 kg más ligera y exhibe una posición más deportiva y extendida. La nueva Monster está impulsada por el motor V2, un símbolo de la actitud deportiva de Ducati. Capaz de entregar 111 hp y 91 Nm de torque, es más compacto y aerodinámico, con una arquitectura optimizada para ocultar muchos elementos que antes estaban a la vista.
La nueva generación de la Monster se destaca por su diseño moderno y tecnológico, con un frontal compacto que enfatiza la agresividad. La nueva Monster es una motocicleta extremadamente versátil que se adapta fácilmente tanto al uso urbano como a la conducción deportiva gracias a su ligereza, amplio ángulo de giro, el Intake Variable Timing del bicilíndrico en V, la suspensión y el paquete electrónico completamente actualizado.
Una altura del asiento de 815 mm (5 mm más baja que la generación anterior) y un arco de entrepierna reducido facilitan el contacto con el suelo. El depósito de la Monster es un elemento clave de su diseño, que combina un lenguaje contemporáneo con referencias a leyendas del pasado. Como toda Ducati, la electrónica de la nueva Monster está inspirada en el mundo de la competición. Cuatro Riding Modes permiten adaptar la motocicleta a cualquier tipo de superficie y estilo de conducción, destacando el doble espíritu de la Monster: el deportivo frente al más accesible y disfrutable en el día a día.
La nueva pantalla TFT de 5”, de serie, es ahora un 16% más grande que la generación anterior. Sus mayores dimensiones permiten una mejor legibilidad y una visualización más sencilla e intuitiva de los controles e información de conducción. Para garantizar tanto un uso diario eficiente como una actitud deportiva, la nueva Monster cuenta con una puesta a punto actualizada que incluye suspensión Showa con precarga trasera ajustable, diseñada para ofrecer el equilibrio perfecto entre confort y estabilidad. El tren delantero es más preciso y estable, manteniendo una verdadera facilidad de conducción.
El sistema de frenado Brembo utiliza pastillas con material de fricción dedicado que mejora la modulabilidad y asegura maniobras más suaves, especialmente en entornos urbanos.
Ducati Monster 821: Datos Técnicos
A continuación, se presenta una tabla con los datos técnicos más relevantes de la Ducati Monster 821:
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 821 cm³ |
| Potencia máxima | 109 CV (80,17 kW) a 9.250 rpm |
| Par máximo | 86 Nm a 7.750 rpm |
| Alimentación | Inyección electrónica |
| Transmisión | Cadena |
| Peso en seco | 175,5 Kg |
| Altura del asiento | 785-810 mm (ajustable) |
| Frenos delanteros | 2 discos semiflotantes de Ø 320 mm, pinzas Brembo M4.32 |
| Freno trasero | Disco de 245 mm, pinza de 2 émbolos |
La Experiencia de Conducción
Al subirte se reconoce inmediatamente la postura típica Monster. Aunque menos radical que los primeros modelos, sigue teniendo un manillar plano y muy ancho que te da una postura inclinada y con los brazos abiertos. La posición de las piernas sigue siendo la de una deportiva pero con los reposapiés no exageradamente altos ni retrasados con lo que la posición de las rodillas no es forzada. El asiento ha ganado en amplitud y el apoyo trasero aumenta su comodidad, en general la sientes mas amplia y confortable.
El cuadro de instrumentos es de tamaño (y peso) muy contenido, pero su información perfectamente visible y muy completa, salvo por la falta de indicador de la marcha engranada. Cuentarrevoluciones por segmentos, velocímetro analógico, modo seleccionado, situación del ABS y DTC, temperatura del líquido de refrigeración, parciales con distancia, velocidad media, consumos y tiempo, temperatura ambiente, aviso de régimen de cambio, incluso tiempo por vuelta si se selecciona en el completo menú y algunas informaciones más.
La impresión inicial es de cierta brusquedad en el primer golpe de gas, no hay que olvidar que es un bicilíndrico de cilindrada media que rinde 112 cv. es decir, relativamente apretado, y necesita estar algo por encima de 3.000 rpm para funcionar con regularidad, pero basta hacer unos pocos semáforos para hacerte al tacto y olvidarte de ello. El embrague funciona bién y no requiere mucha fuerza.
En Ciudad: Hemos tenido oportunidad de probarla exhaustivamente tanto en atascos como con tráfico fluido y su ligereza, la facilidad para llegar al suelo y la relativa dulzura de su motor y embrague nos permiten comprobar que es ideal para recorridos urbanos. El motor necesita algo de adaptación por parte del usuario en la primera apertura del gas en que, como hemos comentado, resulta algo irregular, aunque menos que cualquiera de sus hermanas, He probado en ciudad todos los modos y, aunque ciertamente el “urban” es el mas suave, con cualquiera de ellos me he sentido a gusto.
Para pasar entre coches hay que vigilar el manillar para sortear sus retrovisores, pero es muy estrecha, corta y su radio de giro razonable por lo que se mueve muy bien y permite caracolear con facilidad en el tráfico espeso. Carreteras de montaña: En zonas de curvas vuelven a brillar su ligereza, equilibrado comportamiento y facilidad de conducción. Es un placer enlazar curvas con absoluta facilidad y sin tener que pelear con las inercias de motos más pesadas.
De viaje: Tiene las limitaciones de una naked en cuanto a exposición al aire, incluso más que otras por la posición abierta de los brazos a que te obliga el manillar, pero, permite mantener los cruceros máximos legales sin molestias y basta con añadirle la cúpula opcional para mejorar su protección. Su capacidad de carga es limitada, pero se puede ampliar notablemente con las opciones existentes en el catálogo de su fabricante.
Su bajo consumo, hemos medido 4,8 litros en un recorrido a ritmo de viaje, permite una buena autonomía (mas de 300 km. con margen para buscar gasolinera) y sus características dinámicas y facilidad de conducción hacen muy agradable hacer kilómetros con ella.
En cuanto me senté, la moto me envolvió. Empecé en el modo “Urban” y sentí la aceleración muy redonda por la ciudad. Al cambiar al modo “Sport”, la Monster 821 saca su genio Ducati. Muy muy ágil en ciudad, entre los coches y entre las esquinas. Creo que tiene una altura ideal para mi 1,73. Muy oportuno el protector del tubo de escape porque llevas el talón pegado a él casi todo el tiempo.
Los bajos, tan redondos, la hacen todavía más ágil y más fácil de conducir. Dos plazas: El colín se desmota de forma fácil y rápida, con sólo dos tornillos. La Frenada: Potente y segura en ciudad, con un tacto suave de principio a fin. El embrague y el cambio también ofrecen un tacto muy suave.
Motos Garage Tv: Test Ducati Monster 821
Es posible que, al contemplarla en parado con ojos radicales, piense que se ha roto la estética, que se ha perdido algo de la esencia Monster, incluso que han desviado de la línea trazada desde aquel siniestro que inspiró su diseño original. Decir que es el motor que más suena a Ducati de los que he escuchado sería decir mucho, después de que tantos otros modelos hayan patentado el sonido desmo, a lo largo de la historia, en los oídos de los motoristas; desde la leyenda de la 750 SS de los setenta y de la versión en un cilindro, plasmada en la 24 Horas de dos y medio, en la misma época.Pero lo que sí puedo decir sin miedo a equivocarme, es que la Monster 821 es la Ducati que suena más a Ducati de todos los modelos que he probado en los últimos años, bastantes años. Un sonido que llega a los sentidos con la melodía de una partitura escrita en Bolonia.

Ha quedado muy atrás aquel manillar primitivo, tan ancho y desacostumbradamente bajo, aquel asiento en el que se encajaba el trasero para resultar después, en marcha, trabajoso, o molesto, moverse sobre él. La posición de la Monster 821, con 1,91 resulta de lo más natural, puedo sentarme sobre ella con los ojos cerrados y dejar que mis manos y mis pies, guiados por la mera intuición, se posen a la primera tanto sobre el manillar como sobre las estriberas.
No tendría ninguna razón de ser pilotar una moto con ese sonido del trueno desmodrónico escapando de cada pistonada y sentirla ajena en las manos y en el trasero, como la marcha de una maqueta Ibertrén. El cuadro de instrumentación se lee bien de día, con dos dioptrías de presbicia, únicamente quedan difusos a la vista del cincuentón que escribe los dígitos que marcan las rayitas del cuenta revoluciones, pero me bastó con contarlas una vez para estar siempre orientado sobre el régimen del motor.