¿Dónde ocurren más accidentes de ciclistas? Análisis y prevención

El ciclismo, ya sea como deporte o medio de transporte, ha ganado popularidad en todo el mundo. A medida que más personas eligen la bicicleta para desplazarse, también aumenta la necesidad de concienciar sobre la seguridad vial. Esto hace que los accidentes que involucran bicicletas sean particularmente peligrosos.

Los accidentes en ciclismo pueden variar en tipo y gravedad, pero muchos de ellos comparten factores comunes como la falta de visibilidad, la imprudencia de los conductores, o errores humanos. Los ciclistas son los usuarios más vulnerables en la vía: en el 2015 se produjeron 2.013 accidentes en los que este vehículo estaba implicado. La mayoría de los accidentes se producen por caídas y un el 23,8% se generó por atropello, según señala la DGT.

Es importante conocer los accidentes más frecuentes que sufren los ciclistas, saber por qué se producen y cómo podemos evitarlos. Para reducir al mínimo posible este riesgo, lo mejor es conocer los accidentes más frecuentes que sufren los ciclistas, saber por qué se producen y cómo podemos evitarlos.

El riesgo de sufrir un accidente en bicicleta en una ciudad es menor que las probabilidades de tener uno en coche: 0,9 por cada 100.000 recorridos frente a 1,3, respectivamente, según se extrae de los datos de los ayuntamientos de varias ciudades y de la DGT. Los ciclistas urbanos también corren menos riesgos que peatones o motoristas.

“Cuando ocurre un accidente grave o mortal en bicicleta, el impacto mediático se exagera”, explica el arquitecto Iván Villarrubia, que forma parte del equipo de En bici por Madrid. “Es algo que se ha vuelto a hacer evidente esta semana tras la muerte del usuario de BiciMad arrollado por un camión en un carril bici de Madrid”, añade. Ese alarmismo sucede también en otras ciudades como Barcelona.

En 2015 murieron 441 personas en vías urbanas: 247 peatones, 194 ocupantes de vehículos y 10 ciclistas, según el último anuario publicado por la DGT. Tres de estas muertes ciclistas ocurrieron en Barcelona y todas se debieron al impacto de un vehículo. “Preocupa mucho la accidentalidad, sobre todo la de los más vulnerables: peatones, bicicletas y motos”, indican desde el Consistorio catalán.

En Madrid el número de bicicletas en las calles también ha aumentado: el Ayuntamiento madrileño maneja la cifra de 80.000 recorridos diarios (en torno a un 1% del reparto modal; Barcelona está en el 2%), aunque algunas asociaciones defienden que ya se superan los 100.000. “Como se realizan pocos conteos, no conocemos el uso real de la bicicleta en las ciudades. Sin saber cuánta gente está usándola, no se pueden dar datos tan fiables: un solo accidente puede disparar las estadísticas”, apunta Rubén Carbonero, ingeniero y estadístico, experto en movilidad y al frente del blog Mejor en Bici.

La serie histórica de la DGT evidencia ese descenso de víctimas mortales: si en 1993 se produjeron 39 muertes de ciclistas en ciudad, en 2015, con muchísimas más bicis circulando en las ciudades españolas, fueron 10. “El riesgo está exagerado, se incita al miedo y al alarmismo”, incide Villarrubia. “Esa sobreexposición -que por otro lado ayuda a que se tomen políticas públicas al respecto- se debe a la gran movilización del colectivo ciclista, cosa que no tienen los peatones a pesar de que son los que más accidentes sufren, y también a la novedad”, añade el ingeniero.

En siete años, los ciclistas se han visto implicados en el doble de accidentes. Aunque la bicicleta representa deporte y bienestar, hay que tomar las precauciones necesarias para no sufrir un accidente por un descuido o distracción.

Se estima que el 42,4% de los accidentes en bicicleta se dan en la ciudad o en zonas urbanizadas, sin embargo, los accidentes más graves ocurren en las zonas interurbanas; ya que en 2015 fallecieron 48 personas y fueron hospitalizadas 322 en estas vías, mientras que el total de fallecidos fue de 58 y de heridos graves 652.

El ciclismo es una actividad que combina deporte, ocio y transporte, ofreciendo múltiples beneficios tanto para la salud como para el medio ambiente. Ya sea que practiques con bicicletas de montaña en senderos exigentes o con bicicletas de carretera en rutas asfaltadas, la seguridad siempre debe ser una prioridad. Conocer los accidentes más comunes y cómo prevenirlos es esencial para cualquier ciclista.

Tipos comunes de accidentes de ciclistas

La mayor causa de accidentes ciclistas en las vías urbanas y carreteras son los impactos y alcances por vehículos a motor, es decir, los atropellos, y también es muy frecuente el impacto contra las puertas de los vehículos que se abren al paso de los ciclistas.

A continuación, se describen algunos de los tipos más comunes de accidentes:

  1. Impacto fronto-lateral: Es el accidente de atropello a ciclistas más común. El vehículo impacta con el ciclista con la parte fronto-lateral al girar en la calzada o en cruces de vías convencionales con un carril bici, donde tiene preferencia el ciclista. Se produce cuando el ciclista circula en paralelo con el vehículo, normalmente a la derecha, aunque no siempre, y el conductor gira sin percatarse de su presencia, bien porque se sitúa en el ángulo muerto o punto ciego del espejo retrovisor, o porque el conductor hace la maniobra sin las precauciones debidas o por desconocimiento de las vías por las que circula.
  2. Colisión lateral: La colisión lateral se produce cuando uno de los dos vehículos no respeta la preferencia de paso del otro en los cruces o incluso en semáforos. Lo más habitual es que se deba a la falta de visibilidad en el cruce, a descuidos del conductor o a conductas imprudentes de uno de los dos.
  3. Glorietas: Destacamos las glorietas con un apartado propio por la gran siniestralidad ciclista que se concentra en estas infraestructuras, en las que se dan los dos tipos de impactos citados hasta ahora.
  4. Adelantamientos peligrosos: Es otro de los accidentes ciclistas más frecuentes tanto en ciudad como en carretera, normalmente debido a que los vehículos no respetan la distancia mínima de 1,5 metros para adelantar a los ciclistas. Si no se respeta la distancia mínima en el adelantamiento a una bicicleta, un bache, un golpe de viento o cualquier otra circunstancia que modifique la trayectoria del ciclista, puede provocar el impacto.
  5. Apertura de puertas: Este accidente de bici se produce cuando los ciclistas circulan próximos a los coches aparcados y el conductor o los pasajeros abren repentinamente las puertas del vehículo. También puede ocurrir con coches que aparcan junto a carriles bici sin respetar la distancia de seguridad que siempre hay para evitar estos incidentes, provocando el impacto con el ciclista que circula por el carril.
  6. Colisión por alcance: La colisión por alcance en el mismo sentido de la marcha, es el accidente más frecuente que sufren los ciclistas en las carreteras interurbanas y el que tiene consecuencias más letales. Y, aunque parezca extraño, se da con mucha frecuencia en vías convencionales rectas e intersecciones. En vías urbanas tiene poca incidencia.
  7. Accidentes de la bici contra un coche: Con menos frecuencia que los citados hasta ahora, también hay accidentes de la bici contra un coche. Los ciclistas también tenemos que respetar las normas de seguridad vial e ir siempre muy atentos.

En las vías urbanas, sobre todo en las grandes ciudades, donde la densidad del tráfico y la presencia de ciclistas es mucho mayor. Y, por razones evidentes, donde las calzadas son compartidas o los carriles bici no están segregados. Pero, aunque el porcentaje de los siniestros en carretera es mucho menor, en las vías interurbanas se concentran los accidentes más graves y el mayor número de fallecimientos de ciclistas.

Durante los fines de semana de todo el año, por la misma razón, ocurren más siniestros que los días de diario. ¿Qué factores aumentan el peligro para los ciclistas? Pues los relativos a aspectos como la visibilidad, los hábitos de conducción o el cumplimiento de la normativa.

Medidas de seguridad y prevención

Además de estar consciente de los tipos de accidentes más comunes, los ciclistas deben adoptar hábitos de seguridad que los ayuden a evitar situaciones peligrosas en la carretera. El equipamiento de seguridad es la primera línea de defensa para cualquier ciclista.

Hay que tener en cuenta que al ser conductor de un vehículo se tiene la responsabilidad tanto de las personas que están dentro del coche, como de las personas que se encuentran en la vía. Para evitar accidentes es importante seguir las señales de tránsito, no conducir en estado de embriaguez o bajo sustancias alucinógenas. Cuando se hace buen uso de estos medios de transporte se reduce la posibilidad de sufrir un TCE que pueda derivar en daño cerebral.

La DGT, a través de su Comité de Seguridad Vial, está trabajando diferentes medidas para mejorar la seguridad ciclista. Entre ellas, más campañas de sensibilización, señalización de vías seguras, incremento de controles y aumentar los análisis de datos de accidentalidad de ciclistas.

Los numerosos beneficios de montar en bicicleta afectan a todos los órdenes de nuestra vida, tanto a nivel personal como social y medioambiental, por ser un medio de transporte no contaminante, económico, saludable e incluso más rápido que otros medios en el centro de las ciudades. Pero la integración de las bicicletas en el tráfico aún no está completamente resuelta y existe el riesgo de accidentes.

Algunas recomendaciones para aumentar la seguridad:

  1. Visibilidad: Para evitar accidentes, lo primero que hay que conseguir es que el resto de los usuarios de las vías nos vean; sobre todo, los conductores de vehículos a motor. Y, para ello, tenemos que usar correctamente luces, catadióptricos y elementos reflectantes. Una prenda reflectante cuando circulemos por vías interurbanas. En vías urbanas no es obligatorio, salvo que la normativa del municipio sea más estricta, pero es muy recomendable en vías de tráfico compartidas. Y, aunque no son obligatorios, también recomienda los elementos reflectantes amarillos en ruedas y pedales.
  2. Control del tráfico: También es muy importante que controles el tráfico que te rodea, para saber qué están haciendo el resto de los vehículos. Los espejos retrovisores son muy útiles para circular por ciudad y carretera. Te permitirán hacer tus propias maniobras con seguridad y evitar potenciales situaciones de riesgo con otros vehículos.
  3. Cumplimiento de las normas: La bicicleta es un vehículo más y, por nuestra propia seguridad y para que nos respeten los conductores y el resto de usuarios de las vías, los ciclistas tenemos que cumplir también las normas de circulación en su integridad y especialmente la normativa vial para ciclistas.
  4. Uso de carriles bici: Siempre que sean viables, intenta utilizar carriles bici o aceras bici, especialmente si están segregados de la calzada. Aunque la realidad es que no siempre se pueden utilizar. En muchas ocasiones, son impracticables, sobre todo, para bicis de carretera, o son utilizados por peatones, haciendo inseguro su uso.
  5. Circulación en carretera: En vías interurbanas, los ciclistas estamos obligados a circular por el arcén, siempre que sea practicable. Y, si tenemos que ocupar la calzada, siempre lo más cerca de la derecha posible. Podemos circular en paralelo, en filas de dos ciclistas, salvo cuando no haya visibilidad (curvas, niebla, etc..) o cuando entorpezcamos gravemente la circulación. En autovías, podemos circular, si no hay señal de prohibición expresa, pero siempre por el arcén. Conduce por el centro del carril y siempre por el que se encuentre más a la derecha. Si circulamos muy cerca de los vehículos aparcados, nos exponemos al riesgo de las puertas que se abren de repente o los coches que inician la marcha sin vernos. Evita circular en medio de dos carriles, pues es la ubicación más peligrosa para un ciclista. En rotondas, tanto urbanas como interurbanas, circula como el resto de los vehículos, ocupando completamente el carril que corresponda, para evitar adelantamientos indebidos y ser más visible para los que se incorporan. Extrema las precauciones, pues son un punto negro para los ciclistas con una alto índice de siniestralidad. Te recomendamos que intentes establecer contacto visual con los conductores que se van a incorporar mirándoles a los ojos. Si ves que no te miran, piensa que pueden no haberte visto, aunque parezca difícil. Y, si no ves con claridad que está frenando, frena tú si hace falta. Si circuláis en grupo, cuando el primer ciclista se ha incorporado a la rotonda, el grupo entero tiene prioridad ante vehículos que lleguen en ese momento, como si fuera un solo vehículo.
  6. Maniobras y señales: Tenemos que evitar zigzagueos y maniobras bruscas que puedan sorprender a los conductores y, para avisar de nuestras maniobras, utilizaremos las señales manuales que recogen las normas de circulación y que son reconocidas internacionalmente. El brazo extendido indica un giro o inicio de la marcha en esa dirección. El brazo en ángulo recto, con la mano hacia arriba, indica un giro en la dirección opuesta.
  7. Ángulos muertos: Hay zonas que no son visibles en los espejos retrovisores, sobre todo en vehículos grandes, como furgonetas, camiones o autobuses. El conductor no nos ve en esa ubicación y tenemos que permanecer en ella el menor tiempo posible.
  8. Precaución ante accidentes: Ante un posible accidente, extrema las precauciones, incluso renunciando a tus derechos o preferencias de paso. Como dijimos en el caso de las glorietas, siempre es mejor renunciar a tu preferencia de paso que sufrir un accidente.

Es conveniente saber cómo actuar ante un accidente en bici. Después de recibir la atención médica necesaria, lo siguiente es cursar la denuncia y ponerte en contacto con tu compañía de seguros o con un abogado especializado. Una vez cursada la denuncia contra el conductor, se iniciarán los trámites legales que pueden desembocar en un acuerdo extrajudicial con la compañía de seguros o en el juicio, donde será el juez el que dictamine las responsabilidades y la cuantía de la indemnización, dependiendo del alcance de las lesiones y si hay secuelas permanentes. Si somos nosotros los responsables del accidente, también estamos obligados a cubrir una indemnización y tendremos que responder por las responsabilidades administrativas o penales, según el daño causado. Por eso, aunque no es obligatorio, os recomendamos tener un seguro para vuestra actividad ciclista, que cubra los daños propios y, sobre todo, la responsabilidad civil.

Mantén el respeto al tráfico, pero no temas moverte en bici. Si observas las recomendaciones que te hemos dado, minimizarás el riesgo de accidentes y será seguro circular en bicicleta. Tienes que extremar las precauciones, no bajar nunca la guardia y mantener la atención en el resto de los vehículos en todo momento.

Muchos de los accidentes que suceden en ciudad involucrando a un ciclista y otro vehículo repiten un mismo patrón. En carretera los ciclistas nos apartamos lo más posible a la derecha para facilitar el adelantamiento de vehículos a gran velocidad. Por ello, como norma general es más seguro circular en vías urbanas ocupando el carril entero de la calzada y no arrimarse al borde.

Situaciones de riesgo y cómo evitarlas

A continuación, se presentan algunas situaciones de riesgo comunes y cómo evitarlas:

  1. Vehículos que giran a la derecha: El ciclista está circulando a la derecha de vehículos que pueden girar, bien porque no está ocupando el centro del carril, o porque el carril por el que circula está vetado a dichos coches (por ejemplo un carril-bici en calzada o un carril-bus compartido*). En el caso de circular por un carril reservado, hay que negociar con los coches que van a girar varios metros antes para asegurarnos de que no cortan nuestra trayectoria, situándonos delante o detrás de éstos y no a su derecha. Si el vehículo que va a girar es un camión largo barrerá al ciclista aunque éste esté parado dejándole pasar.
  2. Impacto lateral: Sobre todo cuesta abajo. La prioridad les protege. Semáforo o lo tiene en ámbar intermitente. Moderada.
  3. Apertura de puertas: Un vehículo aparcado abre una puerta cuando está pasando un ciclista (Dentro de "otros impactos", 12% de los accidentes ciclistas en ciudad. El conductor del vehículo aparcado no ha mirado antes de abrir y el ciclista circula muy pegado al borde. Yendo por calzada, basta con separarse algo más de 1 m, algo más si queremos ir rápido.
  4. Adelantamientos: Suficiente, que debería ser en torno a 1,5 m. Esquivarlos si un coche le adelanta muy pegado. Adelantar. Situándose así en la situación de peligro que queremos evitar.
  5. Alcance trasero: Un vehículo alcanza a un ciclista por detrás (Dentro de "Otros", 12% de los accidentes ciclistas en ciudad. Principalmente, por falta de visibilidad. De noche, en tramos sin iluminación o por falta de luces del propio ciclista. También con el sol de frente al amanecer o al atardecer. Claramente, con las obligadas luces y reflectantes en el caso nocturno. En este caso y el del sol de frente, evitando vías rápidas. Aquí sí, el carril-bici nos puede ayudar no sufrir este alcance, siempre que estemos atentos para evitar los demás accidentes descritos, más frecuentes.

Las recomendaciones e incluso obligaciones de circular ceñidos a la derecha, usando el carril-bici o la acera son poco seguras por norma general.

Recuerda que al ser conductor de un vehículo se tiene la responsabilidad tanto de las personas que están dentro del coche, como de las personas que se encuentran en la vía. Para evitar accidentes es importante seguir las señales de tránsito, no conducir en estado de embriaguez o bajo sustancias alucinógenas. Cuando se hace buen uso de estos medios de transporte se reduce la posibilidad de sufrir un TCE que pueda derivar en daño cerebral.

La DGT, a través de su Comité de Seguridad Vial, está trabajando diferentes medidas para mejorar la seguridad ciclista. Entre ellas, más campañas de sensibilización, señalización de vías seguras, incremento de controles y aumentar los análisis de datos de accidentalidad de ciclistas.

Son muchos los beneficios de usar la bicicleta para desplazamientos urbanos o uso recreativo, pero la convivencia con vehículos a motor también implica riesgos de accidentes.

¿Qué lesiones son las de mayor importancia en los ciclistas accidentados? Sin duda, las lesiones de espalda, cuello y cabeza. Por tanto, todas las medidas de protección para estas partes del cuerpo serán una garantía de seguridad y han de ser coherentes con los riesgos que corramos.

La siguiente tabla muestra un resumen de los tipos de accidentes y las recomendaciones para prevenirlos:

Tipo de AccidenteCausa ComúnRecomendaciones
Impacto Fronto-LateralGiros inesperados de vehículosNegociar con los conductores, situarse delante o detrás del vehículo.
Colisión LateralFalta de respeto a la preferencia de pasoEstar atento en cruces y semáforos.
Apertura de PuertasFalta de atención al abrir puertasMantener una distancia segura de los coches aparcados.
Adelantamientos PeligrososDistancia insuficiente al adelantarEvitar circular cerca del borde de la carretera.
Alcance TraseroFalta de visibilidadUsar luces y reflectantes, evitar vías rápidas.

Consejos de seguridad para ciclistas

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