Las bujías son componentes esenciales en los motores de combustión interna, tanto de autos como de motos. Se encargan de encender la mezcla de aire y combustible en la cámara de combustión, generando la chispa necesaria para la explosión que impulsa el motor.

Aunque ambas cumplen la misma función, existen diferencias importantes entre las bujías diseñadas para autos y las diseñadas para motos. Estas diferencias se deben a las distintas exigencias y características de los motores en los que se utilizan.
Tipos de Bujías Según su Material de Fabricación
En general, los tres tipos más comunes de bujías son: cobre, platino e iridio. Cada una de ellas funciona mejor para un determinado tipo de motor.
Bujías de Cobre
Son las más comunes, corrientes y económicas de todas, pero duran menos y son menos resistentes a altas temperaturas. Están compuestas por un núcleo de cobre y cubiertas por una aleación de níquel; siendo adecuadas para motores más antiguos o de compresión menor.
Bujías de Platino
Cuentan con un electrodo central que es de platino, haciéndolas más duraderas y rendidoras que las de cobre. Desarrollan una conductividad eléctrica más eficiente y son más resistentes a altas temperaturas. Suelen recomendarse para motores modernos y/o de inyección directa de combustible.
Bujías de Iridio
Son las más pro; caras, eficientes y resistentes. Su electrodo central es de iridio, que es un metal bien duro que es altamente resistente al desgaste. Por ello, genera por más tiempo una mejor chispa y más precisa, formando una mezcla más explosiva, que a la vez reduce el consumo, hace más eficiente y ágil el motor y produce emisiones más limpias. Generalmente, son ideales para motores de alta performance, gran caballaje o turbo.
La elección del material de la bujía dependerá del tipo de motor y del uso que se le dé al vehículo. Las bujías de iridio, por su extremada resistencia a la corrosión y las temperaturas elevadas, duran hasta 4 veces más que las de cobre.
Tipos de Bujía Según el Grado Térmico
Por otro lado, existen dos grados térmicos en las bujías, los que tienen diferente capacidad para disipar el calor en la cámara de combustión.
- Bujías Calientes: Tienen el aislador más largo, haciendo recorrer el calor de forma más indirecta. Este tipo de bujías es más característica de autos más antiguos, de baja cilindrada. Las bujías calientes permiten que los motores más viejos mantengan una temperatura óptima de trabajo.
- Bujías Frías: Disipan el calor de forma más rápida y directa.
Cuidados y Mantenimiento de las Bujías
Si bien son piezas baratas y fáciles de cambiar, hay que tener cuidado con cometer algunos errores evitables a la hora de reemplazarlas, a la vez que es bueno cambiarlas periódicamente para no dañar tu motor.
Lo correcto, es cambiarla cada 40 mil a 50 mil kilómetros, aunque hay algunos vehículos que indican realizar el cambio a mayor kilometraje, por ejemplo cada 100 mil kilómetros.
Además de elegir bien la bujía para tu auto, es bueno que tengas ciertas precauciones a la hora de instalarla, si decides hacerlo tú. Podría requerir solo una calibración.
Recuerda que si tu vehículo tiene garantía vigente, es recomendable hacer siempre todos los servicios en un concesionario o taller mecánico autorizado por la marca del auto.
¿Cómo Saber si Necesitas Reemplazar las Bujías?
Además del kilometraje que acusarán la necesidad de un cambio de bujías, hay algunos síntomas que podrían indicar que se requiere cambio de bujías del bólido. Ojo, aunque falle una, siempre será mejor cambiarlas todas…
- Andar irregular del auto: Si el motor está con un ralentí disparejo o se sienten tirones o cuetazos al andar, una opción es que el problema sea la calidad de la chispa, que no está haciendo buena combustión. Ahí, lo mejor será reemplazar; si el problema persiste, podrías necesitar comprar cables de bujía también.
- Difícil de encender el motor: Si el motor está pesado de arrancar o simplemente no parte, entonces las bujías podrían estar al final de su vida útil.
- Pérdida de potencia: Si sientes el vehículo pesado, de respuesta lenta, si su performance cambió abruptamente, podrías tener las bujías en mal estado, con una chispa deficiente, entre otros problemas.
- Mayor consumo de combustible: Normalmente, la pérdida de potencia y el andar irregular van a redundar en un mayor gasto de combustible. Podría ser que incluso está quedando combustible sin quemar, el que estaría siendo desperdiciado.
Todas estas fallas que te mostramos y también algunas otras, podrían también verse representadas en la propia bujía. Así es, dime cómo está la bujía y te diré que falla tienes dice el dicho; veamos:
- Bujías negras: Al retirar la bujía, si ves que el hilo está negro, cubierto de hollín, quiere decir que la mezcla está muy rica, es decir, con más combustible del que se necesita al momento de la combustión.
- Bujías aceitosas: Si las bujías están aceitosas, quiere decir que está llegando aceite de motor donde no debería haber. Así es, puesto que donde están las bujías, solo debería haber oxígeno y combustible, además de la chispa, claro.
- Bujías con líquido refrigerante: Si las bujías tienen el hilo blanco, como si tuvieran un glaseado, quiere decir que está entrando líquido refrigerante, o en su defecto humedad a la cámara de combustión.
- Bujías con desgaste: Si al retirar una bujía, ves un color gris o café; y están erosionadas, podrían haber cumplido su vida útil, necesitando ser reemplazadas inmediatamente.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los tipos de bujías según su material:
| Tipo de Bujía | Material | Durabilidad | Resistencia a la Temperatura | Rendimiento | Recomendación |
|---|---|---|---|---|---|
| Cobre | Núcleo de cobre, aleación de níquel | Baja | Baja | Estándar | Motores antiguos, baja compresión |
| Platino | Electrodo central de platino | Media | Media | Eficiente | Motores modernos, inyección directa |
| Iridio | Electrodo central de iridio | Alta | Alta | Óptimo | Motores de alto rendimiento, turbo |
¿Puedo Cambiar las Bujías Yo Mismo?
Cualquier persona con la llave correcta puede reemplazar una bujía cuando quiera; o si necesita retirarla, revisarla y colocarla nuevamente. La cuestión es tener mucho cuidado, porque sin querer podrías arruinar tu motor.
Si bien reemplazar las bujías es sencillo, hay que tener máxima precaución con no rodar el hilo de la culata, si eso ocurre, estarás en problemas.
Cuando instales la bujía, el hilo es suave, tanto que puedes apretarla con la mano, como si fuera la tapa de una Coca Cola. La llave la necesitarás para un leve apriete final, pero leve, si aprietas mucho, la puedes rodar.
Recuerda que cada motor utiliza bujías específicas para el modelo; procura siempre respetar estos estándares; los que encontrarás en el manual del fabricante o bien en internet.
La revisión y/o reemplazo de bujías debes hacerlo siempre con el motor frío y con la llave indicada, no inventes cosas “chasquilla”. Al principio del post nos referimos al calibrado de bujías. Bueno, si estás revisando las bujías y no parece tener síntomas evidentes de desgaste, quizás están mal calibradas.
En el manual del fabricante se especifica una distancia entre el electrodo y el extremo de la bujía.
Bujías NGK: Una Opción Popular
Las bujías NGK forman parte del equipamiento original de los más importantes fabricantes de coches y motos, así como en los vehículos Fórmula 1 y en las motos de competición. NGK define los estándares más exigentes de calidad.
Su tecnología de punta garantiza un nivel de prestaciones que da respuesta incluso a las situaciones más extremas. La avanzada tecnología de las bujías de encendido de NGK ha sido ampliamente probada, maximizando el rendimiento y minimizando el impacto en el medio ambiente.