La historia de Desperados, el grupo musical liderado por Rafa Hernández, se entrelaza con la pasión por las motocicletas, especialmente las Harley-Davidson, creando una narrativa rica en rock, amistad y espíritu rebelde.

En los lejanos primeros años de los 80, un grupo de amigos que estudiaban publicidad y que se habían conocido en la madrileña Facultad de Ciencias de la Información, posiblemente en una noche de alcohol, se embarcaron en la creación de un grupo de música, unos tal La Frontera, que ganaron el Villa de Madrid en el 84. Uno de aquellos chavales que tocaba la guitarra y se llamaba Rafa Hernández, decidió marcharse en ese momento y fundar otro grupo, Desperados, con los hermanos Martín, Fernando y el gran guitarrista Guille (Loquillo y Trogloditas, Los Rodríguez).
Desperados duraron hasta el año 90. Imagino que, durante los 30 años transcurridos desde entonces hasta ahora, Rafa, además de su carrera profesional en el mundo de la publicidad y de infinidad de salidas en moto, no dejó de tocar, colaborar, tener escarceos en pequeños grupos (vale, no me lo imagino, lo sé porque me he escuchado una entrevista en Radio Altea donde lo cuenta un poco por encima).
Y llegó un momento en el que sintió la necesidad de hacer un disco, un disco SUYO. Al parecer, tenía unas 7 canciones y decidió recurrir a su amigo José Gallardo (multi-instrumentista y productor) para terminar de dar forma a esos temas. Uno en Madrid y el otro en Málaga fueron completando esos temas y Gallardo aportó otros 3 propios. Contaron con amigos para tocar y grabar los diferentes instrumentos. La historia es curiosa, la verdad.
Como hicieron los Traveling Wilburys, las guitarras fueron grabadas en una cocina. Juanma del Olmo (Elegantes) prestó su “estudio con frigorífico” y por allí pasaron grandes de las seis cuerdas de nuestro país: el propio Juanma, Dani Álvarez (Burning), Javier Teixidor (J. Teixi Band), Luis Martín (Los Ronaldos) y Rafa.
Otras partes fueron grabadas en sótanos (todos los teclados, aportados por Emilio López-Galiacho, de la J. Teixi Band y Elegantes). En las voces y bases fueron más ortodoxos y les dieron forma en los estudios de Málaga donde trabaja Gallardo. Las baterías corresponden a Kini Santos. El resto de los instrumentos, cuando no sé haga notar, están a cargo de Gallardo.
El resultado es una mezcla de rock americano clásico, también conocido como "americana" o "música con botas", con el rock urbano madrileño, evocando a Burning o Rosendo. Para el gran público, podría describirlo como lo que haría Quique González con la mala leche y la rock and roll actitud de los rockeros de antes.
Musicalmente, HRNDZ aporta poco nuevo al mercado, es cierto. Y estoy seguro de que no era su intención. Pero, coño, se nota que lo que hacen lo sacan de dentro, hacen lo que les gusta y hacen lo que son. Y lo tocan, cantan y cuentan con honestidad, en un ejercicio de estilo, su estilo. Incluso la voz rota de Rafa (él dice que más bien aúlla) encaja con esta filosofía tan personal, con este proyecto tan de saber lo que de verdad quiere hacer uno en un momento de su vida.
El disco en bandcamp, que es donde yo lo adquirí, arranca con “Te volveré a llamar” aunque si lo escucháis en Spotify, intercambian la posiciones entre el primer y el sexto corte (“Te volveré a llamar” y “Viernes 13”). En cualquier caso, cualquiera de los dos temas es una perfecta apertura del álbum.
“Te volveré a llamar” es, posiblemente la más stoniana de todas. Los riffs de guitarra, el teclado envolvente, los coros y el solo de guitarra de Javier Teixidor. Ah sí, es una de las canciones de Gallardo. Y “Viernes 13” que es ese rock que me chifla, ese rock chulesco, macarra y canalla, con un toque de negritud: todo lo que debe ser el rock and roll.
Más cercana al estilo Desperados está “El amo de la verdad” con órgano y acústicas. Una crítica con humor hacia esos cabezas cuadradas que lo saben todo (enterados de la actualidad a través de los periódicos deportivos o las tertulias de la televisión), lo critican todo (antivacunas, antieducación) pero no mueven el culo para arreglar nada. Casi se puede oler el bar de los de antes, a Farias y Veterano. Colaboración de Dani Álvarez (de Burning).
Pasamos a la melancolía con “Respirar”, un medio tiempo en el que Dani también firma la steel (o slide, mira, una de las cosas que se me perdonan por ser un dominguero de la música, que a veces no sé diferenciar sonidos) que junto con el solo de armónica le dan forma a la canción más americana del álbum. Mención aparte los coros femeninos de María José Herrera y Montse Gallardo que se entrelazan con la voz de Rafa en la coda final.
En el siguiente corte, “No lo sé”, con Rafa en los punteos de guitarra y el hammond de Galiacho, nos hablan de que hay que tropezar, que no tenemos todas las respuestas, ojalá. “El argumento de los sueños” es otra balada, en la que Rafa me recuerda a Yosi de Los Suaves y los coros de Gallardo me encantan. Los teclados omnipresentes de Galiacho y hasta un ukelele tocado también por Gallardo para darle forma a otro de los temas que aportó el productor al equipo.
El hammond de Galiacho y la guitarra de Javier Teixidor abren la maravillosa “Despeja el cielo” en la que la cadencia de Rafa en la voz me hace recordar, de forma inconsciente, al bueno de Pau Donés de Jarabe de Palo, con coros de Salva Méndez. El bajo de “El Profesor” Jose María Sánchez se suma a la batería de Kini Santos para darle la base rítmica a un tema que te captura, con esos toques de piano además del órgano y que te habla de la nostalgia, de amores de verano que pueden durar para siempre. Sin duda, una de mis favoritas.
En la rockera “144” tenemos la colaboración de la slide de Luis Martín (Los Ronaldos). Suena muy rhythm and blues. Se habla de la catástrofe del pueblo galés de Aberfan en 1966, en la que miles de toneladas de escombros sepultaron al pueblo minero, matando a 144 personas, entre ellas 116 niños. Y la reina Isabel II se portó de aquella manera…
Y, de repente, nos teletransportamos al Caribe con un reggae, sí. Una canción de Gallardo en la que Luis Martín toca la slide (wah wah) y Fran Ronguer se encarga de los vientos. Y volvemos al rock donde aparece el cuchillo afilado de la guitarra de Rafa para cerrar el disco con “Primero de bachiller”, hablando sobre aquella vida, los recuerdos de la lejana juventud (el BUP), reminiscencias de pelo largo, de los Stones, de los Burning…Y la reflexión final de cómo nos acercamos a la senectud.
Harley-Davidson se ha forjado una fama y reputación muy fuerte a lo largo de su extensa historia. HD es ya sinónimo de la máxima expresión del estilo custom, y ninguna otra compañía ha sido capaz de llegar a la suela de los zapatos al sentimiento de marca de sus dueños. Por otro lado, también el boca a boca les ha hecho mucho daño.
La Street Bob posee un propulsor de casi 1600 centímetros cúbicos con el don de desarrollar 125Nm a 3.250 vueltas. Aunque para estampida, la de moteros hacia la Isla de Man durante el estío.
Le Tub, ubicado sobre una estrecha franja de tierra en las playas de Hollywood, Florida, es un lugar que parece un amasijo de madera, arbustos y basura del mar que emerge del canal. La mayoría de los asientos está al aire libre, en el agua, ofreciendo una vista directa de los barcos que pasan, así como ninguna protección contra las gaviotas que parecen disfrutar de la comida de Le Tub tanto como sus clientes.
Sentado a mi lado y escuchando mi conversación con Sidle, estaba un cliente regular con bigote rizado, una gorra de Harley-Davidson, una cadena de oro con un dije de águila y vello blanco abundante que surgía de entre su chaleco de motociclista.
La historia de Harley-Davidson también se refleja en la evolución de sus modelos a lo largo de los años. En la década de 1936-1940, la compañía experimentó con nuevos diseños y tecnologías.

En 1936, apareció el modelo 36-EL, conocido como «Knucklehead» debido a la peculiar forma de sus culatas. Este nuevo modelo OHV de válvulas en cabeza y 61 pulgadas cúbicas (1.000 cc) supuso una auténtica evolución en la línea de producción de Harley-Davidson. Bajo la dirección de William S. Harley (Bill Harley), su hijo William J. Harley y Bill Ottaway, Harley-Davidson consiguió por fin un gran éxito en 1936: el modelo E de 1.000 cc (61 pulgadas cúbicas), un motor con válvulas en cabeza OHV. Se consiguió una motocicleta de gran valor técnico y estético.
Las relaciones comerciales de Japón con Harley-Davidson se remontan a 1930 cuando la marca sufría los estragos de la Gran Depresión. En desesperados intentos por aumentar los ingresos, estableció una relación para fabricar en Japón motocicletas con licencia Harley-Davidson.
La policía de los Estados Unidos adoptó rápidamente el nuevo modelo 36-EL con motor OHV de válvulas laterales, especialmente por su mayor rendimiento y prestaciones en relación con los otros modelos de válvulas laterales.
Para 1937, aparece la serie W que sustituye a la anterior serie R. Estaba formada por los modelos W y WS (S de sidecar) de baja compresión y el modelo WL de alta compresión. Además estaba el modelo de competición WLDR Competition Special que se vendía por 380 dólares. Por último, aparecía un modelo WSR para la exportación, concretamente a Japón.
Otra serie que se renueva este año es la serie V. Ahora se denomina serie U. Se trata de los Big Twin con motores de válvulas laterales de 74 y 80 pulgadas cúbicas (1.200 y 1.340 cc). En la cilindrada de 80 pulgadas cúbicas tenemos a los modelos 37-UHS con Sidecar, 37-ULH de alta compresión y 37-UH de compresión baja. Y como sucede con la serie W, a los motores Flathead de la serie U se les dota de un nuevo sistema de lubricación con recirculación del aceite por bomba. Hasta este momento, todos los motores Flathead de Harley-Davidson se lubricaban por el sistema de «aceite perdido».
En 1937, Joe Petrali estableció un récord de velocidad terrestre de 136.183 millas por hora en Daytona. Montó un modelo 36-EL azul, equipado con un motor Knucklehead de 61 pulgadas cúbicas que fue especialmente diseñado para el record. Esta carrera marcó el comienzo de la búsqueda de Harley-Davidson de los registros de velocidad terrestre.
En 1938 se introdujeron nuevas mejoras en el motor, la transmisión y el chasis. Ya era posible elegir una caja de cambios de cuatro velocidades y el diseño se enriqueció con muchos elementos decorativos, gran parte de ellos inspirados y recogidos de los detalles que ofrecía la serie U (Big-Twins).

Nos encontramos en el tercer año de producción de la innovadora serie E con motores de válvulas en cabeza OHV. En 1938, se vuelve a reforzar el chasis. Siguen los problemas de pérdidas de aceite para lo cual se tiene que actuar en las protecciones de los balancines.
El museo alberga una veintena de vehículos (16 coches y 5 motocicletas), destinados durante cerca de ocho décadas al servicio oficial de los Jefes de Estado españoles y extranjeros que nos han visitado. Allí duermen algunos de los modelos más exclusivos -y varias piezas únicas- de marcas de coches como Rolls-Royce, Mercedes o Cadillac, y de motocicletas como Hartley-Davidson o BMW.
Rolls-Royce, Cadillac, BMW o Mercedes, hay auténticos coches clásicos de marcas muy variadas. Por tanto, recorrer el ‘garaje’ donde duermen las joyas rodantes de la Corona Española, supone realizar un apasionante viaje por nuestra Historia Contemporánea.
Precisamente, dominando el centro de la Sala Histórica de la Guardia Real, emergen majestuosos, dos modelos de esos automóviles británicos: un Royal Phantom IV y un Silver Wraiht, situados en línea y cuyo valor es incalculable. Ambos vieron la luz en 1950 y su alta de servicio data del mismo día: el 28 de marzo de 1952. El primero de ellos, un espectacular Rolls-Royce Royal Phantom IV, aparece escoltado por tres motocicletas Harley Davidson de 1963.
El pragmatismo franquista buscó romper el aislamiento internacional tras su posicionamiento con las potencias del Eje. Por ello, a mediados de los 50 logró reestablecer relaciones con Estados Unidos. El viraje diplomático, que concluyó con la rehabilitación de España en el Bloque Occidental, se tradujo en la adquisición de un buen número de coches de varias firmas de aquel país. Entre otros, destacan tres modelos de Cadillac -marca favorita de Franco por su nivel de confort y de los que acumuló más de una docena-, un Lincoln y un Chrysler.
Seguro que habéis visto infinidad de veces, al menos los que frecuentáis el mundillo Biker, que es lo del 1%. Se suele ver entre gente de MC's, no siendo tampoco prioritario de estos. Se ve en algunas chupas, en chalecos, parches, adhesivos, carteles, etc… E imagino que la gran mayoría ya sabréis lo que significa y su procedencia, no obstante, yo no lo tuve tan claro desde el principio.
Aunque la motocicleta moderna tiene ya más de 100 años de historia, a las modernas bandas de motoristas les ha bastado la mitad de este tiempo para ingresar en la mitología y generar un enorme e intenso caudal iconográfico.
Bien, retrocedamos ahora en el tiempo hasta julio de 1947. La localidad rural de Hollister (California, USA), se disponía a acoger una reunión de motoristas. En principio la idea era congregar a los corredores de la zona y hacer algunas competiciones.
Lo que ocurrió; allí en vez de eso (o además de eso), fue según la prensa, una invasión de sucios y bárbaros animales que se emborracharon, causaron grandes destrozos y aterrorizaron a los pacíficos ciudadanos. Dicen las crónicas de la época que se reunieron unos 4.000 motoristas que pronto se cansaron de las emociones normales de la moto y se pusieron a hacer cosas mas excitantes, como competir con sus motos por la calle principal, romper cristales y mobiliario urbano.
En un intento de salvar su imagen, los dirigentes de la AMA empezaron a bombardear urgentemente a la prensa con cartas, como la de Paul Brockaw, editor de 'The Motocyclist': ....Lamentamos tener que reconocer que hubo disturbios en Hollister. No se trató de 4.000 motoristas sino de un pequeño porcentaje de ellos, ayudados por un grupo mucho mayor de agitadores no motoristas con mentalidad mercenaria
En respuesta a una llamada de la liga de Ciudades de California para prohibir todas las reuniones de motoristas, la AMA emitió; un comunicado en el que decía que "los gamberros eran probablemente el 1% de todos los motoristas. Sólo un 1% son maleantes y camorristas.
De este modo, la defensa de la AMA convirtió en mito aquello que precisamente intentaba erradicar. El efecto fue el de unir a todas aquellas bandas de motoristas dispersas que peleaban unas contra otras. Así, grupos entre otros como los Gypsy Jockers, Road Rats, Satan's Slaves, Pissed Off Bastards y Booze Fighters que más tarde dieron origen a Hell's Angels, se reagruparon oficialmente bajo la divisa del 1% convirtiéndose así en una fuerza unida, opuesta a la AMA y a la pacata moral de posguerra.
Esta referencia a la decoración militar, nos va a servir para enlazar con el controvertido asunto de la simbología nazi, en algunas de estas pinturas de aviones y posteriormente de motos 'Bob Job', comenzaron a verse algunas cruces de hierro, típico recordatorio y/o trofeo que hacía referencia a los aviones enemigos derribados.
Con el tiempo y aún en la actualidad se han oído ciertas justificaciones disfrazadas de "origen histórico" sobre este típico símbolo adoptado por algunos bikers. Se dice que en realidad no tiene nada que ver con la simbología del nazismo, que son cruces de malta, y cruces utilizadas hace ya siglos por las antiguas ordenes militares, de caballería y religiosas.
Esta guerra también dejo en la sociedad americana y más aún en los ex-combatientes, el tan célebre, sentimiento anti-japonés, que aún se mantiene entre muchos bikers yankees, y que nació tras el bombardeo de Pearl Harbour por parte de la aviación imperial japonesa el 7 de diciembre de 1941.
Las Bobbers que acompañaron en sus correrías a los veteranos de la IIª G.M., con el tiempo fueron evolucionando hasta convertirse en choppers. Mientras que las 'Bob Job' anteponían las prestaciones a todo lo demás corriendo en los lagos secos intentando batir récords de velocidad, las choppers fueron olvidando poco a poco las prestaciones y la faceta deportiva de la moto.
Y así las asas de guardabarros trasero que servían para empujar las bobbers, se alargaron y transformaron en los sissy bar de las choppers. Se alargaron las horquillas y se aumentaron los ángulos de las pipas de dirección reduciendo sensiblemente la manejabilidad, pero ¿a quién le importaba? El caso era "romper" con la insidiosa vida normalizada.
El lugar se encuentra plagado de motocicletas de todos los estilos y épocas. El rock and roll suena en todo momento. Grupos de rockers engalanados con sus decoradas chaquetas de cuero se distribuyen a lo largo y ancho del recinto: Rockers UK, Northern Rockers, Rockers England, etc. Algunas caras conocidas, otras nuevas.
La historia de Desperados y su conexión con Harley-Davidson es un testimonio de la pasión por la música, las motocicletas y la amistad. La banda sonora de una vida en la carretera, con el rugido de un motor y el espíritu rebelde del rock and roll.
| Modelo Harley-Davidson | Año | Cilindrada | Características Destacadas |
|---|---|---|---|
| 36-EL "Knucklehead" | 1936 | 61 pulgadas cúbicas (1.000 cc) | Motor OHV de válvulas en cabeza, diseño innovador. |
| WL | 1937 | 45 pulgadas cúbicas (750 cc) | Serie W, reemplazo de la serie R, motor Flathead mejorado. |
| Serie U | 1937 | 74 y 80 pulgadas cúbicas (1.200 y 1.340 cc) | Big Twin con motores de válvulas laterales, nuevo sistema de lubricación. |
HISTORIA DE HARLEY DAVIDSON DOCUMENTAL ESPAÑOL
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