El Cuerpo de Ciclistas IEP ha sido un pilar fundamental en la labor de predicación y apoyo a la comunidad. Su dedicación y esfuerzo han dejado una huella imborrable en aquellos a quienes han servido.

Imagen representativa de ciclistas en una ruta.
Vigésimo Aniversario del Cuerpo de Ciclistas IEP
El Cuerpo de Ciclistas IEP celebró su vigésimo aniversario con un evento especial realizado entre el 16 y el 18 de agosto de 2019. Este evento conmemoró dos décadas de servicio y dedicación a la comunidad.
El itinerario del evento incluyó diversas actividades:
- 16 de Agosto de 2019:
- 17:30 Hrs: Onces y Comida en el Templo Central.
- 18:30 hrs: Reunión en el Templo Central.
- 18 de Agosto de 2019:
- 09:00 hrs: Oración en el Templo Central y Locales.
- 10:00 hrs: Escuela D. en el Templo Central.
Este evento no solo fue una celebración, sino también un reconocimiento al arduo trabajo realizado por el Cuerpo de Ciclistas a lo largo de los años.

Infografía sobre los beneficios del ciclismo, una actividad central para el Cuerpo de Ciclistas IEP.
Labor de Predicación y Apoyo Comunitario
El Cuerpo de Ciclistas ha desempeñado un papel crucial en la predicación y el apoyo comunitario. Durante años, han trabajado incansablemente en el sector, destacándose junto con Las Clases Bíblicas Visualizadas.
La iglesia se ha unido tanto material como espiritualmente para adquirir una propiedad donde se pueda construir una casa de oración. Inicialmente, las reuniones se llevaban a cabo en la casa de una hermana y, posteriormente, en la sede vecinal del sector. Actualmente, los hermanos encargados, junto con sus familias y otros miembros de la comunidad, realizan servicios de predicación y reuniones en una plaza.
Este sacrificio ha dado frutos, y se han salvado almas gracias a la palabra de Dios. El 26 de junio de 2018, se concedió a la hermandad de La Frontera y sus alrededores una propiedad para continuar su labor.
Documental Señor, aquí en tu nombre / Los inicios de los ciclistas pentecostales
Reflexiones Personales y Aventuras en los Alpes
La motivación de volver a calzarse los esquíes era nula, tras un parón de dos meses, las condiciones para el esquí de pendiente no han sido del todo malas en según qué sitios (Chamonix, Grande Casse, Ecrins, etc), pero lo de cascarse 2500m+ en el día (la mitad porteando) tras un parón de dos meses (y despertadores a las 1h00 - 1h30) no ayudan.
En mi caso, un par de fotos junto a la apertura a la circulación del col de la Croix de Fer, me cambió un poco el chip. Mediados/finales de mayo es el momento en el que los grandes cols de los Alpes comienzan a abrir, dando pie a una serie de posibilidades con un buen ratio esquí/porteo.
Así, el sábado pasado bajo una bonita tormenta, un poco de carretera (no mucha, esquí local este año! ), y a cenar en el parking de lo alto del col de la Croix de Fer. Los que conozcan les Sybelles (La Toussuire, St. Sorlin d'Arves...) conocerán la zona en invierno, y los que sigáis el ciclismo algo os dirá también.

Vista del Col de la Croix de Fer, un lugar emblemático en los Alpes.
Ascensión al Pic de l'Etendard
El Pic de l'Etendard es quizás la cima más emblemática del macizo des Grandes Rousses, entre la Maurienne y l'Oisans. Su ascensión es larga pero no tiene gran dificultad, siendo una opción ideal para una salida relajada de fin de temporada.
Tras remontar el valle por la pista de la estación, primera transición del día para bajar hacia el refugio de l'Etendard. La subida se hace flanqueando una serie de lagos (en deshielo en esta época del año) hasta el pie del gaciar de St. Sorlin.

Una vista del Lac Blanc, similar a los lagos que se encuentran en la ruta al Pic de l'Etendard.
El glaciar de St. Sorlin es otro ejemplo del lento pero inexorable declive de los glaciares alpinos. La vista hacia el norte permite dejar volar la imaginación. El madrugador se lleva su premio, apertura del descenso para él.
Más de la mitad del desnivel se hace prácticamente al final. La altura se nota y la falta de actividad también, voy con una cierta tostada los últimos 300m. Las cuchillas vuelven a salir en los últimos metros, que están bien trabajados por el viento y el paso de esquiadores.
Esta montaña es un inmenso mirador de gran parte de los Alpes franceses, cimas mires donde mires. Bocata al sol y para abajo, 700m con un par de dedos de polvo hasta el final del glaciar, un regalo!
La vuelta al punto de partida se hace larga, mucha remada en la parte de los lagos con la nieve ya revenida y una remontada de 100-150m para alcanzar las pistas de la estación de esquí tras el refugio de l'Etendard.
Aviso para navegantes, es una actividad simple pero larga. 25km y ~1700m+, con un descenso que se hace largo, importante guardar un mínimo de fuerza (y agua!) para el final. Ahora, el pic de l'Etendard no defraudará a nadie...otra gran cima tachada de la lista.