¿Estás pensando en comprar un patinete eléctrico? En los últimos años, estos vehículos se han convertido en protagonistas de la movilidad urbana. Antes de elegir tu modelo ideal, es fundamental considerar la batería, una de las piezas más delicadas.
En este artículo, te explicaremos los aspectos clave sobre la batería de patinetes eléctricos, incluyendo cómo cambiarla, repararla y qué factores influyen en su duración. Si notas que la batería de tu patinete eléctrico comienza a fallar, te recomendamos visitar un establecimiento especializado para evaluar tus opciones.

Batería para Patinete Eléctrico: Todo lo que Debes Saber
Si vas a reparar la batería de tu patinete eléctrico, los precios varían según el problema. La mejor opción es elegir el mismo modelo y fabricante de la batería original. Por lo tanto, el rango de precios suele oscilar entre 100 y 200 euros, dependiendo de la potencia y los amperios.
Si te preguntas cuál es la mejor batería para patinete eléctrico o qué baterías llevan los patinetes eléctricos, la respuesta depende del modelo de tu patinete. En general, puedes esperar una vida útil de hasta 4 años aproximadamente.
Además, puedes optar por una batería externa para patinete eléctrico, que se conecta a la batería primaria y funciona de forma simultánea. Con esta batería adicional, disfrutarás de una mayor autonomía con una sola carga.
Modelos de Patinetes Eléctricos Xiaomi y su Autonomía
Con el patinete eléctrico Xiaomi Mi Electric Scooter 3 Gris, podrás disfrutar de una autonomía de 5.5 horas, evitando la necesidad de cargar el dispositivo después de cada trayecto. Es un patinete eléctrico para adultos o jóvenes, destacando por sus numerosas cualidades. Con la batería del patinete eléctrico Xiaomi, podrás recorrer hasta 30 km, alcanzando una velocidad máxima de 25 km/h.
En nuestras tiendas Milar, encontrarás una gran variedad de baterías para patinetes eléctricos Cecotec, así como de otras marcas, para que elijas la que mejor se adapte a tus necesidades.
El Xiaomi Mi Electric Scooter Essential es ideal para quienes buscan movilidad sin complicaciones. Fabricado con una aleación de aluminio aeroespacial de baja densidad y alta resistencia, este patinete solo pesa 12 kg y es fácil de transportar. Además, cuenta con características de seguridad para uso diurno y nocturno, incluyendo un sistema de frenado regenerativo E-ABS en la parte delantera.
Factores que Afectan la Duración de la Batería
Los patinetes eléctricos son una excelente forma de transporte, pero la vida útil de sus baterías es una preocupación común. ¿Cuánto dura la batería de un patinete eléctrico? ¿Se puede hacer algo para prolongar su duración? ¿Se puede reemplazar la batería?
Los patinetes eléctricos han llegado para quedarse, ofreciendo un medio de transporte cómodo y respetuoso con el medio ambiente. Sin embargo, sus ventajas vienen acompañadas de inquietudes, principalmente relacionadas con la batería.
El tipo de batería más común en los patinetes eléctricos es la batería de iones de litio, similar a las utilizadas en smartphones y portátiles, aunque de mayor tamaño.
¿Cómo Funcionan las Baterías de los Patinetes Eléctricos?
Las baterías de litio están formadas por dos electrodos: el ánodo y el cátodo, separados por una solución electrolítica que permite el flujo de iones entre ellos. Cuando el patinete está en marcha, los iones de litio se mueven desde el ánodo al cátodo a través del electrolito, creando un flujo de electricidad que alimenta el patinete eléctrico.
Aunque las baterías de iones de litio son las más utilizadas, existen otros tipos de baterías, como las de plomo-ácido, comunes en patinetes más asequibles debido a su química antigua.
La duración de las baterías de litio se mide en ciclos de carga. Una batería de litio puede durar alrededor de mil ciclos de carga. Si cargas tu patinete una vez al día, la vida útil será de unos dos o tres años. Cargarla varias veces al día reducirá su vida útil.
Con el tiempo, los electrodos se desgastan y la capacidad de la batería se reduce. Por eso, es crucial darles un uso y mantenimiento adecuado para maximizar su vida útil. Factores como el tipo de batería, el tamaño y la capacidad también influyen en la duración.
Consejos para Prolongar la Vida Útil de la Batería
Aunque las baterías de litio suelen durar unas mil cargas, esto puede variar. Depende del uso, el mantenimiento y otros factores. Una conducción brusca, un mal almacenamiento y una carga incorrecta pueden afectar la vida útil de la batería.
Aquí tienes algunos consejos para cuidar la batería de tu patinete eléctrico:
- Evita las Temperaturas Extremas: No expongas tu patinete a condiciones climáticas extremas.
- Respeta las Indicaciones del Fabricante: Sigue las recomendaciones de peso y condiciones de uso.
- Carga Correctamente la Batería: Carga la batería por el tiempo necesario, evitando sobrecargarla o no cargarla lo suficiente.
- Utiliza el Cargador Original: Utiliza siempre el cargador proporcionado por el fabricante.
- No Sobrecargues el Patinete: Respeta el límite de peso especificado.
- Almacena el Patinete en un Lugar Fresco: Evita dejarlo expuesto al calor o al frío extremo.
- Limpia la Batería Periódicamente: Elimina el polvo y la suciedad acumulada.
- Verifica el Voltaje de la Batería: Asegúrate de que se encuentra dentro del rango adecuado.
- Guarda el patinete en un lugar seco y fresco.
- Si no vas a utilizar el patinete durante un periodo largo de tiempo, déjalo con batería almacenada.

¿Se Puede Cambiar la Batería de un Patinete Eléctrico?
Sí, la batería de un patinete eléctrico se puede cambiar. Sin embargo, el costo puede ser elevado, dependiendo del modelo y la marca. En algunos casos, podría ser más conveniente adquirir un patinete eléctrico nuevo.
Conducir un patinete eléctrico es sinónimo de comodidad y sostenibilidad. Sin embargo, la capacidad de la batería disminuirá con el tiempo. Lo mejor es evitar errores que la perjudiquen y adoptar hábitos que prolonguen su vida útil.
¿Cuántos Kilómetros Dura un Patinete Eléctrico?
La vida útil de los patinetes eléctricos es una pregunta frecuente. Desde hace unos años, los patinetes eléctricos están ganando terreno como vehículo de movilidad personal. Con el tiempo, van apareciendo nuevos modelos y marcas, lo que expande el mercado rápidamente.
No es sencillo determinar cuántos kilómetros dura un patinete eléctrico, ya que existen muchas variables que influyen en la duración de la batería y, por ende, en la vida útil del patinete. La autonomía de una batería es una característica que el fabricante indicará en las especificaciones del patinete, pero puede variar dependiendo de:
- Estilo de conducción
- Terreno donde se conduce el patinete
- Peso del conductor
Las baterías de los patinetes eléctricos tienen una capacidad máxima y un número máximo de ciclos de carga. Normalmente, las baterías de litio permiten más de 1.000 ciclos de carga antes de empezar a degradarse. Esto significa que, si la batería tiene una autonomía de 30 kilómetros por carga, comenzará a deteriorarse aproximadamente a los 30.000 kilómetros.
El deterioro supondrá que la batería vaya perdiendo autonomía con cada carga o con el paso del tiempo. Además, las condiciones climáticas como el calor también influyen en el deterioro de las baterías. Por lo tanto, es importante dar un buen uso al patinete y protegerlo de condiciones climáticas extremas.
Otros Consejos para Cuidar la Batería
- No descargues la batería totalmente: es mejor cargar el patinete antes de que se descargue por completo.
- Cuida tu estilo de conducción, esto hará que la batería dure más.
- No cargues la batería muy seguido.
Saber cuántos kilómetros dura un patinete eléctrico es un dato aproximado proporcionado por el fabricante. Dependiendo de cómo cuides tu patinete eléctrico, la vida útil de su batería será mayor o menor. Hay muchos tipos y solo dos clasificaciones significativas: para niños y adultos.
Estos patinetes no usan el poder del empuje de nuestras piernas para moverse, sino que usan la energía generada por una batería recargable.
Comencemos con esta mini-guía. Siguiendo estas instrucciones paso a paso, tiene la oportunidad de tener un patinete eléctrico para llevarlo por la ciudad o entretener a sus hijos en el parque.
No deje la batería conectada a la red eléctrica por períodos prolongados (normalmente tarda 5/6 horas en cargarse completamente, después de lo cual es bueno desconectarla. El ciclo “ideal” de las baterías es una descarga completa y una carga completa.
⚠️ 7 ERRORES que ARRUINARAN la DURACIÓN de la BATERIA de tu Patinete Eléctrico
Para poneros en situación, cuando compré el patinete su dueño le había hecho unos 350 Km, a los que yo sumé unos 200 Km más. Acto seguido, durante un par de meses mi novia lo estuvo usando a diario para ir a trabajar (hasta que conseguí otro para ella) tiempo durante el cual hizo 350 Km.
Las ruedas del patinete de Xiaomi son de 8,5″ de diámetro, que equivalen a 21,59 cm. Pues bien, si a día de hoy el patinete ha recorrido mil kilómetros, una simple división nos permite saber que cada rueda ha dado 1477104 vueltas.
Se aprecia claramente que en los extremos del manillar la rugosidad de los puños se ha perdido, quedando la superficie totalmente lisa en esa zona. Cierto es que durante estos meses de frío mi novia ha estado conduciendo el patinete con unos guantes que llevan la palma forrada de goma, de modo que el desgaste habrá sido mayor que si se va con la palma desnuda, que siempre es más suave (a no ser que seáis jugadores de pelota vasca).
El desgaste de los puños podría esperármelo, pero el que realmente me sorprende es el de la pequeña almohadilla del acelerador, ya que pese a usar control de velocidad desde el primer día, se ha quedado totalmente liso.
Eso sí, lo que sigue estando como el primer día es la tabla donde llevamos apoyados los pies. Pese a recaer sobre ella todo nuestro peso y usar calzado con suela de goma dura (incluso en ocasiones botas Doc Martens) su aspecto es impoluto y ni se ha desgastado o despegado lo más mínimo.
No sé en qué momento exacto le cambió la rueda trasera al patinete el usuario anterior por la maciza que lleva puesta, pero por lo que me dijo no tardó mucho en hacerlo cansado de los dichosos pinchazos. Sea como sea, dicha rueda tiene todavía un dibujo muy profundo y no veo ni por asomo el momento del cambio.
En cuanto a la rueda delantera, esta es la original que venía con el patinete; sólo que se le añadió una banda antipinchazos de kevlar entre cámara y cubierta para evitar tener que andar desmontando la rueda cada vez que pasaba sobre cualquier cosa puntiaguda.
En este neumático se aprecia algo más de desgaste con respecto a uno nuevo, pero al igual que en los coches contamos con un testigo de desgaste al que todavía le queda tiempo para estar a la par con la superficie de la goma.
A ver, lo primero de todo, es recomendaros que una vez al mes repaséis el apriete de todos los tornillos. Durante este tiempo se aflojaron un poco los que sujetan el manillar a la tija de dirección y uno de los dos que lleva la pinza de freno.
Peor fue que un día de repente a mi novia se le abrió en marcha el mecanismo de plegado y descubrimos que se había perdido el tornillo frontal que ajusta la dureza de la leva que realiza el cierre. No dimos con el tornillo (se le perdería un par de calles atrás y como para ponerse a buscarlo) de modo que bajé a la ferretería y compré un tornillo con cabeza Allen de la métrica y longitud adecuadas para sustituirlo y una arandela porque la cabeza del tornillo original tiene más superficie.
Aprovecho para comentar la vital importancia del punto de ajuste de este tornillo (una razón más para aplicar algún tipo de fijador) puesto que si está demasiado flojo veremos que el mecanismo de plegado tendrá holgura y si va demasiado apretado comprobaremos que no somos capaces de mover la leva que permite el plegado y desplegado del patinete.
Briconsejo: si no tenéis a mano fijador de tornillos (mi favorito es el Loctite 243) podéis usar esmalte de uñas, ya que cuando se seca hace que el tornillo no pueda aflojarse pero si hacéis fuerza con una llave acabará girando.
Y ya que estamos hablando de esa zona del patinete, comentaros que si de buenas a primeras empezáis a escuchar «grillos» cuando vais en marcha es debido al roce de las dos partes del sistema de plegado.
Por cierto, se me perdió la goma que recubre el «gancho» sobre el guardabarros donde se fija el timbre al plegar el patinete. La funcionalidad es la misma, pero queda más feo. Ya se me perdió una vez pero lo encontré por casa y lo fijé con pegamento instantáneo; pero a las pocas semanas se volvió a perder y me temo que esta vez es la definitiva.
Otra cosa más: el guardabarros trasero va anclado a la plataforma donde llevamos los pies mediante tres tornillos cuyas cabezas van cubiertas con otros tantos embellecedores plásticos. Pues bien, un día de estos y sin previo aviso el embellecedor del tornillo central decidió independizarse y al llegar a casa vi que lo había perdido.
En cuanto a golpes y rascones en general, a pesar de que tanto mi novia como yo somos cuidadosos, uno nunca está a salvo de un bordillo un poco más alto de lo esperado, un resbalón o una piedra que salta donde no debe; pero aun así tras estos primeros mil kilómetros el patinete no está demasiado castigado en este aspecto.
Tan sólo reseñar un par de raspones «serios» en la zona del listón trasero izquierdo (tanto en el aluminio como en el embellecedor de plástico) como podéis ver a continuación.
Para mi sorpresa, la tapa inferior (tras la que se aloja la batería y el controlador de la misma) se encuentra en muy buen estado. Pese a lo expuesta que está a todo aquello sobre lo que rodamos, no tiene ningún rascón importante ni cruje o hace cosas raras.
Por la forma en la que funciona la pinza del disco (sólo una de las dos caras es móvil) es complicado conseguir que las pastillas pisen correctamente sobre él.
Como ya sabréis por la review, al poco de estrenar el patinete empezaron los problemas de batería típicos en este modelo. Me tocó abrir la batería, soldar las chapas de contacto principal y también reforzar las zonas de contacto de cada uno de los polos de las treinta celdas poniendo sobre ellas láminas de caucho y forrando luego todo con cinta americana para que quedara bien prensado.
Algo que no me ha gustado es que el último firmware disponible (1.3.4) hace que por debajo del 50% de batería el patinete apenas tenga fuerza para subir cuestas, imagino que en busca de no pegar fuertes descargas a la batería cuando esta anda ya baja de carga.
Por cierto, creo que sé a lo que se refiere Xiaomi con lo de que el motor es de 250W pero que permite picos de 500W.
En cuanto a la autonomía, compruebo que esta no ha variado demasiado desde que le hice el apaño de las patillas a la batería. Por Alcalá de Henares, que es casi todo llano, consigo sacarle unos 20 Km si circulo a ritmo tranquilo (modo ECO) y unos 15 Km si voy dosificando el acelerador con alegría en el modo normal.
En cuanto a las luces, aunque yo no he circulado mucho por la noche, mi novia sí que las ha empleado todas las mañanas en su trayecto hasta el trabajo y no ha tenido nunca el más mínimo problema.
En definitiva, el paso de sus primeros mil kilómetros no parece haber hecho demasiada mella en el M365. Lo que no me ha gustado tanto es la facilidad con la que se aflojan algunos tornillos, y eso que llevan la típica banda azul en la rosca que hace que se queden fijos en su posición. Aun así, se ve que con las vibraciones al circular pueden aflojarse y por eso os recomiendo un reapriete de vez en cuando o la aplicación de un fijador de roscas «de verdad».
Sea como sea, y al igual que os recomendaba en una reciente entrada sobre consejos de conducción, vais a ser vosotros mismos los que enseguida os vais a dar cuenta si algo va mal en el patinete.
El primer patinete eléctrico de Xiaomi, conocido como Mijia M365 o Mi Electric Scooter ya nos pareció una de las mejores opciones del mercado. Algo que ya funcionaba en el primer modelo de la marca era el diseño, un aspecto que prácticamente no han modificado. Un diseño simple, con aleación de aluminio, que no dista en prácticamente ningún punto respecto al anterior modelo, excepto por el peso, pasando de los 12,5 kg de la Mi Scooter Pro, a los 14,5 kg de la Mi Scooter Pro, algo que se ve completamente justificado por su mayor batería.
A la hora de transportar el vehículo en mano notamos que es algo más incómodo que el modelo anterior, debido a ese aumento de peso, que nos hará sufrir algo más a la hora de tener que llevar el patinete a pulso. El sistema para llevarlo de este modo, eso sí, es el mismo que su antecesor.
Contamos con una manivela en la parte inferior del manillar, que junto al seguro (de plastico), nos dará la opción de plegar el agarre de la Mi Scooter Pro. Y claro, parte de esta estabilidad o seguridad que nos transmite el monopatín, se debe a su peso.
Cosa que se le atribuye, en gran parte, a su batería, ubicada en la parte inferior de la scooter, bien protegida, tanto por aleación de aluminio, como por una capa de goma rugosa (igual que el manillar), en la parte en la que mantendremos nuestros pies al conducir.
En las ruedas del vehículo (de 8 y ½ pulgadas), idénticas al modelo anterior (de cámara), nos encontramos con guardabarros en ambos neumáticos, unas luces especiales para poder ser vistos al conducir de noche y un enganche en la rueda trasera para poder enganchar el manillar al plegar. Además, contamos con dos sistemas de freno. Por una parte el de motor, que funciona en modo de dínamo para recuperar energía y del cual podremos modificar la intensidad desde la aplicación, algo que notaremos mucho sobretodo al conducir a gran velocidad y frenar en semáforos.
El salto principal que vemos en este modelo Pro es el de las características técnicas. Por una parte, vemos un salto en la potencia bruta del vehículo, donde pasamos de los 250W nominales que teníamos en la Mi Scooter a los 300W de potencia nominal que tenemos en el nuevo modelo Pro.
Esta Mi Scooter pro tiene un arranque notablemente superior a su antecesor, algo que ayuda en situaciones tan cotidianas como las cuestasEste salto no se nota tanto en la velocidad, que sigue capada a 25km/h por ley, sino que en la aceleración. Esta Mi Scooter Pro tiene un arranque notablemente superior a su antecesor, algo que ayuda en situaciones tan cotidianas como las cuestas, las cuales, ahora sí, a menos que estemos en el modo ECO, no tendremos ningún problema para superar.
Y el otro gran salto lo vemos en la autonomía, que es ahora de 40km, justamente 10 km superior a lo que obtenemos con la Mi Scooter original. Aquí, en la práctica, no notamos que sea algo tremendamente significativo, y es que, aunque la autonomía ha cumplido lo que Xiaomi prometía, manteniéndose entre los 35 y 40 km, vemos que, mientras que anteriormente teníamos que cargar la batería cada cuatro días con un uso diario, ahora debemos hacerlo cada semana.
La carga de esta batería de 474Wh la hemos podido completar en ciclos de entre diez y nueve horas.
La aplicación que usamos para poder tanto configurar como obtener los datos de la Mi Scooter Pro es la Mi home, a la cual nos conectaremos mediante el bluetooth de la scooter. Otros parámetros que podremos ajustar son el control de crucero, la opción de mantener la luz trasera siempre encendida (recomendado para vueltas nocturnas).
Parámetros que, aunque sean interesantes para modificar, sobre todo en una primera configuración, la verdad es que realmente (al menos en nuestra experiencia) acabas por no cambiarlos.
Una de las características que diferencian a esta Mi Scooter Pro son los diferentes modos de conducción con los que cuenta. Modos que, en la práctica, se agradecen.
- Modo ECO: capa la velocidad a 16 km/h.
- Modo S: capa la velocidad a 25 km/h.
En el modo D, en nuestro caso, ha sido el modo de aprendizaje, ya que, al tener una aceleración cercana al modo S, pero sin llegar a ser ni tan veloz ni tan potente, es un modo donde aprender es fácil. Después de un par de vueltas en este modo, es mucho más fácil dominar la scooter, su peso, su estabilidad y, sobretodo, su aceleración. El modo S es el más potente de todos. La velocidad se capa a la máxima legal, 25km/h, y la potencia no se reserva nada.
Al principio es un modo que inspira respeto, pero después de completar el par de recorridos de reconocimiento del modo D, es el más divertido. Especialmente lo hemos usado en carretera y carril bici, donde la aceleración más se agradece tanto por las cuestas, como por las posibles situaciones comprometidas donde el coche de detrás agradece que salgas pitando.
Pero también ha habido una pieza que hemos echado mucho de menos; la amortiguación. Ni su antecesor ni este nuevo modelo cuentan con amortiguadores.
Eso sí, en próximas generaciones creemos que deberían optimizar por un lado el peso, ya que al fin y al cabo, siendo un transporte que habitualmente tienes que cargar en interiores e incluso en ciertos tramos de exterior donde no puedes circular, se agradecería más ligereza.
Otra duda que nos queda no recae sobre el propio patinete, va más allá. Y es que, en nuestra experiencia, tras probarlo en Madrid, una ciudad donde este transporte ya tiene cierto recorrido, sigue produciendo rechazo a peatones.
Pero, aparte de eso, se me hace extraño que la gente se asombre al verte usar un patinete eléctrico en un carril bici, o que cuando lo pliegues para entrar a un establecimiento te miren raro.