Cada vez es más común ver a jóvenes transportando mochilas con los logotipos de empresas como Glovo, Deliveroo y Uber Eats en sus bicicletas. Estos repartidores se han convertido en una parte esencial de la economía on-demand, pero ¿cuánto ganan realmente y cuáles son sus condiciones laborales?

El auge del reparto de comida en bicicleta responde a la creciente demanda de los consumidores por recibir productos rápidamente en sus hogares o trabajos. Glovo, una empresa nacida en 2015, conecta a los consumidores con tiendas, comercios y restaurantes a través de una plataforma que utiliza mensajeros independientes, conocidos como "glovers", para realizar las entregas de forma personalizada y flexible.
De todos los repartidores que trabajan con Glovo, el 40% utiliza la bicicleta como medio de transporte. Según la empresa, todos los glovers están dados de alta en la seguridad social y trabajan como autónomos. Ellos eligen cuándo y dónde trabajar, lo que les permite combinar esta actividad con otros trabajos o estudios. Para ser glover, solo se necesita un medio de transporte (bicicleta o moto), un móvil y la mochila de Glovo.
Deliveroo, otro gigante del sector, opera en numerosas ciudades y colabora con miles de riders. La empresa destaca su enfoque en la movilidad sostenible, gestionando muchos pedidos en bicicleta y combinando la sostenibilidad con la calidad del servicio y la comodidad del rider.
El debate sobre las condiciones laborales
A pesar del crecimiento de estas empresas, existen críticas sobre sus prácticas laborales. Algunos argumentan que el modelo de negocio se basa en la "gig economy", donde los mensajeros asumen los costos laborales y no tienen derecho a vacaciones o bajas. Carlos, un ex-repartidor, critica que estas empresas descargan toda la responsabilidad en sus trabajadores, negándoles la condición de empleados.
GLOVO: Anuncia que CONTRATARÁ a todos sus TRABAJADORES y dejarán de ser AUTÓNOMOS | RTVE Noticias
¿Cuánto cobran los repartidores?
Según Jefferson, quien ha trabajado para varias de estas empresas, el promedio de ganancia es de 3 a 7 euros por pedido, dependiendo de las condiciones climáticas y el día. Deliveroo paga un fijo de 8,5 euros por hora, mientras que Stuart ofrece un mínimo garantizado de 6 euros por hora, sujeto a ciertas condiciones de cumplimiento. Desde Glovo señalan que sus mensajeros pueden llegar a cobrar hasta 10 euros por hora.
David, otro mensajero con experiencia en varias empresas, afirma que las ganancias dependen del esfuerzo individual. "Si le pones ganas puedes superar los 1000 euros al mes con facilidad", señala, aunque esto implica largas jornadas de trabajo.
Sin embargo, Jefferson denuncia que es difícil vivir de esto siendo ciclista, ya que pagar la cuota de autónomos reduce significativamente las ganancias, obligando a trabajar más de 10 horas diarias para obtener beneficios. Esto lleva a algunos a considerar la moto como una opción más rentable, aunque menos sostenible. Jefferson concluye que muchos ciclistas trabajan en esto por amor al ciclismo.
Deliveroo asegura estar creando oportunidades para que los riders complementen sus ingresos de forma flexible y se comprometan con un servicio de calidad.
El caso de Álvaro: un día en la vida de un rider
Álvaro Girón, un repartidor de Glovo en Donostia, comienza su jornada a las 10:00 horas y pedalea por la ciudad hasta la medianoche. Equipado con casco, gafas de sol, ropa deportiva y su mochila amarilla, utiliza la aplicación de Glovo para recibir pedidos. Su primer encargo del día le genera una ganancia de 4,38 euros por 5,4 kilómetros. A lo largo del día, Álvaro entrega desayunos, compras de supermercado y comidas de diversos establecimientos locales.
Álvaro, originario de Guatemala, ve en Glovo una oportunidad para ganarse la vida como inmigrante. A pesar de los desafíos, valora la flexibilidad de horarios, la posibilidad de hacer deporte y estar al aire libre.
El compromiso de Álvaro es tal que incluso después de sufrir el robo de su bicicleta, continuó entregando pedidos a pie. También relata caídas frecuentes y la prioridad de proteger el pedido antes que su propia integridad física. A pesar de no estar descontento con su trabajo, reconoce que el sistema de Glovo no permite relajaciones. Con jornadas de 13 horas y seis días a la semana, su sueldo alcanza aproximadamente los 1.300 euros al mes.
Tras una hora de descanso por la tarde, Álvaro regresa a la calle para continuar entregando pedidos hasta la medianoche. Al final del día, después de 13 horas conectado y 15 pedidos, sus ganancias ascienden a 52 euros, más 5 euros en propinas. Álvaro considera que ha sido "un día malo".
Según datos de 2019 facilitados por Glovo, un repartidor que dedica al día de media 5 horas y 28 minutos ingresa 1.274,64 euros al mes, aunque esta estimación no incluye los gastos de mantenimiento del vehículo, móvil o cuotas a la Seguridad Social.
Tabla resumen de ingresos y gastos de un ciclista de Glovo (estimación)
| Concepto | Importe (aproximado) |
|---|---|
| Ingresos brutos por pedido (promedio) | 3 - 7 € |
| Ingresos por hora (Glovo) | Hasta 10 € |
| Ingresos mensuales (jornada completa) | Aproximadamente 1300 € |
| Cuota de autónomos | 270 € |
| Gastos de mantenimiento (bicicleta, móvil, etc.) | Variable |
Es importante señalar que existe una batalla legal en torno al modelo empresarial de estas empresas, con fallos de la Inspección de Trabajo en contra de Glovo y Uber.

En resumen, ser ciclista de Glovo puede ser una opción para generar ingresos, pero implica largas jornadas, condiciones laborales precarias y la necesidad de asumir los costos como trabajador autónomo. La flexibilidad y la posibilidad de estar al aire libre son aspectos positivos, pero la realidad económica y laboral sigue siendo un desafío para muchos repartidores.