Cómo Purgar los Frenos de tu MTB: Tutorial Completo

Los frenos de disco son esenciales en nuestras bicicletas de montaña (MTB). Sin ellos, reducir la velocidad sería muy difícil. Por ello, es crucial elegir el tipo de freno adecuado, realizar un mantenimiento apropiado y revisarlos periódicamente.

En esta guía, te explicaremos cómo purgar los frenos de tu MTB para mantenerlos en óptimas condiciones. Si estás leyendo esto, probablemente estás buscando información sobre cómo purgar los frenos de tu bicicleta, y estás en el lugar correcto.

Diagrama de un sistema de freno de disco hidráulico.

¿Cuándo es Necesario Purgar los Frenos?

La señal más alarmante es cuando los frenos no funcionan con la potencia habitual. En ese caso, es mejor no forzar y acortar la ruta. Otro problema común es que la maneta no tenga siempre el mismo recorrido al frenar, llegando a tocar el puño. En la mayoría de los casos, esto se debe a que el freno ha cogido aire.

¿Necesitas cambiar tu sistema de frenado por esto? No, simplemente hace falta purgarlos. En el mercado existen kits de purgado de freno (cada marca tiene el suyo específico) a un precio accesible. Si tienes dudas, es mejor llevarlo a una tienda o taller.

Herramientas y Materiales Necesarios

Antes de comenzar, asegúrate de tener todo lo necesario para realizar el proceso de purgado de frenos de manera efectiva. Para realizar este tutorial un poco más complejo, necesitarás:

  • Destornillador de estrella
  • Llave Allen nº5
  • Alicate o llave Allen nº2
  • Llave fija nº7
  • Aceite mineral para frenos hidráulicos
  • Rapid cleaner (con base de alcohol)
  • Jeringuillas de sangrado
  • Rollo de papel de taller (o cocina)

También necesitas un kit universal para purgar tus frenos.

Paso a Paso: Cómo Purgar los Frenos de tu MTB

Purgado de frenos SHIMANO MTB

  1. Preparación de la maneta: Pon la maneta del freno que vayas a purgar en posición totalmente horizontal y abre la tapa de la pinza de freno. Destornilla los 2 tornillos de la tapeta.
  2. Extracción de las pastillas de freno: Extrae las pastillas del freno que vayas a purgar. Afloja el pasador y con el alicate las sacas. Las pastillas las sacamos para evitar que se puedan ensuciar con el aceite del sistema de frenado, hecho que las contaminaría y dejaría prácticamente inservibles. En su lugar coloca un separador de pastillas o cualquier elemento suficientemente grueso que evite que al pulsar la maneta los pistones se junten.
  3. Abrir boquilla del sangrador: Afloja la boquilla del sangrador de freno con la llave fija del nº7, que se encuentra en la pinza de freno.
  4. Llenar la jeringuilla grande: Coge la jeringuilla grande de sangrado, y la llenamos con el aceite mineral, asegurándonos de extraer todo el aire, presionando y sacando un poco de aceite antes de colocar la jeringuilla en la boquilla del sangrador de freno.
  5. Empezar el proceso de sangrado: Una vez colocada la jeringuilla en la boquilla del sangrador de freno, empezamos a empujar aceite hacia el conducto hidráulico, siempre de abajo hacia arriba. La jeringuilla pequeña la colocamos en el depósito de aceite de la maneta y absorbemos aceite a la vez que empujamos aceite con la jeringuilla de la pinza de freno.
  6. Continuar y completar el proceso de sangrado: Cuando la jeringuilla de la maneta se llene de aceite, cerraremos la boquilla del sangrador, y la vaciamos de aceite en un recipiente. La volvemos a colocar en la maneta de freno y abrimos la boquilla del sangrador de freno otra vez. Debemos empujar aceite hasta que salgan las burbujas causantes del mal funcionamiento del freno.
  7. Cerrar boquilla del sangrador: Una vez ya ha salido todo el aire, cerraremos definitivamente la boquilla del sangrador de freno, colocaremos un papel alrededor de la punta de la jeringuilla y la extraeremos. Con el mismo papel podemos limpiar el posible aceite que tenga por encima la pinza de freno.
  8. Comprobación del tacto correcto de la maneta y cierre de la tapeta: Comprobamos que la maneta de freno ha recuperado el tacto correcto y colocamos la tapeta del depósito de la maneta en su posición. Veremos que rebosara de aceite al colocarla, no pasa nada, lo limpiaremos con un papel y después aplicaremos rapid cleaner para eliminar todos los posibles restos. Apretaremos los tornillos de la tapeta.
  9. Limpieza de la maneta: Limpiamos bien la maneta y la pinza de freno con un papel y rapid cleaner, que al llevar alcohol, elimina todos los restos de aceite y grasa.
  10. Colocar las pastillas de freno: Por último solo falta colocar las pastillas de freno en la pinza, y montar la rueda en la bicicleta.

Durante este paso, tenga cuidado de no dejar que se estanquen burbujas en la funda. El truco consiste en tener una funda vertical. Para un freno delantero, la funda es generalmente vertical entre la palanca y la pinza. Para un freno trasero, tendrás que enderezar la bicicleta para tener la pinza en la parte inferior y la palanca en la parte superior.

Consideraciones Adicionales

  • Tipo de líquido de frenos: Si usas frenos Shimano, ten en cuenta que utilizan aceite mineral. SRAM utiliza líquido sintético DOT. Usar el líquido incorrecto puede dañar las juntas tóricas y requerir el cambio de todo el sistema.
  • Alineación de la pinza y discos doblados: Si hay un roce continuo de pastillas con el disco, la pinza puede estar mal alineada o el disco doblado. Ajusta la pinza aflojando los tornillos y apretando la maneta. Si el disco está doblado, existen herramientas para enderezarlo, pero es una operación delicada.
  • Frenos que se "cansan": Si los frenos se "agotan" en bajadas técnicas, puede ser que el líquido y las estructuras de rozamiento alcancen demasiada temperatura. Considera cambiar a frenos de cuatro pistones o aumentar el tamaño de los discos si esto ocurre frecuentemente.

Mantenimiento Preventivo

Además de purgar los frenos cuando sea necesario, es importante realizar un mantenimiento preventivo regular:

  • Inspección de pastillas: Revisa el desgaste de las pastillas de freno cada mes, especialmente si montas en condiciones húmedas o embarradas.
  • Inspección de discos: Mide el grosor de los discos regularmente.
  • Sustitución de pastillas: Al cambiar las pastillas, considera los diferentes compuestos disponibles y asegúrate de que sean compatibles con tus frenos.
  • Sangrado completo: Realiza un sangrado completo del sistema al menos una vez al año, o después de calentones importantes.

Tech tip: Cada vez que instales nuevas pastillas de freno y rotores, debes repetir el proceso de asentamiento. Recomendamos inspeccionar tus pastillas de freno para el desgaste cada mes. Es un hábito fácil de adquirir al quitar tus ruedas.

Tech tip: Si cambias los compuestos de las pastillas de freno, asegúrate de usar nuevos rotores. Por ejemplo, si cambias tus almohadillas de sinterizadas a orgánicas pero mantienes tus rotores, introducirás una nueva capa de material de almohadilla en la pista de freno.

Tabla de Mantenimiento de Frenos MTB

Tarea Frecuencia Notas
Inspección de pastillas Mensual Verificar desgaste y contaminación
Inspección de discos Mensual Medir grosor y verificar deformaciones
Purgado de frenos Según necesidad Cuando la maneta se siente esponjosa o el recorrido es excesivo
Sangrado completo Anual Para frenos con líquido DOT, cada dos años para aceite mineral
Reemplazo de pastillas Según desgaste Usar pastillas compatibles y asentar correctamente
Reemplazo de discos Según desgaste Usar discos compatibles y asentar correctamente

Problemas Comunes y Soluciones

  • Maneta sin tacto: Puede ser aire en el circuito hidráulico. Purgar los frenos.
  • Ruido en los frenos: Los rotores podrían estar contaminados. Limpiar o reemplazar.
  • Frenos esponjosos: Puede ser necesario purgar o ajustar los pistones de la pinza.
  • Palanca que se tira demasiado: Ajustar los pistones de la pinza.

Tech tip: No lubriques los pistones. Si la resolución de problemas no hace que tus frenos se sientan como nuevos, probablemente sea el momento de algún servicio.

Ajuste Final y Comprobación

Una vez que hayas terminado de montar las pastillas y la pinza, es importante que ajustes el freno y asegurarte de que la rueda gire libremente sin que el freno roce. También debes verificar que los tornillos estén bien apretados y que no haya fugas de líquido de frenos en ningún lugar.

Luego, coloca la maneta del freno en la posición que te resulte más cómoda para frenar y asegúrate de que esté bien sujeta.

Limpieza Final

La limpieza es una parte fundamental del proceso de purgado de frenos de bicicleta, ya que el líquido de frenos es corrosivo y puede dañar las piezas de la bicicleta si no se elimina completamente. Debes asegurarte de limpiar cuidadosamente todas las partes que hayas tocado con el líquido de frenos, incluyendo la pinza y la jeringuilla.

Para montar las pastillas, debes tratar de no contaminarlas con aceite o grasa. Usa guantes y limpia las pastillas con alcohol antes de manipularlas.

Para montar la pinza, debes asegurarte de que los tornillos estén bien alineados con los agujeros en el cuadro de la bicicleta. Es recomendable que comiences a atornillar los tornillos a mano antes de apretarlos completamente con una llave para no trasroscarlos. Comprueba que los tornillos estén bien apretados para evitar que la pinza se afloje durante el uso.

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